jueves, 4 de enero de 2018

Alrededor del 21D.

 Como en las últimas entradas se trata de una recopilación de cosas dichas en redes sociales desde la entrada anterior. Las he dividido en cuatro apartados, pero el tema mayoritario son las elecciones en Catalunya. Siendo enunciados con una alta dependencia de su contexto -aunque puedan tener una lectura independiente de él, que por eso los recopilo a posteriori- es importante reparar en la fecha en que fueron subidos a la red, que apunto siempre al final de cada párrafo. Espero que alguno de ellos pueda ser del interés de los que os acerquéis por aquí.


Antes de las elecciones españolas en Catalunya.

𒋬El problema catalán, que ahora se ha desplazado momentáneamente del centro de la agenda, parece desenvolverse entre tres esferas que son conjuntos disjuntos. En todo caso, pueden tener puntos de anclaje entre sí, pero no elementos: están topológicamente concernidas pero no topográficamente. Me refiero al el simulacro de las élites, la verdad del pueblo y lo real del sentido común. Los políticos han llegado a emular el papel de mártires para después aceptar apaciblemente el 155 y, parece ser, poder dedicarse a su sacro oficio electoral sin más problemas. Víctimas y verdugos vuelven a ser tan anodinamente enemigos como siempre. Desde fuera, ha tendido a verse esta como la única dimensión del conflicto. Yo no lo creo. El pueblo ha construido su verdad en forma de eclosión del acontecimiento partiendo del fatuo protocolo que les ofrecieron las élites con sus eventos mediáticos programados, el referéndum, la dui y los fuegos artificiales judiciales. Y esa verdad es irreductible al simulacro. Pero aún hay otra dimensión que no es reductible por ninguna de las otras dos: lo real del sentido común, que aquí tiene que ver con el antagonismo cotidiano entre lo español y lo catalán, con el catalanismo como koiné básica de la multitud en Catalunya, usen unos el código para orar, otros para entonar himnos, otros para blasfemar. Todos lo hacen en la lingua franca del catalanismo, a favor o en contra. Y ese conflicto es más intrahistórico que histórico: ya pueden los historiadores y politólogos intentar datarlo, que no encontrarán en la historia (ni en su versión positivista ni en la dialéctica) una fórmula para dar caza a la castración como acontecimiento traumático. Lo real es lo que excede a la verdad, lo que no se resume ni en las determinaciones ni en los hechos, la causa irreductible, heterónoma, éxtima, infinitamente distinta, del deseo. Ése sería precisamente el campo de la lucha contra-hegemónica, siempre que entendamos que el sentido común tiene mucho más que ver con el síntoma que con un simple marco a disputar. Lo contrario está irremediablemente abocado al fracaso, esto es, si hablamos de política, al odio. Es lo que tiene de malo enfocar el antagonismo desde el discurso del amo y no atender a que, ante todo, es un enigma. Ni secreto, ni misterio. Deseo de saber y goce de preguntar. 26 de noviembre.



𒋬Nunca se me habrá oído hablar de pucherazos electorales. Jamás. Y por algo mucho más importante que la convicción: el buen gusto. En efecto, convencionalmente todos creemos que los procesos electorales en occidente son esencialmente limpios y quedas de loco o patán si los cuestionas, aunque esto no pasa de ser una especie de creencia supersticiosa (superviviente) y totémica pues nadie puede tener el control y la capacidad de indagación suficiente a nivel individual o social para comprobarlo. Es una especie de sacralidad democrática la que nos lleva a tener una este pudoroso decoro sobre los recuentos y la supuesta honestidad que los sostiene. Pues bien, con el 21D es la primera vez que tengo un insistente temor al pucherazo. Y no precisamente por la intervención de los hackers rusos, sino porque van a ser unas elecciones históricas: un pueblo contra un poder dictatorial y omnímodo no elegido por ese mismo pueblo, sino impuesto por un Estado desde el exterior. Las inverosímiles encuestas del CIS y su glorificación por El País no hacen más que confirmar mis temores. Y que Zoido vuelva a alertar contra los hackers pérfidamente eslavos. Todo parece preparado para que el gobierno de Rajoy pueda disponer de la última palabra, diga lo que diga el pueblo catalán. 5 de diciembre.

𒋬Yo sigo creyendo que es rentable teórica y analíticamente, mantener la distinción entre pueblo, población, sociedad, electorado y opinión pública como conceptos que designan (especifican, acotan, desocultan) posiciones de sujeto diversas más allá de la persona jurídica o física (o colectivo de ellas) que las encarne. Es difícil que un electorado se comporte como un pueblo (creo que es la máxima falacia del populismo electoralista a la española, que es la versión del núcleo promotor de Podemos) porque le falta el componente imaginario de la presencia, de la visión de los semejantes. Se vota aisladamente y en secreto (un pueblo actúa colectiva y públicamente, reconocible en sus actos), esto es, como el prisionero en el dilema: calculando contra el semejante ausente -el otro prisionero de cuya actitud depende la eficacia de su acción- con un cálculo simbólico incompleto. Pues bien, tuve mis dudas con el procés que acabaron el 1-O cuando pude contemplar la acción pública de los catalanes como pueblo y no como sociedad, electorado o pasiva opinión pública. Pero es que los catalanes también pudieron verse a sí mismos y su posición se fortaleció frente al Estado gendarme (el policía que se negaba a interrogar) gracias a ese sostén especular y ello cimentó su unión. Fue, literalmente, un estado de excepción. Ahora bien, el 21D son unas elecciones convencionales en un entorno de capitalismo parlamentario, donde las mediaciones del poder burocrático (encuestas, sondeos, candidatos ofreciéndose en posición de sometidos y no de futuros sometedores a través de los media) solapan la violencia del Estado -que no deja nunca de ser una constante- y ocultan el cuerpo de lo colectivo tras el intumentaria (uniformei) social que es el electorado. Es muy difícil comportarse como un pueblo cuando el Otro te desposee de toda posibilidad de señalar (de capturar en un significante) su falta, su fundamento en el goce, porque lo ha desplazado a los candidatos en tanto aún sin poder. Por ello, el odio de conciencia al Estado y sus Aparatos Represivos se desplaza a los inermes candidatos y por eso existe esa extraña categoría politológica que es el llamado voto de castigo.
En esas circunstancias sería una magnífica noticia para la democracia que el pueblo de Catalunya encontrara una fórmula para seguir comportándose como tal ante unas elecciones estandarizadas y convocadas por el establishment como lo hizo ante un referéndum prohibido. Una buena señal de ello sería que el castigo al puigdemontismo, esto es, a la vertiente irresponsable del catalanismo se contuviera no votando nadie a Cs por despecho, habiendo otras opciones, como las hay. El sadismo vengativo, única causa que concibo para votar a Cs en Catalunya, es un masoquismo suicida aplazado.Sería una buena noticia para todos que el catalanismo no fuera víctima de los desengañados con JxSí, porque el catalanismo es muy bueno para Catalunya y muy bueno para España, tanto como el españolismo neoliberal que encarna Cs es pésimo para ambas. Es una petición razonable pero rara. Rara, porque la hace un catalanófilo desde fuera de Catalunya y un español antiespañolista (i.e., antifascista y anticapitalista). Eso es, esencialmente, creo yo, un valencianista de izquierdas. El más preso en todos los dilemas. 7 de diciembre.

𒋬"Tener un DNI español es lo que les ha permitido ir allí a manifestarse" dice la vicepresidenta. Claro y a los negritos de América que sus abuelos acabaran en un barco negrero les permite disfrutar de la primera democracia del mundo. Bueno, igual ellos no están contentos con el KKK y con Trump. Igual muchos catalanes no lo están con este gobierno y el partido que lo sustenta. Es de un colonialista bárbaro. Los catalanes tienen derechos porque se los ha concedido el benefactor Estado Español. Además, de derechos humanos nada si no eres europeo. Los no europeos no tienen derecho a manifestarse ni a nada. Esta idea neoliberal de que se domina y oprime para impartir democracia a los salvajes debería haber tenido un recorrido más cortito. Pero ya ves. Yo creo que si Quintilano hubiera conocido a Soraya se hubiera dedicado a la agricultura full time. No conozco a nadie más insultantemente torpe argumentando que ella. Es ramplona, vulgar, simple, de un talante manifiestamente estúpido. A mí me ofende cada vez que habla, sólo de suponer que piensa que se la escucha. Concibe a todos sus oyentes como palurdos irrecuperables si esgrime esos argumentos de mecanismo de botijo. Me cae peor que Cospedal. Hala. 7 de diciembre.





𒋬 La palabra es siempre en el tiempo. Y la palabra política más que ninguna. Un filósofo o un poeta pueden tener una pretensión de eternidad para su palabra, sea por la vía de la abstracción o de la proyección estética. Ambas liberan a la letra del contexto. Pero hablando de política, jamás. Quien crea que puede mezclar el universalismo atemporal -el imperativo categórico es su mejor ejemplo- con la acción política concreta sin una gran provisión de mecanismos y dispositivos de adaptación es un iluso (si bien intencionado), un fundamentalista o un malvado (vale para todas las alternativas femeninas, obviamente). La ética y los valores atemporales pueden ejercer la función de vigilantes o tutores externos de la palabra política, pero no encarnarse en ella sin resto. Por eso, creo que puede ser importante y conveniente defender los derechos de los no independentistas en Catalunya y también de los castellano-parlantes. Pero, sin duda, éste no es el momento. Cuando llegue, lo haré. Seguro. Ahora sería, literalmente, "perder el tiempo". 9 de diciembre.

𒋬 Dado que se ha desarticulado "legalmente" cualquier estructura política legítima que pueda facilitar el control ciudadano del proceso de votación es imprescindible que el Estado Español sea controlado por instancias internacionales imparciales y fiables. 11 de diciembre.







𒋬  O sea que, gran descubrimiento, lo único que podría desatascar la situación en Catalunya y, por ende, en España es un Referéndum legal y vinculante, es decir, concluyente. Punto. Ni una DUI ni unas elecciones ordinarias. El problema es que Catalunya quiere saber quién es. No digo los catalanes, sino Catalunya que es mucho más real que los cinco millones de votantes que están convocados el jueves. Catalunya quiere convertirse en verdad, esto es, en sujeto que responde frente a ese real. Y mientras no haya un referéndum, una posibilidad de respuesta verdadera, Catalunya que es lo real de España y de los catalanes, seguirá in-sistiendo, pugnando por ex-sistir. A Rajoy le gusta la Cosa (Das Ding) como está: ni sujeto ni objeto. Es un inmoral y se maneja bien en estas circunstancias y condiciones. Qué peso para España este individuo. 18 de diciembre.

𒋬 Yo entiendo perfectamente que no quieras la independencia de tu país frente al Estado Español. En serio. Y me parece legitimísimo, sea por las razones que sea. Por razones de identificación con España como nación, por razones pragmáticas, por lo que sea. Puede que yo, si viviera en Catalunya no estuviera totalmente alejado de esa posición, o al menos no viera la misma urgencia en la independencia que ven los propiamente independentistas. El problema es que en las sociedades neoliberales mediatizadas, en las que no hay más campo enunciativo que la comunicación, la cuestión no es nunca el ideario, sino el argumentario. No se discute de ideas sino que se confrontan argumentos. Y el camino más fácil para todo argumentador, que no tiene nada que ver con un interlocutor, sino que es más bien un monologuista que habla para la galería, es deslegitimar la postura contraria. Hablo como demócrata español, esto es, súbdito (acepto cautelarmente ciudadano) del Reino de España y sujeto al poder del Estado Español. Y, como tal, lo que no puedo perdonar a los españolistas, que son los que me oprimen a mí, es que hayan pretendido deslegitimar el soberanismo de raíz y lo hayan hecho con una fuerza brutal y desmedida, tanto política (es decir, reservándose el monopolio de la violencia como privilegio institucional) como mediática y que hayan mentido y manipulado, engañado e intoxicado, demonizando el catalanismo pollítico, el soberanismo catalán, como opción política perfectamente legítima. No dudo que algunos no independentistas en Catalunya habrán sentido justo lo contrario. Lo siento mucho por ellos, de verdad. Pero no es mi guerra. Mis enemigos como demócrata y progresista -quiera o no, que nadie me ha preguntado- ciudadano de España son los que han utilizado y siguen utilizando recursos fascistas para perpetuar privilegios oligárquicos y reproducir la ideología que los sustenta y legitima. De ahí que mis simpatías en las elecciones de mañana, como ciudadano español sin derecho a voto en Catalunya, vaya mucho más con quienes se han enfrentado a los poderes que a mí me oprimen. Y esas son, sin duda, fuerzas que se definen como independentistas o, al menos, soberanistas. El derecho a decidir de los catalanes es mi opción como español de izquierdas. Y las CUP tienen buena parte de mi corazón ganado, como español que quiere lo mejor para su pueblo. Si viviera en Catalunya, insisto, tal vez mis opciones variaran, pero viviendo en el País Valenciano tengo claro que mis enemigos en lo político, lo económico, lo social y lo cultural son los mismos que los de las fuerzas de izquierda e independentistas. Lo siento mucho pero a mí los Pujol no me han robado nunca. El PP, millones. Es simple.
Catalans vos desitge el millor demà: que resten el pitjor possible les opcions del 155 que us varen furtar els vostres drets nacionals. Molta sort i molta foça. Que guanye l'esquerra i que guanye el país. 20 de diciembre.


𒋬 Va uno hojeando a los juligans a sueldo de El País (Rubén Amón, El Roto, todos los columnistas en general) y la cosa tiene delito. Evidentemente, sería menos grave si quisieran manipular e incitar a la confrontación para influir en un electorado, pero saben a ciencia cierta que en Catalunya tienen poca tela que cortar, que allí su poder de influir en la opinión es limitadísimo. O sea, que lo único que pueden pretender es mantener en el resto de España la incitación al odio y la catalanofobia. ¿Para qué, para justificar un golpe de estado o un posible baño de sangre si los resultados no son los que quiere la oligarquía española, el IBEX35 y el PP con la connivencia de una masa social mayoritaria? No se me ocurre otra explicación, sin no van tener peso sobre el comortamiento de los electores. La cosa me parece gravísima. Es pura incitación fascista al odio. Es Goebbels en su más íntima esencia. 21 de diciembre.




Tras las elecciones Catalanas en España.





𒋬 Em retire per avui amb l'estrany pensament de que, si reordenem les porcions del formatge d'una manera menys populista i més ortodoxament neoliberal, qui ha guanyat amb 73 diputats les eleccions catalanes és la dreta. El retrocés de ERC i de les CUP, així com el de CeC no em sembla una bona notícia. L'independentisme liderat per l'esquerra i amb les CUP amb força decisòria m'hagués semblat un bon resultat. L'empat encapçalant els resultats de Cs y JxCat, no. Jo entenia l'independentisme català com una opció d'avantguarda republicana i fins i tot tendencialment anti-capitalista. Aquests resultats no semblen en cap manera apuntar en eixa direcció. Una llàstima. 21 de diciembre.




𒋬 Ha ganado el candidato que podía salir por la tele. Ha perdido el que estaba en la cárcel y tenía vedado el acceso a los medios. Lectura parcial, sí, pero no improcedente, creo yo. No olvidemos estas cosas porque para la comprensión de los procesos políticos contemporáneos son imprescindibles. Después de estar meses defendiendo al independentismo como opción popular -cosa que espero que quien me lea no olvide- y al soberanismo como opción política e ideológica, creo que es el momento de volver a contemplar estos reduccionismos parciales: izquierda-derecha, mediaticismo-populismo, etc. Creo que este abanico de incoherencias analíticas (los paradigmas no son congruentes entre sí) es lo que hay que hacer ahora. La axiomática capitalista y la recodificación de los flujos erráticos por el poder están ahí. No las perdamos ahora de vista tampoco. Soy poco deleuziano y poco mcluhiano, pero a veces toca. No podemos olvidar estas refracciones en cualquier planteamiento emancipador. Esta vez ha ganado la opinión pública catalana, no el pueblo catalán. Si no deshacemos esa confusión harán de nosotros lo que quieran. Pueden. 22 de diciembre.

𒋬 El yahorquévaapasar está muy bien. Pero si olvidamos el yayerquésloquepasó, mal lo llevamos. Ayer los catalanes estaban contestando a una pregunta cuando se les había formulado otra. Los que votaron a CiU creían que estaban votando a JxSí, que simplemente ya no existe. Un candidato exiliado y unas siglas con reiminiscencias, JxCat, crearon la ilusión de que el 21D era una especie de segunda ronda del 1-O. Y votar JxSí en 2015 era votar por la república. Ayer, creyendo que hacían lo mismo, votaron por la derecha catalana. El PP de Albiol, sí, pero el de Rajoy no tengo motivos para pensar que deba sentirse totalmente derrotado.
La obsesión neoliberal por imponer al decir el predecir, el calcular al escuchar, la techné a la frónesis, la gobernanza a la democracia, la opinión pública al demos, la escopia al pensamiento, es la fuente de muchos males porque es la fuente de su inmenso poder. Si nos gana la incertidumbre por el futuro a la curiosidad por saber qué deseamos siempre preferiremos ser opinión pública clientelista y pasiva a pueblo activo. Las CUP, de nuevo, presas de su eticismo auto-suficiente. CeC fuera de onda. 22 de diciembre.




Un aparte sobre Podemos.



𒋬 Declaraciones a ABC de José Manuel Calvo de Unid@s Podemos:
"—¿Por qué Julio Rodríguez?
—Es la garantía de no tener un radical en Madrid, un Albano Dante como en Barcelona. Es la alternativa a la izquierda anticapitalista y ya hemos visto que allí donde va la izquierda capitalista te puede montar un lío en cualquier momento, te puede reconocer la república catalana, la democrática y la revolucionaria o te puede plantear cualquier cosa. Creo que la garantía es Julio Rodríguez, una persona solvente, con los pies en la tierra"
Si vuelve a mandar el cecupismo, el viejo estilo de Claro Que Podemos con el machialfismo, las listas plancha, y los paracaidistas puestos a dedazo por una pétrea élite interna, (que ha vuelto para intentarlo ya es completamente obvio, no era más que cuestión de tiempro que los dos próceres se dieran cuenta de que tenían un peligroso enmigo COMÚN), Podemos no será un partido madrileño o un partido del régimen más, será un partido castellanote, brutote, caposo que hará revolverse en su tumba a Larra (y a Clarín, y a Unamuno, y a Valle...), de cerriles proto-hidalgos decadentes que hará parecer rojo púrpura al Psoe. Podemos en Movimiento no son los anticapis. De anticapis coge la capacidad estratégica, el arraigo, la experiencia en la unión y en la lucha. Pero es mucha más gente. Todos los que quieren una herramienta nueva para otra España, plurinacional, común, popular. El principal frente común de los que queremos una superación del Régimen del 78 es Podemos, sin duda. O se convierte en un partido radical, plurinacional, del común y de la gente o se convierte en un partido de orden. No sé si, incluso, en la versión española de los Frentes Nacionales de otros países de Europa. Lepenitas de alma y mesa camilla hay dentro suficientes para que pueda acabar así, como el sujeto que firma esas declaraciones. El sentido común lo habremos de poner otros. Estos sólo ponen el viejo sentido tradicional decimonónico de los castellanos viejos y del vuelva usted mañana. 2 de diciembre.

𒋬Digan lo que digan, deseen lo que deseen algunos, no veo posibilidad ninguna de que Podemos, por su composición interna y por lo que leo entre sus bases, llegue a ser nunca una fuerza política "de orden". O se cuaja como una fuerza radical -esto es, anticapitalista- o deriva en una fuerza extremista, es decir, autoritaria e hispanofascista, homologable a las fuerzas de la nueva ultraderecha europea, espacio que en España no llenan ni el PP ni los partidos fascistas que tienen su origen en la tradición franquista, ni engendros puramente pijoides como Vox o Cs. O una cosa o la otra. No hay más. Es un efecto secundario del virus peronista inoculado en su origen, mucho más determinante que el chavista, y es lo que se juega en cada proceso interno. Es serio. Si no hubiera valido para otra cosa, al menos el procés ha servido para dejar esto palmariamente claro. 2 de diciembre.

𒋬El procés es Puigdemont. Podemos es Pablo Iglesias y su cúpula. Falso. Una política emancipatoria en el siglo XXI no puede ser esclava del perspectivismo "realista" moderno. Es una óptica falaz y fallida que lleva a identificar la realidad política o bien con la esfera pública o bien con la más banal experiencia personal incomunicada. Así somos los prisioneros del dilema, apostando contra el otro en nuestro solipsismo y reforzando al poder continuamente con nuestras apuestas, equivocando al enemigo, que no es nuestro semejante. Tampoco todos los líderes son iguales. Unos son totalitarios (si nos impiden validar nuestra experiencia poliédrica, postulándose como interfaz única con la acción política) y otros ofreciéndose como simples compañeros de camino, como condensadores transitorios del impulso multitudinario. El núcleo promotor de Podemos se ofrece como lo primero, la gente de Anticapitalistas se suele ofrecer como lo segundo. Por eso, unos insisten en la unidad (y sus falacias, la claridad y la ilusión, a veces fusionadas, otras enfrentadas entre sí) y los segundos hablan de "movimiento".
Ya dije con el procés que se desenvolvía por tres vías irreductibles entre sí: el espectáculo de las élites, la eclosión popular y la disputa por el sentido común. Con Podemos me suele pasar igual. Una cosa es lo que se ve en los medios, otra la gente a pie de calle, otra los juligans en las redes, etc. Quedarse con una implica una reducción totalitaria. Entre la experiencia personal (los juligans, los debates o los independentistas irracionales e intransigentes) y la versión manipulada por los medios no hay puentes ni puntos de contacto, son experiencias sin un denominador común: siempre hay un resto en la operación más allá del cociente político, lo que imposibilita una certidumbre y suele acabar en el funesto recurso a la ontología (populista u obrerista) en la que siempre gana la derecha, como se ha visto en las tristes posturas de mucha izquierda castellana monolingüe en el procés y de muchos izquierdistas biempensantes respecto a Podemos. La multitud necesita de una subjetividad cubista o puntiliista. En el presente hiperinformado la perspectiva artificialis deja demasiados puntos ciegos. No hay sujeto de la certidumbre. Reflexionar no es garantía de ser. El presente exige un pensar distinto del simple cogito bidimensional. El Dasein no se contenta con un cuerpo en la época de la biopolítica. 3 de diciembre.

𒋬 O sea, que para PIT y JCM la política puede llegar justo hasta donde les parezca conveniente a los fascistas. Seductor, transversal e irradiante. Qué necesario parece Podemos cuando oyes a sus líderes "nacionales". Susana Díaz y Borrell no se hubieran atrevido a decirlo tan claro, los muy cobardes. Qué buenos son lo líderes de Podemos, qué buenos son que nos llevan de excursión. Estamos recuperando la ilusión por narices, oye. Y cada vez más unidos. 6 de diciembre.

𒋬 La política está compuesta de microimpulsos y microdecisiones. Ésa es su verdad, más allá de los grandes discursos de vocación eterna y universalista. Qué curioso que aquellos que apoyan a Carmena contra Sánchez Mato -que vienen a ser los mismos que la denostaban hace dos años en nombre del paulo-errejonismo y que ahora son felices con la jueza y el general- en la coyuntura actual tengan sus muros llenos de chistes de El Roto y comentarios catalanófobos. Cecupé está de vuelta, no hay duda. El componente hispano-fascista revive en el Podemos de la Villa y Corte, y tan víctimas serán los madrileños de este rebrote como los catalanes. Me repito: contemporizar con el humor actual de El Roto o que éste te repugne como nos pasa a todos los que estamos con la democracia en Catalunya es una gran prueba del algodón para el pedigrí democrático de los madrileños que se autodenominan de izquierdas. Y no falla. 21 de diciembre.

Y dos o tres cosas sobre un sujeto que para mí es muy representativo de los trepas que se adhirieron al llamado "núcleo promotor" de Podemos y ejercieron sin piedad de juligans para el mismo con una crueldad y una bajeza moral tan incendiarias como absolutamente innecesaria, con el fin simple de colocarse en la vida. No es el único, pero es muy representativo de esa categoría de sujetos.


𒋬Me da mucha pena este hombre. En serio. De ser el hater cecupista en Vistalegre I más acérrimo, cruel y amoral ha pasado a ser un extraño híbrido de bufon y alma en pena. Me lo imagino por los pasillos del Congreso deambulando por las noches y haciendo sonar a la vez los cascabeles de su gorro y las cadenas que arrastra con su bola emblemática en un extremo. Y parándose ante cada espejo, incluidos los de los servicios, a aullar su lamento infinito porque ninguno de ellos le devuelve su imagen de vampiro mellado al que sólo le queda un colmillo romo y embotado en el que se mezclan cuajos de sangre de izquierdista y grumos del veneno que segrega su lengua.😥 25 de diciembre



𒋬 Raimundo Viejo Viñas fue la primera persona identificada con Podemos a la que me dirigí en 2014. Le dije que después de años desentendido de la política volvía a sentir entusiasmo. Ésta fue su miserable respuesta, por supuesto indirecta. Lo escribió en su muro (que borró cobardemente nada más salir elegido diputado) pero no hay duda de que se refería a mí, a quien no conocía de nada. Pego:
"El problema de la edad en política es que a medida que pasan los años te forjas unos marcos de interpretación a los que les pueden pasar, entre muchas otras, estas dos: 1) que se queden en el pasado por no haber seguido implicado en política y, cuando te reactivas, resulta que estás realizando un viaje en el tiempo desde 1982 a 2014; 2) que hayas sobrevivido contra viento y marea, viendo como se retiraban generaciones enteras detrás de ti y alcances una sabiduría forjada en la ironía. En mi experiencia la proporción debe ser uno de estos últimos por mil de los primeros (los he seleccionado por ser casos extremos). Por eso creo que de la misma manera en que hay que escuchar a los maestros que nos superan en edad, hay también que saber prescindir de los plastas que se creen que pueden volver al ruedo a vengarse de sus fracasos pasados, de sus renuncias y de sus dogmatismos de otrora. Por eso en las sociedades más diversas fueron creados consejos senatoriales (por eso los romanos o los berlineses le llamaron y llaman Senado). Y por eso mismo todo el mundo considera un plasta al Abuelo Cebolleta. El momento populista, decía ayer en tuiter, "es un desgarro necesario, la urgencia de un duelo por el daño sufrido bajo el mando: aprovéchese para sanarse el cuerpo" (social, habría añadido de disponer de caracteres). Parte de ese desgarro es ese hablar desde el dolor del pasado, el gemido plañidero de la verdadera izquierda, obrera y combativa con el que algunos se aferran al micro como a la vida misma. Temen, seguramente, que si interrumpen sus alocuciones caerán de vuelta en el silencio de un anonimato (al que paradójicamente quizá contribuyeron cuando las cosas les iban bien y sus sindicatos y partidos de izquierda nos metieron en este berenjenal de ahora).
No es hora de escuchar pesados, como tampoco es hora de creerte que porque descubres algo ese algo es completamente nuevo. El discurso político tiene su tiempo y su "edad" (no biológica, sino histórica), su momento oportuno, su kairós. Ni las epifanías del descubrimiento de la participación democrática ni la vuelta a la verdadera izquierda hacen hoy la decisión política y la estrategia acertada. Aprender y enseñar es cosa de otra propedéutica que la asamblearia, de otros saberes que los de las alocuciones; a menudo es el diálogo íntimo con un autor al que se lee, de la conversación con un amigo al que se escucha y que te escucha. Si algo he aprendido de ser docente y discente es que hay que saber aprender a quien escuchar y saber a quien enseñar. No todo el mundo está en condiciones de realizar ambas cosas. No hay mito más falaz que creer en la universalidad de los iguales, cuando el acierto político pasa por la afinidad de los singulares. Y que nadie se me ofenda, que ninguno estamos a salvo de errores, ni defectos. Si acaso necesitadxs de realizar reflexiones (acertadas o no) como esta misma que aquí os dejo.
Bom dia, simbiontes!"

Era para mí, sin duda. Lo escribió cinco minutos después de que yo le dejara un comentario de auténtica alma cándida, alegrándome por la existencia de Podemos. Me quedé de piedra. Desgraciadamente, sus comentarios descalificatorios contra Echenique de aquella época, echándole en cara su pasado neoliberal, no me dio tiempo a guardarlos. Pero, vamos, cualquiera que estuviera por Podemos en aquella época recuerda al personaje y su obsceno goce de víbora al servicio de sus jefes, que hoy, seguro, miran para otro lado cuando se cruzan con él. Yo creo, simplemente, que en Podemos no se fía de él ni su sombra. 25 de diciembre.


En otro tono.

 Una de las muchas argucias desde la derecha española contra el independentismo fue culparlo de la denegación a Barcelona de su aspiración a ser sede de la Agencia Europea del Medicamento. He aquí algún comentario jocoso sobre este argumentario.





Y otras cosas, de aquí y de allá....








𒋬  El País y RTVE, urgente:
EL MADRID GANA EL CLÁSICO. LA FIFA NO RECONOCE LA DECLARACIÓN UNILATERAL DE VICTORIA DEL BARÇA. SI PERSISTE EN SU ACTITUD, ADVIERTEN, QUEDARÁ FUERA DE LA CHAMPIONS Y EXPULSADA DE LA UEFA.
No como la Selección Española, añaden, que jugará el Mundial gracias al buen hacer del Gobierno.
-Los catalanes, engañados por sus políticos una vez más, se echan a la calle a celebrar un 3-0 anticonstitucional y sin validez legal alguna.
-Sabina y Serrat prometen un concierto benéfico a favor de los culés, sin techo porque sus familias no dejan entrar en casa.
-"Es una tragedia para las familias catalanas esa proclamación de un 3 a 0 sin fundamento alguno", han declarado.
-Información sobre el Español-Atletic, en páginas interiores (ya, si eso) 23 de diciembre.


sábado, 18 de noviembre de 2017

La vuelta a la Teoría de la Conspiración y a la normalidad electoral (Comentarios sobre el procés 9 [y final])



Sobre el españolismo: últimos comentarios.

🞺Catalunya nos está demostrando a todos que no hay empoderamiento si no es a partir de la herida, que los empoderamientos ready made de factoría y los empoderamientos paleo-izquierdistas de la conciencia sólo sirven para que los partidarios de los primeros irradien paridas nucleares y los de los segundos refunfuñen desde sus cubiles superyoicos sus soberbias admoniciones. Si no te duele, no te liberas. Y si no sientes el dolor ajeno, probablemente, lo que seas es un imbécil cuya inseguridad le lleve a la prepotencia y el desprecio, que no son más que la antesala del odio. Si no eres capaz de sentir el dolor catalán acabarás odiándolos como el machista decimonónico a las histéricas, porque se quejan de vicio. O como el del siglo XXI a todas las mujeres, porque hace su vida sin pedirte permiso. O el homófobo a los gays, porque no se avergüenzan de su diferencia. La empatía es necesaria para inventar el común a partir del dolor sin preguntarte estúpidamente por su realidad, sino a partir de la evidencia de la queja. Un significante vacío es un significante de la falta en el Otro. Que hay que deciroslo todo, españolistas. Y cuando se dice todo, se está faltando a la verdad, que como todo el mundo sabe, sólo se puede decir a medias por una fracción de ese mundo. O dejamos que los valientes porten nuestra voz, o en el intento de predecirlos para que no nos sorprendan, de tanto señalar a su boca no diremos jamás "esta boca es mía". Qué fácil es cuando se percibe el dolor del otro, negarlo para ser acreedor a las migajas del cobijo a su sombra que nos brinda el Amo. La verdad sólo puede decirse en un idioma extranjero. Nadie es profeta en su tierra. 12 de noviembre.


🞺 Rodrigo López Muñoz (amigo mío de Facebook) es un madrileño y ciudadano español raro, raro. Vamos, es lo que me dicen a mí a veces desde Catalunya, que soy un valenciano y ciudadano español (snif) muy rarito también. Es extraordinaria su empatía con el pueblo catalán, porque además es, como dicen los del coaching, pro-activa, no se limita a apoyar sino que toma la iniciativa con sensibilidad certera. En mi caso, la cercanía cultural y las lenguas compartidas pueden explicarlo, pero en el suyo me he estado preguntando cuál sería la causa de tan inusitada comprensión. Y tengo una hipótesis, en la que no sé si estarás de acuerdo. Creo que esa sensibilidad es paralela (o convergente, como prefieras) a tus conocimientos y a tu filia por la cultura negra americana, sobre todo la musical, en la que eres un experto. Porque la catalanofobia es un racismo. En el caso de los afroamericanos es el color de su piel el que los estigmatiza como sujetos que gozan de un goce peligroso para la mayoría, si no se mantiene como marginal, mudo y subalterno. De ahí, el odio a su cultura por el wasp medio. Pues bien, ese rasgo en el caso de los catalanes es la lengua, que resulta peligrosa e incomprensible para los castellano-parlantes monolingúes, como los ritos musicales afro para los americanos blancos. ¿Crees que puede ser ese el origen de tu comprensión hacia Catalunya, esa intimidad que tienes con el otro de la negritud? Pregunto. 12 de noviembre.










De la Teoría de la Conspiración: la trama rusa y el gobierno sanguinario.








🞺 España fue barrida del mapa de occidente y de la democracia bajo la acusación de ser un bastión de la Unión Soviética. Lo mismmo con todas y cada una de las democracias que la CIA y sus esbirros lapidaron en Latinoamérica en los 70. Ojo con las acusaciones de injerencia rusa en Catalunya. No son ninguna broma, ni ningún exótico folclorismo. Responden a la misma lógica geopolítica genocida. Que El País sea su principal vocero intranquiliza aún más. 15 de noviembre.

🞺  El neoliberalismo hispánico es curioso. Ataca a todo lo que se le opone acusándolo de ser de derechas. La estrategia de Aznar contra Ibarretxe y Maragall ha dado sus frutos, obviamente: ahora miles de descerbrados monolingües repiten que todos los nacionalismos son derechas con una capacidad de análisis y de revisión de la historia de trazos más bien gruesos. Así lo había hecho también el neoliberalismo global: Sadam, Milosevich y hasta Putin eran nazis. Les encanta motejar al enemigo así porque les coloca como herederos directos de los vencedores del fascismo en la Segunda Guerra Mundial: como Nosotros los Aliados, se refereían a sí mismos el trío de las Azores. Astuto: nosotros somos progresistas y demócratas y todo lo que se nos oponga es loco y totalitario. Así, caben en el mismo saco Trump, Venezuela, Podemos, las CUP y Rusia.
Esto de los hackers rusos interviniendo en Catalunya, tiene guasa porque conecta a las CUP y ERC directamente con Trump (y con Podemos y con Venezuela). Eso daría pie para que la CIA y el CNI organizaran un pucherazo progresista y democrático. No se atrevieron en USA, parece. Pero en España sí. Como en 1936 podemos ser de nuevo el laboratorio en el que los imperios geopolíticos ensayen las fórmulas más sangrientas para repartirse luego pasteles más importantes. Y esos que se afanan en autoproclamarse un “no pueblo sin alma colectiva” (véase el chiste de El Roto de hoy, más abajo en mi muro, tan infame como siempre) dispuestos a colaborar activamente por unas migajas del pastel. Entonces infatuaron su ausencia de alma abrazando los rituales católicos hasta la asfixia. Hoy, abrazarían el credo constitucional. Son épocas de neurociencia, donde el cerebrismo vende más que el espiritualismo. Esperemos que el 21D sea una fiesta de la democracia y no un remedo del 18/7/1936. Aunque a algunos les guste que los pueblos no tengan alma y consideren que eso de votar no es más que un vacuo “oficio sacro” del democratismo como dice algún -a la postre revelado como -conspicuo colaborador del hispanocentrismo neoliberal. Como el Roto, como Bescansa, como tantos. Casposos hidalgos de la progresía madrileña a los que cada vez se les hace menos caso, por fortuna. 16 de noviembre.



🞺 Es curioso cómo funciona esto del espectáculo político. ¿Alguien puede tener de la más mínima duda de que lo que ha dicho Marta Rovira es lo que iba a pasar si la DUI seguía adelante? ¿Qué otra cosa le quedaba al Estado más que el uso de la violencia contra la población? Eso es un Estado, como ya teorizó Weber hace más de un siglo: el monopolio de la violencia. Sin embargo, una política lo dice en alto como si hubiera sido un acto conspirativo, como si tuviera una información de la que carece la opinión pública, como si fuera una decisión personal de Rajoy y no una obviedad estructural. Cuando digo que lo obvio es suficiente me refiero a casos como éste, que es paradigmático. No hacía falta nada más que la lógica para llegar a esa conclusión: la vida de los catalanes, como la de todos los súbditos del Reino de España (por usar una expresión que es tan cara a Daniel Raventós) está en manos de Rajoy, esto es, de quien ostenta el poder ejecutivo del estado. No hacía falta que nadie proclamara confidencias secretas a los cuatro vientos. Antes al contrario, al hacerlo el problema político estructural, esto es, que hay unos Aparatos Represivos del Estado dispuestos a lo que sea necesario para conservar el statu quo social, político, económico y territorial, pasa a ser simplemente un cotilleo, un asunto de buenas intenciones. Y no, señores. Nuestras vidas está en manos del PP, obviamente. Mientras haya Estados siempre habrá quien tenga la potestad legal de quitarnos la vida. Cuanto más democrático sea ese Estado, menos capacidad tendrá un gobierno de matarnos por capricho. Es obvio y es suficiente. Añadir cualquier otra cosa simplemente enturbia una verdad prístina y transparente: que la democracia es una cuestión de vida o muerte. Una verdad indubitable se ha convertido en una pura anécdota, en una acusación indemostrable. 17 de noviembre.


🞺 Rovira, Rajoy y Cospedal están en sintonía. En sintonía electoral bipartidista jugando al antagonismo fingido y a la teoría de la conspiración. Rovira ha sentenciado el Procés llevando de nuevo la política desde la calle y la iniciativa popular a las cavernas conspirativas, las llamadas privadas y las intenciones personales. Eso es tan teoría de la conspiración como atribuir a los hackers rusos un papel decisivo. Mi admiración y mi apoyo al pueblo catalán, a todo pueblo que para nacer como tal a la democracia empieza cuestionándose quién es y exigiendo poder preguntarse a sí mismo en un acto de sufragio universal, es incondicional. De hecho, comenzó a ser verdaderamente incondicional el 1-O, cuando vi que una sociedad empezaba, sin ambages, a comportarse como un pueblo que se auto-representa. Con las elecciones volvemos a la normalidad institucional y a la alienación del pueblo en un electorado que pierde la iniciativa a manos de sus representantes. Como pueblo, el pueblo catalán me representaba y jamás he defendido ninguna opción política catalana explícitamente, sino que me he puesto a rebufo del pueblo catalán como líder legítimo de la lucha contra el régimen del 78 y contra el neoliberalismo europeo. Es decir, he apoyado a Catalunya como ciudadano español de izquierdas y así he atacado al españolismo como núcleo duro del capitalismo neoliberal del PP. Ahora, con la vuelta a la política estándar, no siento que en Catalunya se esté jugando mi destino, sino una cuestión interna. Y ahí, tengo poco que decir. El terreno electoral normalizado es puro simulacro, pura subordinación del antagonismo al pacto entre representantes. La burocracia es el poder. Quién gane unas elecciones me parece una cuestión nimia si no le queda más que hacer una política de lo posible. Apoyar la legitimidad del independentismo no implica simpatizar necesariamente de facto con los partidos independentistas. Son esferas de acción simbólica completamente heterogéneas. Toca empezar a pensar de otra manera. Y desde otro lugar. Para mí, el País Valenciano. A eso vamos. 18 de noviembre.






Para concluir.

Por decirlo de otra manera. Yo estoy convencido de que el soberanismo catalán es la verdad de España. Es de lo que puedo hablar. Jamás se me habrá leído que el independentismo catalán sea la verdad de Catalunya, porque mi enunciación allí carece de validez ni autoridad alguna. No sé si me explico. También afirmo que el antichavismo denuncia las vergüenzas del statu quo político y mediático español, pero jamás se me habrá oído decir que el chavismo es la verdad de Venezuela, porque no tengo criterio legítimo alguno para pronunciarme al respecto.
Esta ética del medio-decir es la única ética que considero a la altura de los tiempos. Es todo lo contrario de callar. No soy paleowittgensteiniano. No creo que de lo que no se puede hablar es mejor callarse. Al contrario, creo que es lo imposible de decir lo que nos impide enmudecer. Y este imposible, que es inaccesible al lenguaje, el que hemos de preservar como un tesoro porque es el único modo de mantener viva a la palabra. El fanatismo es su antónimo: pretender que sabes la verdad del Otro y por ello puedes silenciarlo. Si llegas a esa certeza, tenlo por seguro, eres un psicópata. Y si no matas es porque además de psicópata eres un cobarde. Esta verdad no es tampoco una verdad entera, ni tampoco la verdad acerca de nadie. Es un relato, por fortuna, sin final. La única verdad del poder es la obviedad de que miente. Y es suficiente, por ahora, dado que nos permite no enmudecer. Es un desvelamiento sin fin. Ni denuncia, ni renuncia.
 19 de noviembre.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Sobre la (supuesta) izquierda centralista y su colaboracionismo con el Régimen del 78 (Comentarios sobre el Procés, 8)



Supongo que cuando uno tiene una determinada visión del mundo que se encuentra en conflicto con ese mismo mundo mirado, pues va eligiendo cómo, con quién y en qué frente alinearse para ir colaborando en la labor de transformación de ese mundo. Respecto al conflicto catalán, llamado por la prensa de la derecha "desafío soberanista", estoy seleccionando estratégicamente el flanco izquierdo del españolismo, precisamente porque me escandaliza la facilidad con la que se han alineado en sus posturas anti-catalanistas, probablemente por miedo a lo desconocido y extraño y por miedo a perder sus cicateros privilegios monoglósicos, con la derecha en un "¡Cierra España!" reaccionario frente a la primera materialización concreta del 15M y la indignación, simplemente, porque no han podido controlarla, predecirla y dirigirla.

En fin, este también es un buen momento para observar en vacío las estrategias retóricas y de establecimiento de la agenda por parte del tectónico bloque mediático españolista. Ver cómo se están implementando las mismas tácticas de aislamiento y demonización que se utilizaron contra la ETA que asesinaba, ahora contra un pueblo desarmado, democrático y pacífico deja bastante clara la catadura moral de quienes se están sirviendo de ellas.

Os dejo, pues, mis comentarios de los últimos días aderezados con algunos carteles de propaganda de la izquierda, para mostrar que el nacionalismo sin (contra) el Estado de los pueblos de España es mucho más antiguo y democrático que el falso antinacionalismo neoliberal, hegemónico actualmente en la España monolingüe. Para los que no usen redes sociales, el tono es típico de ellas y siempre responde a algún subtexto o paratexto, que es como se teje la agenda (trending) retórica (topic) en los social media. Intentad que no os venza el escándalo y que este tono, a veces airado, otras socarrón, os sirva de pista para reconstruir esa trama del "no hay fuera de texto" y no sólo -aunque tampoco pasa nada por ello- para calificar al sujeto de la enunciación.








🞿Un cargo de Podemos en Canarias comparte la viñeta de El Roto de hoy y acusa al catalanismo de ser un (sic) "nacionalismo insolidario y contrarrevolucionario de raíz germánica". Ante las protestas de algunas personas, les espeta que ver si leen un poquito más, es decir, los acusa de ignorantes. Esta ha sido mi bienintencionada respuesta:



A ver, te ruego que ya que señalas una falta de lecturas en los que estamos apoyando el derecho del pueblo catalán a decidir, pues nos ilustraras con algunas referencias. Decir que el nacionalismo catalán conecta con la tradición del Völkisch, y con Goethe o Fichte, me parece demasiado genérico, porque todos los nacionalismos europeos tienen esa misma raíz romántica, y sin esa lucha de las naciones europeas contra las monarquías imperiales, de Grecia a Francia, la democracia hubiera sido una quimera. Concretamente el nacionalismo catalán del siglo XX, proviene de la tradición escrupulosamente federalista y burguesa de un Cambó o un Pi i Margall. El federalismo burgués era más bien de orden pragmático: a la incipiente burguesía industrial catalana le era imposible avanzar en su programa de modernización con la corte borbónica madrileña, decadente y feudal, como un lastre inmovilizante. Partiendo de ahí, pero ya con todas las influencias del socialismo, el nacionalismo catalán de los años 20 y 30 opta por un progresismo republicano de izquierdas y anti-fascista a través de Esquerra Republicana de Catalunya, mientras este nacionalismo raíz germánica desembocaba en el nacionalsocialismo en Alemania. Son los nazis los que entregan a Lluís Companys a Franco, como sin duda sabrás, tras exiliarse, como pretende Rajoy que haga Bélgica, parece que, de momento, con menos éxito.


Sin embargo, el nacionalismo catalán moderno nace de la resistencia antifascista como se refundó también el vasco, el gallego y tomaron conciencia nacional otros territorios como el valenciano o el canario, con el MPAIAC a la cabeza, como bien sabes. Todos estos nuevos nacionalismos son de corte socialista y marxista y están emparentados sin duda con los movimientos de liberación latinoamericanos de los años 70, con el maoísmo o con el operaísmo italiano, jamás con los nacionalismos fascistas derrotados en la 2ª Guerra Mundial (todos menos el español). En Catalunya, fue el Psuc, obrero, marxista y catalanista, y directamente conectado al PCE y a CC.OO, quien lideró el proceso, mientras ERC dormía el sueño de los justos, del que fue despertada por Suárez y Pujol, trayendo a Tarradellas del exilio. En ese sentido, el nacionalismo burgués –el PNV y CIU- fue estrictamente autonomista, sin más. Si bien bajo la amenaza de ETA y de un secesionismo más abierto, Suárez claudicó concediéndole a Euskadi los derechos que le había arrebatado la Guerra de Sucesión, aceptando el concierto económico. Evidentemente, ello ni planteó para reparar todos los perjuicios que habían significado los Decretos de Nueva Planta para el Antiguo Reino de Valencia ni para el Principado de Catalunya, entre otras cosas porque su peso en el PIB español no era comparable al de Euskadi. 

En los 80 y parte de los 90, ya sabemos cómo fue la cosa: nacionalismo burgués en Catalunya y peperismo irrevocable en la CV, como en Galicia, mientras que en los territorios monolingües la reivindicación territorial, también presente en el antifranquismo (andalucismo, el propio nacionalismo canario, o el aragonesismo) prácticamente desaparecían, con algún leve repunte como la Chunta de Labordeta. Pero tras la llegada del tripartito, la promulgación de un nuevo Estatut, su aprobación en un referéndum perfectamente legal y, pese a ello, su sustancial recorte por el Tribunal Constitucional a instancias del PP, en Catalunya surge un nuevo nacionalismo de corte moderno, que entronca con el de los 60 y 70 y que tiene sus síntomas en el crecimiento de ERC y sobre todo en el nacimiento de las CUP, con un componente anti-capitalista esencial. Se dan entonces el nombre de soberanistas, frente al neoliberalismo aznarista que demonizó a los nacionalistas con el único fin de restarle apoyos a la izquierda. Fueron Aznar y Mayor Oreja sus principales ideólogos, mientras llamaban nazi a Sadam Hussein a la par que sumaron a España a la nueva estrategia imperialista de los USA, o cedían la soberanía española a la multinacionales a través de los Tratados Europeos.

Este soberanismo y reclamación del derecho a la autodeterminación –a no confundir con el independentismo- no hace más que crecer con la crisis y el 15M y a él se suman CSQP y els Comuns, como supongo que sabrás si, como yo, estás en la órbita de Podemos. Al verlo, me ha extrañado mucho que defendieras posturas que en las zonas bilingües del Estado Español defienden exclusivamente PP y Cs, a los que se suma el ala más derechista del Psoe en los territorios monolingües, como Andalucía y CLM.

En fin, pues eso, que quedo a la espera de esas referencias bibliográficas que nos reprochas que no conocemos. Abajo te dejo un par de textos míos, para ampliar la argumentación que te he dado aquí. Un saludo. 9 de noviembre.


🞿 ¿Tan difícil es de entender que no hay izquierda española si no reconoce el derecho a la autodeterminación y, por lo tanto a la libre e igualitaria federación, de cada uno de sus pueblos en condiciones de total reciprocidad e igualdad, es decir, que la existencia de un Estado no equivale per se a ninguna ontología de base economicista ni a ninguna esencia de base identitaria? Durante el tardo franquismo y los primeros tiempos de la transición, es decir, cuando ser de izquierdas implicaba ser sin ambages antifascista, no había ninguna duda al respecto y por eso todos los partidos del País Valencià que se identificaran con la izquierda llevaban el PV en sus siglas, hasta el PSPV. Por hablar de lo mío, digo.
El otro día Monedero, un día sí y otro también, Garzón y con los hechos, Iglesias. ¿A ver si con lo de atado y bien atado Franco no se refería al PP, el bipartidismo y la monarquía, sino al españolismo paleomarxista y ontologicista de la izquierda institucionalizada centro-ibérica, que se está revelando como la máxima valedora del Estado franco-borbónico? Desgraciadamente para mí se están constituyendo en el principal enemigo de cualquier revolución democrática con el no "me toquen a mi binomio hispanobrero". De las consecuencias de ese someter a la clase obrera, como al pueblo, a su condición de Española, el Psoe es el mejor ejemplo. Del "no hay soberanía sino del pueblo español en su integridad", tan neoliberal, hemos pasado al "no hay clase obrera si no es española en su integridad tampoco", tan..... pues neoliberal también. A ver si Podemos no nació para empoderar al pueblo español, sino para mantener la unidad de la patria monárquica, que es el principal instrumento del capitalismo neoliberal en España. Ay, la hostia -o caramba, carambita, carambola, como se prefiera- qué cosas se me ocurren!!! 6 de noviembre.




🞿¿Os habéis dado cuenta -es que igual algunos no, por obvio que sea- de que para la derecha y la oligarquía, los nacionalismos periféricos son mucho más peligrosos que la izquierda? ¿Y de qué la izquierda monolingüe está como feliz y respirando aliviada por ello? ¿Les pasaría lo mismo a los socialdemócratas y comunistas alemanes en los años 20 y 30 cuando en el discurso de Hitler era preponderante el antisemitismo antes que la ofensiva antiobrera? No soy historiador y no tengo una opinión formada al respecto. ¿Nos pasará lo mismo que a los alemanes en los años 30, felices ante el oprobio a los judíos y las naciones periféricas por el nazismo y dejaremos que Rajoy y Rivera ganen las elecciones masivamente? Izquierda tibia ante la masacre de los pueblos y naciones, porque su negociado son los sindicatos, las instituciones y las fábricas (hoy, empresas, si se prefiiere), secularmente tan fáciles de ocupar por el fascismo.... Y los pueblos, la multitud, la gente, para ellos despreciable clase media (antes, pequeña burguesía). 7 de noviembre.



🞿 Convertir a la clase obrera en bastión de la ofensiva contra un pueblo es tan pero tan miserable que va y El País te da una página para que lo digas. Tan miserable como bombardear una nación en el supuesto nombre de la democracia para apropiarte de sus pozos de petróleo. ¿Es tan difícil de entender que es el procedimiento que usaron el fascismo italiano, el nacional-socialismo, o el nacional-sindicalismo español, usar a la clase obrera para justificar una ofensiva imperial contra pueblos indefensos con el fin de mantener a esa clase proactiva, entusiásticamente, domininada? Nacional-sindicalismo, nacional-socialismo, fascismo de tintes socialistas. Cada vez que un imperialista español, cuando defiendes a Catalunya de sus acusaciones de ser una frivolidad pequeño burguesa al indepentiismo catalán. te contesta, con una mediocridad que debería hacer llorar a su madre por los dineros malgastados en su educación, "eso, y ahora llámame facha", está diciendo la única verdad de toda su argumentación de extrema deficiencia cognitiva. ¿De verdad no se dan cuenta de que sí, de que en efecto, todos los ataques a Catalunya (a la que ellos se refieren como "los independentistas") son actos perfectamente programados por una ofensiva fascistizante contra el pueblo y la clase obrera española perfectamente diseñado y puesto en práctica por el PP y Cs? ¿Tan bueno es el neoliberalismo fingiendo que ha conseguido que no le veáis sus costurones supremacistas y fascistas y caigáis en la trampa que acabará con España de vuelta a la muerte de la poquita democracia que teníamos?¿Estáis tontos o qué? Es España el problema no Catalunya!!! Esta es un simple instrumento para reconducir el malestar y la indignación del pueblo y la clase obrera española a la posición de las masas fascistas. Es tan obvio!!!¿Pa qué necesita España la islamofobia y otras xenofobias si tiene la catalanofobia que hace el mismo papel que las otras en Europa -esto es, darle votos a la extrema derecha- y con mucha mayor eficacia?¿Se puede saber dónde tiene la cabeza la izquierda gobernada y administrada desde Madrid, maldita sea?8 de noviembre.








🞿Los columnistas y tertulianos independentistas hacen examen de conciencia tras el encarcelamiento del Govern cesado
El País


Me lo creo. Los de la extrema derecha española, no. Tranquilos, España no corre peligro. Los españoles, igual una miajilla. 6 de noviembre.



🞿-Si es catalana no es clase obrera- digo, con sorna imperiopaleomarxista.
- Ni feminista ni nada. Catalana. Hija problemática (no sabemos ya si por pija o por anarca, pero nos vale todo para demonizarla, unos y otros)- me contesta una amiga feminista valenciana. 6 de noviembre.

🞿- Os presento a mi novia. Es una muñeca hinchable. La llamo María.
- Podrías conseguir algo mejor...
- Soy tímido.
- Estaba hablando con María.
(Rajoy presentando a la Catalunya secuestrada a Trump. Verosímil) 6 de noviembre.

Sobre la izquierda centralista argentina


Estoy un poquito harto de ciertos comentarios peronistas, de idólatras de la autoridad, prelclauianos y prekirchneristas que pontifican sobre "lo reprimido" en España a cuenta de lo que está ocurriéndonos a todos los españoles en Catalunya.
Mientras se tomaba esta fotos, miles de españoles eran ejecutados como ratas y enterrados en fosas comunes. A ver si nos dejamos de tonterías. Si muchos ciudadanos del Estado Español no podemos simpatizar con el significante peronismo ni hartos de vino, es por esto. No, porque seamos desfasados izquierdistas europeos biempensantes que no entendemos las inmensas virtudes del populismo.

Os copio un comentario de un peronista en su muro sobre Catalunya y mi respuesta:


España y Catalunya
En tanto exiliado del 76 en España no simpatizo con los nacionalismos .Salvo excepciones,cuando se trata de naciones ocupadas e intervenidas por una potencia extranjera .¿De que quieren realmente independizarse los catalánes ?¿del lastre español que les pesa como un exceso de goce que ellos imaginan que financian ?Ya que la hegemonía alemana sobre Europa no esta puesta en juego en este tinglado . Cuestión que la derecha catalana y el sector de la burguesía independentista tiene muy clara .

Pero a su vez, resulta insoportable y falaz que el Estado español y las fuerzas políticas que lo sostienen , que jamás han hecho nada por afrontar con memoria , verdad y justicia todas las consecuencias reales de la dictadura franquista , preténdan ahora una vez más que todo se reabsorba en la legalidad jurídica de un Estado que nunca quiso saber nada del crimen serial franquista .
La historia es el lugar donde lo reprimido reaparece , y nunca de un modo idéntico .Ahora aparece en el independentismo catalán , que a pesar se su mitología identitaria, encierra esta verdad,que la readaptación del franquismo a las estructuras democráticas de la transición era portadora de un sintoma que de un modo u otro iba a reaparecer .El aplastamiento del independentismo y la negativa a pactar un referéndun incrementará la fuerza social y conflictiva de este sintoma . El Estado español y la política del Partido Popular y su asociación con el partido socialista jamás han construido la legitimidad para afrontar esta situación .


Mi respuesta:

Estos comentarios antidemocráticos típicos de un porteño-madrileño son intolerables. Sería conveniente que te informaras antes de hablar de política española. Llevo callado meses leyendo las invectivas anticatalanas que escribes en tu muro y en otros de grupos argentinos agrediendo al Pueblo Catalán, sobre el que no te has dignado a informarte nunca. Si te hubieras informado, sabrías que uno de los hitos del antifranquismo en Madrid fue precisamente el concierto de Raimon que implicó que la izquierda española (madrileña) reconociera como parte irrenunciable del antifranquismo las reivindicaciones nacionales de los diversos territorios sojuzgados por el Estado franco-borbónico. En cuanto a lo de Alemania es un razonamiento paleo-marxista (si no está en primera línea el conflicto clase obrera-capital, es un falso conflicto) del que no sé que diría Laclau (o Néstor Kirchner) si levantara la cabeza. En fin, son restos de un pensamiento peronista pre-laclauiano y pre-kirchnerista que afloran sin cesar en tu pensamiento y que te hacen adorar la autoridad centralista. Antes de poner el dedo en lo reprimido ajeno, convendría que te ocuparas de la llaga de la represión que te concierne y de la que sin cesar gozas. Creo yo. Un saludo.21 de septiembre.


🞿La desaparición de Santiago Maldonado es un execrable crimen de lesa humanidad. Por tanto, su denuncia, no es que sea legítima, es que es perentoria. Dicho esto, los esfuerzos kirchneristas por vaciar este hecho de significado, esto es, por convertir a Santiago Maldonado en un significante vacío, corre el enorme riesgo, por redundancia y reiteración, de vaciarlo completamente de particularidad –un ser humano que ha sufrido en sus carnes un trágico abuso de poder- y por tanto de sentido y hasta de sentimiento. Vamos, que al escuchar la denuncia, la opinión pública la ignore porque ya no ven a un ser humano oprobiosamente agredido y ofendido es sus derechos y en su cuerpo, sino el mero goce del denunciante. Me harté de decirlo con Podemos y el caso es el mismo ahora: un significante vacío se encuentra, no se fabrica. Alrededor de un significante vacío “espontáneo” puede nuclearse un pueblo. Alrededor de un significante vacío pre-fabricado sólo tenemos una comunidad de goce. Y ese goce espectacular es lo único que se acaba comun-icando en cada denuncia. Es lo que pasó con la corrupción en España, sin ir más lejos. Es antiguo esto: te obsesionas con señalar el goce del poder y es el poder el que acaba seňalándote y diciendo "mira como goza". 21 de septiembre.



🞿 Al final, tras tanta brutalidad portodrileña que he leído contra Catalunya, tras el disfraz del peronismo, esto me acaba reconcilando con La Argentina, como me ha pasado siempre.... Me he reído un rato....