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domingo, 21 de febrero de 2016

Más divagaciones en el interregno.

 En Facebook.


  •  Si verdaderamente se produce un acuerdo de gobierno Psoe / C’s, veo algunos puntos que cabría poner sobre algunas íes:
    1. Se habrá perdido un oportunidad histórica de enviar al PP al sumidero de la Historia. Valga la redundancia de cero sobre cero, porque si se pierde la oportunidad, se pierde la dimensión histórica que potencialmente tiene esta legislatura.
    2. Ya me he cansado de hablar de la responsabilidad del Psoe en ello (aquí, las entradas en las que he glosado el tema:
    España y sus soberanías, ¡Hasta aquí! (sobre la peculiar lógica de los límites que impera en la política española), Pablo Iglesias, el príncipe nuevo...)
    3. Pese a considerar que el referéndum en Catalunya es esencial y perentorio, veo que el sr. Iglesias y su corte no han hecho nada más que utilizarlo para ahuyentar al Psoe porque su jugada es quedar como fuerza única de la oposición, como ya advertí el otro día.
    4. Si todos aquellos palmeros y hooligans de los que muchos hemos recibido insultos por criticar las aberraciones y trapacerías del pablismo (cecupismo) dominante en Podemos y su repugnante concepción de la política como un juego de tronos entre élites, esgrimiendo que había prisa por llegar al gobierno para solucionar los problemas de la gente que peor lo estaba pasando, y que los que hacíamos cualquier crítica éramos casta colaboriacionista (en mi caso casta universitaria, chúpate esa mandarina) procederé a pensar que no eran unas malas bestias desorientadas, sino que estaban perfectamente instruidos por la cúpula para ejercer ese papel de acoso, derribo y mobbing. No sólo en las redes, sino con técnicas filonazis en los mismos círculos. Sería gravísimo.
    5. Si el pacto se materializa, las iniciativas municipalistas tienen los días contados. Primero, porque el gobierno central bloquearía vía BOE y vía (falta de) financiación cualquiera de sus propuestas. Pero, segundo, es de preveer que el Psoe cambiara sus alianzas en los ayuntamientos y autonomías en consonancia con el gobierno central. Dado que estas plataformas no tienen estructuras partidarias fuertes, sus días estarían contados.
    6. Y de paso se explicaría el menosprecio hecho a las municipales por Podemos con la excusa de que no podrían controlar quién entraba en sus listas, cuando la propia cúpula ha llenado los consejos ciudadanos municipales y ha enviado a las elecciones de las plataformas municipales a todos los trepas y enchufados que ha podido. Al resto, les ha ofrecido puestos de asesores por libre designación. Tenían prevista la jugada.
    7. El sistema habría vencido a Podemos (¿remontada?¿qué remontada si es C,s quien va a acabar en el gobierno?) con la inestimable colaboración de su cúpula, que nunca quiso un poder que le quemaba en las manos, sino incrustarse en la élite. No pueden ser tan torpes que no hayan visto que en solitario no llegarán nunca al poder, como he explicado estos días.
    8. Sería una demostración palpable de cómo el populismo y el culto al líder pueden ser el mejor antídoto contra una hegemonía de progreso y de radicalización democrática en un entorno europeo. Si en Latinoamérica los valores populares son otros, aquí no se puede soslayar la oposición derecha-izquierda con la estúpida idea de que está obsoleta o superada.
    9.No hay más que mirar al desastre andaluz. Me alegro infinito de la existencia de Compromís, que deshace el statu quo que impera en Madrid, Barcelona, y en las comunidades monolingües. Eso y una temporada en segunda línea pero con la sartén por el mango pone al PP en una posición inmejorable para acumular fuerzas y volver con ímpetus renovados. C’s nació con esa exclusiva misión y la está cumpliendo a las mil maravillas: salvarle los muebles al régimen post-franquista.
    10. Todo este panorama tiene un pútrido aire familiar de decadencia de las élites que es lo que he querido destacar como parodia en mi columna de ayer, tras varios días tomándome el tema muy en serio. (17 de febrero)
  •  Yo también me sumo a ‪#‎YoapoyoaRitaMaestre‬. Sobre todo porque pasar de activista a política no es un tránsito fácil y la casta está al acecho. Aunque quienes han hecho ese tránsito ya no usen la palabra casta... (16 de febrero)
  • Creo que era necesario exponer la relación entre la oportunidad histórica que vivimos de desplazar al PP de todo escenario político democrático, que contamina con su mera presencia, y hacerlo poniendo sobre el tapete cosas que preocupan, y mucho, a territorios alejados del centro político y geográfico de la Península Ibérica y que desde allí no suelen comprenderse. Que esa misma idea de España es la que está utilizando continuamente el PP y la derecha secular española para librarse de la censura a sus políticas y a su falta de moral. Espero que nadie, desde lo que he llamado comunidades monolingües, se sienta molesto. Lo digo sinceramente. Si he criticado algunas posiciones sostenidas desde Madrid ha sido como locus enuntiationis -esto es, como construcción discursiva- no como un lugar geográfico, social ni étnico. Muchos madrileños no entienden qué nos ofenden de posturas que ellos consideran naturales, como muchos hombres no entienden que algunas de sus actitudes puedan ofender a las mujeres, muchos blancos lo mismo con los negros, muchos payos con los gitanos. Si no se dicen, no se sabe. Y hacer esas observaciones a gentes de buena fe no es provocar, sino ilustrar, dar a conocer. Tan atentados al pueblo español han sido durante estos años las mordidas y corruptelas, como el BOE (ley mordaza, empobrecimiento de los asalariados, negación de los derechos nacionales a Catalunya, etc.). Y el soberanismo españolista es el máximo común divisor entre la corrupción y las leyes reaccionarias contra las españoles que ha implementado el PP para enriquecer a sus políticos con las migajas que caían de los panes que ponía en la mesa del gran capital.
    Aquí comparto por última vez, pues, mi columna del viernes, para los que no la hayan visto durante el fin de semana. Sé que es larga y puede que polémica (poco compaciente con ninguna línea política estandarizada), pero pese a lo que algunos me critican, no considero que el respeto a mi potencial lector pase por darle píldoras fácilmente y rápidamente ingeribles, sino por proveerlo de argumentos y de posiciones desde las que pensar las cosas, como otros muchos hacen conmigo.
    Espero haber sido útil con esta visión de las cosas, que si me he decidido a publicar, es porque no la había visto formulada del modo que yo lo hago en ningún sitio. Esa forma de articular otro punto de vista es el único posible valor del artículo. Gracias por vuestra paciencia a los que invirtáis vuestro tiempo en leerlo.
    Y gracias a Valencia Noticias, el único sitio en que hubiera podido publicarlo, por su forma y por su contenido. (15 de febrero)
  •  Cada vez que la Sra. Aguirre dimite, que ya van varias, no hay más remedio que preguntarse contra quién. La decencia no le ha quitado nunca el sueño, así que si se va de un cargo siempre es para poder golpear con más fuerza a quien considere su enemigo. No he conocido nunca a una alimaña política semejante, ni entre sus compañeros de partido. La otra pregunta podría ser con destapar qué la han amenazado esta vez, porque tiene que ser gordísimo. Pero, vamos, una de dos. Por miedo -pero, insisto, tiene que ser a algo muy gordo para conseguir asustar a semejante depredadora política- o por alguna variante estratégica del odio. Por vergüenza, es por lo único que podemos estar seguros de que no. (14 de febrero).
  • No hay una voz del pueblo distinta de la voz de la multitud. (13 de febrero)
  • La santísima ostia. Einstein era la santísima ostia. Yo que siempre me declaro anticientifista contumaz y que nada desprecio más que el racionalismo doctrinario, que no es más que un subterfugio para débiles mentales, siento una tremenda admiración por este tipo despeinado y apariencia de andar siempre por las nubes y en pijama. Esta tarde no he tenido sino otra ocasión para ratificarme en ello. Me interesa desde hace años la historia de la ciencia y llego a ella a través de su divulgación y sus relatos, porque mi formación en esos campos no da para más. La física del siglo XX es una epopeya apasionante como lo es la matemática. Ahí Gödel, Von Neumann, Turing, etc. En el otro lado, Schroedinger, Heisenberg, la teoría de las supercuerdas y sus 11 dimensiones y universos paralelos. Pero Einstein es su gigante. Ir cien años por delante de la tecnología y la experiencia no es poca cosa. Haber predicho desde la materia obscura -de la que luego se desdijo, si no me equivoco, porque le parecía contranatura-, las ondas gravitacionales, haberse cargado todo lo que el positivismo mecanicista había convertido en dogmas como el tiempo y el espacio absolutos, no está al alcance de cualquiera. Nos puso al borde del abismo. Nos señaló todos los límites del sentido común kantiano y newtoniano. Eso sí, con un pulso genial. Hoy he sentido un escalofrío parecido al que suelo sentir cuando escucho un himno libertario. (11 de febrero)
  •  Este sujeto deberá de pagar alguna vez por todas las animaladas que ha hecho. Habría que pensar en llevarlo a juicio por calumnias, por prácticas oscurantistas, y por un atentado a la democracia como es la Ley Mordaza. Yo sí estoy esperando como agua de mayo un gobierno donde no esté esa panda de gangsters llamada PP. (10 de febrero)
  • ¡Qué sucia es la política, no te puedes fiar de nadie! (Es lo que es capaz de estar pensando Rita de los rajoyistas que ahora quieren defenestrarla a cualquier precio. A fer la mà xoriça botiflera!(7 de febrero)




  • Se puede odiar a Canal 13,
    Se puede odiar a La Razón,
    Puedes indignarte con El Mundo,
    Pero cuanto más abundo,
    Intereconomía permanece
    En el rincón más profundo
    Del odio en mi corazón.

    (2 de febrero)  

En Twitter.











lunes, 15 de febrero de 2016

Pablo Iglesias, el príncipe nuevo.



Vistas las actitudes de Pablo Iglesias, ¿alguien puede pensar que tiene el más mínimo interés en un gobierno de progreso, esto es, en desalojar al PP del poder ejecutivo central? Es que viéndole la chulería con la que trata al Psoe, da qué pensar. Vamos a ver, si la cosa es criticar muchas actitudes reaccionarias del Psoe, me apunto desde siempre. No hay más que ver lo que está haciendo Susana Díaz en Andalucía. Ahora bien, si nos fijamos en la trayectoria del Sr. Iglesias Turrión, las claves parecen ser otras. Lo primero que hizo fue desalojar de Podemos toda posibilidad de una voz plural y multitudinaria. Los llamados críticos en el interior de Podemos, lo fueron porque se les (nos, con perdón) empujó a ese lugar. De tal modo que pasó a ser crítico todo aquél que no se adhería al borrador de Claro que Podemos y sus estrategias de jerarquización, sectarismo y segregación centralizante, que cambiaba radicalmente el modelo organizativo del primer Podemos.  Bien.

Tras eso, se trató de destrozar a IU, su principal enemigo en el campo de la izquierda. Que era su enemigo, lo decidió él (y su camarilla), en la conocida clave schmittiana que había aplicado con la máxima crueldad que pudo, y el apoyo de sus hooligans, en el interior de PodemosPor eso, durante este verano defendí en varias ocasiones que el único enemigo verdadero de Podemos era la izquierda, que su único interés era conquistar y depurar todo ese campo político para detentarlo en exclusiva. Y es que lo que está haciendo ahora con el Psoe me impide no reafirmarme en esa idea. Da toda la impresión de que Catalunya se traiga al pairo, y sólo esté utilizando el referéndum como envite  para hacerle la vida imposible a Pedro Sánchez (por lo que llevo visto, el líder más cándido de los cuatro partidos minor-mayoritarios), provocar nuevas elecciones y asolar completamente el territorio electoral socialista. 

Todas mis críticas a Podemos han sido siempre del lado enunciativo, esto es, organizativo y ético, no programático. Por eso,  en mi columna de esta semana apoyo su propuesta de referéndum como esencial. Y puedo ver bien muchas de sus medidas sociales. Pero no se me oculta que todas estas medidas programáticas en las manos de prestidigitador del señor Iglesias quedan completamente relativizadas, porque lo único que le interesa es su juego de tronos electoral y las hace aparecer o desaparecer según convenga exclusivamente a este interés. Por eso, pienso que los programas, en sí, diga el padre Anguita lo que diga, son siempre papel mojado. Sea en un pacto con el electorado y exactamente igual en un pacto entre líderes. De hecho, que a las primeras de cambio propusiera como ministro a Alberto Garzón me hizo reafirmarme en la sospecha de que la demolición de IU, y el asolamiento de Ahora en Común, no fuera algo perfectamente pactado entre ambos. (Y anoto ya mi sospecha de que el trabajo de demolición del Psoe no esté pactado con el propio Sánchez, aunque no tengo aún más que una hipótesis alcanzada por deducción y ningún dato que me lo confirme),

Recordemos que el referente político por excelencia de PIT es Maquiavelo. Véanse algunos extractos del Cap. XVIII de El Príncipe y se me entenderá. Las cursivas son de mi cosecha, pero el conjunto no tiene desperdicio:


"Por consiguiente un señor prudente no puede, ni debe, mantener la palabra dada cuando tal cumplimiento se vuelva en contra suya y hayan desaparecido los motivos que le obligaron a darla. Y si los hombres fuesen todos buenos, este precepto no lo sería, pero como son malos y no mantienen lo que te prometen, tú tampoco tienes por qué mantenérselo a ellos. Además, jamás le han faltado a un príncipe motivos legítimos con los que disimular su inobservancia. Sobre esto se podrían aducir infinidad de ejemplos modernos y mostrar cuántas paces, cuántas promesas se han revelado vanas y sin efecto, por la infidelidad de los príncipes: y el que mejor ha sabido imitar a la zorra ha salido mejor librado. Pero hay que saber disfrazar bien, tal naturaleza y ser un gran simulador y disimulador: y los hombres son tan crédulos, y tan sumisos a las necesidades del momento, que el que engaña encontrará siempre quién se deje engañar.
(…) Un príncipe no ha de tener necesariamente todas las cualidades citadas, pero es muy necesario que parezca que las tiene. Es más, me atrevería a decir eso: que son perjudiciales si las posees y prácticas siempre, y son útiles si tan sólo haces ver que las posees: como parecer compasivo, fiel, humano, íntegro, religioso, y serio; pero estar con el ánimo dispuesto de tal manera que si es necesario no serlo puedas y sepas cambiar a todo lo contrario. Y hay que tener bien en cuenta que el príncipe, y máxime uno nuevo, no puede observar todo lo que hace que los hombres sean tenidos por buenos, ya que a menudo se ve forzado para conservar el estado a obrar contra la fe, contra la caridad, contra la humanidad, contra la religión. Por eso tiene que contar con un ánimo dispuesto a moverse según los vientos de la fortuna y la variación de las circunstancias se lo exijan, y como ya dije antes, no alejarse del bien, si es posible, pero sabiendo entrar en el mal si es necesario. Debe, por lo tanto, el príncipe tener buen cuidado de que no se le escape jamás de la boca cosa alguna que no esté llena de las citadas cinco cualidades, y debe parecer, al verlo y oírlo, todo compasión, todo lealtad, todo integridad, todo humanidad, todo religión. Y no hay nada que sea más necesario aparentar que se practica, que esta última cualidad. Y los hombres, en general, juzgan más por los ojos ojos que por las manos; que a todos es dado ver, pero tocar a pocos. Todos ven lo que pareces pero pocos sienten lo que eres y esos pocos no se atreven a oponerse a la opinión de la mayoría que tiene además el poder del estado que les protege; y en las acciones de todos los hombres, especialmente de los príncipes, donde no hay tribunal al que apelar, se atiende al resultado. Procure pues el príncipe ganar y conservar el estado: los medios serán siempre juzgados honorables y alabados por todos; ya que el vulgo se deja cautivar por la apariencia y el éxito, y en el mundo no hay más que vulgo; y los pocos no tienen sitio cuando la mayoría tiene donde apoyarse. Cierto príncipe de nuestro tiempo, al que no es oportuno nombrar, no predica más que paz y lealtad, cuando de la una y de la otra es acérrimo enemigo; y tanto la una como la otra, de haberlas observado, le habrían arrebatado o la reputación o el estado."


La diferencia entre PIT y otros teóricos políticos, comenzando por Gramsci y siguiendo por Lefort, es que si aquellos reivindican la figura de Maquiavelo a partir de su contexto, éste lo hace de modo acrítico, eterno y absoluto. Y lee los mensajes culturales de forma sesgada y transversal, sin establecer diferencia alguna entre enunciado y enunciación. Véase la última frase que he subrayado y piénsese si tenía vigencia esta dicotomía entre el ver y el tocar como modalidades del saber, qué consecuencias puede tener en un entorno mediático, telecrático y televisivo como el actual. PIT puede vender  a sus militantes que está mintiendo, engañando y arrinconando a la derecha, pero en un entorno de opinión (de esfera) pública a la vez que se engaña al enemigo se está engañando al pueblo, porque ambos comparten el mismo espacio enunciativo.

No deja de ser curioso que en estos últimos días los dos grandes protagonistas de la política sean un nuevo aspirante a príncipe y una vieja reina madre. Entre Pablo Iglesias y Esperanza Aguirre habrá tantas diferencias programáticas como se quiera, pero en lo estratégico la coincidencia me parece más que obvia (y ello, lógicamente, es suficiente para un planteamiento crítico): ambos, en su soberbia individualista, están disparando contra su propio campo para fortalecer en él sus opciones personales. Si la comunicación es el campo único de enunciación para ambos, con sus ruedas de prensa, no pueden quejarse de que para otros sea el campo único de juicio….. Llevo 25 meses deseando equivocarme y deseando reconocerlo, pero es que la realidad está siendo muy tozuda. Y más aún deseo equivocarme, ahora que como dije hace sólo tres días, un pacto anti-PP (antifranquista) me parece más urgente que nunca. Y un Podemos en solitario tiene un techo electoral evidente.



Malos tiempos para los crédulos.