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viernes, 18 de mayo de 2018

¿POR QUÉ DESCONFÍO DE PABLO IGLESIAS? (Columna publicada el 24 de enero de 2014...

 ... esto es, nada más fundarse Podemos y unos meses antes de interesarme por el proyecto e implicarme en él, cuando pude ver a la gente que trabajaba por él a pie de calle y qué distintos eran del núcleo promotor que había visto por la tele)


 
Allá por 1932, el PCUS dirigido por Iosif Stalin puso las bases de la derrota definitiva, 60 años después, del modelo socialista nacido de la revolución bolchevique de 1917 a manos del capitalismo internacional: la proscripción de todo arte vanguardista y la promulgación del realismo socialista como estética oficial del régimen.  Los artistas que habían apoyado la revolución como un hecho inédito en la historia emancipatoria de la humanidad, había tenido claro que esa nueva sociedad necesitaba de cauces de expresión radicalmente distintos de los de la sociedad burguesa.  Pero Stalin no. Él estaba mucho más interesado en dominar y disciplinar a las masas que en emanciparlas y el realismo burgués era un gran instrumento para ello. Bastaba con ponerle el adjetivo socialista y cambiar los contenidos de la moral burguesa por una supuesta moral obrera. Craso error. Esas mismas masas estaban perfectamente preparadas para asimilar la propaganda del capitalismo cuando ésta se hizo incontenible, porque su estructura mental era campo abonado para ello. Las formas importan, sin duda.


Hay dos grandes bloques de razones para desconfiar de la figura de Pablo Iglesias Turrión y de su iniciativa electoral Podemos. Por un lado, la izquierda tradicional y los aparatos partidistas que la conforman desconfían de él como un advenedizo. Es una posición profesionalista y meritocrática (la política es nuestro coto privado, sométete a la disciplina partidaria como nosotros) que no me interesa mucho. El otro bloque lo conforman razones de tipo intelectual y de sensibilidad social. Yo me adscribo a éstas. Sin demasiado empacho, Pablo Iglesias ha cimentado su meteórica carrera política en un campo mediático como el de la tertulia, con la excusa de poner sobre el tapete valores antagónicos a los que se estaban defendiendo en emisoras de extrema derecha como Intereconomía. Pero la tertulia política mediática tiene una serie de reglas discursivas inviolables: predominan el grito y la consigna que eterizan en un pretérito perfecto posiciones absolutamente inamovibles (la izquierda siempre ha/ la derecha siempre ha) y que sólo admite argumentaciones simples y sometidas al ruido. Es algo típico del discurso político contemporáneo: el olvido del pensamiento y su suplantación por planteamientos comunicativos. No se trata de concienciar a las masas  -y por lo tanto, desmasificarlas- para comprender y transformar la realidad, sino de que te voten en masa. Y, para eso, cuanto más masificadas, mejor.


A partir de aquí, Pablo Iglesias parece haber confundido conceptos como esfera pública y sociedad civil, con agenda informativa y relevancia mediática. De ahí, que haciendo gala de una cierta endeblez intelectual, pese a presentarse en todas partes como profesor de “ciencia política”, haya decidido proyectar su figura mesiánica en unas elecciones con algo que él dice que no es un partido, sin darse cuenta que en el laberinto de espejos en que se ha metido, toda estructura enfocada a una contienda electoral es para la opinión pública un partido. Como los demás.

Parece pues que ha encontrado un atajo en la complejidad asfixiante del sistema y su capacidad para neutralizar y absorber lo que se le opone. Y lo ha hecho cimentando su fama en su afortunado nombre (últimamente le añade el Turrión, cosa que no hacía hace unos meses cuando fue descubierto por Intereconomía, pero es para evitar equívocos en la Wikipedia con el padre del socialismo español) que le confiere la pátina de intelectual predestinado a convertirse en portavoz popular. Algunas anécdotas contadas en su facebook, sobre cómo consiguió colarse en Barajas gracias a un trabajador cuyo padre republicano había sido asesinado y que le encorajinó con un expresivo “¡dales caña a los fachas!”, o su ocurrencia de intentar rebatir a Marhuenda restregándole sus matrículas de honor a la cara, dan cuenta de la concepción de sí mismo como líder ilustrado de los silentes que tiene el personaje: todo para el pueblo, pero conmigo. Y también es significativa de su concepción espectacular del debate político la consigna de probado éxito mediático “Podemos”, que confiamos que remita a las campañas de Obama y no al eslogan de Cuatro que acompañó a la selección española en la conquista de la Eurocopa de 2008.


En fin que la aventura personal de Pablo Iglesias Turrión tiene tres destinos posibles. O triunfa en el seno del sistema y se convierte en un acomodado político profesional, traicionando a sus seguidores (¿recuerdan a un tal Felipe González?). O fracasa, y entonces habrá que recoger los fragmentitos de su ego con cucharilla, porque dudo que se recupere de algo así. O, la más improbable, que triunfe contra el sistema, con lo cual sus prisas, su superficialidad y su falta de profundidad política podrían poner a su misma opción, la izquierda, en un grave peligro de debacle histórica (¿recuerdan a un tal Zapatero?).


No estoy, dios me libre, pidiendo que no se vote a Podemos. Lo único que pediría a quien le estas líneas, es que si decide votarles lo haga de una forma radicalmente democrática, es decir, con desconfianza. Porque depositar la total confianza en aquello que se vota es convertir el voto en un acto totalitario, darle el valor de única forma posible de intervención política. En cuanto a mis opiniones sobre Podemos  y su líder, ojalá me equivoque. Como no soy tertuliano les aseguro que no tendría empacho alguno en reconocerlo.

La columna original, aquí.

Allí podéis leer los comentarios y reacciones. 

Os copio, simplemente una perla, que yo aún no sabía que iba a mi destino los dos años siguientes:


Daniel  17 de febrero de 2014 at 06:52
Por cierto, alguien como tú hace un daño terrible a todo el país impartiendo clases. Vas de imparcial pero no sólo no se te ve una sola referencia a la derecha, cuando pones ejemplos de la maldad política. Tu posición y tus argumentos son falaces y están vacíos pese a tanto adorno intelectual. Básicamente te pones la toga de la historia para decir algo tan simple como “guardaos de las novedades, no votéis a ése, que es como los demás, cuidadoooo”. No sé si eres un envidioso resentido y corrupto o sólo un burdo manipulador en busca de notoriedad.
De más está decir, que después de este hooligan hubo decenas. Espero que todos tengan habitación en la casa de Galapagar. O han hecho el más espantoso ridículo. Algunos siguen en Podemos. Otros,bien lejos. Muchos hoy me darán la razón. Yo sigo cabe Podemos, desde hace casi cuatro años.

martes, 24 de enero de 2017

Íñigo y Pablo, tanto desmonta, desmonta tanto (Apuntes sobre Vistalegre II, 7)

Pablo.

  •  Me encantaría darle una poca de caña a Pablo Iglesias, como he hecho toda la vida. Pero es que los ilusionistas errejonianos están en plan acapador y no me dejan un minuto. Burrada tras hipocresía, hipocresía tras demagogia, demagogia tras "yo no he sido" (al mejor estilo Homer Simpson) me tienen acaparadito. Aparte, de que después de leer a estos maestros del sofisma, el pobre PIT cada vez me transmite más la imagen de que lo que ha sido es un pobre calzonazos al que le robaron la cartera. Cornudito y apaleadito por los que le gritaban ¡Viva César! hacienciendo la V con la mano derecha, mientras escondían sus cuchillos, bien agarrados por la siniestra, a la altura de los glúteos para usarlos en cuanto se presentara la ocasión. Pobre tipo. Porque si nos fijamos, parece ser que todo lo que ha hecho ha sido parido por Errejón y su red orgánica. O sea, que no se enteraba de nada y era una simple marioneta en manos yago-rasputín-ladymacbeth-errejón. 20 de enero.
  •  Parece que todo el mundo celebra y comenta el tercer aniversario del nacimiento de Podemos, con los pablistas a la cabeza. Yo simplemente voy a conmemorarlo compartiendo el primer artículo que escribí sobre Podemos. Creo que me fui muy poco de lo que iba a pasar. Sin entrar en detalles concretos, claro, porque siempre he querido ser riguroso, no pitoniso. Creo que no viene mal leerlo tres años después. 18 de enero.
  •  Si hay algo que pueda resultar curioso de este párrafo no es lo que dice, sino cuándo: es de enero de 2014. Decirlo ayer por la tarde no tendría mucho mérito. No se trata de un ejercicio de narcisismo intelectual, aunque eso dirán algunos. Se trata de reafirmarme en que mi aparato analítico -ensayado durante años- tiene un alcance, por eso, a veces, y sin exactitud -Heidegger: “Todas las ciencias del espíritu, e incluso todas las ciencias que estudian lo vivo, tienen que ser necesariamente inexactas si quieren ser rigurosas."- puede, si no predecir, al menos ver venir ciertas cosas.
    "A partir de aquí, Pablo Iglesias parece haber confundido conceptos como esfera pública y sociedad civil, con agenda informativa y relevancia mediática. De ahí, que haciendo gala de una cierta endeblez intelectual, pese a presentarse en todas partes como profesor de “ciencia política”, haya decidido proyectar su figura mesiánica en unas elecciones con algo que él dice que no es un partido, sin darse cuenta que en el laberinto de espejos en que se ha metido, toda estructura enfocada a una contienda electoral es para la opinión pública un partido. Como los demás."
    El cálculo populista y hegemónico está muy cojo sino le añadimos otras cosas. Me vuelvo a auto-citar y santas pascuas:
    "Ello no quita que el problema de una ciencia política sin atención a los Media es que acaba siendo algo así como ponerse a jugar ignorando a la banca, que es quien reparte las cartas y estructura finalmente la partida. La retórica general de Laclau es una gran herramienta, pero sin tener en cuenta los procesos semióticos, textuales y mediáticos en los que esta batería de recursos deviene enunciado material y concreto puede poner a los científicos políticos a revisar continuamente sus ecuaciones a ver qué ha fallado. O a interpretar como excrementos de paloma el fondo de radiación de microondas que generó el Big Bang , por intentar aprender la lección de un notable episodio de la Historia de la Física." 19 de enero.
  •  Uno empieza a sospechar es que PIT no ha tenido criterio propio nunca, que era el muñeco del ventrílocuo Errejón. Y eso es muy grave. 20 de enero.

Íñigo


  • "Errejón critica que los conflictos en Podemos se afronten como “enfrentamientos bélicos”" ¡Cuánta razón tiene este chico! Si pillo al mamonazo que convirtió a Podemos en una máquina de guerra lo esnuco. Coño, que me vas a hacer llorar al chiquillo, cabrón. 20 de enero.
  • Hola amiguitos¿Os imagináis a @EduMadina e @ierrejon liderando juntitos la única alternativa posible al PP? #cuentoparaniñosinsomnes 19 de enero.
  •  Según el principal diario del régimen " Errejón se alinea con Anticapitalistas en restar poder al líder de Podemos". Al parecer, según fuentes de su entorno más cercano, también recomienda Errejón tomar Almax en caso de que se sientan síntomas de hiperclorhidria y, más aún, si estos cursan con reflujo gastroesofágico. Ejem: ¿No te jode?. 17 de enero.
  •  Car(ismazorottenmeyer)olina Bescansa también ha montado su candidaturita. Y chaparon los círculos por si se colaban elementos de poco fiar. 18 de enero.
  • Lo que me pasa a mí con Recuperar la Ilusión (la facción de Errejón en Podemos) se entenderá mejor con un ejemplo sencillo. Imaginemos que me llega un directivo de la NASA y me dice que es muy necesario realizar una expedición con un equipo humano a Marte. Me explica, con una argumentación impecable, todos los beneficios y ventajas que se obtendrán de esta exploración: de conocimiento científico, económicos, los que sean. Me parece muy bien, todo está muy bien argumentado y quedo perfectamente conforme. A continuación, le pregunto cómo van a hacerlo y qué tal está de avanzada la parte tecnológica del proyecto. Y él me contesta que estupendamente. Que faltan algunos cálculos pequeños para saber exactamente cuántos peldaños ha de tener la escalera mecánica que llevará a la tripulación al planeta rojo, pero que no me preocupe que tienen un equipo muy preparado y que ya se encargan ellos.
    De todos los documentos que he visto para Vistalegre2, el único que no dedica un solo renglón a la cuestión organizativa son ellos. Y el Podemos actual es una escalera mecánica. Sin círculos y sin imbricación en los espacios cotidianos, no vale ni para construir un común, ni para cavar trincheras. No vale más que para acomodar espabilaos en las instituciones. Como todos los partidos, vaya. Ya me pueden hablar de la vida cotidiana, de los que faltan, de la buena gente que no se dedica a la política, que si dan por bueno un modelo de élite partidaria que se relaciona con la plebe exclusivamente a través de plebiscitos teledirigidos en el Agora Voting, o pensaré que están como una cabra o pensaré que estoy tratando con auténticos estafadores.

    Podemos en Movimiento. 

    • Otro estilo, otras formas. A mí, es que estos dos muchachos me caen bien. Solos, probablemente no me gustarían tanto, pero como aportación a un movimiento mutitudinario y popular me parecen imprescindibles. 18 de enero.

    Perlas de gran sabiduría.

    • Ganar pasta es tan adictivo que no te deja tiempo para trabajar. #lavidaesasí. 20 de enero.
    • Es una maniobra anti @sanchezcastejon evidente. Pero como @patxilopez le gane las primarias a @susanadiaz nos vamos dar un hartón de reír. 16 de enero.

    Sobre el fascismo y sobre la escritura.

    • Les gusta usarlo como amenaza latente, pero el fascismo no es una buena forma de dominación para el capitalismo global, como lo fue para el capitalismo colonialista e imperialista. Lo demuestra la sucia campaña de la prensa liberal contra Trump. No es que Trump no sea muy sucio, aparte de ser un fascista, pero es que la prensa debería mantener un cierto compromiso con la verdad. Hacer como está haciendo ahora mismo El País, que dice que está retransmitiendo la investidura de Trump y está poniendo un streaming de los disturbios en las manifestaciones contra él en primera plana, es un acto de manipulación ominoso. Pero vamos, si son capaces de hacer esto contra su hijo de puta, qué no harán contra los que no consideran hijos de puta propios. Esto no es post-verdad. En todo caso pre-verdad, porque va antes y tapona toda posible aletheia con la impostación de una adaequatio intellectus ad rem completamente falsaria porque pretende hacer por metonimia lo que no es sino una burda metáfora, hacer pasar por muestra representativa de la realidad lo que, al ser impostado de esta manera, deviene una vulgar patraña. 20 de enero.
    • A partir de este post, alguien me observa que me complico mucho para decir las cosas. Los siguientes párrafos contestan a esto:
      • Intentaba detectar en qué concretamente está fundamentada su manipulación. De ahí que me pareciera adecuado decir que una forma de verdad (veritas) estaba siendo utilizada para taponar a otra (αλήθεια) lo que convierte a la primera en mentira. Porque la excusa del periodista para negar la manipulación es "¿cómo puedes decir que miento sobre algo que está viendo todo el mundo?", esto es, que hay gente protestando por la investidura de Trump. Eso se adecua a la cosa, pero esconde que hay un agente manipulador (intelecto). Bloquea, pues, cualquier posibilidad de desvelamiento, de ver más allá de lo evidente. Y lo evidente siempre sirve a un amo. El problema es que las cosas no se dicen. Lo que se dicen son las palabras. De las palabras, puedes decir que están ahí. De los hechos, de las cosas, nunca.
      • En cuestiones de expresión y escritura, puedo aprender y aprendo de muchísima gente. Eso sí, lecciones me pueden dar muy poquitas #lasjustas 20 de enero.
      • Puede que menos de lo que debería, pero creo que me he demostrado que soy capaz de aprender y rectificar. Dejé de escribir libros gordísimos cuando me di cuenta de que no los leía nadie. Y ahora creo que puedo decir que quien me lee -muchos o pocos según se mire- es la gente no los académicos o los eruditos. Incluso sé que algunos de ellos que antes nunca repararon en mí ahora sí que me leen. Pero me leen como gente, no como como eruditos. Me he hecho un favor a mí y a ellos, sin duda. Las máximas gracias a mis alumnos, a todos ellos en los 20 años que llevo dando clase (5 + 15, con diez en medio, para ser más exactos), porque jamás hubiera aprendido si ellos no me hubieran mostrado el camino. Ni a ellos ni a mí nos resultó fácil. 20 de enero.

    viernes, 22 de julio de 2016

    LA REDUCCIÓN ENUNCIATIVA: PODEMOS Y LA CONSTRICCIÓN DE LA VOZ DE LA MULTITUD

    Se trata de un artículo académico que analiza el proceso discursivo y político de apropiación de la voz del 15M por parte de Podemos.  Se puede descargar el texto completo directamente desde este enlace. He preferido difundirlo a través del blog porque, de paso que puedo tener una cierta noticia de si el artículo interesa a través de las visitas, en la misma entrada os puedo introducir en la temática e informaros del contenido del artículo. Allá va:

    El artículo

    • Expone algunos de los conceptos fundamentales de Laclau como significante flotante y significante vacío.
    • Explora la trayectoria mediático-política de Pablo Iglesias
    • Analiza algunos espots de la campaña autonómica y municipal de 2015 para ejemplificar cómo se puede producir un proceso de reflotamiento (reapropiación) de los términos contra-hegemónicos por el sentido común hegemónico.
    • Apunta hacia el riesgo de telecracia (B. Stiegler) en que incurre Podemos, a través del Agora Voting y en general a causa de su modelo organizativo desde la Conferencia Ciudadana de Vistalegre.

     Resumen

    La irrupción política de Podemos en el panorama mediático y electoral español ha supuesto no sólo una revolución política sino también comunicativa.El 15M significó la crisis definitiva de la hegemonía indiscutible del ModeloDifusión en política, como ya se había verificado en otros espacios de comunicación social. Con su “no nos representan”, el 15M fue ante todo un proceso de disolución enunciativa. Tras él Podemos es el único caso de un experimento de hibridación integral del Modelo Difusión y el Modelo Reticular,intentando propiciar su sinergia. El desembarco de Pablo Iglesias en la televisión resulta crucial, pues se trata de un intento de abrochar la enunciación mediático-electoral con la enunciación popular-reticular.
    Palabras clave :Podemos; Pablo Iglesias; Comunicación Política; Ernesto Laclau; Populismo; Televisión; Agenda Setting.

    Estructura del artículo: 


    1.INTRODUCCIÓN
    1.1. La operación Laclau: hegemonía y populismo
    1.2. El Paradigma Informativo, el Modo Difusión y el Modo Reticular
    1.3 El 15M, el paradigma Occupy y la crisis de la democracia representativa
    2. METODOLOGÍA
    2.1 Análisis fílmico y visual.
    2.2. El líder político mediático y el líder populista
    3. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
    3.1. La operación Pablo Iglesias y el abroche enunciativo
    3.1.1. El asalto a los media
    3.1.2. Pablo Iglesias en la televisión
    3. 2. El tablero, la agenda y las operaciones de reflotamiento
    3.2.1 El bipartidismo aumentado
    3.2.2. Significantes flotantes y significantes vacíos
    3.2.3. Significantes audiovisuales y significantes flotantes
    CONCLUSIONES: LA OPERACIÓN PODEMOS Y EL RIESGO DE LA
    TELECRACIA
    Videografía 
    (Aquí tenéis enlaces para visionar todos los vídeos analizados. Si no funcionaran por click directo, copiad la dirección y pegad en la barra de dirección del navegador)
    Bibliografía.

    El artículo está publicado en la revista OBETS (revista de investigación editada por el Observatorio Europeo de Tendencias Sociales) en un número monográfico sobre COMUNICACIÓN Y CAMBIO SOCIAL EN ESPAÑA: EL IMPACTO DEL 15M, CINCO AÑOS DESPUÉS coordinado por los profesores Eva Espinar-Ruiz (Instituto Interuniversitario de Desarrollo Social y Paz (IUDESP)Universidad de Alicante, España) y Salvador Seguí-Cosme (Instituto Interuniversitario de Desarrollo Social y Paz (IUDESP) Universidad Jaume I de Castellón, España)




    lunes, 15 de febrero de 2016

    Pablo Iglesias, el príncipe nuevo.



    Vistas las actitudes de Pablo Iglesias, ¿alguien puede pensar que tiene el más mínimo interés en un gobierno de progreso, esto es, en desalojar al PP del poder ejecutivo central? Es que viéndole la chulería con la que trata al Psoe, da qué pensar. Vamos a ver, si la cosa es criticar muchas actitudes reaccionarias del Psoe, me apunto desde siempre. No hay más que ver lo que está haciendo Susana Díaz en Andalucía. Ahora bien, si nos fijamos en la trayectoria del Sr. Iglesias Turrión, las claves parecen ser otras. Lo primero que hizo fue desalojar de Podemos toda posibilidad de una voz plural y multitudinaria. Los llamados críticos en el interior de Podemos, lo fueron porque se les (nos, con perdón) empujó a ese lugar. De tal modo que pasó a ser crítico todo aquél que no se adhería al borrador de Claro que Podemos y sus estrategias de jerarquización, sectarismo y segregación centralizante, que cambiaba radicalmente el modelo organizativo del primer Podemos.  Bien.

    Tras eso, se trató de destrozar a IU, su principal enemigo en el campo de la izquierda. Que era su enemigo, lo decidió él (y su camarilla), en la conocida clave schmittiana que había aplicado con la máxima crueldad que pudo, y el apoyo de sus hooligans, en el interior de PodemosPor eso, durante este verano defendí en varias ocasiones que el único enemigo verdadero de Podemos era la izquierda, que su único interés era conquistar y depurar todo ese campo político para detentarlo en exclusiva. Y es que lo que está haciendo ahora con el Psoe me impide no reafirmarme en esa idea. Da toda la impresión de que Catalunya se traiga al pairo, y sólo esté utilizando el referéndum como envite  para hacerle la vida imposible a Pedro Sánchez (por lo que llevo visto, el líder más cándido de los cuatro partidos minor-mayoritarios), provocar nuevas elecciones y asolar completamente el territorio electoral socialista. 

    Todas mis críticas a Podemos han sido siempre del lado enunciativo, esto es, organizativo y ético, no programático. Por eso,  en mi columna de esta semana apoyo su propuesta de referéndum como esencial. Y puedo ver bien muchas de sus medidas sociales. Pero no se me oculta que todas estas medidas programáticas en las manos de prestidigitador del señor Iglesias quedan completamente relativizadas, porque lo único que le interesa es su juego de tronos electoral y las hace aparecer o desaparecer según convenga exclusivamente a este interés. Por eso, pienso que los programas, en sí, diga el padre Anguita lo que diga, son siempre papel mojado. Sea en un pacto con el electorado y exactamente igual en un pacto entre líderes. De hecho, que a las primeras de cambio propusiera como ministro a Alberto Garzón me hizo reafirmarme en la sospecha de que la demolición de IU, y el asolamiento de Ahora en Común, no fuera algo perfectamente pactado entre ambos. (Y anoto ya mi sospecha de que el trabajo de demolición del Psoe no esté pactado con el propio Sánchez, aunque no tengo aún más que una hipótesis alcanzada por deducción y ningún dato que me lo confirme),

    Recordemos que el referente político por excelencia de PIT es Maquiavelo. Véanse algunos extractos del Cap. XVIII de El Príncipe y se me entenderá. Las cursivas son de mi cosecha, pero el conjunto no tiene desperdicio:


    "Por consiguiente un señor prudente no puede, ni debe, mantener la palabra dada cuando tal cumplimiento se vuelva en contra suya y hayan desaparecido los motivos que le obligaron a darla. Y si los hombres fuesen todos buenos, este precepto no lo sería, pero como son malos y no mantienen lo que te prometen, tú tampoco tienes por qué mantenérselo a ellos. Además, jamás le han faltado a un príncipe motivos legítimos con los que disimular su inobservancia. Sobre esto se podrían aducir infinidad de ejemplos modernos y mostrar cuántas paces, cuántas promesas se han revelado vanas y sin efecto, por la infidelidad de los príncipes: y el que mejor ha sabido imitar a la zorra ha salido mejor librado. Pero hay que saber disfrazar bien, tal naturaleza y ser un gran simulador y disimulador: y los hombres son tan crédulos, y tan sumisos a las necesidades del momento, que el que engaña encontrará siempre quién se deje engañar.
    (…) Un príncipe no ha de tener necesariamente todas las cualidades citadas, pero es muy necesario que parezca que las tiene. Es más, me atrevería a decir eso: que son perjudiciales si las posees y prácticas siempre, y son útiles si tan sólo haces ver que las posees: como parecer compasivo, fiel, humano, íntegro, religioso, y serio; pero estar con el ánimo dispuesto de tal manera que si es necesario no serlo puedas y sepas cambiar a todo lo contrario. Y hay que tener bien en cuenta que el príncipe, y máxime uno nuevo, no puede observar todo lo que hace que los hombres sean tenidos por buenos, ya que a menudo se ve forzado para conservar el estado a obrar contra la fe, contra la caridad, contra la humanidad, contra la religión. Por eso tiene que contar con un ánimo dispuesto a moverse según los vientos de la fortuna y la variación de las circunstancias se lo exijan, y como ya dije antes, no alejarse del bien, si es posible, pero sabiendo entrar en el mal si es necesario. Debe, por lo tanto, el príncipe tener buen cuidado de que no se le escape jamás de la boca cosa alguna que no esté llena de las citadas cinco cualidades, y debe parecer, al verlo y oírlo, todo compasión, todo lealtad, todo integridad, todo humanidad, todo religión. Y no hay nada que sea más necesario aparentar que se practica, que esta última cualidad. Y los hombres, en general, juzgan más por los ojos ojos que por las manos; que a todos es dado ver, pero tocar a pocos. Todos ven lo que pareces pero pocos sienten lo que eres y esos pocos no se atreven a oponerse a la opinión de la mayoría que tiene además el poder del estado que les protege; y en las acciones de todos los hombres, especialmente de los príncipes, donde no hay tribunal al que apelar, se atiende al resultado. Procure pues el príncipe ganar y conservar el estado: los medios serán siempre juzgados honorables y alabados por todos; ya que el vulgo se deja cautivar por la apariencia y el éxito, y en el mundo no hay más que vulgo; y los pocos no tienen sitio cuando la mayoría tiene donde apoyarse. Cierto príncipe de nuestro tiempo, al que no es oportuno nombrar, no predica más que paz y lealtad, cuando de la una y de la otra es acérrimo enemigo; y tanto la una como la otra, de haberlas observado, le habrían arrebatado o la reputación o el estado."


    La diferencia entre PIT y otros teóricos políticos, comenzando por Gramsci y siguiendo por Lefort, es que si aquellos reivindican la figura de Maquiavelo a partir de su contexto, éste lo hace de modo acrítico, eterno y absoluto. Y lee los mensajes culturales de forma sesgada y transversal, sin establecer diferencia alguna entre enunciado y enunciación. Véase la última frase que he subrayado y piénsese si tenía vigencia esta dicotomía entre el ver y el tocar como modalidades del saber, qué consecuencias puede tener en un entorno mediático, telecrático y televisivo como el actual. PIT puede vender  a sus militantes que está mintiendo, engañando y arrinconando a la derecha, pero en un entorno de opinión (de esfera) pública a la vez que se engaña al enemigo se está engañando al pueblo, porque ambos comparten el mismo espacio enunciativo.

    No deja de ser curioso que en estos últimos días los dos grandes protagonistas de la política sean un nuevo aspirante a príncipe y una vieja reina madre. Entre Pablo Iglesias y Esperanza Aguirre habrá tantas diferencias programáticas como se quiera, pero en lo estratégico la coincidencia me parece más que obvia (y ello, lógicamente, es suficiente para un planteamiento crítico): ambos, en su soberbia individualista, están disparando contra su propio campo para fortalecer en él sus opciones personales. Si la comunicación es el campo único de enunciación para ambos, con sus ruedas de prensa, no pueden quejarse de que para otros sea el campo único de juicio….. Llevo 25 meses deseando equivocarme y deseando reconocerlo, pero es que la realidad está siendo muy tozuda. Y más aún deseo equivocarme, ahora que como dije hace sólo tres días, un pacto anti-PP (antifranquista) me parece más urgente que nunca. Y un Podemos en solitario tiene un techo electoral evidente.



    Malos tiempos para los crédulos.

    domingo, 31 de enero de 2016

    Divagaciones en el interregno postelectoral


    Enumerando… 


    1) Toda la cúpula del PPCV en la provincia de Valencia, en la Cárcel. Esto ya lo podía suponer íntegramente el electorado hace un mes y, sin embargo, es la fuerza más votada en la CV -cuando hablo de los votantes del PP, el sintagma “País Valencià” se me resiste- y lo sería, segurísimo, si mañana se volvieran a convocar elecciones.

     

    2) Muchos vemos con una cierta repugnancia –en el sentido más aséptico de la palabra: nos produce rechazo- la radical división entre el campo de la moral y el campo de la política, de origen maquiaveliano, que se está implementando actualmente en la nueva izquierda.  Sin embargo, cuando vemos fenómenos como éste –que la información sobre la corrupción influya de modo mucho menor en el votante de lo que la ética esperaría- no dejamos de alegrarnos de que pueda establecerse cierta distancia entre política y moral, porque de lo contrario, es el cuerpo humano en que se convierte en deudor de la falta de conciencia. Es el terror jacobino (o estalinista). Si la única explicación que podemos dar del hecho es la querencia al malpor parte de ciertos sujetos, más allá de cualquier argumento y evidencia,  no queda otra que su eliminación. Incluso, la ética discursiva social-liberal, no puede dejar de segregar a quienes no se avienen a este tipo de consenso sobre “lo bueno”. Apel decía "Quien "no se mantiene" en el discurso es "casi como una planta" (Aristóteles, Met. IV,4 10006 a6-18), y su conducta no puede tenerse en cuenta, en ningún caso, como argumento; pues cualquiera que sea el motivo que tengan (...) sólo se puede establecer sobre ellos (es decir sobre los que rechazan la argumentación) una conjetura (teoría) por parte de los que argumentan (por ejemplo, que se comportan estratégicamente o que necesitan una terapia). Pero el discurso de la fundamentación última no puede dejar de afectarles por eso.”



    3) Por eso, si no queremos desembocar en la guillotina o en el Gulag, la reeducación o la violencia, habría que pensar el problema de otra manera y no desde la moral individual de la intención. Esto es, habría que irse al terreno de la política y de la reproducción ideológica. El otro día pasé por un programa de Canal 13 en el que un tertuliano de extrema derecha de los que pululan por ese canal hablaba  de la enorme conspiración que había en las cadenas generalistas contra el PP. El tertuliano aducía que un cálculo -completamente falso, dicho sea de paso- según el cual todos los pufos del PP (Bárcenas, Púnica, Taula, Gurtel, etc.) venían a ascender a unos cuantos cientos de millones de euros, mientras que el de los ERE andaluces eran 3000 millones y nadie hablaba de eso. Lo hemos dicho muchas veces. La influencia ideológica de un espacio mediático no es proporcional a su audiencia cuantificable. No sé cuánta gente verá Canal 13, pero influye en muchísima con razonamientos de este tipo y eso se nota en las urnas. Parece, de hecho, al revés: esos votantes ya vienen convencidos y echan mano de los tertulianos para agenciarse sus argumentos en sus labores de troleo cuñadista. Y es muy tóxico. Ya puede haber miles de campañas contra los estereotipos sexuales, que la permanencia de un programa como MYHYV los seguirá reproduciendo. Ya puede haber campañas contra el acoso y la competitividad escolar, que de nada sirve si se siguen programando en horario de máxima audiencia talent shows protagonizados por niños. Poco sentido tiene que la misma cadena que por las mañanas (...de CUATRO) te está denunciando la corrupción y te habla de las tragedias de los refugiados, por la tarde te programe una serie de corte netamente fascista como Hawai 5.0 (y luego otra de corte robinhoodiano como Leverage, y luego otro telediario y luego los deportes con los manolos –con su toque demagógico-festivo reaccionario- y así todo…).


    4) Creo que no puede quedar duda de que entre la moral y la política existe un terreno de mediación (modelización, reproducción, difusión, legitimación) incoherente desde el punto de vista de la lógica racional, pero extremadamente potente e influyente si le aplicamos otro tipo de lógicas. No hay cambio político si el sujeto no cambia el lugar desde el que interpreta el mundo, desde el que decide qué es legítimo y qué no. Y los media trabajan denodadamente para anclar al sujeto en ese lugar ofreciéndole el goce de la tranquilidad de conciencia, la irresponsabilidad política, y la legitimación ideológica. Y no cambiaremos jamás esa posición subjetiva, no habrá emancipación posible, sino actuamos, precisamente, sobre estos esquemas cognitivo-conductuales que atrapan la psique y la existencia. Más exactamente, que consiguen confundirse con ella. Votamos a inmorales porque “nuestro cerebro” así nos lo indica, dicen los neuro-cognitivistas, de tal modo que acabamos creyendo que nuestro estar en el mundo se reduce a un peculiar principio del placer que nos permite votar a inmorales sin pecar de inmoralidad. Simplificando: con las adecuadas estrategias, los medios de difusión en un entorno capitalista pueden hacernos actuar y pensar como quieran. Más allá incluso de donde abarca cualquier conciencia crítica. De hecho, en cuanto nos intentamos elevar más allá de nuestro aparato cognitivo y nos preguntamos por las causas últimas, la perplejidad es nuestra primera reacción, la indignación violenta la segunda, y un peculiar Síndrome de Estocolmo, consistente en volver a votar las mismas opciones irracionales de siempre -para seguir quejándonos después otros cuatro años de que no hay manera, de que ha vuelto a pasar lo de siempre-, el final del bucle.



    5) Por eso, nos dan un poco de risa las primarias y las consultas a la militancia. A mí, cómo ganó Pedro Sánchez, porque le apoyaba el aparato cuando era un desconocido, me pareció un escándalo y así lo dije en su momento. Pero exactamente igual me lo han parecido las primarias y consultas tanto en Podemos, con sus listas plancha, como en UP. Es una absoluta estafa plantear unas primarias o una consulta a la militancia cuando la desproporción entre el acceso a los media de unas opciones y otras es escandalosamente inicua . Las votaciones al programa de Podemos, con las opciones del CC estatal en letra clara y las demás en un tipo desleído, me parecieron de una falta de vergüenza antológica. Voten las “claras” que son las que apoyamos los que salimos por la tele. Me permití una sardónica carcajada y cerré el Agora Voting. Telecracia en estado puro. El otro día leía una columna de una persona que preguntaba porque Ada Colau no entraba en Podemos y dejaba de hacer “competencia desleal” y por qué se permitía que CeC fagocitara a Podem Catalunya. Pues, hombre, yo lo veo juesto al revés. Porque con el sistema electoral interno  del que se ha dotado Podemos, con su blindaje pro-cúpula (Medios -> Televidentes -> Agora Voting) no se puede influir en Podemos más que desde fuera de Podemos, si no, serás absorbido tú, fagocitado y luego expelido. Nada distinto este proceder de lo que hizo, por su parte, Alberto Garzón para golear en las primarias de UP. Luego, bien amargamente se quejaba de que los media no le permitían a él medirse con PIT, con Rivera y con Sánchez, tras haberse zampado la idea de Ahora en Común, por asalto de las huestes de la vieja guardia de IU. Las plataformas municipalistas no tuvieron nada que ver con eso, precisamente porque los media no intervinieron, favoreciendo a unos candidatos sobre otros (al menos en la mayoría de las ciudades españolas). Como dice hoy El País, con su desinteresada clarividencia habitual, el PSOE no son las CUP. Ni de coña, vamos. Totalmente de acuerdo con el editorial, justo, por las razones diametralmente opuestas.


    6) Ahora, tal vez, se entienda porque mi columna en el periódico se llama Comunicando y por qué durante estos dos años de su existencia he hablado fundamentalmente de política. Primero, haciendo alusión paródica al propio hecho del gerundio: en español se dice que alguien comunica, justamente cuando resulta imposible comunicarse con él.  
    Al menos, era una expresión corriente cuando imperaban los viejos teléfonos analógicos.  
     
    Eso es precisamente lo que pasa cuando la comunicación se convierte en campo único de la política: no hay quien se entienda con los políticos, porque esos siempre están comunicando. Literalmente, hablando con otro cuando uno quiere hablar con ellos. Repitiendo consignas para los fans, cuando uno quisiera mantener con ellos un diálogo inteligente, esto es, no machaconamente cognitivo, no cerrado a cal y canto a la contingencia de que, ocasionalmente, la verdad emerja.


    Ricardo Piglia, El camino de Ida.
    7) Y también, por eso mi blog se llama La suficiencia de lo obvio. No es más que un alegato contra la información como modo único del saber y contra la comunicación como campo único de enunciación.  Y contra su inevitable corolario, la teoría de la conspiración. No necesitamos más información, sino más interpretación. Y no más interpretación en plancha (es decir, "opinión" prefabricada a a base de clichés), sino más interpretaciones, más pluralidad, necesitamos construir  un sujeto multitudinario que no se agote en el banal simulacro del puralismo agonista, para que nos podamos defender de la información monofónica. Entre los intereses que evidentemente tiene el gobierno del PP en alargar este interregno, no es el menor mantener el monopolio de RTVE, una de los pocos medios favorables que les quedan, ahora que el IBEX ha decidido que no son su opción. No puede entenderse de otra manera la explosión de la Operación Taula, precisamente en este momento. 

    8) No hay más remedio que hacerse a la idea de que vamos a vivir en la inconsistencia entre la moral y la política. Pero el remedio del remedio no puede ser ignorar esa inconsistencia, sino seguir pensándola para evitar creer que nuestros líderes y representante ya nos la han pensado. Porque esa inconsistencia, que sigue siendo impensada, es precisamente lo político ese gozne siempre chirriante entre la razón y la praxis, entre la racionalidad programática y el acontecimiento. Y no es buena solución armar más ruido para que el chirrido no se escuche. No hay nada más impolítico que la delegación absoluta, descontrolada, de la responsabilidad sobre el gobierno de las cosas y sobre la mediación entre los intereses humanos. Lo que hemos de intentar es que esa mediación se constituya en lo común (lo político), y no en lo público (la gobernanza, la política), antinómico de nuestra moral que, si no superamos esa dicotomía, permanecerá siempre enjaulada en el recinto de lo privado. Como la religión. Como el sexo. Como la posesión de drogas para el consumo, sin intención de traficar.


    Corcuera y González no es que estén mayores, es que son unos fascistas de cuidao. Perdón, pero si las nuevas generaciones los estáis descubriendo ahora, la de los que estamos en medio ya los descubrimos hace 30 años: OTAN, reconversión, liberalización, patada en la puerta. Llevo advirtiéndolo desde hace días. Buena parte de la herencia franquista, del "atado y bien atado", encontró su alojo en el Psoe, ya en los 80. Ahora, si Sánchez consulta a las bases, veremos si la militancia del Psoe está a la altura de los tiempos, porque sus dinosaurios no es que no estén ahora, es que no lo estuvieron nunca. (30 de Enero)