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jueves, 4 de enero de 2018

Alrededor del 21D.

 Como en las últimas entradas se trata de una recopilación de cosas dichas en redes sociales desde la entrada anterior. Las he dividido en cuatro apartados, pero el tema mayoritario son las elecciones en Catalunya. Siendo enunciados con una alta dependencia de su contexto -aunque puedan tener una lectura independiente de él, que por eso los recopilo a posteriori- es importante reparar en la fecha en que fueron subidos a la red, que apunto siempre al final de cada párrafo. Espero que alguno de ellos pueda ser del interés de los que os acerquéis por aquí.


Antes de las elecciones españolas en Catalunya.

𒋬El problema catalán, que ahora se ha desplazado momentáneamente del centro de la agenda, parece desenvolverse entre tres esferas que son conjuntos disjuntos. En todo caso, pueden tener puntos de anclaje entre sí, pero no elementos: están topológicamente concernidas pero no topográficamente. Me refiero al el simulacro de las élites, la verdad del pueblo y lo real del sentido común. Los políticos han llegado a emular el papel de mártires para después aceptar apaciblemente el 155 y, parece ser, poder dedicarse a su sacro oficio electoral sin más problemas. Víctimas y verdugos vuelven a ser tan anodinamente enemigos como siempre. Desde fuera, ha tendido a verse esta como la única dimensión del conflicto. Yo no lo creo. El pueblo ha construido su verdad en forma de eclosión del acontecimiento partiendo del fatuo protocolo que les ofrecieron las élites con sus eventos mediáticos programados, el referéndum, la dui y los fuegos artificiales judiciales. Y esa verdad es irreductible al simulacro. Pero aún hay otra dimensión que no es reductible por ninguna de las otras dos: lo real del sentido común, que aquí tiene que ver con el antagonismo cotidiano entre lo español y lo catalán, con el catalanismo como koiné básica de la multitud en Catalunya, usen unos el código para orar, otros para entonar himnos, otros para blasfemar. Todos lo hacen en la lingua franca del catalanismo, a favor o en contra. Y ese conflicto es más intrahistórico que histórico: ya pueden los historiadores y politólogos intentar datarlo, que no encontrarán en la historia (ni en su versión positivista ni en la dialéctica) una fórmula para dar caza a la castración como acontecimiento traumático. Lo real es lo que excede a la verdad, lo que no se resume ni en las determinaciones ni en los hechos, la causa irreductible, heterónoma, éxtima, infinitamente distinta, del deseo. Ése sería precisamente el campo de la lucha contra-hegemónica, siempre que entendamos que el sentido común tiene mucho más que ver con el síntoma que con un simple marco a disputar. Lo contrario está irremediablemente abocado al fracaso, esto es, si hablamos de política, al odio. Es lo que tiene de malo enfocar el antagonismo desde el discurso del amo y no atender a que, ante todo, es un enigma. Ni secreto, ni misterio. Deseo de saber y goce de preguntar. 26 de noviembre.



𒋬Nunca se me habrá oído hablar de pucherazos electorales. Jamás. Y por algo mucho más importante que la convicción: el buen gusto. En efecto, convencionalmente todos creemos que los procesos electorales en occidente son esencialmente limpios y quedas de loco o patán si los cuestionas, aunque esto no pasa de ser una especie de creencia supersticiosa (superviviente) y totémica pues nadie puede tener el control y la capacidad de indagación suficiente a nivel individual o social para comprobarlo. Es una especie de sacralidad democrática la que nos lleva a tener una este pudoroso decoro sobre los recuentos y la supuesta honestidad que los sostiene. Pues bien, con el 21D es la primera vez que tengo un insistente temor al pucherazo. Y no precisamente por la intervención de los hackers rusos, sino porque van a ser unas elecciones históricas: un pueblo contra un poder dictatorial y omnímodo no elegido por ese mismo pueblo, sino impuesto por un Estado desde el exterior. Las inverosímiles encuestas del CIS y su glorificación por El País no hacen más que confirmar mis temores. Y que Zoido vuelva a alertar contra los hackers pérfidamente eslavos. Todo parece preparado para que el gobierno de Rajoy pueda disponer de la última palabra, diga lo que diga el pueblo catalán. 5 de diciembre.

𒋬Yo sigo creyendo que es rentable teórica y analíticamente, mantener la distinción entre pueblo, población, sociedad, electorado y opinión pública como conceptos que designan (especifican, acotan, desocultan) posiciones de sujeto diversas más allá de la persona jurídica o física (o colectivo de ellas) que las encarne. Es difícil que un electorado se comporte como un pueblo (creo que es la máxima falacia del populismo electoralista a la española, que es la versión del núcleo promotor de Podemos) porque le falta el componente imaginario de la presencia, de la visión de los semejantes. Se vota aisladamente y en secreto (un pueblo actúa colectiva y públicamente, reconocible en sus actos), esto es, como el prisionero en el dilema: calculando contra el semejante ausente -el otro prisionero de cuya actitud depende la eficacia de su acción- con un cálculo simbólico incompleto. Pues bien, tuve mis dudas con el procés que acabaron el 1-O cuando pude contemplar la acción pública de los catalanes como pueblo y no como sociedad, electorado o pasiva opinión pública. Pero es que los catalanes también pudieron verse a sí mismos y su posición se fortaleció frente al Estado gendarme (el policía que se negaba a interrogar) gracias a ese sostén especular y ello cimentó su unión. Fue, literalmente, un estado de excepción. Ahora bien, el 21D son unas elecciones convencionales en un entorno de capitalismo parlamentario, donde las mediaciones del poder burocrático (encuestas, sondeos, candidatos ofreciéndose en posición de sometidos y no de futuros sometedores a través de los media) solapan la violencia del Estado -que no deja nunca de ser una constante- y ocultan el cuerpo de lo colectivo tras el intumentaria (uniformei) social que es el electorado. Es muy difícil comportarse como un pueblo cuando el Otro te desposee de toda posibilidad de señalar (de capturar en un significante) su falta, su fundamento en el goce, porque lo ha desplazado a los candidatos en tanto aún sin poder. Por ello, el odio de conciencia al Estado y sus Aparatos Represivos se desplaza a los inermes candidatos y por eso existe esa extraña categoría politológica que es el llamado voto de castigo.
En esas circunstancias sería una magnífica noticia para la democracia que el pueblo de Catalunya encontrara una fórmula para seguir comportándose como tal ante unas elecciones estandarizadas y convocadas por el establishment como lo hizo ante un referéndum prohibido. Una buena señal de ello sería que el castigo al puigdemontismo, esto es, a la vertiente irresponsable del catalanismo se contuviera no votando nadie a Cs por despecho, habiendo otras opciones, como las hay. El sadismo vengativo, única causa que concibo para votar a Cs en Catalunya, es un masoquismo suicida aplazado.Sería una buena noticia para todos que el catalanismo no fuera víctima de los desengañados con JxSí, porque el catalanismo es muy bueno para Catalunya y muy bueno para España, tanto como el españolismo neoliberal que encarna Cs es pésimo para ambas. Es una petición razonable pero rara. Rara, porque la hace un catalanófilo desde fuera de Catalunya y un español antiespañolista (i.e., antifascista y anticapitalista). Eso es, esencialmente, creo yo, un valencianista de izquierdas. El más preso en todos los dilemas. 7 de diciembre.

𒋬"Tener un DNI español es lo que les ha permitido ir allí a manifestarse" dice la vicepresidenta. Claro y a los negritos de América que sus abuelos acabaran en un barco negrero les permite disfrutar de la primera democracia del mundo. Bueno, igual ellos no están contentos con el KKK y con Trump. Igual muchos catalanes no lo están con este gobierno y el partido que lo sustenta. Es de un colonialista bárbaro. Los catalanes tienen derechos porque se los ha concedido el benefactor Estado Español. Además, de derechos humanos nada si no eres europeo. Los no europeos no tienen derecho a manifestarse ni a nada. Esta idea neoliberal de que se domina y oprime para impartir democracia a los salvajes debería haber tenido un recorrido más cortito. Pero ya ves. Yo creo que si Quintilano hubiera conocido a Soraya se hubiera dedicado a la agricultura full time. No conozco a nadie más insultantemente torpe argumentando que ella. Es ramplona, vulgar, simple, de un talante manifiestamente estúpido. A mí me ofende cada vez que habla, sólo de suponer que piensa que se la escucha. Concibe a todos sus oyentes como palurdos irrecuperables si esgrime esos argumentos de mecanismo de botijo. Me cae peor que Cospedal. Hala. 7 de diciembre.





𒋬 La palabra es siempre en el tiempo. Y la palabra política más que ninguna. Un filósofo o un poeta pueden tener una pretensión de eternidad para su palabra, sea por la vía de la abstracción o de la proyección estética. Ambas liberan a la letra del contexto. Pero hablando de política, jamás. Quien crea que puede mezclar el universalismo atemporal -el imperativo categórico es su mejor ejemplo- con la acción política concreta sin una gran provisión de mecanismos y dispositivos de adaptación es un iluso (si bien intencionado), un fundamentalista o un malvado (vale para todas las alternativas femeninas, obviamente). La ética y los valores atemporales pueden ejercer la función de vigilantes o tutores externos de la palabra política, pero no encarnarse en ella sin resto. Por eso, creo que puede ser importante y conveniente defender los derechos de los no independentistas en Catalunya y también de los castellano-parlantes. Pero, sin duda, éste no es el momento. Cuando llegue, lo haré. Seguro. Ahora sería, literalmente, "perder el tiempo". 9 de diciembre.

𒋬 Dado que se ha desarticulado "legalmente" cualquier estructura política legítima que pueda facilitar el control ciudadano del proceso de votación es imprescindible que el Estado Español sea controlado por instancias internacionales imparciales y fiables. 11 de diciembre.







𒋬  O sea que, gran descubrimiento, lo único que podría desatascar la situación en Catalunya y, por ende, en España es un Referéndum legal y vinculante, es decir, concluyente. Punto. Ni una DUI ni unas elecciones ordinarias. El problema es que Catalunya quiere saber quién es. No digo los catalanes, sino Catalunya que es mucho más real que los cinco millones de votantes que están convocados el jueves. Catalunya quiere convertirse en verdad, esto es, en sujeto que responde frente a ese real. Y mientras no haya un referéndum, una posibilidad de respuesta verdadera, Catalunya que es lo real de España y de los catalanes, seguirá in-sistiendo, pugnando por ex-sistir. A Rajoy le gusta la Cosa (Das Ding) como está: ni sujeto ni objeto. Es un inmoral y se maneja bien en estas circunstancias y condiciones. Qué peso para España este individuo. 18 de diciembre.

𒋬 Yo entiendo perfectamente que no quieras la independencia de tu país frente al Estado Español. En serio. Y me parece legitimísimo, sea por las razones que sea. Por razones de identificación con España como nación, por razones pragmáticas, por lo que sea. Puede que yo, si viviera en Catalunya no estuviera totalmente alejado de esa posición, o al menos no viera la misma urgencia en la independencia que ven los propiamente independentistas. El problema es que en las sociedades neoliberales mediatizadas, en las que no hay más campo enunciativo que la comunicación, la cuestión no es nunca el ideario, sino el argumentario. No se discute de ideas sino que se confrontan argumentos. Y el camino más fácil para todo argumentador, que no tiene nada que ver con un interlocutor, sino que es más bien un monologuista que habla para la galería, es deslegitimar la postura contraria. Hablo como demócrata español, esto es, súbdito (acepto cautelarmente ciudadano) del Reino de España y sujeto al poder del Estado Español. Y, como tal, lo que no puedo perdonar a los españolistas, que son los que me oprimen a mí, es que hayan pretendido deslegitimar el soberanismo de raíz y lo hayan hecho con una fuerza brutal y desmedida, tanto política (es decir, reservándose el monopolio de la violencia como privilegio institucional) como mediática y que hayan mentido y manipulado, engañado e intoxicado, demonizando el catalanismo pollítico, el soberanismo catalán, como opción política perfectamente legítima. No dudo que algunos no independentistas en Catalunya habrán sentido justo lo contrario. Lo siento mucho por ellos, de verdad. Pero no es mi guerra. Mis enemigos como demócrata y progresista -quiera o no, que nadie me ha preguntado- ciudadano de España son los que han utilizado y siguen utilizando recursos fascistas para perpetuar privilegios oligárquicos y reproducir la ideología que los sustenta y legitima. De ahí que mis simpatías en las elecciones de mañana, como ciudadano español sin derecho a voto en Catalunya, vaya mucho más con quienes se han enfrentado a los poderes que a mí me oprimen. Y esas son, sin duda, fuerzas que se definen como independentistas o, al menos, soberanistas. El derecho a decidir de los catalanes es mi opción como español de izquierdas. Y las CUP tienen buena parte de mi corazón ganado, como español que quiere lo mejor para su pueblo. Si viviera en Catalunya, insisto, tal vez mis opciones variaran, pero viviendo en el País Valenciano tengo claro que mis enemigos en lo político, lo económico, lo social y lo cultural son los mismos que los de las fuerzas de izquierda e independentistas. Lo siento mucho pero a mí los Pujol no me han robado nunca. El PP, millones. Es simple.
Catalans vos desitge el millor demà: que resten el pitjor possible les opcions del 155 que us varen furtar els vostres drets nacionals. Molta sort i molta foça. Que guanye l'esquerra i que guanye el país. 20 de diciembre.


𒋬 Va uno hojeando a los juligans a sueldo de El País (Rubén Amón, El Roto, todos los columnistas en general) y la cosa tiene delito. Evidentemente, sería menos grave si quisieran manipular e incitar a la confrontación para influir en un electorado, pero saben a ciencia cierta que en Catalunya tienen poca tela que cortar, que allí su poder de influir en la opinión es limitadísimo. O sea, que lo único que pueden pretender es mantener en el resto de España la incitación al odio y la catalanofobia. ¿Para qué, para justificar un golpe de estado o un posible baño de sangre si los resultados no son los que quiere la oligarquía española, el IBEX35 y el PP con la connivencia de una masa social mayoritaria? No se me ocurre otra explicación, sin no van tener peso sobre el comortamiento de los electores. La cosa me parece gravísima. Es pura incitación fascista al odio. Es Goebbels en su más íntima esencia. 21 de diciembre.




Tras las elecciones Catalanas en España.





𒋬 Em retire per avui amb l'estrany pensament de que, si reordenem les porcions del formatge d'una manera menys populista i més ortodoxament neoliberal, qui ha guanyat amb 73 diputats les eleccions catalanes és la dreta. El retrocés de ERC i de les CUP, així com el de CeC no em sembla una bona notícia. L'independentisme liderat per l'esquerra i amb les CUP amb força decisòria m'hagués semblat un bon resultat. L'empat encapçalant els resultats de Cs y JxCat, no. Jo entenia l'independentisme català com una opció d'avantguarda republicana i fins i tot tendencialment anti-capitalista. Aquests resultats no semblen en cap manera apuntar en eixa direcció. Una llàstima. 21 de diciembre.




𒋬 Ha ganado el candidato que podía salir por la tele. Ha perdido el que estaba en la cárcel y tenía vedado el acceso a los medios. Lectura parcial, sí, pero no improcedente, creo yo. No olvidemos estas cosas porque para la comprensión de los procesos políticos contemporáneos son imprescindibles. Después de estar meses defendiendo al independentismo como opción popular -cosa que espero que quien me lea no olvide- y al soberanismo como opción política e ideológica, creo que es el momento de volver a contemplar estos reduccionismos parciales: izquierda-derecha, mediaticismo-populismo, etc. Creo que este abanico de incoherencias analíticas (los paradigmas no son congruentes entre sí) es lo que hay que hacer ahora. La axiomática capitalista y la recodificación de los flujos erráticos por el poder están ahí. No las perdamos ahora de vista tampoco. Soy poco deleuziano y poco mcluhiano, pero a veces toca. No podemos olvidar estas refracciones en cualquier planteamiento emancipador. Esta vez ha ganado la opinión pública catalana, no el pueblo catalán. Si no deshacemos esa confusión harán de nosotros lo que quieran. Pueden. 22 de diciembre.

𒋬 El yahorquévaapasar está muy bien. Pero si olvidamos el yayerquésloquepasó, mal lo llevamos. Ayer los catalanes estaban contestando a una pregunta cuando se les había formulado otra. Los que votaron a CiU creían que estaban votando a JxSí, que simplemente ya no existe. Un candidato exiliado y unas siglas con reiminiscencias, JxCat, crearon la ilusión de que el 21D era una especie de segunda ronda del 1-O. Y votar JxSí en 2015 era votar por la república. Ayer, creyendo que hacían lo mismo, votaron por la derecha catalana. El PP de Albiol, sí, pero el de Rajoy no tengo motivos para pensar que deba sentirse totalmente derrotado.
La obsesión neoliberal por imponer al decir el predecir, el calcular al escuchar, la techné a la frónesis, la gobernanza a la democracia, la opinión pública al demos, la escopia al pensamiento, es la fuente de muchos males porque es la fuente de su inmenso poder. Si nos gana la incertidumbre por el futuro a la curiosidad por saber qué deseamos siempre preferiremos ser opinión pública clientelista y pasiva a pueblo activo. Las CUP, de nuevo, presas de su eticismo auto-suficiente. CeC fuera de onda. 22 de diciembre.




Un aparte sobre Podemos.



𒋬 Declaraciones a ABC de José Manuel Calvo de Unid@s Podemos:
"—¿Por qué Julio Rodríguez?
—Es la garantía de no tener un radical en Madrid, un Albano Dante como en Barcelona. Es la alternativa a la izquierda anticapitalista y ya hemos visto que allí donde va la izquierda capitalista te puede montar un lío en cualquier momento, te puede reconocer la república catalana, la democrática y la revolucionaria o te puede plantear cualquier cosa. Creo que la garantía es Julio Rodríguez, una persona solvente, con los pies en la tierra"
Si vuelve a mandar el cecupismo, el viejo estilo de Claro Que Podemos con el machialfismo, las listas plancha, y los paracaidistas puestos a dedazo por una pétrea élite interna, (que ha vuelto para intentarlo ya es completamente obvio, no era más que cuestión de tiempro que los dos próceres se dieran cuenta de que tenían un peligroso enmigo COMÚN), Podemos no será un partido madrileño o un partido del régimen más, será un partido castellanote, brutote, caposo que hará revolverse en su tumba a Larra (y a Clarín, y a Unamuno, y a Valle...), de cerriles proto-hidalgos decadentes que hará parecer rojo púrpura al Psoe. Podemos en Movimiento no son los anticapis. De anticapis coge la capacidad estratégica, el arraigo, la experiencia en la unión y en la lucha. Pero es mucha más gente. Todos los que quieren una herramienta nueva para otra España, plurinacional, común, popular. El principal frente común de los que queremos una superación del Régimen del 78 es Podemos, sin duda. O se convierte en un partido radical, plurinacional, del común y de la gente o se convierte en un partido de orden. No sé si, incluso, en la versión española de los Frentes Nacionales de otros países de Europa. Lepenitas de alma y mesa camilla hay dentro suficientes para que pueda acabar así, como el sujeto que firma esas declaraciones. El sentido común lo habremos de poner otros. Estos sólo ponen el viejo sentido tradicional decimonónico de los castellanos viejos y del vuelva usted mañana. 2 de diciembre.

𒋬Digan lo que digan, deseen lo que deseen algunos, no veo posibilidad ninguna de que Podemos, por su composición interna y por lo que leo entre sus bases, llegue a ser nunca una fuerza política "de orden". O se cuaja como una fuerza radical -esto es, anticapitalista- o deriva en una fuerza extremista, es decir, autoritaria e hispanofascista, homologable a las fuerzas de la nueva ultraderecha europea, espacio que en España no llenan ni el PP ni los partidos fascistas que tienen su origen en la tradición franquista, ni engendros puramente pijoides como Vox o Cs. O una cosa o la otra. No hay más. Es un efecto secundario del virus peronista inoculado en su origen, mucho más determinante que el chavista, y es lo que se juega en cada proceso interno. Es serio. Si no hubiera valido para otra cosa, al menos el procés ha servido para dejar esto palmariamente claro. 2 de diciembre.

𒋬El procés es Puigdemont. Podemos es Pablo Iglesias y su cúpula. Falso. Una política emancipatoria en el siglo XXI no puede ser esclava del perspectivismo "realista" moderno. Es una óptica falaz y fallida que lleva a identificar la realidad política o bien con la esfera pública o bien con la más banal experiencia personal incomunicada. Así somos los prisioneros del dilema, apostando contra el otro en nuestro solipsismo y reforzando al poder continuamente con nuestras apuestas, equivocando al enemigo, que no es nuestro semejante. Tampoco todos los líderes son iguales. Unos son totalitarios (si nos impiden validar nuestra experiencia poliédrica, postulándose como interfaz única con la acción política) y otros ofreciéndose como simples compañeros de camino, como condensadores transitorios del impulso multitudinario. El núcleo promotor de Podemos se ofrece como lo primero, la gente de Anticapitalistas se suele ofrecer como lo segundo. Por eso, unos insisten en la unidad (y sus falacias, la claridad y la ilusión, a veces fusionadas, otras enfrentadas entre sí) y los segundos hablan de "movimiento".
Ya dije con el procés que se desenvolvía por tres vías irreductibles entre sí: el espectáculo de las élites, la eclosión popular y la disputa por el sentido común. Con Podemos me suele pasar igual. Una cosa es lo que se ve en los medios, otra la gente a pie de calle, otra los juligans en las redes, etc. Quedarse con una implica una reducción totalitaria. Entre la experiencia personal (los juligans, los debates o los independentistas irracionales e intransigentes) y la versión manipulada por los medios no hay puentes ni puntos de contacto, son experiencias sin un denominador común: siempre hay un resto en la operación más allá del cociente político, lo que imposibilita una certidumbre y suele acabar en el funesto recurso a la ontología (populista u obrerista) en la que siempre gana la derecha, como se ha visto en las tristes posturas de mucha izquierda castellana monolingüe en el procés y de muchos izquierdistas biempensantes respecto a Podemos. La multitud necesita de una subjetividad cubista o puntiliista. En el presente hiperinformado la perspectiva artificialis deja demasiados puntos ciegos. No hay sujeto de la certidumbre. Reflexionar no es garantía de ser. El presente exige un pensar distinto del simple cogito bidimensional. El Dasein no se contenta con un cuerpo en la época de la biopolítica. 3 de diciembre.

𒋬 O sea, que para PIT y JCM la política puede llegar justo hasta donde les parezca conveniente a los fascistas. Seductor, transversal e irradiante. Qué necesario parece Podemos cuando oyes a sus líderes "nacionales". Susana Díaz y Borrell no se hubieran atrevido a decirlo tan claro, los muy cobardes. Qué buenos son lo líderes de Podemos, qué buenos son que nos llevan de excursión. Estamos recuperando la ilusión por narices, oye. Y cada vez más unidos. 6 de diciembre.

𒋬 La política está compuesta de microimpulsos y microdecisiones. Ésa es su verdad, más allá de los grandes discursos de vocación eterna y universalista. Qué curioso que aquellos que apoyan a Carmena contra Sánchez Mato -que vienen a ser los mismos que la denostaban hace dos años en nombre del paulo-errejonismo y que ahora son felices con la jueza y el general- en la coyuntura actual tengan sus muros llenos de chistes de El Roto y comentarios catalanófobos. Cecupé está de vuelta, no hay duda. El componente hispano-fascista revive en el Podemos de la Villa y Corte, y tan víctimas serán los madrileños de este rebrote como los catalanes. Me repito: contemporizar con el humor actual de El Roto o que éste te repugne como nos pasa a todos los que estamos con la democracia en Catalunya es una gran prueba del algodón para el pedigrí democrático de los madrileños que se autodenominan de izquierdas. Y no falla. 21 de diciembre.

Y dos o tres cosas sobre un sujeto que para mí es muy representativo de los trepas que se adhirieron al llamado "núcleo promotor" de Podemos y ejercieron sin piedad de juligans para el mismo con una crueldad y una bajeza moral tan incendiarias como absolutamente innecesaria, con el fin simple de colocarse en la vida. No es el único, pero es muy representativo de esa categoría de sujetos.


𒋬Me da mucha pena este hombre. En serio. De ser el hater cecupista en Vistalegre I más acérrimo, cruel y amoral ha pasado a ser un extraño híbrido de bufon y alma en pena. Me lo imagino por los pasillos del Congreso deambulando por las noches y haciendo sonar a la vez los cascabeles de su gorro y las cadenas que arrastra con su bola emblemática en un extremo. Y parándose ante cada espejo, incluidos los de los servicios, a aullar su lamento infinito porque ninguno de ellos le devuelve su imagen de vampiro mellado al que sólo le queda un colmillo romo y embotado en el que se mezclan cuajos de sangre de izquierdista y grumos del veneno que segrega su lengua.😥 25 de diciembre



𒋬 Raimundo Viejo Viñas fue la primera persona identificada con Podemos a la que me dirigí en 2014. Le dije que después de años desentendido de la política volvía a sentir entusiasmo. Ésta fue su miserable respuesta, por supuesto indirecta. Lo escribió en su muro (que borró cobardemente nada más salir elegido diputado) pero no hay duda de que se refería a mí, a quien no conocía de nada. Pego:
"El problema de la edad en política es que a medida que pasan los años te forjas unos marcos de interpretación a los que les pueden pasar, entre muchas otras, estas dos: 1) que se queden en el pasado por no haber seguido implicado en política y, cuando te reactivas, resulta que estás realizando un viaje en el tiempo desde 1982 a 2014; 2) que hayas sobrevivido contra viento y marea, viendo como se retiraban generaciones enteras detrás de ti y alcances una sabiduría forjada en la ironía. En mi experiencia la proporción debe ser uno de estos últimos por mil de los primeros (los he seleccionado por ser casos extremos). Por eso creo que de la misma manera en que hay que escuchar a los maestros que nos superan en edad, hay también que saber prescindir de los plastas que se creen que pueden volver al ruedo a vengarse de sus fracasos pasados, de sus renuncias y de sus dogmatismos de otrora. Por eso en las sociedades más diversas fueron creados consejos senatoriales (por eso los romanos o los berlineses le llamaron y llaman Senado). Y por eso mismo todo el mundo considera un plasta al Abuelo Cebolleta. El momento populista, decía ayer en tuiter, "es un desgarro necesario, la urgencia de un duelo por el daño sufrido bajo el mando: aprovéchese para sanarse el cuerpo" (social, habría añadido de disponer de caracteres). Parte de ese desgarro es ese hablar desde el dolor del pasado, el gemido plañidero de la verdadera izquierda, obrera y combativa con el que algunos se aferran al micro como a la vida misma. Temen, seguramente, que si interrumpen sus alocuciones caerán de vuelta en el silencio de un anonimato (al que paradójicamente quizá contribuyeron cuando las cosas les iban bien y sus sindicatos y partidos de izquierda nos metieron en este berenjenal de ahora).
No es hora de escuchar pesados, como tampoco es hora de creerte que porque descubres algo ese algo es completamente nuevo. El discurso político tiene su tiempo y su "edad" (no biológica, sino histórica), su momento oportuno, su kairós. Ni las epifanías del descubrimiento de la participación democrática ni la vuelta a la verdadera izquierda hacen hoy la decisión política y la estrategia acertada. Aprender y enseñar es cosa de otra propedéutica que la asamblearia, de otros saberes que los de las alocuciones; a menudo es el diálogo íntimo con un autor al que se lee, de la conversación con un amigo al que se escucha y que te escucha. Si algo he aprendido de ser docente y discente es que hay que saber aprender a quien escuchar y saber a quien enseñar. No todo el mundo está en condiciones de realizar ambas cosas. No hay mito más falaz que creer en la universalidad de los iguales, cuando el acierto político pasa por la afinidad de los singulares. Y que nadie se me ofenda, que ninguno estamos a salvo de errores, ni defectos. Si acaso necesitadxs de realizar reflexiones (acertadas o no) como esta misma que aquí os dejo.
Bom dia, simbiontes!"

Era para mí, sin duda. Lo escribió cinco minutos después de que yo le dejara un comentario de auténtica alma cándida, alegrándome por la existencia de Podemos. Me quedé de piedra. Desgraciadamente, sus comentarios descalificatorios contra Echenique de aquella época, echándole en cara su pasado neoliberal, no me dio tiempo a guardarlos. Pero, vamos, cualquiera que estuviera por Podemos en aquella época recuerda al personaje y su obsceno goce de víbora al servicio de sus jefes, que hoy, seguro, miran para otro lado cuando se cruzan con él. Yo creo, simplemente, que en Podemos no se fía de él ni su sombra. 25 de diciembre.


En otro tono.

 Una de las muchas argucias desde la derecha española contra el independentismo fue culparlo de la denegación a Barcelona de su aspiración a ser sede de la Agencia Europea del Medicamento. He aquí algún comentario jocoso sobre este argumentario.





Y otras cosas, de aquí y de allá....








𒋬  El País y RTVE, urgente:
EL MADRID GANA EL CLÁSICO. LA FIFA NO RECONOCE LA DECLARACIÓN UNILATERAL DE VICTORIA DEL BARÇA. SI PERSISTE EN SU ACTITUD, ADVIERTEN, QUEDARÁ FUERA DE LA CHAMPIONS Y EXPULSADA DE LA UEFA.
No como la Selección Española, añaden, que jugará el Mundial gracias al buen hacer del Gobierno.
-Los catalanes, engañados por sus políticos una vez más, se echan a la calle a celebrar un 3-0 anticonstitucional y sin validez legal alguna.
-Sabina y Serrat prometen un concierto benéfico a favor de los culés, sin techo porque sus familias no dejan entrar en casa.
-"Es una tragedia para las familias catalanas esa proclamación de un 3 a 0 sin fundamento alguno", han declarado.
-Información sobre el Español-Atletic, en páginas interiores (ya, si eso) 23 de diciembre.


viernes, 10 de noviembre de 2017

Sobre la (supuesta) izquierda centralista y su colaboracionismo con el Régimen del 78 (Comentarios sobre el Procés, 8)



Supongo que cuando uno tiene una determinada visión del mundo que se encuentra en conflicto con ese mismo mundo mirado, pues va eligiendo cómo, con quién y en qué frente alinearse para ir colaborando en la labor de transformación de ese mundo. Respecto al conflicto catalán, llamado por la prensa de la derecha "desafío soberanista", estoy seleccionando estratégicamente el flanco izquierdo del españolismo, precisamente porque me escandaliza la facilidad con la que se han alineado en sus posturas anti-catalanistas, probablemente por miedo a lo desconocido y extraño y por miedo a perder sus cicateros privilegios monoglósicos, con la derecha en un "¡Cierra España!" reaccionario frente a la primera materialización concreta del 15M y la indignación, simplemente, porque no han podido controlarla, predecirla y dirigirla.

En fin, este también es un buen momento para observar en vacío las estrategias retóricas y de establecimiento de la agenda por parte del tectónico bloque mediático españolista. Ver cómo se están implementando las mismas tácticas de aislamiento y demonización que se utilizaron contra la ETA que asesinaba, ahora contra un pueblo desarmado, democrático y pacífico deja bastante clara la catadura moral de quienes se están sirviendo de ellas.

Os dejo, pues, mis comentarios de los últimos días aderezados con algunos carteles de propaganda de la izquierda, para mostrar que el nacionalismo sin (contra) el Estado de los pueblos de España es mucho más antiguo y democrático que el falso antinacionalismo neoliberal, hegemónico actualmente en la España monolingüe. Para los que no usen redes sociales, el tono es típico de ellas y siempre responde a algún subtexto o paratexto, que es como se teje la agenda (trending) retórica (topic) en los social media. Intentad que no os venza el escándalo y que este tono, a veces airado, otras socarrón, os sirva de pista para reconstruir esa trama del "no hay fuera de texto" y no sólo -aunque tampoco pasa nada por ello- para calificar al sujeto de la enunciación.








🞿Un cargo de Podemos en Canarias comparte la viñeta de El Roto de hoy y acusa al catalanismo de ser un (sic) "nacionalismo insolidario y contrarrevolucionario de raíz germánica". Ante las protestas de algunas personas, les espeta que ver si leen un poquito más, es decir, los acusa de ignorantes. Esta ha sido mi bienintencionada respuesta:



A ver, te ruego que ya que señalas una falta de lecturas en los que estamos apoyando el derecho del pueblo catalán a decidir, pues nos ilustraras con algunas referencias. Decir que el nacionalismo catalán conecta con la tradición del Völkisch, y con Goethe o Fichte, me parece demasiado genérico, porque todos los nacionalismos europeos tienen esa misma raíz romántica, y sin esa lucha de las naciones europeas contra las monarquías imperiales, de Grecia a Francia, la democracia hubiera sido una quimera. Concretamente el nacionalismo catalán del siglo XX, proviene de la tradición escrupulosamente federalista y burguesa de un Cambó o un Pi i Margall. El federalismo burgués era más bien de orden pragmático: a la incipiente burguesía industrial catalana le era imposible avanzar en su programa de modernización con la corte borbónica madrileña, decadente y feudal, como un lastre inmovilizante. Partiendo de ahí, pero ya con todas las influencias del socialismo, el nacionalismo catalán de los años 20 y 30 opta por un progresismo republicano de izquierdas y anti-fascista a través de Esquerra Republicana de Catalunya, mientras este nacionalismo raíz germánica desembocaba en el nacionalsocialismo en Alemania. Son los nazis los que entregan a Lluís Companys a Franco, como sin duda sabrás, tras exiliarse, como pretende Rajoy que haga Bélgica, parece que, de momento, con menos éxito.


Sin embargo, el nacionalismo catalán moderno nace de la resistencia antifascista como se refundó también el vasco, el gallego y tomaron conciencia nacional otros territorios como el valenciano o el canario, con el MPAIAC a la cabeza, como bien sabes. Todos estos nuevos nacionalismos son de corte socialista y marxista y están emparentados sin duda con los movimientos de liberación latinoamericanos de los años 70, con el maoísmo o con el operaísmo italiano, jamás con los nacionalismos fascistas derrotados en la 2ª Guerra Mundial (todos menos el español). En Catalunya, fue el Psuc, obrero, marxista y catalanista, y directamente conectado al PCE y a CC.OO, quien lideró el proceso, mientras ERC dormía el sueño de los justos, del que fue despertada por Suárez y Pujol, trayendo a Tarradellas del exilio. En ese sentido, el nacionalismo burgués –el PNV y CIU- fue estrictamente autonomista, sin más. Si bien bajo la amenaza de ETA y de un secesionismo más abierto, Suárez claudicó concediéndole a Euskadi los derechos que le había arrebatado la Guerra de Sucesión, aceptando el concierto económico. Evidentemente, ello ni planteó para reparar todos los perjuicios que habían significado los Decretos de Nueva Planta para el Antiguo Reino de Valencia ni para el Principado de Catalunya, entre otras cosas porque su peso en el PIB español no era comparable al de Euskadi. 

En los 80 y parte de los 90, ya sabemos cómo fue la cosa: nacionalismo burgués en Catalunya y peperismo irrevocable en la CV, como en Galicia, mientras que en los territorios monolingües la reivindicación territorial, también presente en el antifranquismo (andalucismo, el propio nacionalismo canario, o el aragonesismo) prácticamente desaparecían, con algún leve repunte como la Chunta de Labordeta. Pero tras la llegada del tripartito, la promulgación de un nuevo Estatut, su aprobación en un referéndum perfectamente legal y, pese a ello, su sustancial recorte por el Tribunal Constitucional a instancias del PP, en Catalunya surge un nuevo nacionalismo de corte moderno, que entronca con el de los 60 y 70 y que tiene sus síntomas en el crecimiento de ERC y sobre todo en el nacimiento de las CUP, con un componente anti-capitalista esencial. Se dan entonces el nombre de soberanistas, frente al neoliberalismo aznarista que demonizó a los nacionalistas con el único fin de restarle apoyos a la izquierda. Fueron Aznar y Mayor Oreja sus principales ideólogos, mientras llamaban nazi a Sadam Hussein a la par que sumaron a España a la nueva estrategia imperialista de los USA, o cedían la soberanía española a la multinacionales a través de los Tratados Europeos.

Este soberanismo y reclamación del derecho a la autodeterminación –a no confundir con el independentismo- no hace más que crecer con la crisis y el 15M y a él se suman CSQP y els Comuns, como supongo que sabrás si, como yo, estás en la órbita de Podemos. Al verlo, me ha extrañado mucho que defendieras posturas que en las zonas bilingües del Estado Español defienden exclusivamente PP y Cs, a los que se suma el ala más derechista del Psoe en los territorios monolingües, como Andalucía y CLM.

En fin, pues eso, que quedo a la espera de esas referencias bibliográficas que nos reprochas que no conocemos. Abajo te dejo un par de textos míos, para ampliar la argumentación que te he dado aquí. Un saludo. 9 de noviembre.


🞿 ¿Tan difícil es de entender que no hay izquierda española si no reconoce el derecho a la autodeterminación y, por lo tanto a la libre e igualitaria federación, de cada uno de sus pueblos en condiciones de total reciprocidad e igualdad, es decir, que la existencia de un Estado no equivale per se a ninguna ontología de base economicista ni a ninguna esencia de base identitaria? Durante el tardo franquismo y los primeros tiempos de la transición, es decir, cuando ser de izquierdas implicaba ser sin ambages antifascista, no había ninguna duda al respecto y por eso todos los partidos del País Valencià que se identificaran con la izquierda llevaban el PV en sus siglas, hasta el PSPV. Por hablar de lo mío, digo.
El otro día Monedero, un día sí y otro también, Garzón y con los hechos, Iglesias. ¿A ver si con lo de atado y bien atado Franco no se refería al PP, el bipartidismo y la monarquía, sino al españolismo paleomarxista y ontologicista de la izquierda institucionalizada centro-ibérica, que se está revelando como la máxima valedora del Estado franco-borbónico? Desgraciadamente para mí se están constituyendo en el principal enemigo de cualquier revolución democrática con el no "me toquen a mi binomio hispanobrero". De las consecuencias de ese someter a la clase obrera, como al pueblo, a su condición de Española, el Psoe es el mejor ejemplo. Del "no hay soberanía sino del pueblo español en su integridad", tan neoliberal, hemos pasado al "no hay clase obrera si no es española en su integridad tampoco", tan..... pues neoliberal también. A ver si Podemos no nació para empoderar al pueblo español, sino para mantener la unidad de la patria monárquica, que es el principal instrumento del capitalismo neoliberal en España. Ay, la hostia -o caramba, carambita, carambola, como se prefiera- qué cosas se me ocurren!!! 6 de noviembre.




🞿¿Os habéis dado cuenta -es que igual algunos no, por obvio que sea- de que para la derecha y la oligarquía, los nacionalismos periféricos son mucho más peligrosos que la izquierda? ¿Y de qué la izquierda monolingüe está como feliz y respirando aliviada por ello? ¿Les pasaría lo mismo a los socialdemócratas y comunistas alemanes en los años 20 y 30 cuando en el discurso de Hitler era preponderante el antisemitismo antes que la ofensiva antiobrera? No soy historiador y no tengo una opinión formada al respecto. ¿Nos pasará lo mismo que a los alemanes en los años 30, felices ante el oprobio a los judíos y las naciones periféricas por el nazismo y dejaremos que Rajoy y Rivera ganen las elecciones masivamente? Izquierda tibia ante la masacre de los pueblos y naciones, porque su negociado son los sindicatos, las instituciones y las fábricas (hoy, empresas, si se prefiiere), secularmente tan fáciles de ocupar por el fascismo.... Y los pueblos, la multitud, la gente, para ellos despreciable clase media (antes, pequeña burguesía). 7 de noviembre.



🞿 Convertir a la clase obrera en bastión de la ofensiva contra un pueblo es tan pero tan miserable que va y El País te da una página para que lo digas. Tan miserable como bombardear una nación en el supuesto nombre de la democracia para apropiarte de sus pozos de petróleo. ¿Es tan difícil de entender que es el procedimiento que usaron el fascismo italiano, el nacional-socialismo, o el nacional-sindicalismo español, usar a la clase obrera para justificar una ofensiva imperial contra pueblos indefensos con el fin de mantener a esa clase proactiva, entusiásticamente, domininada? Nacional-sindicalismo, nacional-socialismo, fascismo de tintes socialistas. Cada vez que un imperialista español, cuando defiendes a Catalunya de sus acusaciones de ser una frivolidad pequeño burguesa al indepentiismo catalán. te contesta, con una mediocridad que debería hacer llorar a su madre por los dineros malgastados en su educación, "eso, y ahora llámame facha", está diciendo la única verdad de toda su argumentación de extrema deficiencia cognitiva. ¿De verdad no se dan cuenta de que sí, de que en efecto, todos los ataques a Catalunya (a la que ellos se refieren como "los independentistas") son actos perfectamente programados por una ofensiva fascistizante contra el pueblo y la clase obrera española perfectamente diseñado y puesto en práctica por el PP y Cs? ¿Tan bueno es el neoliberalismo fingiendo que ha conseguido que no le veáis sus costurones supremacistas y fascistas y caigáis en la trampa que acabará con España de vuelta a la muerte de la poquita democracia que teníamos?¿Estáis tontos o qué? Es España el problema no Catalunya!!! Esta es un simple instrumento para reconducir el malestar y la indignación del pueblo y la clase obrera española a la posición de las masas fascistas. Es tan obvio!!!¿Pa qué necesita España la islamofobia y otras xenofobias si tiene la catalanofobia que hace el mismo papel que las otras en Europa -esto es, darle votos a la extrema derecha- y con mucha mayor eficacia?¿Se puede saber dónde tiene la cabeza la izquierda gobernada y administrada desde Madrid, maldita sea?8 de noviembre.








🞿Los columnistas y tertulianos independentistas hacen examen de conciencia tras el encarcelamiento del Govern cesado
El País


Me lo creo. Los de la extrema derecha española, no. Tranquilos, España no corre peligro. Los españoles, igual una miajilla. 6 de noviembre.



🞿-Si es catalana no es clase obrera- digo, con sorna imperiopaleomarxista.
- Ni feminista ni nada. Catalana. Hija problemática (no sabemos ya si por pija o por anarca, pero nos vale todo para demonizarla, unos y otros)- me contesta una amiga feminista valenciana. 6 de noviembre.

🞿- Os presento a mi novia. Es una muñeca hinchable. La llamo María.
- Podrías conseguir algo mejor...
- Soy tímido.
- Estaba hablando con María.
(Rajoy presentando a la Catalunya secuestrada a Trump. Verosímil) 6 de noviembre.

Sobre la izquierda centralista argentina


Estoy un poquito harto de ciertos comentarios peronistas, de idólatras de la autoridad, prelclauianos y prekirchneristas que pontifican sobre "lo reprimido" en España a cuenta de lo que está ocurriéndonos a todos los españoles en Catalunya.
Mientras se tomaba esta fotos, miles de españoles eran ejecutados como ratas y enterrados en fosas comunes. A ver si nos dejamos de tonterías. Si muchos ciudadanos del Estado Español no podemos simpatizar con el significante peronismo ni hartos de vino, es por esto. No, porque seamos desfasados izquierdistas europeos biempensantes que no entendemos las inmensas virtudes del populismo.

Os copio un comentario de un peronista en su muro sobre Catalunya y mi respuesta:


España y Catalunya
En tanto exiliado del 76 en España no simpatizo con los nacionalismos .Salvo excepciones,cuando se trata de naciones ocupadas e intervenidas por una potencia extranjera .¿De que quieren realmente independizarse los catalánes ?¿del lastre español que les pesa como un exceso de goce que ellos imaginan que financian ?Ya que la hegemonía alemana sobre Europa no esta puesta en juego en este tinglado . Cuestión que la derecha catalana y el sector de la burguesía independentista tiene muy clara .

Pero a su vez, resulta insoportable y falaz que el Estado español y las fuerzas políticas que lo sostienen , que jamás han hecho nada por afrontar con memoria , verdad y justicia todas las consecuencias reales de la dictadura franquista , preténdan ahora una vez más que todo se reabsorba en la legalidad jurídica de un Estado que nunca quiso saber nada del crimen serial franquista .
La historia es el lugar donde lo reprimido reaparece , y nunca de un modo idéntico .Ahora aparece en el independentismo catalán , que a pesar se su mitología identitaria, encierra esta verdad,que la readaptación del franquismo a las estructuras democráticas de la transición era portadora de un sintoma que de un modo u otro iba a reaparecer .El aplastamiento del independentismo y la negativa a pactar un referéndun incrementará la fuerza social y conflictiva de este sintoma . El Estado español y la política del Partido Popular y su asociación con el partido socialista jamás han construido la legitimidad para afrontar esta situación .


Mi respuesta:

Estos comentarios antidemocráticos típicos de un porteño-madrileño son intolerables. Sería conveniente que te informaras antes de hablar de política española. Llevo callado meses leyendo las invectivas anticatalanas que escribes en tu muro y en otros de grupos argentinos agrediendo al Pueblo Catalán, sobre el que no te has dignado a informarte nunca. Si te hubieras informado, sabrías que uno de los hitos del antifranquismo en Madrid fue precisamente el concierto de Raimon que implicó que la izquierda española (madrileña) reconociera como parte irrenunciable del antifranquismo las reivindicaciones nacionales de los diversos territorios sojuzgados por el Estado franco-borbónico. En cuanto a lo de Alemania es un razonamiento paleo-marxista (si no está en primera línea el conflicto clase obrera-capital, es un falso conflicto) del que no sé que diría Laclau (o Néstor Kirchner) si levantara la cabeza. En fin, son restos de un pensamiento peronista pre-laclauiano y pre-kirchnerista que afloran sin cesar en tu pensamiento y que te hacen adorar la autoridad centralista. Antes de poner el dedo en lo reprimido ajeno, convendría que te ocuparas de la llaga de la represión que te concierne y de la que sin cesar gozas. Creo yo. Un saludo.21 de septiembre.


🞿La desaparición de Santiago Maldonado es un execrable crimen de lesa humanidad. Por tanto, su denuncia, no es que sea legítima, es que es perentoria. Dicho esto, los esfuerzos kirchneristas por vaciar este hecho de significado, esto es, por convertir a Santiago Maldonado en un significante vacío, corre el enorme riesgo, por redundancia y reiteración, de vaciarlo completamente de particularidad –un ser humano que ha sufrido en sus carnes un trágico abuso de poder- y por tanto de sentido y hasta de sentimiento. Vamos, que al escuchar la denuncia, la opinión pública la ignore porque ya no ven a un ser humano oprobiosamente agredido y ofendido es sus derechos y en su cuerpo, sino el mero goce del denunciante. Me harté de decirlo con Podemos y el caso es el mismo ahora: un significante vacío se encuentra, no se fabrica. Alrededor de un significante vacío “espontáneo” puede nuclearse un pueblo. Alrededor de un significante vacío pre-fabricado sólo tenemos una comunidad de goce. Y ese goce espectacular es lo único que se acaba comun-icando en cada denuncia. Es lo que pasó con la corrupción en España, sin ir más lejos. Es antiguo esto: te obsesionas con señalar el goce del poder y es el poder el que acaba seňalándote y diciendo "mira como goza". 21 de septiembre.



🞿 Al final, tras tanta brutalidad portodrileña que he leído contra Catalunya, tras el disfraz del peronismo, esto me acaba reconcilando con La Argentina, como me ha pasado siempre.... Me he reído un rato....

domingo, 5 de noviembre de 2017

Mirant Cap a Catalunya. (Comentarios sobre el Procés, 6)


  •  Son, como casi todas en esta serie, intervenciones en facebook recopiladas. Algunas son errores de apreciación fruto del momento, pero espero que se juzguen más bien como coyunturales y puntuales, y no dañen el fondo del razonamiento. Yo sigo sospechando que el Govern no ha mostrado sus cartas completamente, pero, de momento, su encarcelamiento y el exilio de Puigdemont parecen evidenciar que no hay el pacto con Rajoy que yo he pensado en el pasado. Por un puro ejercicio de honestidad, dejo mis intervenciones exactamente como las puse en las redes sociales en su momento. No tengo ningún terror a equivocarme. 5 de noviembre.

Efectivament. I sóc el primer en reconéixer que vaig expressar dubtes de que el catalans estigueren a l'altura de la dignitat d'un poble i no es quedaren només en ser "una societat" com España, França o Alemanya. Eren dubtes sense fonament. Les CUP tenen molt a veure. Llàstima que al PV no tinguem quelcom paregut. A Madrid,prefereixen fer travesses amb Carmena. És lo que té saber més que ningú de lluita de classes.  I Volent ser estat, hem aprés a ser poble. 6 de octubre.
•••

Cuando oigo hablar de la imperiosa necesidad de diálogo entre las instituciones catalanas y el gobierno español, que se repiten estos días, no dejo de evocar estas páginas geniales de "La Ciudad de los Prodigios" (1981) de Eduardo Mendoza escritor barcelonés y que para mí es una de las grandes novelas escritas en castellano en el Siglo XX (y mira que las hay, sobre todo latinoamericanas). Cuenta la visita, esta novela de hace 30 años, de dos emisarios del Ayuntamiento de Barcelona envíados a Madrid en 1886 a pedir permiso al gobierno de España para organizar la que a la postre sería la Exposición Universal de 1888. Leedla hasta el final, por favor, los que no hayáis leído la novela, porque tal vez entendáis muchas cosas de la situación actual de "falta de diálogo" de la que todos hablan. Episodios como éste están grabados a fuego en la memoria histórica de los Catalanes, que empieza mucho antes que la de los madrileños que se empeñan en habar sólo desde 1936. Es largo, pero merece la pena:
"Cartas similares eran frecuentes en la prensa local de entonces. Otros expresaban sus reservas de modo más conciso, como un diario del 22 de septiembre de 1866, que encabezaba su editorial con este epígrafe: "Comercialmente hablando, ¿constituye la Exposición un beneficio o una plaga?" Con todo, la oposición al certamen en general fue tenue. La mayoría de los ciudadanos estaba dispuesta aparentemente a arrostrar los riesgos de la aventura; los demás sabían por experiencia que lo que las autoridades decidían siempre se llevaba a cabo; varios siglos de absolutismo habían enseñado a la gente a no malgastar tinta y talento. También influía en la opinión pública un factor importantísimo: que la primera Exposición Universal que se celebraba en España se celebraría en Barcelona y no en Madrid. Este hecho había sido ya comentado en los periódicos de la capital. Estos mismos periódicos habían llegado a la conclusión penosa pero incuestionable de que así había de ser. "Las comunicaciones entre Barcelona y el resto del mundo, tanto por mar como por tierra, la hacen más apta que ninguna otra ciudad de la Península para la atracción de forasteros", dijeron. Con esto se quedaron contentos, como si la elección de Barcelona como sede del certamen la hubieran hecho ellos. Estos argumentos, sin embargo, no conmovieron al Gobierno. Ustedes se lo montan, ustedes se lo pagan, vinieron a decir. En esa época la economía del país estaba tan centralizada como todo lo demás; la riqueza de Cataluña, como la de cualquier otra parte del reino, iba a engrosar directamente las arcas de Madrid. Los ayuntamientos atendían a sus necesidades mediante la recaudación de contribuciones locales, pero para cualquier gasto extraordinario debían acudir al Gobierno en busca de una subvención, de un crédito o, como en el caso presente, de un chasco. Esto suscitaba entre los catalanes un sentimiento de solidaridad que acallaba las críticas. Por este lado, comentó Rius y Taulet, nos hacen un favor; por todos los demás, la puñeta. En eso no había desacuerdo. Con Madrid acabaremos a palos, pero sin Madrid no iremos a ninguna parte, dijo Manuel Girona. Era un financiero de renombre; a la sazón desempeñaba además la presidencia del Ateneo. Tenía fama de no perder jamás la compostura: Dejemos para mejor ocasión los desahogos temperamentales y hagamos frente a la realidad, propuso: hay que pactar con Madrid; será una humillación, pero la causa bien lo merece. Con estas palabras quedó zanjada la discusión y se dio por concluida la sesión, que se había celebrado un miércoles en el restaurante "Las siete puertas". El domingo siguiente, después de oír misa cantada, salieron hacia la capital dos delegados de la Junta.
Viajaban en un carruaje que el propio Ayuntamiento había puesto a su disposición; este carruaje llevaba en cada portezuela unas molduras con el emblema de la Ciudad Condal.
En unos cartapacios enormes de piel de cocodrilo llevaban la documentación relativa al proyecto y en varios baúles asegurados con cuerdas a la parte posterior del carruaje llevaban muchas mudas, porque preveían una ausencia larga. Y así fue: apenas llegados a Madrid se instalaron en un hotel. A la mañana siguiente acudieron al Ministerio de Fomento. Su llegada causó gran revuelo: de Barcelona habían traído y ahora llevaban puestos los vestidos y capas que en su día habían pertenecido a Joan Fiveller, aquel valedor legendario de la ciudad. En el transcurso de los siglos la lana de estas ropas se había ido convirtiendo en borra y las sedas en una especie de telaraña. Al paso de los delegados, que portaban los cartapacios con ambas manos, como si fueran ofrendas, las alfombras del Ministerio iban quedando cubiertas de un polvo pardo. Estos dos delegados se llamaban respectivamente Guitarrí y Guitarró, dos nombres que de no ser reales parecerían inventados para la ocasión. Fueron conducidos a un salón de techo altísimo, artesonado, donde sólo había dos sillas de estilo renacimiento, bastante incómodas, y un cuadro de tres metros de alto por nueve de largo, del taller de Zurbarán, que representaba un viejo ermitaño de piel cerúlea, cubierto de escrófulas y rodeado de tibias y calaveras. Allí se les hizo esperar más de tres horas, al término de las cuales se abrió una puerta lateral, semisecreta, y apareció un individuo de rostro abotargado y patillas de boca de hacha que llevaba una casaca cubierta de entorchados. Al punto los dos delegados se pusieron en pie. Uno de ellos acertó a murmurar al oído de su compañero: !Santa Quiteria, su sola mirada ya infunde espanto¡; la larga espera había debilitado su sistema nervioso. Los dos hicieron una profunda reverencia. El recién llegado, que no era el ministro, sino un ujier, les comunicó con sequedad que el señor ministro no podía recibirlos ese día, que tuvieran la bondad de acudir de nuevo al Ministerio al día siguiente a la misma hora. La confusión provocada por el vistoso uniforme del ujier fue la primera de una larga serie: los delegados de la Junta se movían en un medio que les era ajeno; no sabían qué actitud adoptar en aquella ciudad de tabernas y conventos, vendedores ambulantes, chulapones, alcahuetas, llagados y mendigos, en mitad de la cual existía un mundo aún más extraño, hecho de oropeles y ceremonias, amenazas y prebendas, poblado por generales intrigantes, duques chanchulleros, curas milagreros, validos, toreros, enanos y papamoscas de corte que se burlaban de ellos, de su acento catalán y de su sintaxis peculiar. En idas y venidas del hotel al Ministerio gastaron en vano tres meses y sus correspondientes dietas, acabadas las cuales escribieron a Barcelona dando cuenta de lo sucedido y recabando instrucciones. A vuelta de correo les llegó un paquete remitido por el propio Rius y Taulet en el que había dinero, una reproducción en yeso de la Virgen de Montserrat y un mensaje que decía: "Valor, uno de los dos tendrá que ceder y por Dios bendito que no vamos a ser nosotros". Los pobres delegados apenas salían de su hotel, donde el servicio, familiarizado ya con su presencia y convencido de que no cabía esperar de ellos muestras exageradas de liberalidad, no se preocupaba de cambiarles las toallas ni las sábanas ni de pasar el plumero por el mobiliario escaso y desvencijado. Para ahorrar los dos compartían con grandes estrecheces el mismo cuarto y se hacían el desayuno y la cena allí mismo, con el agua caliente de la bañera. Lo que más les hacía sufrir, con todo, eran las visitas matutinas al Ministerio. El enjambre de zánganos y sablistas que parecía habitar en sus corredores y antesalas les había compuesto unas coplillas hirientes que oían tararear por doquier a su paso. Los más allegados al Ministerio les gastaban bromas aún más vejatorias, como colocar cubos llenos de agua en los dinteles de las puertas que habían de cruzar, tender cables en el suelo para hacerles tropezar y acercarles velas encendidas a los faldones del traje para chamuscarlos. Algunos días al entrar en la sala de espera encontraban las dos sillas ocupadas por otros peticionarios más madrugadores quienes, avezados a este tipo de situaciones y endurecidos por toda una vida de plantones, lisonjas, suplicatorios, gestiones y desengaños fingían no reparar en su presencia y en las tres horas rituales que duraba la espera no les cedían el asiento ni un minuto. El ministro seguía sin recibirlos. Todos los días, tras esperar en aquella sala cuyos mínimos detalles conocían ya al dedillo, se abría la puerta semisecreta, entraba el ujier de las patillas y les tendía en una bandeja una nota apresurada en la que el ministro les notificaba que aquel día no les podía atender como habría sido su deseo. El desparpajo con que usaba aquí y allá expresiones y vocablos de germanía hacía a menudo ininteligible estas notas, lo que aún angustiaba más a los delegados, que se iban con la duda de si habían o no habían entendido bien las indicaciones del ministro, los cambios de cuyo humor trataban de vislumbrar en los más leves indicios.
En ocasiones y tras mucho vacilar y discutir entre ellos respondían a estas notas con otras. Para eso se habían hecho imprimir en un establecimiento especializado de la calle Mayor unos saludas en cuyo encabezamiento, por error o a sabiendas, salió impreso el escudo de Valencia en vez del de Barcelona, como ellos habían pedido. Corregirlo habría supuesto un mes de demora, por lo que hubieron de resignarse. En estos impresos escribieron: "Nos hacemos perfecto cargo de que V.E., cuya vida guarde Dios muchos años, anda en extremo ocupado, pero nos permitimos porfiar, con el debido respeto, habida cuenta de la trascendencia de la misión que nos ha sido encomendada", etcétera. A lo que respondía el ministro al día siguiente con expresiones como "ir con la hora pegada al culo" (por ir justo de tiempo), "ir de pijo sacado" (por estar abrumado de trabajo), "ir echando o cagando leches" (por ir a toda velocidad), "sanjoderse cayó en lunes" (con lo que se invita a tener paciencia), "bajarse las bragas a pedos" (de dudoso sentido), etcétera; y se despedía diciendo: "!hasta la siega del pepino¡", o cosa parecida. "Tal vez dispondría V.E. de más tiempo", acabaron por replicar los delegados, "si no malgastara V.E. tanto en hacer donaires". Por las noches escribían a sus familias, en Barcelona, cartas preñadas de desazón y añoranza. La tinta presentaba a veces borrones causados por alguna lágrima incontenible.
Mientras tanto en Barcelona la Junta Directiva de la Exposición Universal, presidida por Rius y Taulet, no dormía.
Enfrentemos a Madrid con los hechos consumados, parecía ser la consigna. Los proyectos de los edificios, monumentos, instalaciones y dependencias que debían integrar el recinto de la Exposición fueron encargados, presentados y aprobados y las obras dieron comienzo a un ritmo que los fondos disponibles no permitían sostener por mucho tiempo. Cuando todo el parque de la Ciudadela estuvo patas arriba el Ayuntamiento invitó a los corresponsales de prensa a que lo visitaran. Como acicate a su interés fueron obsequiados con un banquete cuyo menú da testimonio de la vocación cosmopolita de los anfitriones:
"Potage: Bisque d.écrevises á l.américaine. Reléves: Loup á la genevoise. Entrées: Poulardes de Mans á la Toulouse, tronches de filet á la Godard. – Legumes: Petit pois au berre. – R4ts:
Perdreaux jeunes sur crustades, galantines de dindes trufées.
– Entremets: Bisquits Martin decorés. 
– Ananas et Goteauv. – Dessert assorti. 
Vinos: Oporto, Ch1teau Iquem, Bordeaux y Champagne Ch. Mumm". 
En los discursos que cerraron el banquete se dio por cierta la fecha de inauguración (primavera de 1887); reseñas elogiosas del acto aparecieron en numerosas publicaciones. También se hicieron unos carteles de propaganda que fueron colocados en las estaciones de ferrocarril de toda Europa; se cursaron invitaciones a corporaciones y empresas españolas y extranjeras animándolas a participar en el certamen y se convocaron, como era costumbre de la época, varios concursos literarios. La respuesta de los futuros participantes fue tibia, pero no nula. A fines de 1886 aparecen consignadas ya en la prensa las primeras concesiones de servicios. "El servicio de water–closets y lavabos se ha adjudicado, sujeto en un todo a las condiciones que ya se conocen, al Sr. Fraxedas y Florit. Este inteligente concesionario se propone tener en dichos establecimientos un servicio completo de toilette, dotándolos de salones provistos de todos los accesorios convenientes, ropa blanca, jabones y objetos de perfumería. Habrá también en todos ellos una sala especial para la limpieza del calzado, y un número prudente de mandaderos a disposición del público y de los expositores, para llevar recados y transportar a domicilio los efectos comprados en la Exposición. Felicitamos al Sr. Fraxedas y Florit porque comprendiendo lo productivo del negocio ha tenido el buen acierto de evitar que fuera explotado por extranjeros". El ministro de Fomento acabó por ceder. Era un hombre corpulento, de aspecto feroz, casi inhumano. A sus espaldas le llamaban "el Africano". No había estado nunca en Africa ni tenía con ese continente relación alguna, el epíteto se lo había ganado con su porte y su talante. Al enterarse del mote no se ofendió. Lejos de incomodarse adquirió la costumbre de llevar un aro colgando de la nariz. Recibió a los dos delegados de la Junta con extrema frialdad, pero el tiempo había jugado sin ellos saberlo a favor de éstos; el ministro quedó desarmado en su presencia. Las innumerables horas de espera, las angustias y los vejámenes padecidos los habían avejentado; a fuerza de convivir día y noche habían acabado por parecerse el uno al otro como dos gotas de agua y ambos al santo ermitaño del cuadro del taller de Zurbarán en cuya contemplación llevaban meses. En su presencia el ministro se sintió súbitamente cansado, todo el peso del poder inmenso que ostentaba se vino sobre sus hombros. Lo que debía haber sido un enfrentamiento titánico se convirtió en una plática fatigada, cargada de melancolía."
Mira que Eduardo Mendoza me ha hecho saltar lágrimas de risa muchas veces en sus libros. Aquí, cuando lo leí hace 30 años, recuerdo que casi se me saltan también, pero de pena y rabia. Así han conseguido los catalanes todo lo que tienen, que no es poco, Sr. Rodríguez Ibarra. Recuerden que cuando unos años antes el valenciano Luis García Berlanga quiso retratar satíricamente las miserias de España, también lo hizo relatando la visita de un madrileño a la perezosa y decadente oligarquía madrileña, para intentar sacar a flote su negocio (La Escopeta Nacional, 1988). Todos los periféricos no monolingües sabemos que con la administración de Madrid, diálogo y razón suelen ser herramientas inútiles. 7 de octubre.
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Hoy, Francis Mir, amigo catalán residente en México y que se declara abiertamente independentista, me ha definido como alguien que “se siente español”. Y le he contestado con prontitud: “me siento español pero me levanto catalán” En fin, un valenciano, como buen mestizo (de moro y catalán, no de español y catalán) debe ser un tipo que hace muchas sentadillas. Cuando el culo nos toca el suelo, españoles; cuando vamos de homo erectus, catalanistas. Pero a su vez, le he dicho en seguida que “jamás me he sentido a gusto en la definición de español”. Y es absoluta verdad. La España franquista y su herencia, esta España manejada por élites desde Madrid (capitales económicos tanto como intelectuales, tienen allí su sede y su paraíso fiscal, como está viéndose estos días, que abandonan las ratas el barco catalán) utilizando mi lengua madre, el castellano, como arma de demolición masiva contra mi lengua hermana, el catalán (como somos los mestizos, en Valencia la solemos llamar valenciano), y contra todas las culturas de periferia, incluida la andaluza o la asturiana, pues no me gusta nada.
Lo que pasa es que tampoco me defino como independentista, aunque comprendo el sentimiento perfectamente y lo hago mío con frecuencia. Para un independentista, la independencia es una meta. Para mí, no. En este momento está ciego cualquier demócrata sincero que no vea que apoyar al pueblo de Catalunya es el camino. Y entre que los quiero personalmente, entre que los admiro profundamente, y entre que sus enemigos coinciden casi al 99% con los de mis objetivos, pues los estoy apoyando con enardecimiento, ciertamente. Pero yo lo que pretendo ser es un demócrata radical (antes se decía revolucionario, pero la palabra fue devorada por el extremismo violento y quedó inservible, al menos temporalmente), y por lo tanto, me siento concernido por la multitud y su lucha. Y apoyo a los pueblos y a las naciones en la medida en que son una herramienta de la multitud para convertirse en demos y alcanzar el poder, no como un fin absoluto. Puedo ser populista, nacionalista o socialista, pero mi telos es comunista (sí, otra palabra que Stalin o Kim Kim Il-sung, quemaron bastante pero que se está reivindicando mucho más allá del estatalismo soviético). Me interesa inventar lo común. Por eso, apoyo a las naciones y los pueblos sin Estado. Catalanes, palestinos o kurdos. Pero –se lo decía el otro día a mis alumnos- jamás se me habrá oído defender a un Estado. Ni a Alemania, ni a Francia, ni a Rusia, ni a España, ni a Suecia. Ser nacionalista con Estado es ser un autoritario con vocación supremacista. Ser nacionalista sin Estado propio, esto es, sometido a un Estado que no se identifica con tu pueblo, es ser un libertario. Todos los que mamamos el tardo franquismo y la transición lo sabemos. El Grito era: “Libertat, amnistia i Estatut d’Autonomía”.
Fíjate si lo gritamos alto que se lo regalamos hasta a Madrid, que no le hacía ninguna falta. Lo tercero. Las dos primeras, como a todos. Explícaselo tú a ellos. Yo ya no sé cómo. En fin, que leo esta tarde en eldiario.es que quien ha salido ganando con la Espantá de Puigdemont es Pablo Iglesias. Es que no pueden imaginarse proceso ni juego alguno, de suma cero o de raíz cúbica de res catorce, si quien juega no es madrileño. Jugada ganadora de Pablo Iglesias, lo titulan. Claro, luego le silban a Piqué.
En fin, que toda mi simpatía para las CUP, toda mi afinidad. Han conseguido que el pueblo catalán actúe como tal, precisamente, porque borraron de un plumazo al líder. Un pueblo con cultura y lengua propia puede tejer su identidad sin necesidad de alienarse a un líder mediático. El 15M ha sido un proceso sin líder y el Procés lo está siendo. Porque Puigdemont, en fin… Pero, sin que sirva de precedente, y gracias a que el núcleo irradiador errejonista ha dejado desvencijada su arma de guerra, a mí la única solución que me parece viable es la que ofrece Podemos y lidera Ada Colau, visto desde el lado de los que nos quedaremos en el lado español -se quede Catalunya o no- y de los que pensamos que la Independencia no puede ser una decisión burocrática -qué la difierenciaría entonces del 155, que es un artículo puesto entre el 154 y el 156 por la rima, supongo- sino un gesto universal del pueblo catalán: el que lo incardina definitivamente en la libertad y dignidad del género humano. Espero no haber decepcionado a mucha gente. Esto de opinar en política es lo que tiene: te haces enemigos, a veces correligionarios, otras forofos. Pero casi nadie te perdona cuando se da cuenta de su opinión no te tiene tan atrapado como a él.
A mí, de momento, lo que me queda es bastante decepción con la izquierda orgánica madrileña -prensa, cargos políticos e intelectuales- que no con la gente en general, que han sabido estar a la altura de las circunstancias en todo el Estado, un amor renovado a Catalunya y una convicción de que el País Valenciano será mucho mejor si tiene al pueblo catalán cerca. A un lado de la línea (roja la llamaban los partidos españoles cuando tenían que pactar gobierno) o al otro. No habrá vallas, ni alambradas ni minas más que en las viñetas de El Roto, tranquilos. Es el ejemplo más acabado de esa decepción que sentimos, creo, la mayoría de los catalanoparlantes de España con la izquierda castiza acomodada de los madriles, a la que tanto parece que le molesta el ruido. Menos en agosto, en semana santa o en los puentes con sol, claro. Vienen a "crear empleo" como las multinacionales. 11 de octubre.
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No todos los catalanes son independentistas, repiten. Pero, menos los votantes de PP y Cs, la inmensa mayoría sí es catalanista. Eso parece que no lo saben. Más presión y por pura asfixia todos los catalanistas devendrán independentistas.



Benvolgut, Carles. Amb tota la legitimitat que em confereix ésser un valencià que porta mesos cremant-se personalment per defensar el drets de Catalunya i la democràcia a Espanya, cal que li diga que el victimisme tenia un recorregut i ja està esgotat. Els catalans i els ciutadans demòcrates de l'Estat Espanyol que els recolzem, necessitem ja un altra cosa dels legítims representants del poble català que seguir marejant la perdiu. Per favor / si us plau, cal un lideratge clar i amb propostes. 21 de octubre.
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Es lo que he visto en un telediario, y no sé lo que tendrá de representativo, pero en varios ayuntamientos catalanes, tras la declaració del parlament, se ha arriado no solo la bandera española, sino también la europea. Me ha parecido un gesto de una radicalidad democrática y de una solidaridad con los pueblos de Europa inaudita. El pueblo catalán no es la burguesía catalana, evidentemente. No se trata de hacerse un huequecito como un estadito más inserto en las instituciones internacionales que le roban soberanía a los pueblos y se la regalan a los capitales. Los estalofascistas españoles que no entienden nada harían bien en callarse de una maldita vez. Éste es un movimiento radical y universal, es una lucha contra las fronteras, no para multiplicarlas. Calumnias y más calumnias. Una proclamación de independencia es una revocación de un Estado y del orden internacional que mutila a los pueblos, bombardea a las poblaciones, asfixia a los refugiados y abre las compuertas a los capitales. Quien no lo vea así, o está ciego o tiene intereses (no sólo económicos, no soy paleomarxista) que no quiere confesar. Vixca Catalunya i vixca el génere humà! Amb un bon cop de falç.No sé si alegrarme mucho por Catalunya hoy. Pero por Siria y por Palestina nadie me va a robar la alegría. 27 de octubre.
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No me desdigo ni una coma de que lo que he dicho antes del pueblo catalán (dejo en comentario el enlace), porque no es incompatible de lo que voy a decir de las élites. Las caras de funeral de JxSi y la alegría sincera de las CUP, así como la honesta posición -lo digo con sinceridad total- CSQP esta tarde y la disolución del Parlamente y elecciones para 21D me reafirman en lo que dije hace algunas semanas. Me da toda la impresión de que todo estaba pactado entre Puigdemont y Rajoy: tú no te bajes del burro de la DUI, y así no pierdes votos, que una cosa es declarar la Independencia y otra cosa es que la izquierda te barra electoralmente. Yo te aplico el 155 y lo resolvemos deprisita porque no tengo recursos para gestionar y controlar Catalunya sin desplegar el ejército y montar un escandalazo internacional. Que hoy haya hablado Albiol en catalán y Arrimadas no, también me hace pensar que tenía órdenes claras de empezar la campaña electoral. De momento, veo a Rivera y Sánchez (e Yceta) como la Charito. Todos quieren quitarse al niñato falangista de en medio, que ya ha cumplido su función. Veremos al Albiol más moderado del mundo. Ahora bien, el golpe va sobre todo contra las CUP y secundariamente contra los comunes. Me preocupa poco, si las CUP no caen en esa negra melancolía tan típica de los activistas semiprofesionalizados y siguen haciendo valer lo mucho que han conseguido en organización y solidaridad popular y no lo libran todo a un triunfo del independentismo que ha sido un magnífico camino y nunca el objetivo final. Creo que el soberanismo es una magnífica herramienta de progreso y está más vivo que nunca. Si Colau y Albano Dante Fachín hacen piña con ellos, serenando no su radicalidad, sino sus estribaciones más intransigentes, Catalunya tiene mucho ganado. Y Podemos y, en general, la izquierda española tiene la decencia de tomar apuntes, tendremos mucho ganado todos.
Y no sólo los ciudadanos del Estado Español, como he dicho hace un rato antes de saber la decisión de Rajoy. Yo no soy nada pesimista. El pueblo catalán se ha medido contra las élites del europeísmo neoliberal y le ha ganado más batallas que nadie en sesenta años. La cosa estará como sea pero mal, seguro que no. 27 de octubre.
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No soy fan de la estadística para nada, más bien al contrario: pienso que es veneno paralizante y conservador, al menos cómo se utiliza por la ciencia política y social neoliberal. Ahora bien, hay una estadística que me daría mucho morbo: saber cuántos apellidos xarnegos hay detrás del soberanismo/independentismo (así como Gabriel, Rufián o Fernández) y cuantos ochoapellidoscatalanes hay del lado del constitucionalismo españolismo. Igual, nos llevábamos alguna sorpresita, en la dirección de ver cuánto tiene el independentismo de movimiento emancipatorio y cuánto de esencialismo étnico e identitario.... El resultado, por sí mismo, como todas las estadísticas, no significaría ("querría decir") nada, pero sería cuanto menos interesante. Ahí lo dejo. 1 de noviembre.