sábado, 28 de febrero de 2015

Los valencianos somos un caso

Supongo que a estas alturas, ninguno de mis lectores ha dejado de visionar el famoso vídeo del “caloret de les falles”. Parece que la derecha valenciana al final lo ha conseguido, porque una amiga catalana lo compartía en su perfil de facebook con la leyenda  “jo no sóc secessionista però aixó no és català”. Sí, mientras los valencianos, que ya estamos hechos a prácticamente todo, salíamos por la vía del cachondeo –vídeos, reggaetones, memes, tuits jocosos, etc.- desde fuera se quedaban realmente ojopláticos y nos preguntaban que cómo era posible que un cargo político en la Comunidad Valenciana no conociera las lenguas oficiales de su territorio. Yo he recomendado en las redes sociales estos días que, si se quería entender el alcance y contexto de ese vídeo, era muy esclarecedora la contemplación posterior de este otro.

Para seguir leyendo...

lunes, 23 de febrero de 2015

DE MI LÍMITE (POEMAS DE LA FELICIDAD), 1



”A foolish consistency is the hobgoblin of little minds”
Ralph Waldo Emmerson




PASEO POR LOS UMBRALES

Para no sajar mi límite
paseo por los umbrales
de la virtud, por las marjales
del tedio, por las orillas
cenagosas de lo sublime
cuando nadie me observa.
Soy una persona normal,
en la felicidad está mi término,
por las cercanías de la esperanza
los lobos del placer
atormentan mi conciencia.
 

Sí,
soy un tipo del montón.
La tentación de apacentar mis ansias
en territorio amigo me inclina
a ocultar mi rostro con pudor,
pero mi cara sigue asida
a frontal, vómer y mentón,
con una saña
que nada justifica.
Ojalá tú que me lees
no seas como te imagino,
no seas un tipo normal,
no te identifiques conmigo.
Te sueño leyendo este libro
con una sola mano, la otra
enguantada en sangre de un himen
arañado con cariño.
Con dedicación, con mimo.
 

Ojalá leas entre estas líneas,
cada imaginar que crepita
enardecido en la pinza
                         de mi límite
como un hematoma de orgullo,
como los codos de un títere,
como un jardín de magnolios
florido de lacios ahorcados,
retoños de viejas estirpes.


Más poemas, aquí.

sábado, 21 de febrero de 2015

Nihilogocentrismo: sobre el nihilismo postmoderno.


Lo que copio aquí, es el texto de las últimas páginas (372-376) de mi libro Cuando la televisión podía todo, publicado en 2009. Evidentemente, en los últimos tiempos, a través de este blog pero también de otras publicaciones que irán viendo la luz en los próximos meses, estoy entrando a discutir ciertos aspectos de la concepción de lo político en el pensamiento postmarxista de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe y en la concreta praxis político-mediática de Podemos. Fundamentalmente, mis críticas -que, en absoluto, descalificaciones sino intento de entendimiento- van por el lado de la articulación entre identidades y antagonismo y, más concretamente, sobre las concepciones de lo real y del sujeto en las que estas se apoyan. Sobre todo por la entrada de Carl Schmitt y la distinción amigo-enemigo. Lo tengo difícil, lo sé, porque una vez entra en liza esta distinción y se convierte en una referencia absoluta dentro de la discusión, veo -es una cuestión de mi experiencia en estas discusiones- que ya imposible hacer una crítica sin que se vea como una descalificación. De ahí, también, que las narrativas haya tomado íntegramente el lugar de las argumentaciones. 
Sin embargo, a mí me siguen importando los sujetos que sufren por un daño por la moral. Creo que no podemos contentarnos ni regocijarnos con la imposibilidad de la reconciliación y pensar que esa ausencia de culminación hegeliana del proceso político nos evita pensar la emancipación desde el lado del sujeto dentro del proceso política. Hemos de inventar un saber hacer con la nada y no conformarnos con el despojo ético del éxito. Es la diferencia entre la dignidad subjetiva y el goce de la miseria moral. Pues bien, en la base de muchas de mis argumentaciones están estos párrafos y, dado que el libro no es accesible con excesiva facilidad, creo que no está de más que los copie aquí. Pretenden ser un material más para la discusión.

"Ahora bien, a la teoría crítica «le falta una concepción de la falta». No una intuición de ella, como bien muestra la dialéctica negativa adorniana, pero sí un cernimiento estructural específico, que lleve no sólo a su designación teórica sino a permitir al investigador operar con esa misma falta como causa del discurso, como origen de la producción cultural que está analizando.

Ésta y no otra es nuestra justificación para la introducción metodológica del psicoanálisis en el ámbito de las ciencias de la comunicación, sobre todo por las propias dificultades para pensar el enunciatario como sostén interno del texto visual. Y, por la misma razón, no hemos traído a colación —solamente— la galería edípica habitual del psicoanálisis aplicado a la cultura, sino que hemos preferido traer una versión más formalizada de la estructura psíquica a través del matema del Discurso. Lo hemos creído necesario para no caer en las mismas aporías de la hiperrealidad de Baudrillard, que vuelve a constituir un espacio sin falta bajo la especie del simulacro, o en las de planteamientos analíticos, también aparentemente muy cercanos, como los deconstruccionistas que lo acaban asimilando todo al logos o a la metafísica de la presencia. E, incluso, cabría deslindar nuestra postura de un orden del discurso foucaultiano que, demasiado clausurado, nos acaba condenando a una metafísica del poder, donde, como en los dos casos anteriores, no cabe la responsabilidad ética, no hay espacio, tras la demanda emancipatoria del particular, para una afirmación deseante, responsable, radicalmente libre (id est, contingente) del sujeto singular, y que nos condena a algo así como una especie de humanismo paranoico del que la noción de solidaridad mediática podría ser el mejor ejemplo.

Creo importante explorar, siquiera sea mínimamente, esta diferencia epistemológica. El nihilismo «clásico», el de la diferencia ontológica, supone la aceptación de que la nada habita en el interior del logos. En la aceptación de este supuesto ontoepistemológico de insuficiencia del lenguaje para recubrir íntegramente lo real, podemos encuadrar desde los albores filosóficos de Grecia hasta las más desoladoras posturas existenciales, pasando por el noumeno kantiano, tomando la nada de diversos semblantes según el sistema que decida «integrarla». Por parte del psicoanálisis, das Ding o el objeto «a» inscriben a Freud y a Lacan, respectivamente, en esta tendencia. Ahora bien, las posiciones que antes hemos mentado, tan típicas de la cultura posmoderna, incluso en versiones más suavizadas o «humanizadas» como en los estudios culturales, o algunas formas del feminismo, que lo reducen todo a la categoría de actividad discursiva, falsa conciencia y prácticas de poder, sucesivamente, pero sin la aceptación de ningún componente insoslayable (verbigracia, la voluntad de poder nietzscheana o la diferencia sexual), esto es, rechazando cualquier componente real —en el sentido que el psicoanálisis da a la palabra, es decir, ni imaginario ni simbólico—, parten justo del presupuesto inverso al del nihilismo clásico: a saber, que es el logos el que fluctúa en el interior de la nada. Y, si el logos habita en la nada, como la materia newtoniana en el espacio absoluto, ¿qué puede ponerle límites, qué puede impedir su expansión perpetua, a la vez que escépticamente injustificada? La globalidad, la solidaridad, la corrección política, la deconstrucción y todos los conceptos que aceptan en su fundamento que el mundo no es más que sus modelizaciones parten, a mi entender, de esta posición epistemológica que me atrevería a bautizar, en el molde del falogocentrismo derridiano, con un neologismo no menos cacofónico: nihilogocentrismo. Ello aboca a hablar necesariamente en términos de modelización e, incluso, en el postestructuralismo, de construcción de identidades. Aunque se me pueda tachar de estar algo desfasado, no puedo evitar que la primera imputación hacia todas estas posturas que me viene a la mente sea la del idealismo.

La diferencia es sutil desde el punto de vista de la localización de la nada de la que hemos hablado antes, puesto que parecería que tanto el analista como el crítico cultural —del que el seudomarxismo americanizado de los estudios culturales, con la idea de lo políticamente correcto, es el caso más evidente— buscan los falsos presupuestos en los que el enunciado se sustenta. Pero la postura «nihilogocéntrica» busca el sentido, esto es, dado que la nada circunda al discurso, la negación bien fundamentada de un enunciado mal fundamentado desaloja sus efectos por la vía de la denuncia de las prácticas de poder a las que responde. Tales relaciones de poder han olvidado —vía Foucault, me atrevo a añadir— el fundamento materialista (la plusvalía) que legitimaba el análisis marxista de la cultura y de la historia. En pleno «nihilogocentrismo » la superestructura parece navegar sola. Virtualmente. Jorge Alemán es quien mejor expone estos impases de la teoría marxista de la cultura:

"Aceptar que en el ser parlante existe una satisfacción paradójica, que produce una ruptura con lo necesario permite concebir la relación del sujeto con los objetos, en términos que ya no son propios de la «razón instrumental», o los de una «relación de conocimiento» entre el sujeto y el objeto. Al quedar los objetos involucrados en la satisfacción pulsional, el sujeto intenta colmar el vacío que el propio deseo le impone cristalizando una relación con los mismos, que Lacan denomina fantasma. Mientras Marx daba cuenta del mercado capitalista aislando a la plusvalía como excedente del intercambio económico, sin embargo su concepto de necesidad deja de lado lo propio del ser parlante (y cuando decimos ser parlante no queremos decir individuo): «que el ser cuando habla goza, y no quiere saber nada de ello»; entre las palabras que organizan las demandas habita el silencio de la pulsión trabajando para el goce (...). La función del objeto en el fantasma es justamente lo ausente en la formulación marxista de la ideología. Nada puede hacer ningún adoctrinamiento ideológico frente a la inercia de goce inducida por el objeto en el ser que habla. El marxismo ha retrocedido frente a todas las cuestiones donde el goce puede anidar: la cuestión del objeto técnico como plus de goce y los otros puntos cruciales atinentes al goce, la cuestión de los pueblos, las lenguas y las religiones. En definitiva, aquellas cuestiones que, como Lacan ya formulaba en los Escritos, no pueden ser reducidas por el sentido" (Cuestiones antifilosóficas en Jacques Lacan, Buenos Aires, Atuel, 1993 pp. 27-29)

Por eso, cabe decir que la ontología del marxismo ha sobrevivido a las cenizas de su planteamiento ideológico en el seno mismo del neoliberalismo. El capitalismo global, internáutico, virtual, ha conseguido el prodigio del materialismo sin materia y, como hemos comprobado sobradamente, del realismo sin realidad. Lo matérico, lo viscosamente corporal, se ha convertido en detritus; no en plusvalía, sino en excedente no reciclable del proceso económico —y, también, claro, lógico: eco-lógico—. Lo real queda perdido en la diferencia suturada entre mercancía y representación, entre la plusvalía y el brillo del objeto. Por eso, se piensa que actuando sobre las representaciones —que lo son todo en el medio de la nada—, se actúa sobre la cosa, reducida al papel de referente. Sólo si la imagen no agota el Ser del ente, algo puede escapar a la «inercia opuesta a cualquier proyecto que altere el orden establecido». Y justo en este plano entran las relaciones de poder. La estricta diferencia epistemológica entre el pensamiento hegemónico en las sociedades democráticas posmodernas y el que nos proporciona el psicoanálisis puede ser formulado en esta simple antinomia: para el primero lo que es del Otro es el poder; para el psicoanálisis es el deseo. En resumidas cuentas, en lo que a nosotros nos incumbe, creemos que una investigación de los procesos comunicativos no puede ni debe soslayar la pregunta por libertad y por la responsabilidad empírica y concreta de los sujetos concernidos por ellos."

Sobre Grecia y sobre la división subjetiva del militante crítico (Apuntes sobre el populismo, 26)

Todos, comentarios en Facebook.
  • Me conozco el percal y éste es el típico estado que se va a llevar muy pocos “likes”, porque casi todos los "aludidos" o "implicados" van a pensar que soy el enemigo, o bien, que no siendo de los suyos mejor no darme pábulo ni llamar la atención sobre lo que digo, que luego se pueden arrepentir. Pero en realidad lo que intento es ser lo menos schmittiano posible en el interior de Podemos, para que luego podamos crear antagonismos veraces y eficaces contra la casta en la contienda política. Voy al grano:
    En Claro que Podemos hay gente muy honesta. incluso gente que defendió propuestas organizativas enfrentadas a la del núcleo promotor, mucho más asamblearias y horizontales, pero que ha decidido integrarse en estas listas porque ha visto claro que hay que trabajar por un cambio radical y vérselas con los gigantes, y no con los molinos de viento. También los que estratégica y honestamente han apostado por un modelo que creen que será más efectivo y ágil electoralmente, y muchos que apostaron por Podemos antes de que otros viéramos que era el futuro y el lugar desde el que luchar. Junto a estos, hay trepas, algún hooligan cuyo único bagaje político es el culto fanático a los líderes, y gente que viniendo de fuera completamente ha visto una oportunidad abierta para colocarse en la vida, dados los buenos augurios en las encuestas para Podemos. No juzgo a nadie por su pasado, que todos los tenemos, sino por cómo ha actuado en el presente y si ha repetido o no el mismo patrón que utilizó para colocarse al rebufo del PSOE e, incluso en algún caso, del PP.
    En las otras listas y entre los independientes hay gente muy honesta, que intentan con limpieza ser auténticos representantes de la voluntad popular, gente que ha llegado de nuevas a la política o que llevan años trabajando en silencio y sin ventanas de difusión en causas y movimientos sociales. Gente, en definitiva, que apuesta más por un modelo asambleario y de control popular de los cargos ejecutivos, desde una política radical-democrática que busca la coherencia máxima entre los principios morales individuales y los de la acción y organización política. Ahora bien, también nos podemos encontrar ahí mucha gente que se ha instalado en la queja agónica y perenne, que ha trasladado frustraciones personales –todos las tenemos, sin duda- a Podemos y que ha acabado odiando más a los compañeros de las listas ganadoras que a la casta.
    Por eso, pienso que el sistema de listas está pervertido en su origen y que crea falsos antagonismos y falsas distinciones amigo-enemigo en el interior de Podemos, y que habrá que pensar en un tipo de articulación de candidaturas más justo y eficaz en el futuro. De ahí, y aunque la aplicación del Agora Voting (con una interfaz manifiestamente confusa y muy poco intuitiva) no lo ponga fácil, que sea responsabilidad de los electores –el sistema nos concede un poder inmenso, si no lo regalamos- confeccionar nuestra lista individualizada antes de votar y por eso también, no me he mostrado a favor explícitamente de ninguna lista (ni persona), aunque haya criticado las actitudes que no me parecían de recibo, y he compartido en las redes sociales contenidos de todas.
    (Sólo una advertencia final: si estás cabalmente de acuerdo con lo que digo, pero no das like, para no difundir a alguien que no es “de los nuestros” o si discrepas honestamente y no intentas refutarme –con una mínima cordialidad democrática, claro- para alimentar el debate morirá un gatito ) (13 de febrero. Evidentemente, un ejercicio de retórica persuasiva. No le demos más importancia de la que tiene ;) )
  •  Lucidísmo análisis del populismo por Juan Domingo Sánchez Estop. Le he dejado allí también este comentario:
    ""El análisis me parece magnífico. Evidentemente nos estamos cargando el pluralismo a base de trascendentalizar e hipostatizar las operaciones retóricas de las que habla Laclau. El problema es que en vez de utilizarse como un método heurístico o hermenéutico se está usando como una algorítmica, para manipular y predecir resultados de acciones de implementación de tendencias y liderazgo que acaban siendo puro márketing político.
    Por aportar algo desde el lado lado del psicoanálisis, el problema de Laclau (muy agravado por el schmittianismo de Mouffe, creo yo) es que la distinción de los tres órdenes se pierde completamente. Es decir, que las operaciones retóricas y simbólicas parecen autónomas,esto es, sin tener en cuenta sus consecuencias imaginarias y su componente "real", nada menos que la agresividad y la pulsión de muerte.
    No se puede entender la idea de significante vacío sin ponerla relación con el Sq (pivote esencial de la transferencia) y el S1 (el significante amo). Claro, esto da como consecuencia un manejo de los afectos que lleva a la pasión ignorante, a un concepto lógicamente totalitario del populismo, como muy bien apuntas, en los cualquier heterón, cualquier germen de pluralidad es arrollado por la uniformidad y la adoración al líder. Peligrosísimo." (17 de febrero)
  • Rodrigo López Muñoz, una vez más lo clava (lo que yo pienso, al menos):
    "Tras las tardías pero claras y sólidas explicaciones de Monedero comienzan a aflorar en las redes los típicos 'hooliganismos' podemeros sacando pecho en defensa del líder con argumentos vacíos e infantiloides. Está muy bien que haya comparecido y que haya sido firme en su alocución pero oiga, ni la ruindad de los medios del régimen ni la prepotencia ciega de esta gente. Tan nocivo es un comportamiento como el otro. Y peligroso, porque no les deja ver más allá."
    Las formas y no la ficción de las indentidades contenidísticamente positivadas son el estilo en política. Y el estilo es el sentido, no una supuesta semántica programista y adoratriz. Cuánto daño está haciendo la justificación absoluta del antagonismo, la impostación pasional -que no apasionada- del irracionalismo ante la evidencia de que la razón no puede con lo universal. Estamos yendo de un esencialismo a otro, tan metafísico como el racionalismo neoliberal consensualista. Y es una pena, porque si quedara un margen de silencio, una angostura por leve que fuera para el pensamiento, nos estaríamos acercando sin duda a la transformación más radical de la realidad social que hayan visto siglos enteros. Pero ello es imposible sin un nuevo estilo subjetivo, ése que está siendo ahogado por el griterío de una plebs ensordecida que no se da la oportunidad de ser populus, de las identidades buenas que impiden que el pensamiento concurra al proceso de emancipación y convierta la euforia pulsional en pasión política. En fin, y en román paladino, que muchos de los que hoy están gritando por Pablo Iglesias o por Monedero, lo estarán haciendo por Alber Ribera de aquí tres o cuatro años, sin noticia alguna de un sentimiento moral llamado vergüenza. Al tiempo. Necesitamos paciencia y no desfallecer. Y cuidarnos de los idus de marzo.
    Si alguien nos explicó con qué fuerza podía imponerse las ficciones, no fueron los clásicos, sino los barrocos. Os dejo con Shakespeare, Mankiewicz y Brando. Saben lo que los romanos ya sabían.
    (Perdón por subir la versión doblada, pero no he encontrado la secuencia entera en inglés. El doblaje es magnífico, todo sea dicho. No tanto la calidad de la imagen). (20 de febrero)
    • Yo también votaré y defenderé a Podemos. De la casta y de los hooligans que alejan a mucha gente.
  • Cuanto uno más admira al gobierno griego más profundo desprecio siente por el papel de capataz de esclavos del gobierno español, asumido con total desvergüenza y chulería. (18 de febrero)

  • Curioso un país en el que ser un patriota significa estar casi siempre apoyando a otro país contra las políticas del propio gobierno, que lo considera el enemigo de los interseses de la nación. Desde apoyar a Francia contra Fernando VII, a apoyar a Grecia contra Rajoy. La primera como tragedia, esta última como farsa. Las innumerables del medio como oprobio. Qué curioso eso de ser español. Da lo mismo de sentimiento o de carné. A efectos prácticos no hay mucha diferencia. Hoy ser un patriota en España es apoyar a Grecia contra el gobierno de España. Déjà vu. (19 de febrero) Un par de respuestas a personas que se indignaron por mi uso de la palabra "patria" en este contexto:
    • Pues claro que no existe la patria. No hay Otro del Otro. Eso no nos evita nombarlo continuamente. Podemos servirnos del Nombre del Padre a condición de no creer en él. Es lo que pretendía hacer. Claro que los hay que creen en él como se cree en los demonios familiares o en los espíritus malignos, y entonces caemos en la superstición de que nombrarlo es invocarlo.
    • El problema -creo que es la primera vez en mi vida que me (nos) llaman "intuitivista"- es que me parece que las dos personas que se han puesto un poquito al monte escriben desde un país como la Argentina donde la patria efectivamente parece ser un "concepto". Yo he escrito desde España, sin ningún afán universalizador, sino al revés, un poco de coña. Éste es un estado plurinacional y la palabra patria siempre rebosa ironía, porque siempre que se usa aquí acaba siendo cualquier cosa menos un concepto unívoco. Yo entiendo que el sustrato peronismo/antiperonismo lleva a una dialéctica distinta. El antiperonismo puede llegar a ser el mejor exportador del peronismo al ver peronistas por todas partes....
Recapitulando:



miércoles, 18 de febrero de 2015

Poemas.

San Jerónimo (Lucas Cranach, 1525)

Voy añadiendo todos los poemas que voy publicando en el blog, por orden de lectura y agrupados en sus poemarios correspondientes.


Flores sin Nombre.

 (Completo)


Flores sin nombre. I. De la verdad
Flores sin nombre II. De los otros
Flores sin Nombre III. DE LA VIDA
Flores sin nombre IV. De la Alegría
Flores sin nombre V. De la flor sin nombre.
Flores sin nombre, VI. De Dios.
Flores sin nombre, VII. De la culpa.
Flores sin nombre, VIII. Del ser.
Flores sin nombre, IX. De lo Imposible.
Flores sin nombre, X. DE LA FELICIDAD
Flores sin nombre, XI. DEL UNIVERSO
Flores sin nombre, XII. De la Memoria
Flores sin nombre, XIII. De los fantasmas. 
Flores sin nombre, XIV. DE LA AVENTURA.
Flores sin nombre, XV.DEL DELIRIO.
Flores sin Nombre, XVI. DE LOS SUEÑOS.
Flores sin Nombre, XVII. DE LOS LOCOS
Flores sin nombre, XVIII. DE LA PASIÓN
Flores sin nombre, XIX. DEL DEBER.
Flores sin nombre, XX.DEL DESPERTAR.
Flores sin nombre, XXI. DEL SABER
Flores sin nombre, XXII. DEL AMOR.
Flores sin nombre, XXIII. DEL DESAFÍO.
Flores sin nombre, XXIV. DEL TIEMPO.
Flores sin nombre, XXV. DEL DESTINO
Flores sin Nombre, XXVI. DE LA SANGRE.

 

El vacío y la muerte. (Poema sin límite) 

(Completo) 

El Vacío y la Muerte 0 (Título, epígrafes, prefacio)
El vacío y la Muerte I: Entre espejos.
El Vacío y la Muerte. II Traición.


DE MI LÍMITE (POEMAS DE LA FELICIDAD) 

DE MI LÍMITE (POEMAS DE LA FELICIDAD), 1
DE MI LÍMITE (POEMAS DE LA FELICIDAD), 2
DE MI LÍMITE (POEMAS DE LA FELICIDAD), 3

 

Ahora te veo Eurídice

Ahora te veo, Eurídice. I
Ahora te veo, Eurídice. 2
Cesarán las lenguas. (Ahora te veo Eurídice, Final)

 

Geometrías del ángulo obtuso. 

Geometrías del ángulo obtuso, 1.

 

Poemas varios.

OBSOLESCENCIA IMPROGRAMADA
Microrrelatos.
Tres poemas para irse a dormir....
Sobre la lealtad
Ahora sí  
Geometrías del ángulo obtuso (una pequeña muestra) 
LA CASA DE MIS SUEÑOS
Metáfora del náufrago 


lunes, 16 de febrero de 2015

Flores sin Nombre, XXVI. DE LA SANGRE.

81

La sangre sabía a sangre.
Y el olvido era un ascenso
fácil, alado, huérfano.
La muerte sabía a lujuria
y el cielo sabía a carne
y a humor agrio de mujer.
Y a calor.
Y a conjura del diablo. Y el ayer
a tierra quemada,
como el mañana
a tierra prometida.
La sangre sabía a sangre.
Y el presente aún no sabía.
 

82

He perdido tanto tiempo
buscando la muerte
que no he hecho
otra cosa que vivir.
No guardo nada. Nada
parece aguardarme. Nada
que hoy exista. Y hoy, tal vez,
sea siempre.
Era un riesgo.
Continúa siéndolo.
 

83

La sangre ya no sabe a sangre.
Y uno no sabe
si son los años en los huesos,
los días en los nervios,
los lustros en los músculos,
las noches en el aliento,
las décadas en la piel,
las eras
extinguidas en los ojos o el peso
de la eternidad sobre la lengua,
la causa de este desdoro.
O sólo la lucidez,
amarga enemiga de imaginar
abrazos entre la vida y el deseo.
La vejez,
si es sabia, será vengativa.
Porque el amor es mejor
ortopedia que la nostalgia.

Fin

Este grabado es Narciso Echeverría.

Estas acuarelas, de Carmina Pascual Benavent.






miércoles, 11 de febrero de 2015

¿Qué Podemos, todavía? (Apuntes sobre el Populismo, 25)


Permítaseme comenzar esta entrada con una autocita que he repetido estos días en las redes sociales.
"No valgo para ningún puesto de representación política. Yo eso lo tengo claro de siempre. Mi única lucha es que la representación no ahogue todas las demás formas de hacer política para las que no sólo puedo valer yo, sino prácticamente todo el mundo"

Esta entrega recoge varios comentarios realizados en las redes sociales a cuenta de Podemos y del proceso de elección de los órganos autonómicos. No me he posicionado a favor de nadie, pero sí en contra del voto en plancha telecrático: de la tele a la audiencia y de la audiencia al ágora voting, intentando acallar todas las voces intermedias. El subtexto de algunas de los párrafos de abajo: son respuestas a ataques, algunos con una virulenta intención descalificatoria, que recibió mi entrada anterior, Las elecciones cruciales para Podemos no son las de 2015, son las siguientes... (Apuntes sobre el Populismo, 24), que está siendo visitada más de lo habitual para no haberla difundido por correo ni más medios que mis perfiles sociales. Intuyo que, como pasa de cuando en cuando, ha tocado alguna fibra algo más sensible que otras.
  •  Podemos se parece muy poco a lo que algunos pudimos soñar. Una vez dicho esto, sigue siendo el único sitio desde el que me veo luchando por un cambio radical. No es coherente. No, por lo menos, simplemente coherente. Pero tengo mucho menos interés en parecer coherente que en ejercer la diginad y la honestidad
  • Acusar a quien disiente y se atreve a argumentar su discrepancia de narcisismo, egolatría, o cualquier otro interés obsceno (corrupción, estar vendido, ser un troll o un agente enemigo infiltrado, tener un pasado “inconfesable”, como se está haciendo con Echenique cuando él mismo lo confesó y se puso como ejemplo de que es posible rectificar) es una típica artimaña conservadora. No os fijéis es sus argumentos, fijaos sólo en que apuntan a intereses ocultos o a su propia promoción. Es lo que está haciendo la derecha sistémica con Podemos (Inda, Alfonso Rojo, Pedro Sánchez). Tras ello están las acusaciones a Monedero, a Pablo Iglesias o a Errejón. La tremenda lástima que desde ciertas instancias de CQP se esté utilizando la misma estrategia (la distinción schmittiana amigo-enemigo que está en la base de las directrices de Goebbels y que tan bien ha utilizado durante años el pensamiento neocón) contra todo aquel que quiere pensar el proceso Podemos y no sólo gritar sus consignas. Luego dicen que hay mucho recién llegado. Dicen eso de los que nos sumamos a Podemos después de las europeas: recordemos que antes eran cuatro gatos tuerka-adictos más la estructura operativa de Izquierda Anticapitalista, y algunas otras personas que venían del 15M y de otras organizaciones sociales, con la suerte de tener a varias televisiones como voceros. Lo que pasa es que ahora va y los tuerca-maníacos son los que van repartiendo patentes de autenticidad, que para ellos consiste en ser los primeros que cayeron en la fascinación del líder y todos los demás somos recién llegados bronqueros y trepas. Recordemos que las listas de CQP no es que haya recién llegados. Es que hay muchos “aún no llegados”, es decir, gente que nunca han estado en Podemos ni han contribuido a construirlo como movimiento popular, ni como partido, ni como auténtica opción de Poder, en modo alguno, sino que simplemente han visto posibilidades electorales y desde dentro, a su vez, han sido vistos como buenos reclamos para el posicionamiento estratégico de la marca CQP de cara al Agora Voting. Insisto, si vamos a votar en los procesos autonómicos, votemos personas y no "marcas". En CQP las hay validísimas, como en otras listas y como muchos independientes. El votante tiene una enorme responsabilildad a este respecto. Porque no es oro todo lo que reluce. En algunos casos lo que más reluce puede ser el plomo de los arribistas y los aún no llegados -los paracaídistas- de más o menos relumbrón. Porque van a pesar. Y mucho. Ya lo veréis.
  •  Lo que yo escribo y analizo ayuda. Y lo mismo, lo que hacen muchos de mis amigos en las redes sociales, que dicho sea de paso algún profe hay, pero la mayoría son trabajadores y trabajadoras (de la sanidad, de la industria, del audiovisual de donde sea) y estudiantes. Ahora eso sí, ayuda a quien quiere pensar este proceso no a quien aspira a seguirlo como una masa disciplinada. Son esta gente la que se ha quejado en mucha ocasiones de que prácticamente no hay representación obrera en los órganos de decisión de Podemos. Atacar a alguien que está con esa gente por ser profesor para defender a quien tiene el poder en Podemos, que son todos profesores, es el caso típico de alguien a quien no hay manera de ayudar ni a pensar ni a nada. Repite consignas que no entiende porque suena bien el rap y cuando intenta contestar a un razonamiento mínimamente complejo se tropieza y hace un ridículo espantoso. Para reflexionar sobre este proceso de ruptura subjetiva para mejorarlo y evitar que se escape del control popular, lo que yo y otros muchos hacemos te puede resultar, tal vez, útil. Aunque sólo sea para contrastar opiniones. Si lo que alguien pretende es repetir consignas como un loro (como un loro sordo dicho sea de paso) entiendo que no te estoy ayudando, ciertamente. De nada. 
  • ¿Ustedes creen que para defender al núcleo dirigente de Podemos de una crítica, por supuesto interpretada como ataque por un fanático, es normal utilizar precisamente este "argumento"? ¿Estamos todos locos o qué? ¡Nivelazo! Sólo le ha faltado llamarme ¡pablista! para desacreditarme ya del todo. Vamos, si esta es la gente en la que confía el núcleo promotor para que le saque las castañas del fuego si vienen mal dadas, ¡ay, dios! Esta gente no digo ya si hay un resultado electoral menor de lo esperado, sino el más mínimo bajón en las encuestas, se va corriendo detrás de Albert Rivera. Al tiempo. (Esto es sobre un comentario emitido sobre mi entrada anterior, acompañado de otros en facebook)
  • Evidentemente escribo un blog y escribo más cosas. Y evidentemente, también, hago todo lo que está en mi mano para que se difunda. Como hacen tantísimas personas en Podemos, más adeptos o más críticos con la dirección, tanto da. Tengo 52 años y llevo toda la vida preparándome para decir lo que he ido pensando. Sé que hay gente que se siente reflejada -es un honor inmenso- o al menos piensa que mi punto de vista, combinado con otros, les ayuda a tener una visión más cabal de un proceso muy complejo más allá de las manipulaciones en contra (o, en algunos casos, sibilinamente a favor) sobre Podemos que ofrecen los medios de comunicación. No creo que sea ningún crimen escribir -es un trabajo, y a veces muy duro ¿saben?- manteniendo una apuesta por la verdad más allá del disfraz del pensamiento que suele ser la coherencia drogada por la euforia fanática, del "todo lo que hace mi partido es maravilloso" que es lo que suelen hacer en el PP y en el Psoe.
    Hay mucha gente a la que estar en Podemos le causa zozobras, angustia, problemas de conciencia entre lo que cree honestamente y cuál es el deber que le exige la Historia en este momento, que no es otro que estar en una formación esencial para el futuro político de este país pero que ven irremisiblemente alejarse en muchos aspectos de lo que ellos en conciencia creen que debería ser una fuerza de insurgencia popular y de cómo ellos conciben una democracia radical. Y dudan, y sienten y sufren de estar en Podemos. Esa gente se siente mejor cuando alguien pone su angustia y sus dilemas en palabras y hace un esfuerzo por arrojar algo de luz sobre sus penumbras, con sus dimes y diretes, con sus zozobras, incluso con sus arranques de cólera y de ira moral, algunas veces. Esa es mi misión en Podemos ahora y pienso seguir cumpliéndola. Si se está en desacuerdo, se me discute. Si alguien se molesta o piensa que es puro narcisismo, que se lo haga mirar. Cómo estar en Podemos es una cuestión realmente espinosa. Somos muchos los que nos vemos en ese trance en una organización que va definiendo perfiles cada vez más verticales y cercanos al centralismo organizativo. Lo siento, pero no voy pasar esto solo ni dejar de poner mi propia zozobra en común con la de muchos. Aquí estamos, estos somos.
  •  Un engorroso estado de facebook. Sólo para quien tenga mucho tiempo libre...
  •   "Los consejos comunales no pueden ser un apéndice del partido, estaríamos matando al bebé, no lo permitan, el partido tiene que impulsar, formar cuadros, pero los consejos son del pueblo, son creación de las masas" Hugo Chávez Frías (Ya que se le pasaban facturas, igual hacerle un poquito de caso a veces no estarìa mal... No siempre ni en todo, ¿eh? Pero, hombre, alguna vez tampoco pasaría nada...)
  •  Compartí un vídeo de la campaña "Yo también soy Podemos" Una persona hizo este comentario sobre él:
    "De las personas que promueven esa campaña hace menos de un mes que lloraban por ser CQP,y son las mismas que acusaban a y criminalizaban a otro sector de compas alegando doble militancia.Traidores y arribistas en estado puro que ante la carencia de proyecto político utilizan esta campaña y los recursos económicos para visualizarse."
    Ésta ha sido mi respuesta:
    La estructura de tu planteamiento lamento decirte es profundamente reaccionaria y neoliberal. Y no digo que lo hayas hecho a posta. Pero me ha sonado a Sostres diciéndoles a los preferentistas que hubieran leído lo que firmaban. Yo no te conozco, ni te estoy juzgando a ti, que quede claro. Pero sí a tu modo de pensar, muy CQP: "son unos fracasados y por eso protestan". El gran problema de Podemos puede ser la droga del éxito, que empieza por querer ser político (ganar unas elecciones a toda costa) y acaba por ser personal (tengo que ir en las listas ganadoras y conseguir mi puestecito a toda costa). Si ello se mezcla con un concepto personalista de la confianza (confío en quien conozco) la política del compadreo y el despachito está servida. Eso de "estaban llorando por estar en CQP" me suena al viejo argumento derechista de "éste en cuanto gane cuatro duros rompe el carnet del partido comunista". Si negamos el derecho de los excluidos a protestar por su exclusión podemos perfectamente extender el argumento a cualquier parado, inmigrante o enfermo de hepatitis C. Espero que no se tome como un ataque personal si no a una forma de pensar. Una fuerza política que de verdad pretenda construir una representación popular de la multitud debe comenzar por entender las aspiraciones personales -y éstas pueden ser muy legítimas- de una forma completamente distinta. Yo he optado por no optar, por no postularme para ningún cargo ni lista porque aprecio mi libertad de expresión, juicio y crítica más que ninguna otra cosa. Pero en absoluto me parece universalizable mi postura porque hacen falta militantes que luchen por estar para poder hacer. Lo reitiero, no es una crítica personal, sino a un modo de pensamiento que es hegemónico en lo social -la moral patronal del éxito y la confianza personal- y que no es raro que se nos cuele en Podemos y en nuestras conciencias. Hemos de pensar no sólo otras cosas -reventar la agenda politica de la casta, del bipartidismo, cosa que ya se está haciendo- sino que hemos de empezar a pensar de otro modo, con otra estructura argumentativa. Salud de todo corazón.
    Ps: Yo he defendido posiciones de máxima horizontalidad, pero una vez hecho esto y viendo que mis posiciones habían sido derrotadas, me he ofrecido sin ambages y en privado, no a CQP -porque no me he ofrecido a esa lista ni a ninguna, en tanto que tales listas-, sino al Consejo Ciudadano de mi ciudad para colaborar en todo lo que crean que puedo ser útil. Varias personas que habían defendido lo mismo, de hecho, ya estaban incluidas en las listas de CQP. De ahí, la cuestión de la "militancia incómoda" que voy diciendo los últimos días.
  • No todo el mundo va aplicando a Carl Schmitt por la vida y menos con los compañeros. Yo el otro día decía que tal vez la ética política para el siglo XXI sea la de la incomodidad, la de la inquietud. Es el reverso de las cadenas equivalenciales. Tanto equivalgo que no valgo lo que valgo. Es decir, que a base de crear sinergias hacia el antagonismo por la unidad popular uno se siente -no digo que está, que eso es estructural, digo que se siente que no puede ocultarse a sí mismo la evidencia fenomenológica y sensibe- inadaptado, inadecuado, dividido, mal representado en y por la fuerza política en la que milita. Eso sí, si hay que estar incómodos vamos a estar todos. ¿No?
  • Entrar en muros de gente del Psoe. Llenos de ataques a Syriza -nos deben dinero, son prosoviéticos (sic)- y a Podemos. Ni una alusión al PP. Cómo son los perros del hortelano. En fin, que dice Ken que van a salir a por la derecha. Será "a". porque "por" ya llevan un tiempo. Muy lamentable. 
  • El otro día dije que el discurso de Pablo Iglesias en Sol era el mejor que le había oído. Ahora he entendido la técnica. Oratoria al ritmo de rap. Nueva retórica -en el mejor sentido de la palabra- en estado puro.Hablar, recitar, rapear para conmover... Quintiliano updated. https://www.youtube.com/watch?v=6-xPZQTx3pY
  •  Cada vez que un militante de Podemos utiliza el término "significantes vacíos" creyendo que es sinónimo de "palabras huecas" y sin sentido y cada vez que un militante de izquierdas minimiza un logro de Syriza muere un gatito. Que lo sepáis.
  • Dicen que la troika no hace sino supervisar y ejecutar las decisiones del Eurogrupo, es decir, los gobiernos de la zona euro. No soy politógo ni especialista en burocracia europea, pero en análisis del discurso sí. Y lo que ha conseguido Syriza es un cambio de "modalidad enunciativa" inmenso, porque implica que la relación dialógica deja de ser de vigilante a vigilado y pasa a ser entre jerárquicamente iguales. Es decir, que el Estado griego pasa a ser un interlocutor en una negociación y no una delegación del Eurogrupo en Grecia. Nada menos. Es el adiós de Grecia a una servidumbre voluntaria:
    "Por el momento, yo no querría sino comprender cómo es posible que tantos hombres, tantos pueblos, tantas villas, tantas ciudades, tantas naciones soporten a veces a un solo tirano, que tiene por poder el que ellos le dan, que tiene el poder de perjudicarles tanto como ellos quieran aguantarle, y que no podría hacerles daño alguno si ellos no prefirieran sufrirle a contradecirle. Cosa ciertamente asombrosa -y sin embargo tan común que hay que dolerse más que pasmarse de ello- es ver a un millón de hombres servir miserablemente, teniendo el cuello bajo el yugo, no porque estén forzados por una fuerza superior, sino porque –eso parece- están encantados y hechizados por el solo nombre de uno, del que ni deberían temer el poder ya que está solo, ni amar sus cualidades ya que es en su tierra inhumano y salvaje. La debilidad entre nosotros los hombres es tal que a menudo obedecemos a la fuerza, es necesario contemporizar, no podemos ser siempre los más fuertes. Así pues, si una nación es obligada por la fuerza de la guerra a servir a uno -como la ciudad de Atenas a los treinta tiranos-, no hay que asombrarse de que esta colabore en lugar de lamentar el accidente. O que en lugar de asombrarse o quejarse, soporten el mal pacientemente reservándose para un porvenir con mejor fortuna"
    SOBRE LA SERVIDUMBRE VOLUNTARIA O CONTRA UNO. Etiénne de La Boétie
    Esto es lo que ha cambiado. Es poco menos que todo.


Hace tres, sólo tres, años mentían, intoxicaban, insultaban, descalificaban, calumniaban y mucha gente les creyó. Hoy lo intentan y pasa esto....  
 


Podemos es la gran diferencia. No tengo ninguna duda de ello y por ello persevero. Incómodo, agónico, protestando, disidiendo, pero persevero.

domingo, 8 de febrero de 2015

Flores sin nombre, XXV. DEL DESTINO

 

78

Siéntate hasta que la luna cese
de airear la noche.
Es lo mejor.
No te empeñes en vislumbrar los astros
que, crees, cifran tu destino.
Cuanto mayor es su brío,
menos puedes saber.
La luna se ha tomado a pecho
eso de ocultar la oscuridad de cualquier signo.
Deja, pues, que llegue la luna nueva.
Y así volverás a ser
un asilado en tu patria.
La sombra, que tanto amas,
te volverá a regalar su misterio de luces.
Luces que no ocultan la nada,
porque no la iluminan.
Recuerda que miramos a las estrellas
porque la inutilidad de su luz traza todos los caminos
y nos manifiesta la naturaleza
de los designios de los dioses.
Una luz inútil es la mayor bendición
de la que ellos son capaces.


79

El tiempo se volvió extraño,
como el aire turbio que desluce
el fragor de las batallas.
Era una soledad real.
No esa soledad que vivo
como una ascesis contemplativa
y sosegada, de viejo hidalgo cuerdo
entre sus libros y sus polillas.
Era el aire enrarecido
de la espera de mí. De repente,
supe que la vida me necesitaba
como un tirano necesita
la carne de cañón.
Y la atmósfera sabía a limones verdes
bañados en leche vieja,
y al friegue temprano de las tabernas,
y al aguardiente,
sorbido con avidez de gorrión,
que meriendan las viudas
entre sus usanzas y sus desvelos.
Todo, por la premura impostergable
de que amaneciera al fin otro día.
Qué patanes son los astros
en cuanto se les confronta
con la simple nimiedad del deseo.
Y se supone que no tienen más que hacer
que acercarnos,
con ritmo y con mesura, a la halitosis
rutinaria de los muertos.
No sé si el futuro soñado
vale mis médulas engrasando
las uñas de los buitres. Y la cercanía
indolente del mar.


80

La laringe se trueca con los dados
restregados por las manos
de la verdad, que deja
ver sus callosidades, engrasadas de virtud.
Como si el armazón del cielo impune tuviera
vida propia, como si esta tierra
no hubiera sido, antes de Abel,
digna de albergar el paraíso.
Malditas urnas de brasas infames,
cómo queman
descendiendo.
El firmamento se sabe otro y yo
me abismo entre el gentío tullido.
La inocencia
soñada va a lamer tus hombros
como lluvia de tormenta,
como los átomos de una postración sagrada.
Sabe Dios.
Yo descifro.
Es mi limosna emponzoñada.

(Los tres grabados son de Gustave Doré)