lunes, 15 de junio de 2015

El GAL Y LA DERECHA ESPAÑOLA, TEMA DE ETERNA ACTUALIDAD. (Sobre el vergonzoso ataque de la derecha a Ahora Madrid)







¿Se acuerdan ustedes del caso del GAL? Sí, el que le costó el cargo a Felipe González. Años después El Mundo, para celebrar uno de sus aniversarios, sacó un especial  o un vídeo promocional -hablo de memoria- en el que se hacía política ficción. Si no hubiera sido por ellos, decían, en el año dos mil veintitantos Felipe González hubiera seguido como presidente del gobierno. Gracias a ellos, y a su gran periodismo de investigación, la verdad fue pública y por eso gobernaba Aznar. 
Yo siempre pensé que el GAL era uno de los episodios más paradójicos y ominosos de la historia del régimen del 78. Evidentemente, fue terrorismo de Estado, y me parece muy bien que quienes lo promovieron acabaran en la cárcel pero evidentemente también que fue una política de extrema derecha que el PP debería de haber aplaudido por coherencia. Supongo que el Psoe aprendería entonces que mejor no mezclarse más con según que gente.
Que un caso de terrorismo estatal fascista le diera el poder a Aznar suena a leyenda bufa y grotesca. El PP, si hubiera tenido ideología, hubiera tenido que estar encantado con el GAL. ¿Se pueden imaginar lo que hubieran hecho ellos, viendo cómo nos metieron en la Guerra del Irak, de haber detentado el poder en los 80 y primera mitad de los 90? Pues nada, con un fariseísmo atroz, haciendo uso de la libertad de prensa que sus mayores ideológicos habían perseguido hasta la muerte, y con una inmoralidad a prueba de bombas -perdón por no entrecomillar "a prueba de bombas", aunque suene a chiste muy negro, cuando se habla del PP- se aprovecharon de ello para hacerse con el poder, gobernar ocho años en el Estado y más de 20 en diversas autonomías, cargarse el sector público, robar a manos llenas y esquilmar al país con una crueldad y una voracidad infinita.
Miren yo he repetido estos últimos días que el caso de Guillermo Zapata es un efecto -y desgraciadamente habrá más- de la tremenda soberbia comunicativa de la cúpula de Podemos y de algunos  de sus gurús de las redes -Zapata es uno de ellos-  que creen que controlan el cotarro y que no se han preocupado de reflexionar sobre las propiedades y las condiciones internas de los canales que usaban, porque siguiendo a su líder han creído que la eficacia en política se mide por el éxito. Y las proclamas de Errejón en los últimos días -maldito sentido de la oportunidad- defendiendo que en política había que jugar sucio muchas veces, tampoco han ayudado, a decir verdad. 
Pero que gentuza de la extrema derecha española se esté aprovechando de unos tuits de hace cuatro años para repetir una vez más la operación de hacer un uso torticero de la libertad de expresión que ellos odian -recuerden cómo gestionan las televisiones públicas que controlan- para intentar socavar al gobierno probablementem más decente que puede haber tenido Madrid en su vida -salvando al viejo profesor- me parece de una indecencia palurda y brutal. Los Indas, los González, los Marhuendas, los Lacalle todos esos decrépitos bufones de la derecha extrema que habrán celebrado con champañ y de la coñá la muerte de Pedro Zerolo -¿recuerdan los chistes que le dedicaban esta misma gentuza en Intereconomía, recuerdan a ese trozo de sebo llamado Juan Manuel de Prada diciendo que él nunca le daría la espalda a Zerolo por si acaso, acusándolo por tanto de tener un gusto deleznable para los hombres?- se intenten aprovechar de una vieja conversación en Twitter para dañar a un gobierno legítimo me patece de una suciedad rayana en lo criminal. La Esperanza Aguirre del tamayazo cabalga de nuevo.
No les importa un pito el holocausto. No les importa un pito el pueblo judío, ni el palestino, ni el español. No les importa un pito la decencia y han estado expoliando a España dos décadas. Pero, eso sí, para ellos la libertad de expresión es una magnífica herramienta para distorsionar, difamar, y mentir.
Y no quiero acaba este texto sin una reflexión también necesaria. Señores Errejón e Iglesias. Señor Zapata también. Tienen ustedes una responsabilidad inmensa. No se pueden permitir el infantilismo de pensar que porque han monopolizado la voz de Podemos y han acallado cualquier otra voz en su seno, cerrándolo a cal y canto, dominan el cotarro. Por favor, hagan caso a Manuela Carmena  y párense a pensar. El éxito es un patrón métrico capitalista que se aviene mal con una política emancipatoria que debería ser mucho más sabia. Mucho poder es mucha responsabilidad. Quien juega sucio es la derecha y no quien piensa críticamente. Aprendan de esta idiotez. Y espero que el Sr. Zapata no tenga que dimitir. No por él, sino porque los madrileños después de años de Gallardón, Manzano y Botella necesitan  una atmósfera limpia. Como el aire. Y porque alguien tiene que hacer de contrapeso a la tantas veces mostrada brutalidad, al tantas veces demostrado odio contra la libertad de expresión de la señora Cifuentes, que gracias a ese engendrillo transitorio llamado Ciudadanos ha conseguido mantener el poder. Aprendamos, por favor, que el enemigo es la derecha, no el pensamiento libre. Y a ver si aquellos que han llenado de columnas la prensa estos días defendiendo a la cúpula también escriben algo defendiendo a Guilllermo Zapata y no lo dejan a los pies de la inmoral jauría de la extrema derecha reciclada en defensora a ultranza del pueblo hebreo, al que aman tanto como aman al vasco o al catalán.