Si verdaderamente se produce un acuerdo de gobierno Psoe / C’s, veo algunos puntos que cabría poner sobre algunas íes:
1. Se habrá perdido un oportunidad histórica de enviar al PP al
sumidero de la Historia. Valga la redundancia de cero sobre cero, porque
si se pierde la oportunidad, se pierde la dimensión histórica que
potencialmente tiene esta legislatura. 2. Ya me he cansado de hablar
de la responsabilidad del Psoe en ello (aquí,las
entradas en las que he glosado el tema:España y sus soberanías, ¡Hasta aquí! (sobre la peculiar lógica de los límites que impera en la política española), Pablo Iglesias, el príncipe nuevo...) 3. Pese a considerar que el
referéndum en Catalunya es esencial y perentorio, veo que el sr.
Iglesias y su corte no han hecho nada más que utilizarlo para ahuyentar
al Psoe porque su jugada es quedar como fuerza única de la oposición,
como ya advertí el otro día. 4. Si todos aquellos palmeros y
hooligans de los que muchos hemos recibido insultos por criticar las
aberraciones y trapacerías del pablismo (cecupismo) dominante en Podemos
y su repugnante concepción de la política como un juego de tronos entre
élites, esgrimiendo que había prisa por llegar al gobierno para
solucionar los problemas de la gente que peor lo estaba pasando, y que
los que hacíamos cualquier crítica éramos casta colaboriacionista (en mi
caso casta universitaria, chúpate esa mandarina) procederé a pensar que
no eran unas malas bestias desorientadas, sino que estaban
perfectamente instruidos por la cúpula para ejercer ese papel de acoso,
derribo y mobbing. No sólo en las redes, sino con técnicas filonazis en
los mismos círculos. Sería gravísimo. 5. Si el pacto se materializa,
las iniciativas municipalistas tienen los días contados. Primero,
porque el gobierno central bloquearía vía BOE y vía (falta de)
financiación cualquiera de sus propuestas. Pero, segundo, es de preveer
que el Psoe cambiara sus alianzas en los ayuntamientos y autonomías en
consonancia con el gobierno central. Dado que estas plataformas no
tienen estructuras partidarias fuertes, sus días estarían contados.
6. Y de paso se explicaría el menosprecio hecho a las municipales por
Podemos con la excusa de que no podrían controlar quién entraba en sus
listas, cuando la propia cúpula ha llenado los consejos ciudadanos
municipales y ha enviado a las elecciones de las plataformas municipales
a todos los trepas y enchufados que ha podido. Al resto, les ha
ofrecido puestos de asesores por libre designación. Tenían prevista la
jugada. 7. El sistema habría vencido a Podemos (¿remontada?¿qué
remontada si es C,s quien va a acabar en el gobierno?) con la
inestimable colaboración de su cúpula, que nunca quiso un poder que le
quemaba en las manos, sino incrustarse en la élite. No pueden ser tan
torpes que no hayan visto que en solitario no llegarán nunca al poder,
como he explicado estos días. 8. Sería una demostración palpable de
cómo el populismo y el culto al líder pueden ser el mejor antídoto
contra una hegemonía de progreso y de radicalización democrática en un
entorno europeo. Si en Latinoamérica los valores populares son otros,
aquí no se puede soslayar la oposición derecha-izquierda con la estúpida
idea de que está obsoleta o superada. 9.No hay más que mirar al
desastre andaluz. Me alegro infinito de la existencia de Compromís, que
deshace el statu quo que impera en Madrid, Barcelona, y en las
comunidades monolingües. Eso y una temporada en segunda línea pero con
la sartén por el mango pone al PP en una posición inmejorable para
acumular fuerzas y volver con ímpetus renovados. C’s nació con esa
exclusiva misión y la está cumpliendo a las mil maravillas: salvarle los
muebles al régimen post-franquista. 10. Todo este panorama tiene un
pútrido aire familiar de decadencia de las élites que es lo que he
querido destacar como parodia en mi columna de ayer, tras varios días
tomándome el tema muy en serio. (17 de febrero)
Yo también me sumo a #YoapoyoaRitaMaestre. Sobre todo porque pasar de activista a política no es un tránsito fácil
y la casta está al acecho. Aunque quienes han hecho ese tránsito ya no
usen la palabra casta... (16 de febrero)
Creo que era necesario exponer la relación entre la oportunidad
histórica que vivimos de desplazar al PP de todo escenario político
democrático, que contamina con su mera presencia, y hacerlo poniendo
sobre el tapete cosas que preocupan, y mucho, a territorios alejados del
centro político y geográfico de la Península Ibérica y que desde allí
no suelen comprenderse. Que esa misma idea de España es la que está
utilizando continuamente el PP y la derecha secular española para librarse
de la censura a sus políticas y a su falta de moral. Espero que nadie,
desde lo que he llamado comunidades monolingües, se sienta molesto. Lo
digo sinceramente. Si he criticado algunas posiciones sostenidas desde
Madrid ha sido como locus enuntiationis -esto es, como construcción
discursiva- no como un lugar geográfico, social ni étnico. Muchos
madrileños no entienden qué nos ofenden de posturas que ellos consideran
naturales, como muchos hombres no entienden que algunas de sus
actitudes puedan ofender a las mujeres, muchos blancos lo mismo con los
negros, muchos payos con los gitanos. Si no se dicen, no se sabe. Y
hacer esas observaciones a gentes de buena fe no es provocar, sino
ilustrar, dar a conocer.
Tan atentados al pueblo español han sido durante estos años las mordidas
y corruptelas, como el BOE (ley mordaza, empobrecimiento de los
asalariados, negación de los derechos nacionales a Catalunya, etc.). Y
el soberanismo españolista es el máximo común divisor entre la
corrupción y las leyes reaccionarias contra las españoles que ha
implementado el PP para enriquecer a sus políticos con las migajas que
caían de los panes que ponía en la mesa del gran capital. Aquí
comparto por última vez, pues, mi columna del viernes, para los que no
la hayan visto durante el fin de semana. Sé que es larga y puede que
polémica (poco compaciente con ninguna línea política estandarizada),
pero pese a lo que algunos me critican, no considero que el respeto a mi
potencial lector pase por darle píldoras fácilmente y rápidamente
ingeribles, sino por proveerlo de argumentos y de posiciones desde las
que pensar las cosas, como otros muchos hacen conmigo. Espero
haber sido útil con esta visión de las cosas, que si me he decidido a
publicar, es porque no la había visto formulada del modo que yo lo hago
en ningún sitio. Esa forma de articular otro punto de vista es el único
posible valor del artículo. Gracias por vuestra paciencia a los que
invirtáis vuestro tiempo en leerlo. Y gracias a Valencia Noticias, el único sitio en que hubiera podido publicarlo, por su forma y por su contenido. (15 de febrero)
Cada vez que la Sra. Aguirre dimite, que ya van varias, no hay más
remedio que preguntarse contra quién. La decencia no le ha quitado nunca
el sueño, así que si se va de un cargo siempre es para poder golpear
con más fuerza a quien considere su enemigo. No he conocido nunca a una
alimaña política semejante, ni entre sus compañeros de partido. La otra
pregunta podría ser con destapar qué la han amenazado esta vez, porque
tiene que ser gordísimo. Pero, vamos, una de dos. Por miedo -pero,
insisto, tiene que ser a algo muy gordo para conseguir asustar a
semejante depredadora política- o por alguna variante estratégica del
odio. Por vergüenza, es por lo único que podemos estar seguros de que
no. (14 de febrero).
No hay una voz del pueblo distinta de la voz de la multitud. (13 de febrero)
La santísima ostia. Einstein era la santísima ostia. Yo que siempre me
declaro anticientifista contumaz y que nada desprecio más que el
racionalismo doctrinario, que no es más que un subterfugio para débiles
mentales, siento una tremenda admiración por este tipo despeinado y
apariencia de andar siempre por las nubes y en pijama. Esta tarde no he
tenido sino otra ocasión para ratificarme en ello. Me interesa desde
hace años la historia de la ciencia y llego a ella a través de su
divulgación y sus relatos, porque mi formación en esos campos no da
para más. La física del siglo XX es una epopeya apasionante como lo es
la matemática. Ahí Gödel, Von Neumann, Turing, etc. En el otro lado,
Schroedinger, Heisenberg, la teoría de las supercuerdas y sus 11
dimensiones y universos paralelos. Pero Einstein es su gigante. Ir cien
años por delante de la tecnología y la experiencia no es poca cosa.
Haber predicho desde la materia obscura -de la que luego se desdijo, si
no me equivoco, porque le parecía contranatura-, las ondas
gravitacionales, haberse cargado todo lo que el positivismo mecanicista
había convertido en dogmas como el tiempo y el espacio absolutos, no
está al alcance de cualquiera. Nos puso al borde del abismo. Nos señaló
todos los límites del sentido común kantiano y newtoniano. Eso sí, con
un pulso genial. Hoy he sentido un escalofrío parecido al que suelo
sentir cuando escucho un himno libertario. (11 de febrero)
¡Qué sucia es la política, no te puedes fiar de nadie! (Es lo que es
capaz de estar pensando Rita de los rajoyistas que ahora quieren
defenestrarla a cualquier precio. A fer la mà xoriça botiflera!(7 de febrero)
Se puede odiar a Canal 13, Se puede odiar a La Razón, Puedes indignarte con El Mundo, Pero cuanto más abundo, Intereconomía permanece En el rincón más profundo Del odio en mi corazón. (2 de febrero)
En Twitter.
El único acto decente que queda un cargo del PP es dimitir. Pues #EsperanzaAguirre es capaz de convertirlo, en una indecencia. #talentazo.
Vistas las actitudes de Pablo Iglesias, ¿alguien puede
pensar que tiene el más mínimo interés en un gobierno de progreso, esto es, en
desalojar al PP del poder ejecutivo central? Es que viéndole la chulería con la
que trata al Psoe, da qué pensar. Vamos a ver, si la cosa es criticar muchas
actitudes reaccionarias del Psoe, me apunto desde siempre. No hay más que ver
lo que está haciendo Susana Díaz en Andalucía. Ahora bien, si nos fijamos en la
trayectoria del Sr. Iglesias Turrión, las claves parecen ser otras. Lo primero
que hizo fue desalojar de Podemos toda posibilidad de una voz plural y
multitudinaria. Los llamados críticos en el interior de Podemos, lo fueron
porque se les (nos, con perdón) empujó a ese lugar. De tal modo que pasó a ser
crítico todo aquél que no se adhería al borrador de Claro que Podemos y sus
estrategias de jerarquización, sectarismo y segregación centralizante, que cambiaba radicalmente el modelo organizativo del primer Podemos. Bien.
Tras eso, se trató de destrozar a IU, su principal enemigo
en el campo de la izquierda. Que era su enemigo, lo decidió él (y su
camarilla), en la conocida clave schmittiana que había aplicado con la máxima
crueldad que pudo, y el apoyo de sus hooligans, en el interior de Podemos. Por eso, durante este verano defendí en
varias ocasiones que el único enemigo verdadero de Podemos era la izquierda,
que su único interés era conquistar y depurar todo ese campo político para
detentarlo en exclusiva. Y es que lo que está haciendo ahora con el Psoe me
impide no reafirmarme en esa idea. Da toda la impresión de que Catalunya se
traiga al pairo, y sólo esté utilizando el referéndum como envite para hacerle la vida imposible a Pedro Sánchez
(por lo que llevo visto, el líder más cándido de los cuatro partidos
minor-mayoritarios), provocar nuevas elecciones y asolar completamente el
territorio electoral socialista.
Recordemos que el referente político por excelencia de PIT
es Maquiavelo. Véanse algunos extractos del Cap. XVIII de El Príncipe y se me entenderá. Las cursivas son de mi cosecha, pero
el conjunto no tiene desperdicio:
"Por consiguiente un señor prudente no puede, ni debe, mantener
la palabra dada cuando tal cumplimiento se vuelva en contra suya y hayan
desaparecido los motivos que le obligaron a darla. Y si los hombres fuesen todos
buenos, este precepto no lo sería, pero como son malos y no mantienen lo que te
prometen, tú tampoco tienes por qué mantenérselo a ellos. Además, jamás le han faltado a un príncipe motivos legítimos con los
que disimular su inobservancia. Sobre esto se podrían aducir infinidad de ejemplos
modernos y mostrar cuántas paces, cuántas promesas se han revelado vanas y sin
efecto, por la infidelidad de los príncipes: y el que mejor ha sabido
imitar a la zorra ha salido mejor librado. Pero
hay que saber disfrazar bien, tal naturaleza y ser un gran simulador y
disimulador: y los hombres son tan
crédulos, y tan sumisos a las necesidades del momento, que el que engaña
encontrará siempre quién se deje engañar.
(…) Un príncipe no ha de tener necesariamente todas las
cualidades citadas, pero es muy necesario que parezca que las tiene. Es más, me
atrevería a decir eso: que son
perjudiciales si las posees y prácticas siempre, y son útiles si tan sólo haces
ver que las posees: como parecer compasivo, fiel, humano, íntegro, religioso, y
serio; pero estar con el ánimo dispuesto de tal manera que si es necesario no
serlo puedas y sepas cambiar a todo lo contrario. Y hay que tener bien en
cuenta que el príncipe, y
máxime uno nuevo, no puede
observar todo lo que hace que los hombres sean tenidos por buenos, ya que a
menudo se ve forzado para conservar el estado a obrar contra la fe, contra la
caridad, contra la humanidad, contra la religión. Por eso tiene que contar
con un ánimo dispuesto a moverse según los vientos de la fortuna y la variación
de las circunstancias se lo exijan, y como ya dije antes, no alejarse del bien,
si es posible, pero sabiendo entrar en el mal si es necesario. Debe, por lo
tanto, el príncipe tener buen cuidado de que no se le escape jamás de la boca
cosa alguna que no esté llena de las citadas cinco cualidades, y debe parecer,
al verlo y oírlo, todo compasión, todo lealtad, todo integridad, todo
humanidad, todo religión. Y no hay nada que sea más necesario aparentar que se
practica, que esta última cualidad. Y los
hombres, en general, juzgan más por los ojos ojos que por las manos; que a
todos es dado ver, pero tocar a pocos. Todos ven lo que pareces pero pocos
sienten lo que eres y esos pocos no se atreven a oponerse a la opinión de la
mayoría que tiene además el poder del estado que les protege; y en las acciones
de todos los hombres, especialmente de los príncipes, donde no hay tribunal al
que apelar, se atiende al resultado. Procure pues el príncipe ganar y
conservar el estado: los medios serán siempre juzgados honorables y alabados
por todos; ya que el vulgo se deja cautivar por la apariencia y el éxito, y en
el mundo no hay más que vulgo; y los pocos no tienen sitio cuando la mayoría
tiene donde apoyarse. Cierto príncipe de nuestro tiempo, al que no es oportuno
nombrar, no predica más que paz y lealtad, cuando de la una y de la otra es
acérrimo enemigo; y tanto la una como la otra, de haberlas observado, le
habrían arrebatado o la reputación o el estado."
La diferencia entre PIT y otros teóricos políticos,
comenzando por Gramsci y siguiendo por Lefort, es que si aquellos reivindican la figura de Maquiavelo
a partir de su contexto, éste lo hace de modo acrítico, eterno y absoluto. Y lee los mensajes culturales de forma sesgada y transversal, sin establecer diferencia alguna entre enunciado y enunciación. Véase la última frase que he subrayado y piénsese si tenía vigencia esta
dicotomía entre el ver y el tocar como modalidades del saber, qué consecuencias
puede tener en un entorno mediático, telecrático y televisivo como el actual.
PIT puede vender a sus militantes que
está mintiendo, engañando y arrinconando a la derecha, pero en un entorno de opinión (de esfera) pública a la vez
que se engaña al enemigo se está engañando al pueblo, porque ambos comparten el
mismo espacio enunciativo.
No deja de ser curioso que en estos últimos días los dos
grandes protagonistas de la política sean un nuevo aspirante a príncipe y una vieja
reina madre. Entre Pablo Iglesias y Esperanza Aguirre habrá tantas diferencias
programáticas como se quiera, pero en lo estratégico la coincidencia me parece
más que obvia (y ello, lógicamente, es suficiente para un planteamiento
crítico): ambos, en su soberbia individualista, están disparando contra su
propio campo para fortalecer en él sus opciones personales. Si la comunicación
es el campo único de enunciación para ambos, con sus ruedas de prensa, no pueden
quejarse de que para otros sea el campo único de juicio….. Llevo 25 meses deseando equivocarme y deseando reconocerlo, pero es que la realidad está siendo muy tozuda. Y más aún deseo equivocarme, ahora que como dije hace sólo tres días, un pacto anti-PP (antifranquista) me parece más urgente que nunca. Y un Podemos en solitario tiene un techo electoral evidente.