viernes, 28 de noviembre de 2014

Cuestión de goce: Política y Religión (Apuntes sobre el Populismo, 16)

(Sobre la visita del Papa a Estrasburgo y la posición de Podemos. También, comentario en facebook).  

El problema con la religión y con hacer hegemonía con la religión son los anclajes del goce, en los que la religión no cede, porque el goce religioso es siempre excluyente, no dejará nunca escapar el patrimonio exclusivo de la administración del sentido. No hay mayor fuente de aprendizaje político que el proceso de conquista de occidente por la pequeña secta cristiana. Pablo, el apóstol, se sentó a comer con los gentiles. Una gran lección. Pero ¿cómo negociar cosas como el aborto, como la eutanasia? No es una pregunta retórica, pregunto muy en serio cómo lo haremos, cómo apremiar a pensar eso. Creo que esta afirmación de Lacan no debería de ser excluida en ninguna discusión al respecto: .
"Rendí homenaje a Marx como inventor del síntoma. Sin embargo, este Marx es el restaurador del orden, por el solo hecho de que rei nsufló en el proletariado la dimensión/la dicha-mansión [ dit-mension ] del sentido. Bastó con que, al proletariado, lo llamara así. La Iglesia aprendió su lección, esto es lo que les dije el 5 de enero. Sepan que el sentido religioso hará un boom del que no tienen us tedes la menor idea. Porque la religión es la guarida original del sentido. Es una evidencia que se impone. A los que son responsables en la jerarquía mas que a los demá s. Intento ir en contra, para que el psicoanálisis no sea una religión, aunque tienda a ello, irresistiblemente, al suponerse que la interp retación no opera sino por el sentido. Enseño que su resorte está en otra parte, principa lmente en el significante como tal. A lo cual resisten aquellos a quienes le da pánico la disolución. La jerarquía no se sostiene sino por administrar el sentido. Por eso no pongo a ningún responsable en el banquillo sobre la Causa freudiana. Con lo que cuento es con el remolino. Y debo decirlo, con los recursos de la doctrina acumulados en mi enseñanza "
Lacan aprendió mucho de Agustín y de otros padres de la Iglesia. Y yo con él.
""He señalado de pasada cuánto tenemos que aprender sobre la estructura de la relación del sujeto con la verdad como causa en la literatura de los Padres, incluso en las primeras decisiones conciliarias. El racionalismo que organiza el pensamiento teológico no es en modo alguno, como se lo imagina la chatura, asunto de fantasía. Si hay fantasía, es en el más riguroso sentido de institución de una realidad que cubre la verdad. No nos parece en absoluto inaccesible a un tratamiento científico el que la verdad cristiana haya tenido que pasar por lo insostenible de la formulación del Dios Trino y Uno. El poder eclesial aprovecha aquí muy bien cierto descorazonamiento del pensamiento."
Pero la anatemización es un arma peligrosa. Y siempre la llevan cargada. Como dejó claro ayer Teresa Rodríguez con su actitud, han de hablar las mujeres, porque su cuerpo se ha convertido en campo privilegiado de esa lucha por la administración del sentido y del goce.