miércoles, 18 de junio de 2014

Una preguntita ingenua sobre el ataque al régimen del 78 y el resurgimiento del centralismo.

 ¿En la crítica sin matices que desde ciertos sectores se está haciendo al "régimen del 78", tras la fachada del problema del bipartidismo y el "turnismo" del PP / PSOE en el poder, no se puede encontrar agazapado un ataque al primer intento serio de reconocimiento de un Estado plurinacional y descentralizado -por mucho que luego sacralice al ejército como garante de la unidad de España- que esa Constitución supone? De hecho, la resistencia a los símbolos borbónico-franquistas, que se tuvieron que aceptar de mala gana por la izquierda como efecto consenso constitucional (el himno, la bandera, el término "español" como emblema patriotero y fascista identificado con una única lengua y una identidad de pandereta) proviene de esa época y ha sido mantenida por los nacionalismos "periféricos", no por el ideal republicano, actualmente redivivo con salud, pero aletargado durante casi treinta años.
 

Cositas como ésta me llaman la atención. De un muro de Facebook, muy mesetario: "personalmente creo que antes de librarnos de la monarquía,debíamos intentar librarnos de las Comunidades Autónomas, las grandes saqueadoras del estado (y al ser la mayoría del PP, con permiso del Gobierno)"
 

Y, más grave, un pasaje de un artículo de José Luis Villacañas defendiendo a Podemos:
"Podemos se enfrenta a la eterna cuestión de los movimientos populares españoles desde 1808: juntas locales o junta central. Los líderes, que lo saben, tendrán que ofrecer una salida airosa. Una junta central compuesta por mayoría de personas de la periferia, con la finalidad de aumentar la intensidad de los círculos Podemos por toda España, puede ser una solución. Veremos si con ello son capaces de configurar una agenda que no pase por los cansinos debates identitarios de los nacionalismos (el error que ha truncado la carrera ascendente de UPyD). Ahora de lo que se trata, según parece, es de configurar una inteligencia española que recoja los problemas de la gente y los sistematice." (las cursivas son mías). En Madrid, donde está el núcleo duro, esto serán tonterías. Pero en lo que ellos llaman "periferia" o "provincias" esto nos parece gravísimo. ¿Solución: "Llevar unos cuantos indígenas a Madrid para enseñarlos en la feria"? Tremendo.
 

Los Círculos de Podemos, empezando por Podem Ciutat de València, que es el que me queda más cerca, tienen un gran trabajo por hacer en este sentido. Porque la estructura de Podemos, tal y como está conformada actualmente, es, en su falta de matices, absolutamente centralista . Cierto que hay Círculos "locales", por toda España, pero si te interesa un círculo transversal (profesional, por ejemplo), dependes ominosamente de Madrid, "como se ha hecho toda la vida". Es una estructura perversa. O eres de tu pueblo o eres alguien socialmente relevante, esto es, o estás en Madrid. De hecho, que al formar esos círculos se les haya dado un nombre genérico, por mor de la transversalidad, soslayando su anclaje geográfico, suena como toda una declaración de intenciones.

Como apunta certerísimamente Villacañas (Director General del Libro, Archivos y Bibliotecas de la Generalidad Valenciana (1999-2003), con el PP, dicho sea de paso), la estructura actual de Podemos es de momento levemente post-borbónica (con "casinos" locales, al estilo decimonónico, como los liberales o conservadores de la época), en absoluto republicana o federal. Es, estructuralmente, el armazón territorial que utilizó siempre el caciquismo. Del pueblo a la provincia, de la provincia a Madrid (y de Madrid al cielo, claro). 

La estructura protofederal es algo que sí tienen los partidos de la izquierda nacidos a partir de la estructura del 78. Podemos deberá resolver esta cuestión y corregirla, si no quiere constituirse en una especie de bruto bloque monolítico  donde la supuesta lógica de las equivalencias derive en un totalitarismo centralista. En una sociedad mediática de masas, la dialéctica entre diferencia y equivalencia está regulada por el concepto de  pertinencia, concepto lingüístico como los dos anteriores, que Laclau soslayó en su análisis de la construcción hegemónica y del populismo, sin embargo. 

Evidentemente, y lo digo ahora sin asomo de ironía, no creo que esto sea una estrategia centralista premeditada. La gente de Madrid (con el potentísimo -ellos sí que pueden- Círculo Complutense a la cabeza y algunos de otras univesidades de la provincia) ve esto natural, seguro que ni se han dado cuenta. Lo digo completamente en serio. Como dice Villacañas, para ellos lo demás son tediosos parloteos identitarios, que no es de lo que se trata ahora. Como si el españolismo no fuera una megaidentidad rojigualda. 

Ahora bien, si se afirman como demócratas radicales, lo que han de hacer es tomar nota. No les pido otra cosa. Esperemos que el  debate sobre federalismo, y la defensa de las particularidades nacionales de los territorios del Estado Español no se considere algo propio de la "casta" -es decir, no se lo silencie o demonice, negándole toda pertinencia como una "cháchara cansina", como ya se está haciendo con el término izquierda-, por mucha corrupción que hayan generado. Muy inferior, en todo caso, a la corrupción endémica del centralismo españolista -borbónico, matritense y franquista- durante tres siglos y medio.



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Post scriptum: Después de escribir este texto, me han llegado estas imágenes....