domingo, 24 de mayo de 2015

Para qué sirve el Rock’n Roll: reflexiones spinozianas sobre el Príncipe y la voz popular en una jornada electoral.




Ayer no dije ni una sola palabra en facebook. Estaba prohibido. Lo que estaba prohibido, realmente, era pedir el voto. Yo como en toda mi vida no he pedido el voto para nadie, pues tengo cierto pudor. Lo que sí hubiera dicho es a quién no habría o contra quien hay que votar. Pero, bueno, ya está mi foto de portada para eso, que lleva ahí unos días. El caso es que me dediqué a dejar links a himnos, canciones, vídeos. Me expresé por las voces de otros, en tanto que eran voces que aglutinaban la voz popular.

Pues bien entre los muchos vídeos que compartí ayer está éste, que descubrí hace algún tiempo y que es de esa batería de recursos que uno tiene para cuando está con un cierto bajón. Como le dije a una amiga, este vídeo del Boss son ganas de  vivir por vena. Sí, pero sobre todo me parece una alegoría política extraordinariamente poderosa, una bella metáfora de la multitud empoderada, mucho más spinoziana que hobbesiana. Y una recomendación, casi maquiaveliana –maquiavélica es un adjetivo quemado en castellano-, de cómo debe comportarse un príncipe investido como tal por el poder popular.

Veamos la secuencia. El Boss recibe una petición popular. Es un auténtico “significante vacío” como lo son todos los clásicos del rock. Por eso los viejos rockeros nunca mueren. No lo ha inventado nadie desde una supuesta estrategia tecnopolítica sino que procede de una tradición compartida, auténticamente transnacional, sólo que la gente quiere apropiárselo con su propia voz. El público le pide a Springsteen que interprete “You never can tell” de Chuck Berry. Curioso lo que pasa con muchas estrellas del rock de los primeros tiempos: sus temas nos llegan por otras voces, casi siempre. Conocemos muchas canciones de Chuck Berry pero casi siempre a través de las voces de Elvis, The Beatles, Status Quo, etc. Sin embargo, gracias a Tarantino, que la convirtió en la banda sonora de una de las secuencias que aparecerá en todas las antologías del cine postclásico, “Never can tell” nos ha llegado desde los remotos primeros 60 encarnada en la misma voz de Chuck.

Bien, el Boss recibe el encargo. Pero ni la tiene ensayada ni parecen conocerla o al menos estar habituados a tocarla, los músicos que le acompañan en esta ocasión. Y, él se arremanga, siempre con una sonrisa cómplice en la boca. Cero autosuficiencia de estrella “que-sabe-lo-que-hay-que-hacer-dejadlo-en-mis-manos-no-os-preocupéis-de-más”. Nada de eso. A currarse la voz a la que nos podamos sentir todos unidos. Y el pueblo lo entiende y lo secunda y se divierte y protagoniza el proceso. La centralidad no está en los esfuerzos que se realizan en el escenario. La centralidad está siempre entre la multitud, que quiere cantar. De eso se trata, ni más ni menos. Y de que el mandato del pueblo vaya orgnanizándose en una armonía vital y, por eso mismo, ocasional y contingente. El líder, el Boss, no tiene otra función. Es simple: si no nos vais a dejar bailar no es nuestra revolución. You never can tell.

Hoy toca lo que toca. Pero lo importante es recordar que la danza comienza mañana.

Ps:  Colorín, colorado: reflexiones durante y después de la campaña, (Apuntes sobre el Populismo, 33)

jueves, 14 de mayo de 2015

La moderación y la centralidad del tablero (Apuntes sobre el Populismo, 32)

(Comentarios en redes sociales entre el 10 y el 14 de mayo)

Sobre la hipótesis Errejón: la centralidad del tablero.

  •  Cuando mejor le ha ido a Podemos en las encuestas es cuando el debate ha sido público. Eso era una representación de lo que estaba ocurriendo en la sociedad. Eso era la centralidad del tablero, porque estábamos hablando de conflicto social. Desde que se han cerrado filas en torno a una posición única, la gente ha dejado de sentirse representada en buena medida. Y las encuestas también lo dicen. Lo último que puede permitirse una fuerza desbordante es ser conservadora. Y no digo en las propuestas programáticas, sino en lo más profundamente ideológico: en la propia lectura que se hace de lo social. Si moderamos el discurso, si tapamos el debate estamos transmitiendo a la sociedad una imagen conservadora de sí misma. Y la sociedad recibe el mensaje y lo procesa. Ciudadanos es el resultado de ese repliegue de Podemos que ha decidido que su votante es conservador. Me parece un error estratégico que podría salir muy caro.
  •  El sentido común no es el campo de batalla, es el enemigo. Y vence por absorción a los que creen la victoria es conquistar su centro.
  •  La provocación puede ser la mejor forma de salir del laberinto de la queja, que constituye al Amo como único garante del sentido. ‪#‎política‬
  •  Esto es lo que he respondido en otro muro a una persona que preguntaba sobre qué pasa con las llamadas en lenguaje lacauiano "demandas sectoriales" (de los movimientos sociales, por ejemplo, por simplificar mucho) cuando se apuesta por la política hegemónica.
    Se llama inteligencia colectiva y la tendencia normal de institucionalismo hegemónico es a acallarla, a sepultarla absolutamente bajo la voz instituyente como portavoz del movimiento equivalencial. Laclau lo dice y lo advierte: "“Pero la hegemonía, si no es acompañada de una acción de masas al nivel de la sociedad civil, conduce a una burocratización y a una fácil colonización por parte del poder corporativo de las fuerzas del statu quo. Avanzar paralelamente en las direcciones de la autonomía y de la hegemonía es el verdadero desafío para aquellos que luchan por un futuro democrático que dé un real significado al -con frecuencia advocado- "socialismo del siglo xxi"". El problema es que el hegemonismo puede caer en la tentación de reimponer el fordismo verticalista en un contexto de postfordismo multitudinario y "virtuosista". En la comunicación, que es mi campo, eso se traduce en una imposición del broadcasting sobre el potencial subversivo de la comunicación reticular. En las estructuras políticas, en la imposición de la verticalidad difusiva, en vez del diálogo, del comunismo hermenéutico. Vamos, que yendo a lo que tú preguntas, la tendencia es a subsumir en una demanda democrática la demanda popular y borrar en la cadena equivalencial todas las diferencias y legitimidades de las demandas sectoriales. Entiendo perfectamente tu inquietud. Véase si no el problema que tiene la cúpula de Podemos con las demandas territoriales (hay que subsumirlas en un único proceso constituyente centralizado, dicen) o con las demandas del feminismo. Yo estoy convencido que la dimisión de Monedero es el primer síntoma de esta profunda contradicción (paradoja democrática) que el cierre mediático-electoralista (el encastillamiento en la comunicación como campo único de enunciación) está impidiendo arrostrar y resolver. El pensamiento de Laclau deja mucho que desear. Y mucho qué pensar. No está cerrado en absoluto. Puede ser un gran instrumento mientras no se convierta en el sucesor.del materialismo dialéctico para uso del siglo XXI. Es decir, en un método dogmático. Igual que el Populsmo puede ser una magnífica herramienta de radicalzación democrática hacia el socialismo -que es el objetivo, y no el propio populismo- y no se convierta en las nuevas tablas de la Ley. Porque ello acaba generando la construcción de becerros de oro. Y el asesinato del líder, como figura paterna.
    (Por cierto, si alguien afecto a Lacan dice "deja mucho que desear", ello está connotado muy positivamente, al revés que en el castellano "normal". Nadie puede decirle a un pueblo que para constituirse ha de dejar de desear y ver su deseo alienado para siempre en la Demanda gestionada por el Otro).
  •  Anda que no tiene guasa... Yo, sigo siendo pobre. Es el problema de la centralidad del tablero: no consiste en otra cosas que dorarle la píldora a la "clase media" para, después, machacarla corntinuamente. ¿Respuesta de la clase media, la más loca de todas las clases? Clientelar y consumista. Constituirse en mayoría centrista y pendular de producto electoral a producto electoral. Promesa → credulidad→  desengaño →búsqueda angustiada de otra promesa → credulidad opuesta. El planteamiento pópulo-hegemonista está cayendo en el peor de lo crímenes posibles en política: la ingenuidad y la inocencia. Y mira que Maquiavelo ya advirtió y mira que los ilustrados ya se obstinaron en no hacerle caso (piénsese en Esquilache o en Robespierre). No habrá planteamiento hegemónico radical-democrático mientras no se tome nota de que se está operando en el bucle del Disucrso Capitalista y se busquen fórmulas impiliquen hegemonía y corte. "No es sencillo. Soy maestra de ballet y sé que nada es sencillo" Geraldine Chaplin en la mejor película de Almodóvar: Hable con ella. Sí, el problema es que es muy fácil hablar con alguien si está en coma y no puede contestar... Hay que hacer despertar, porque "la verdad adormece o despierta dependiendo en el tono en el que sea dicha"
    (Foto y texto son comentario a este link...http://bit.ly/1GYTi27) 
  •  "En el PV el problema identitario no es una prioridad".Eso significa que la derecha te sigue atacando por rojo y ahora la izquierda por centralista. De la famosa serie, ‪#‎grandesgeniosdelaestrategiapolítica‬. Se trataba de construir el antagonismo, no de salvar el consenso. ¿No habíamos quedado en eso?

 Comunicación y construcción hegemónica.

  • Pretender el cambio hegemónico sin ser capaces de entender los mecanismos reales, materiales, y semióticos que permiten religar a la gente es garantía de fracaso. Recordemos que la "búsqueda del centro / centralidad del tablero" es un problema comunicativo. La izquierda, presa de supersticiones habermasianas (y desgraciadamente ahora, banalmente laclauianas) ha sido desactivada siempre por el camino del "no os entienden" y ha ido abandonando todos sus planteamientos. Veo clara de nuevo la tentación, pero hay ahora gente capaz de entender el sistema e intentar impedirlo. No se trata tanto de que la revolución sea televisada como de que la televisión sea revolucionada.
  • Alguien comenta en Facebook que la gran diferencia -estoy simplificando- es que mientras que otros buscan audiencias, la estrategia comunicativa dominante en Podemos busca públicos. Mis comentarios:
    • Yo buscaría, lectores, colaboradores activos en la construcción de sentido, interlocutores activos. Podemos antes de Vistalegre fue la mejor muestra de que es lo que mejor funciona. Esa opción es la convenientemente acallada por quien busca la masa crítica en el sentido cuantitativista del término....
    • "Identificar de manera absoluta a uno mismo, al propio «yo», con el «yo» acerca del que estoy hablando, es tan imposible como levantarse uno mismo por el pelo" Efectivamente, va a ser que en Bajtín está alguna de las claves..... En Lacan puede haber alguna otra... "Que se diga queda olvidado tras lo que se dice en lo que se escucha" Y aquí veo precisamente el problema: quién dice yo y para qué lo dice. El concepto de "remediación" en Bolter y Groussin, o incluso el concepto de "convergencia" en Jenkins, a los que parecen referirse las frases de arriba están muy bien, pero si nos olvidamos de en qué campo jugamos, que no es otro que el de la comunicación como campo excluyente, vamos mal. El concepto de público es tan unidireccional como el de audiencia. Y el concepto de opinión pública, o el de esfera pública son pasivizantes, tienden a convertir al receptor (al enunciatario) en puramente pasivo. En última instancia en electorado esclavo de sus representaciones. Por eso, la política emancipatoria contemporánea (Hardt y Negri, Vattimo y Zabala, etc.) ha tenido que correr a buscar en el baúl de los recuerdos el término común. La gran trampa del capitalismo fue dar gato por liebre y cambiar la idea de lo común, de la que venía “comunismo” y cambiarla por público, de la que viene “publicidad”. Y pasar de publicidad a audiencia (o target) no hay más que un paso. De hecho, estas estrategias de reproducción ideológica a través de la remediación y el transmedia están perfectamente teorizadas por el sistema. No hay más truco que considerar que hay un campo único de enunciación (la información/comunicación) y entonces lo que se hace es conseguir una difusión en cadena (viralización) totalmente dependiente de la difusión radial (prensa y televisión) que la parasitan. Por eso funciona. Claro que Funciona. Boltanski (El nuevo espíritu del Capitalismo) o Virno (Gramática de la Multitud) describen perfectamente este sistema de sometimiento del “general intelect” postfordista a la estrategia de perpetuación del statu quo político y comunicativo: mantener a la gente entretenida haciéndoles cree que están luchando por su vida y en realidad se les está convirtiendo en “prosumers” que están fijando toda producción discursiva en el campo informativo. Cada un que “remedia” se cree un difusor y crea un nuevo público al que se dirige que en realidad es el mismo público de siempre. Las refracciones son muy complejas. De ahí, lo lamento, que esta diferenciación entre “público” y “audiencia” me haya parecido una ejercicio de retórica chirlera no un análisis de la situación ni de la estrategia. Tú lo estás intentando Su Notissima a través de la idea de desrepresentación y de cambio de paradigma en la Democracia 4.0 y yo lo voy intentando a través de la confrontación entre Modelo Difusión y Modelo Reticular. Lo siento pero la diferencia entre público y audiencia, así tomada, me ha parecido 1.0 o menor. Yo intenté sentar las bases de otro tipo de enfoque aquí: http://lasuficienciadeloobvio.blogspot.com.es/2014/10/la-voz-compleja-decir-y-escuchar-la.html 
    • Disculpad si lo mío tambíen resulta algo difícil de entender. Pero soy profe y lo últmo que pretendo es que se me entienda demasiado pronto porque la experiencia me dice que quien te entiende "en seguida" lo qu está siguiendo es la idea que ya traía en la cabeza, es decir, su concepto precrítico de la realidad, no lo que uno intenta decir. Para hacer una verdadera política disruptiva el momento de oscuridad es imprescindible. No hay nada más engañoso que la claridad.

     Sobre la hipótesis Monedero.

  •  Ahora entiendo lo de Monedero en La Tuerka. Eran contraprogramación al Chester de Albert Rivera. Me tranquiliza, dada la torpeza comunicativa de las últimas semanas, que no haya sido auto-contraprogramación. No tengo el cuerpo para ver ni a uno ni a otro. Mañana on line. En fin, la entrevista con PI me ratifica en mi opinión. Ni con mucho, por mucho que yo discrepe de sus planteamientos, me parece lo peor de Podemos. Lo peor es, sin duda, es la siniestra segunda fila. El cognitariado-setimentaliado que busca salir de su situación de aburrimiento por adrenalina y triunfo. Se me sigue haciendo raro que un líder de izquierdas (al que le moleste que se rasque) hable de lo orgullos que están sus papás de él y que eso es lo más importante en la vida. En mi generación pasaba lo contrario. Sabías que ibas por el buen camino cuando, con dolor, empezabas a darte cuenta de que estabas siendo una decepción para tus padres. El trocito de la entrevista a Monedero, que es un año más joven que yo, me ratifica. Me voy con Michel Houellebecq y sus neuras, que me llama mucho más que la tele. Que tengáis un sueño lo menos interrumpido posible.
  • Yo lo que veo es que este hombre ha vivido en la inopia más de un año. Anda que no había gente que le estaba avisando de esto, y él mirando para otro lado. Nunca es tarde si la dicha es buena, pero lo último que necesita Podemos es un mesías de los integrados y ahora un Mesías plan B para reconducir a los críticos a posiciones dócilmente instituyentes. Comparto la entrevista de El País, pero también los dos textos que le dediqué a Juan Carlos Monedero.
    Bienvenido, Juan Carlos Monedero: http://vlcnoticias.com/bienvenido-juan-carlos-monedero/

    Y "Cambiar de jerga no es cambiar de discurso: sobre el intento de colonizar el campo crítico por parte de la cúpula de Podemos" http://goo.gl/yQKDpE

    Ruego, por favor, que en caso de que alguien quiera compartir lo haga con este comentario y los links a mis artículos.

    Yo veo una maniobra clara de intentar apropiarse del descontento de las bases para reconducirlo al redil, de buscar otro líder para contraponer al líder y que nadie se quede sin estar sometido a un líder. Una especie de bipatidismo interno en Podemos para que parezca que las dos posiciones están representadas. Y las bases no queremos que nos hagan otra representación. Queremos que nuestra voz sea tenida en cuenta.

    Bienvenido, Juan Carlos Monedero. Pero nada de intentar liderar un proceso al que has sido el último en adherirte.... (Comentario a la entrevista de El País:
    Monedero: “La moderación puede desarmar a Podemos”
  •  Bastante gente me ha dicho que probablemente me estoy pasando de desconfiado al pensar que con la dimisión de JC Monedero se puede estar dando una operación encubierta desde la cúpula de Podemos para colonizar el campo de los críticos y para canalizar el descontento de las bases con la verticalidad salvaje que pratica el estilo de CQP. Bueno, no tengo ninguna prueba al respecto. Simplemente deduzco. El aterrizaje en Cuatro, entrevistas en El País, la atención de todos los medios. Entrevista en La Tuerka como contraprogramación -he leído que la audiencia bajó a la mitad en la entrevista a Albert Rivera- a Chester... En fin, muchos años en esto de escrutar los medios como para no sospechar que hay una orquestación detrás. Así pueden mantener el discurso oficial y el crítico a la vez. A mí me mosquea. Acepto todo tipo de opioniones y puntos de vista....

 Sobre el Discurso Teológico y la figura de Gianni Vattimo:

    • A ver. Lo descubrí de jovencito [A Vattimo]. Fue de los primeros en descubrirme a un Heidegger no precisamente bien visto en ámbitos universitarios en los 80. La idea de pensamiento débil, en un momento de guerra fría, a algunos nos pareció a considerar: ninguno de los bloques con su pensamiento "fuerte" había conseguido traer la felicidad a la tierra ni tomar el cielo por asalto. También empezábamos a leer a Adorno o a Benjamin, a Baudrillard y a Lyotard. Nos parecía una forma de alejarse del Iluminismo que era sugerente. Además, yo estaba Filología y luego en Comunicación Audiovisual. Mucho más útil para entender la época que algunos de los planteamientos "marxistas" (peceros) para entender la literatura y el cine que teníamos a nuestro alrededor. En realidad, se trataba de entender el discurso de la técnica en plena amenaza nuclear. Luego le volví leer a principios de siglo, porque siempre estuve interesado en las articulaciones teóricas de la teología cristiana. Aquí si no se entiende mi paso por Lacan no se comprende nada. En ese momento, de primer auge del Islamismo, muchos se volvieron a intentar entender los valores del cristianismo. Él, pero también Badiou o Zizek. Y cuando necesité volver al marxismo de mi adolescencia hace unos años, porque había que volver a entender lo colectivos, pues Comunismo Hermenéutico o Hegemonía y Estrategia socialista me parecieron mucho más útiles que la ortodoxia marxista, la verdad. Nociones como "democracia emplazada", la idea de democracia radical o de anarquía de las interpretaciones me sirvieron tanto como me están sirviendo ahora Boltanski o Virno. En fin, por aclarar.
    •  Lo que yo pienso es exactamente esto: "He señalado de pasada cuánto tenemos que aprender sobre la estructura de la relación del sujeto con la verdad como causa en la literatura de los Padres, incluso en las primeras decisiones conciliarias. El racionalismo que organiza el pensamiento teológico no es en modo alguno, como se lo imagina la chatura, asunto de fantasía. Si hay fantasma, es en el más riguroso sentido de institución de un real que cubre la verdad. No nos parece en absoluto inaccesible a un tratamiento científico el que la verdad cristiana haya tenido que pasar por lo insostenible de la formulación de un Dios: Trino y Uno. El poder eclesial aprovecha aquí muy bien ciertos descorazonamientos del pensamiento. Antes de acentuar los callejones sin salida de semejante misterio, es la necesidad de su articulación la que es saludable para el pensamiento y con la que debe medirse. " De las veces que más claro es Lacan.
    •  Por cierto, yo no tengo ningún interés en desmentirlo (a San Pablo). Pero puede que sí en entenderlo y contemplarlo. El concepto de Kenosis es esencial para entender toda la cultura universal. Y a partir de él por qué Occidente pudo acceder a la Modernidad y el Islam no, por ejemplo... En fin, no sólo Vattimo. También Zizek reparó en él. Es el genio del cristianismo, como construcción intelectual. Rougemont es muy clarificante. Saulo de Tarso es el activista más efectivo que ha habido jamás. Estudiarlo es imprescindible.

Sobre el líder populista y el Discurso del Capitalista.

    •  En el Discurso Capitalista que el Amo está en posición servil desde el lugar de la verdad. Ello implica que cualquier imaginario que recubra esa posición va a suponer un refuerzo de las servidumbres imaginarias. Un líder va a ser siempre aprovechado por el círculo siniestro, locamente astuto, pero que camina hacia su consumación. Creo yo que Tótem y Tabú es una magnífica traducción antropológica, es decir, a la lógica colectiva, del Edipo. Pero si ponemos al Padre de la horda a servr la Demanda de goce de sujeto, creo que no vamos por buen camino. Lo primero que hace falta es ver si la lógica del discurso lacaniana puede hacerse consistente con la lógica hegemónica de algún modo. Y de ser así no creo que sea por la vía del populismo mediático. El DC tiene una habilidad inmensa para disfrazar a las pulsiones de pasiones. Es la lógica de las toxicomanías. Esa es mi principal objeción al populismo. Al menos, al populismo cuya principal raíz sea la figura de un líder. Si no nos tomamos en serio el DC, puede colar. Por eso Zizek demandaba una Thatcher de izquierdas. Pero es que yo sí me lo tomo.... Por eso te hablaba antes de las políticas prefigurativas, porque, al menos, implican una intención de corte, salvan alguna imposibilidad. El nombre de Podemos, ya me he acostumbrado, pero nunca me gustó...
    •  El problema de Laclau, a mi modo de ver, es pretender hacer de él un pensador total. No lo es. Tiene muy buenas intuciones pero no un pensamiento completo. Si se le lee como propuesta, es fructífero. Si se le lee como un recetario, no. Y hasta donde sé, él mismo, con su aval del kirchsnerismo empezó a auto-recetarse. O sea que no le quito culpa. Pero como digo también, no se la quito a Heidegger y sigo aprendiendo de él. Ah, y en buena medida, eso pasa también con Marx. Lacan ya se vacunó el sólo contra eso.
  •  
    Ante la tumba de Maquiavelo.
    "No se puede honestamente y sin ofender a otros, satisfacer a los grandes, pero sí se puede  satisfacer al pueblo: porque el del pueblo es en fin más honesto que el de los grandes, ya que éstos quieren oprimir y aquél no ser oprimido." 




  • Hay a quien le pone que l@ llamen guap@, hay a quien l@ pone que l@ llamen list@, hay a quien l@ pone ganar, ganar y volver a ganar.... Yo no concibo satisfacción ni alegría mayor que alguien declare que he sido capaz de poner sus pensamientos o sentimientos, los pensamientos o sentimientos de la gente, en palabras. Para gustos, colores. Gracias a todos los que me habéis dicho eso alguna vez.

domingo, 10 de mayo de 2015

Lo que queda de Podemos.... (Apuntes sobre el Populismo, 31)

 Comentarios hechos en las redes sociales entre el 6 y el 10 de mayo de 2015...
  •  Examen de Teoría Política para los nuevos tiempos.
    1. Relacióneme los conceptos de Hegemonía, tiempo homogéneo y vacío y fase instituyente, con especial atención al imperativo de acallamiento hegemónico de la diversidad multitudinaria en dicha fase.
    2. Responda a esta pregunta de forma clara y concisa: Si no creemos en las clases como sustrato ontológico del proceso político ¿quién puede arrogarse el derecho de declarar que ha comenzado una fase instituyente y que por tanto todas la voces deben subordinarse sólo a una?
    3. El líder, la razón y la pasión: relaciones de sobredeterminación y prevalencia. (No conteste un simple ¡Te amo!, intente razonar su respuesta)
    4. Tipo test ¿Es usted de izquierdas?
    a. SI (Si tacha ustede esta casilla no hace falta que conteste el resto del examen, está suspendido)
    b. No tengo por qué contestar a esa pregunta, pero mis papás y abuelitos sí lo eran y corrían delante de los grises y tal. (Si tacha usted esta casilla no hace falta que conteste las preguntas de desarrollo: tiene ud. notable)
    c. Viva el ejército, la guardia civil, España, la clase media y la madre que la parió, hegemónicamente y realistamente hablando desde el punto de vista de la centralidad del tablero (Si tacha usted esta casilla no hace falta que conteste las preguntas de desarrollo: tiene ud. sobresaliente).
    d. Soy de derechas pero buena persona, porque no he ido a la cárcel ni nada (Va, hombre, aprobao)
    e. Estoy dudando entre votar al PP, al Psoe o a Cs
    (-¡Bedel!, lleve a este al aula 3 derecha, que su examen es allí.
    -Es que está petada y allí no cabe nadie más)
    f. Sí, soy de izquierdas, porque estoy por la libertad, la justicia, la igualdad y la distribución equitativa de la riqueza. Pero estoy completamente abierto al debate y a la escucha e intento no caer en rigideces, dogmatismos, fanatismos, ni fascinaciones malsanas, para crear una mayoría que propicie el cambio radical y el avance hacia el rebasamiento del capitalismo y la explotación. (Si tacha usted esta casilla, corre serio riesgo de ser expulsado del Centro (docente y del tablero))

    Aclaración: Para optar a MH deberá responder a la pregunta 3 de desarrollo y marcar la opción C de la pregunta 4.
  • Alguien ha dejado anónimamente en mi blog, un comentario a una entrada con la que no puedo estar más de acuerdo.
    "Los palmeros se han dado a la fuga. Hasta hace dos meses cualquier comentarios crítico sobre Podemos provocaba una oleada inmediata de descalificaciones ("Casta" era lo más suave que le decían a uno), pero en esos mismos foros pasan sin protestas comentarios mucho más duros,´Los hooligans se han ido, algunos incluso a Ciudadanos, lo que da una idea clara de la solidez de sus convicciones y de la claridad de ideas; pero además los jefecillos de los consejos ciudadanos, cooptados por su acriticismo, andan ahora desesperados buscando a unos militantes que pensaron que tenían y que ahora han descubierto que se han largado o que nunca estuvieron."
    Efectos secundarios cecupé. Lo he vivido durante más de un año en mis carnes como mucha gente: cada vez que hacía un mínimo comentario disintiendo de alguna actuación de la cúpula de Podemos un montón de pistoleros a sueldo venían a insultarme, a acusarme de trabajar para el enemigo, etc. Y como yo, a otros muchos compañeros. Hasta el punto de que ya últimamente les contestaba ¡Anda a votar a Albert Rivera, que es tu lugar natural!
    Y ahora están tranquilitos. O han desertado o han desesperado. Lo mismo que pasaba con esos pistoleros de alma fascista que podían haber estado en Podemos como en un supuesto frente nacional a la lepeniana, va a pasar estoy seguro con muchos de los actuales miembros de la listas electorales y consejos ciudadanos, cuando vean -que lo verán- que no consiguen coger lo que ell@s consideraban el tren de su vida -en algunos casos el último, en otros el único. Desaparecerán y nadie se acordará de que estuvieron en Podemos. Mientras, los marginados, los acosados, y algunos a los que han conseguido quebrar su humana resitencia, aquí seguimos de momento. Porque nos interesaba el bien común y no trepar, destacar, decirle uno a su papá o a su tía, mira ahora empiezo una carrera política. Ayer me entró en facebook uno de esos, que es el pobre diablo más pobre diablo que he conocido en Podemos, y ya harto lo bloqueé. Un mamporrero muy tosco y paleto, que hace unos meses iba paseándose por la prensa como una de las grandes promesas del Círculo Ciutat de València y que el pobre, al que han usado para las labores más indignas -desde usar perfiles falsos para insultar a la gente hasta, según se sospecha, hackear cuentas de miembros de los círculos que no se consideraban fieles (de esto tengo alguna constatación, pero ninguna prueba)- y que de todos sus amiguitos ("amo a Laura" los llamaban fuera del clan) el pobre, que yo sepa, es el único que no ha conseguido colocarse en ningún consejo ciudadano ni en ninguna lista electoral. En fin, valga por alguna de sus amig@s del alma que acaparan varios.
    Luego veo a algunos intelectuales orgánicos -la dimisión de Monedero, dando a entender que había descubierto el solito el Mediterráneo del que tantas voces llevábamos tiempo avisando, es un síntoma claro- que presintiendo la debacle están empezando a hacer guiños a los críticos, porque saben que la gente honrada es la que va a acabar heredando (lo que dejen) de Podemos.

    En fin, ¿qué gente había entrado en Podemos? Gente de los barrios, de las escuelas, hospitales, tiendas, fábricas, universidades. Unos pensando honestamente que estaban dando lugar a una forma popular nueva, que estaban luchando por una radicalización de la democracia.
    Otros, pensando que, al fin, algo de adrenalina iba alimentar sus pobres vidas, y haciendo, vinieran de la extracción social y profesional que vinieran, el hooligan para defender con terror la única posibilidad de salir de sus tristes vidas de precariado o cognitariado. De repente, algunos le podían contar a sus papás que al fin iban a ser algo en la vida. Otros, daban cursos y conferencias sobre politólogos abstrusos que de repente se llenaban de gente. Otros en fin, saliendo por la tele para que los vieran los parientes.

    Pero el futuro de los trepas no está en Podemos, hombre. Está en Ciudadanos. Los de baja extracción social o, en general, de pocos posibles, llamarán a la puerta y quedarán con un palmo de narices. Porque los que van a copar los puestos en Cs son esos muchachotes y muchachotas de buena familia, con másteres carísimos, que todos tenían ya la costumbre de tener algún matón de la ultraderecha en su pandilla, que se emborrachaba, les decía guarradas a las chicas, y se hacía fotos mano en alto con la bandera del águila. En fin, mal futuro les veo a los hooligans de extracción popular, que nunca tuvieron convicción pero que alguien les prometió que iban a ganar y ellos lo interpretaron como que iban a ser algo en la vida. Sus luces no les dan para muchas distinciones.

    Y, nada, de momento por aqui quedaremos los que aceptamos que la militancia emancipatoria en el siglo XXI iba a ser una cosa incómoda, menos hecha de euforia y adrenalina, que de alegría, recononocimiento y entusiasmo. No soy adivino, claro. Pero esa sigue siendo mi apuesta. No es mala señal en absoluto que los hoolligans estén calladitos. (Sólo falta que yo haya dicho esto para que ahora, de repente, aparezca algún despistao que siga echándole la culpa de todos los males a los críticos y no a las metidas de pata de la cúpula y del comando mediático y me llame de todo :D ).
  •  Todavía no he oído una sola disculpa, ni desautorización -si la hay, sacadme de mi error- por parte del Psoe por los energúmenos de sus diputados andaluces que insultaron y despreciaron con un machismo infame, de auténticas bestias, a Teresa Rodríguez en su intervención en la sesión de investidura del otro día. Bien que saliimos todos a defender a Elena Valenciano cuando Cañete se faltó con ella en la campaña de las Europeas, de una forma deleznable, pero hay que reconocer que menos grave que un "cállate bonita", un "vete a tu casa" o un "no tienes ni puta idea" a una diputada en el ejercicio de sus funciones. Bien que les hicimos hace un año la campaña entre todos, porque ellos no hicieron otra cosa ¿Dónde estás Susana? ¿Antes casta que mujer?

  •  No se trata tanto de cuestionar la hegemonía como de cuestionar la legitimidad de monopolizarla para acabar con la autonomía de la multiud como origen de todo el proceso emancipador. Vamos que no se trata cuestionar la hegemonía, sino de cuestionar las formas de liderarla y acapararla y, muy posiblemente estrangularla. Nadie cuestiona el proceso hegemónico como estructura. Ahora, su gestión, a veces, deja mucho, mucho que desear.... Decir que se está descalificando la teoría de la hegemonía porque se critica el uso que desde la cúpula de Podemos se hace de ella como discurso legitimador, es como acusar de antimarxista a alguien porque se meta con Kim Jong-Un.
    Es una pena, pero se está haciendo una aplicación de la hegemonía, que a base de retrotraerla a la época de Maquiavelo, está desembocando en que todo el proceso democrático consista en intentar elegir una amo menos cruel y no es fortalecer al pueblo, al común, a la multitud para debilitar irreversiblemente la posición del amo. Que no nos creamos ya la posibilidad de una sociedad absolutamente reconciliada no implica creer que hay una esencia intransformable del Estado . Si Gramsci levantara la cabeza y viera cómo se está utilzando su idea de Estado Integral, igual montaba en cólera. Aprender de Juego de Tronos, tira que te va. Gozar y babear con ello, mejor no.

  •  "El problema es que dejamos votar a la gente. Si los hubiera elegido yo, habría más mujeres" ¿Son palabras de un macho alfa o no son palabras de un macho alfa? Eligiendo harén, concretamente. Mucho más digna sea cual sea, la posición de una mujer -y la de un hombre, por supuesto- en una lista votada democráticamente, que elegida por el padre de la horda para formar parte de su corte. Y, además, como si el 90% de las listas plancha triunfadoras no las hubiera elegido él personalmente. Mucho Juego de Tronos llevamos visto.
  •  A ver. Algunos seremos críticos, con la cúpula, con la verticalidad y con el aparato. Pero gente de o cercana a Podemos de todos los pelajes estamos dejándonos la piel desenmascarando a Ciudadanos por todos los medios. Yo puse mi granito de arena en público en un artículo el otro día. Pero todo el mundo está haciendo vídeos, hablando con su familia y amigos para marcar clara la distancia. Para que la gente no crea que son en ningún punto equiparables, que obedecen a lógicas políticas totalmente distintas... ¿Para que ahora el comando mediático meta la pata, presa del miedo escénico -cagaos, vaya- y le vaya tendiendo la mano en Twitter? Y el colmo, que el Secretario General se avenga a comparecer en un programa como Chéster, por separado pero dando la impresión de que son dos productos de la misma gama que comparten escaparate, con Albert Rivera al grito de busque, compare, etc.? Señores, literalmente, esto no se hace. Bajo ningún concepto. Un poquito de dignidad y de respeto a la gente. Ha sido de una torpeza comunicativa inaudita. ¡Qué curiosa mezcla de soberbia, fanatismo y miedo!
  •  Al desastre. Por ese camino, al desastre. No quiero aprender lecciones de nadie del pasado. De su experiencia y sabiduría, mucho. Pero nada de lecciones. Queremos algo nuevo. Nada contra los intelectuales, mucho contra los empollones que pretenden aplicar un manual. Hemos de subjetivar la experiencia de los siglos, no repetir consignas huecas de pseudo-expertos. Si ganas al sistema porque te acoplas al sistema puedes ser un gurú tecnológico, un líder popular radical, no. Yo no quiero votar a un Steve Jobs. Y menos a un Bill Gates. Yo quiero cambiar las cosas, no optimizarlas. (Referido a una declaraciones de Pablo Iglesias donde decía que su modelo eran los países escandinavos y no Venezuela...)
  •  "EN LAS CAMPAÑAS ELECTORALES NO SE DISPUTA HEGEMONÍA. LAS CAMPAÑAS ELECTORALES SON UNA EXPRESIÓN DE HEGEMONÍA" (Antón Dobao dixit)
    Magnífica conclusión para mi texto: "Cambiar de jerga no es cambiar de discurso: sobre el intento de colonizar el campo crítico por parte de la cúpula de Podemos. "
    http://lasuficienciadeloobvio.blogspot.com.es/2015/05/cambiar-de-jerga-no-es-cambiar-de.html 
  •  Yo creo que no puede haber un valenciano bien nacido que no se alegre de que un miserable como Rus -u otro como Rato- acabe como está acabando. Pero sólo pensar cuánto más miseables son los que lo han vendido, verdaderamente aterra. El PP está sacando matones a la calle y los ministros y prebostes están portándose como pistoleros falangistas. Ojo. (Esto es del 2 de mayo)
 
https://www.facebook.com/basespodemos

viernes, 8 de mayo de 2015

(Lacan ◊ : ? Laclau), 1

     Introducción a esta serie.

    Comienzo con este texto, lo que pretendo que sea una serie de exploraciones sobre el uso de Lacan por la política emancipatoria. No voy a extenderme en esta introducción, porque no tengo ni idea de a dónde me llevará esta deriva, por lo que sólo voy a apuntar una serie de hipótesis que presumo a día de hoy que pueden ser el hilo conductor de estas entradas.


    1. La defensa del Populismo puede derivarse de los planteamientos de Hegemonía y Estrategia Socialista pero en ningún caso se deducen de ellos como una necesidad lógica.
    2. Veo muy difícil la conciliación de ciertos supuestos del populismo con el psicoanálisis. Por supuesto, estoy a la espera -con ansia incluso- del poder leer el libro de Nora Merlin Populismo y psicoanálisis, todavía en prensa, que estoy perfectamente abierto a que reconduzca mis objeciones.
    3. Carl Schmitt es absolutamente incompatible con Lacan y con Freud. Al menos, yo no atisbo de momento la manera. Esta incompatibilidad es para mí cada vez una convicción más profunda.
    4. El análisis "hegemónico" del discurso ha hecho olvidar la propia noción de Discurso en Lacan (y en la semiótica, y en Foucault, y en Derrida, y en Kristeva, y en Bajtin, y en Barthes...) Cierto que de vez en cuando se habla de la construcción hegemónica y se dice que allá al fondo está el Discurso del Capitalista, pero se ha privado a al matema de su enorme precisión descriptiva, teniendo en cuenta que la matemización lacaniana tuvo siempre un propósito heurístico y lógico, no algorítmico o predictivo. Es decir, político y no táctico. Es un álgebra no ecuacional, no despeja la incógnita sino que le da su justo papel de causa del discurso.
    5. No veo a nadie (sigo esperando a Nora) que haya hecho el trabajo de tender puentes teóricos entre el último Lacan (el de lo real,  el del parlêtre, el del anudamiento de los tres órdenes como constitución de "lo que habla") con el hegemonismo teórico. Ello lleva a una teorización del uso de las pasiones y las emociones en la política que no las distingue de las pulsiones. Me parece un riesgo innecesario. 

    Les dejo, pues, con la primera de estas entregas... 


     (Lacan ◊ : ? Laclau), 1

    “Por el contrario, el presente escenario político mundial, en especial desde el comienzo de la crisis económica en 2008, nos muestra el avance de formas de protesta social que escapan a toda obvia domesticación institucional (movimientos como el de los Indignados en España y otras movilizaciones similares en Europa; el movimiento Occupy Wall Street en Estados Unidos; los piqueteros en Argentina; las diferentes formas de nueva protesta social en Medio Oriente y en África del Norte, etc.). Estas movilizaciones tienden a operar de un modo que rebase las capacidades de canalización de los marcos institucionales existentes. Esta es la dimensión horizontal de «autonomía": y ella corresponde exactamente a lo que en nuestros trabajos hemos denominado "lógicas de equivalencia'. Pero nuestra segunda tesis es que la dimensión horizontal de la autonomía sería incapaz, si es librada a sí misma, de lograr un cambio histórico de largo plazo, a menos que sea complementada por la dimensión vertical de la «hegemonía», es decir, por una radical transformacfón del Estado. La autonomía, librada a sí misma, conduce, más tarde o más temprano, al agotamiento y la dispersión de los movimientos de protesta”  (Ernesto Laclau, Los fundamentos retóricos de la sociead)

    El problema es la hipostatización ontológica de la hegemonía, en base al interés y la conveniencia  calculable. Se supone que alguien "sabe" lo que la multitud quiere y está capacitado para revertir esto en una fase instituyente vertical y hegemónica que le proporcione lo que le conviene, convirtiéndolo en Demanda y traduciéndolo a un programa del que él se erige en representante y gestor exclusivo. Esto es un error grave. Porque implica no cuestionar en ningún momento la capacidad modelizadora de esos lenguajes y degradar todo el componente subversivo de la fase equivalencial en cuanto liberadora de la autonomía. De facto, implica reducir el momento histérico de la multitud al Discurso Universitario y después al Discurso del Amo. De la impronta lacaniana, del Discurso del Analista, aquí no queda ya nada. Lo interesante sería confrontar a esa multitud "virtuosa", desorganizada y vocinglera con su propio enigma y dar así paso a un momento de invención, de construcción de lo inédito. Y no es ninguna estupidez, en el sentido de que la mayoría de la gente en España entendió eso cuando comenzaron a apoyar a Pablo Iglesias. Es decir, que podrían utilizarlo (eso vendía él: ¡usadme!) como representante de su propia inteligencia colectiva. Como portavoz, literalmente, y no como usurpador de una voz en el papel de "sujeto supuesto al saber". Y lo que ha hecho Pablo Iglesias -supuestamente, según han intentado legitimarlo algunos, basándose en Lacan-, es una operación IPA: literalmente psico-adaptativa, cognitivo-conductual, y en absoluto lacaniana. Cada vez que lo voy leyendo tengo más la impresión de que no tanto Laclau como los laclauistas, y sobre todo Mouffe, han hecho una lectura psicologista y banal de Freud, como tantas. Por eso, el uso de las pasiones y las emociones, etc. Me suena de los más cognitivista, tipo inteligencia emocional, auotestima (de la que el empoderamieno ha acabado siendo una subespecie). De ahí, que me cueste mucho entender el apoyo de algunos psicoanalistas a este tipo de tesis.

    Si uno ve vídeos de años anteriores de Pablo Iglesias, denostando a la izquierda y sus lenguajes, entiende rápidamente el proceso. Yo ya me di cuenta, antes de meterme más a fondo, sólo viendo sus usos comunicativos. Si luego me enganchó Podemos, es porque coincidí en la calle con gente de extracción social muy diferente que estaban empeñados en construir un común y no regalarle prebendas al líder y al grupo promotor. La gente entró en Podemos y mucha gente confió en Podemos creyendo que iban a poder pensar por fin su vida. No que le iban a regalar esa opción a otro grupo de expertos que iban a hacer un uso torticero de esa posición de "sujeto supuesto al saber". Es decir, que iban a poder constituir su deseo como enigma, que es el germen de todo saber subversivo, emancipatorio, revolucionario en el sentido de nobleza radical de esta palabra. Copio una cita de Lacan, que lo deja bastante claro:

    "Rendí homenaje a Marx como inventor del síntoma. Sin embargo, este Marx es el restaurador del orden, por el solo hecho de que reinsufló en el proletariado la dimensión/la dicha-mansión [dit-mension] del sentido. Bastó con que, al proletariado, lo llamara así"

    Cuanto más leo a Laclau más pienso que tuvo intuiciones magníficas y esclarecedoras. Pero que a sus acólitos les pasa como a tantos que tocan con su pensamiento lo real: que les falta coraje para construirlo como un enigma y se deciden por el sentido y por el orden. Son dos formas de tratar lo real por lo simbólico. Pero de consecuencias diametralmente opuestas. La gente no es tonta. No del todo, al menos. Al menos, no toda la gente. En buena medida, el desengaño de una gran parte de las bases y del electorado con el proyecto de Podemos viene de aquí. Lo expresen en el lenguaje que lo expresen. Pero eso ya sería materia para otro momento del pensamiento.

    Copio ahora la continuación de la cita, por si algún laclau-hegemo-populista, de tantos que hay pululando la lee. Porque me parece que algunos se detuvieron en la anterior. No había más que seguir leyendo:
    “Pero la hegemonía, si no es acompañada de una acción de masas al nivel de la sociedad civil, conduce a una burocratización y a una fácil colonización por parte del poder corporativo de las fuerzas del statu quo. Avanzar paralelamente en las direcciones de la autonomía y de la hegemonía es el verdadero desafío para aquellos que luchan por un futuro democrático que dé un real significado al -con frecuencia advocado- "socialismo del siglo xxi"".

    Vistalegre fue una decisión de no seguir leyendo. Por eso la maniobra comenzó pidiendo silencio, coagulando, con las emociones y las pasiones, el pensamiento.

    Cierro con una cita de Ricardo Piglia (Respiración Artificial), de la que algunos debieran, creo yo, tomar nota, incluyendo el pesar por la, a mi juicio, injusticia con Heidegger, que cometió un indudable errror, pero luego volvió a su asiento y siguió pensando.

    “Entonces el cabo austríaco y el filósofo de Friburgo (con el Ser habitando la casa de al lado, según decía Astrada) no son otra cosa que los descendientes directos y legítimos de ese filósofo francés que se fue a Holanda y se sentó ante el fuego de la chimenea para fundar las certezas de la razón moderna. Un filósofo sentado frente al hogar, dijo Tardewski, ¿no es ésa la situación básica? (Sócrates en cambio, como usted sabe, me dijo entre paréntesis, se paseaba por las calles y las plazas) ¿No está allí condensada la tragedia del mundo moderno? Es totalmente lógico, dijo, que cuando el filósofo se levanta de su sillón, después de haberse convencido de que es el propietario exclusivo de la verdad más allá de toda duda, lo que hace es tomar uno de esos leños encendidos y dedicarse a incendiar con el fuego de su razón el mundo entero. Sucedió cuatrocientos años después pero era lógico, era una consecuencia inevitable. Si al menos se hubiera mantenido sentado. Pero usted sabe lo difícil que es mantenerse mucho tiempo sentado, dijo Tardewski y se incorporó y empezó a pasearse por el cuarto.”


    A veces, cuánto ganaríamos si algunos con tanta prisa por pasar al acto siguieran sentados.
    Ah, y muchas gracias y enhorabuena a quien haya llegado leyendo hasta aquí, que serán pocos. Alguien me dijo hace unos días tras leer un texto mío, que si “con este lenguaje pretendíamos llegar a las bases, apañados estamos”. Lo que pasa es que yo no pretendo llegar a las bases porque ya me siento en ellas. Esa mezcla liberal-parlamentaria (neoliberal) de la política con la pedagogía me da mucha grima: aquello del político profesional que cuando pierde unas elecciones dice que no ha sabido explicar sus políticas. Suele pasar que la gente las ha entendido sin necesidad de sus explicaciones. Se trata de entender el mundo y de entendernos entre nosotros. No de pretender que se tiene el privilegio de un conocimiento consumado y cometer la petulancia de ir a explicárselo a alguien. Las cosas están muy poco claras. Que sea así, no es bueno ni malo: es real. Lo malo sería que alguien quisiera hacer creer que sí lo están.

     (No dejen de ver este vídeo. Es muy esclarecedor):




    (Por supuesto, no es la primera vez que me intereso por estos temas, así que si a alguien le parece sugerente mi planteamiento, también puede ir a esta otra entrada... "¿Qué psicoanálisis para el populismo?")

miércoles, 6 de mayo de 2015

Cambiar de jerga no es cambiar de discurso: sobre el intento de colonizar el campo crítico por parte de la cúpula de Podemos.

( Son algunas acotaciones al artículo “Bienvenido, Juan Carlos Monedero” http://vlcnoticias.com/bienvenido-juan-carlos-monedero que publiqué el lunes 4 de mayo y que sugiero leer antes que este texto, para comprender algunas de sus alusiones)

El otro día va y dimite Juan Carlos Monedero profiriendo amargas quejas sobre la deriva y las actitudes de la cúpula dirigente de Podemos. Al poco, Pablo Iglesias publicó un artículo donde parecía recuperar las esencias gramscianas y un lenguaje combativo que pretendia alejarse del descafeinamiento de la centralidad del tablero. Algunos compañeros han creído ver un “cambio de discurso” en el núcleo dirigente de Podemos desde los postulados hegemonistas, de los que se suele hacer responsable a Íñigo Errejón, y que, buscando generar un nuevo impulso indican un posible cambio en el modo de hacer política.

La verdad yo no puedo ser tan optimista. Yo lo que veo es un intento de invasión semántica, bajo la forma de un cambio de lenguaje (un recambio del cambio semántico), que pretende tomar lo que se considera territorio enemigo –o al menos hostil dentro del mismo Podemos. Quiero decir, que un cambio de tono –y de batería retórica, y de arsenal argumentativo- no es suficiente si no hay un cambio del Dispositivo que permita que todas esas cosas resuenen de otro lugar y de otra manera. Pablo Iglesias y su equipo lo saben bien, por eso da una de cal y otra de arena. Se han pasado años clamando contra la vieja retórica de la izquierda que distanciaba a la gente –cosa de la cual en absoluto discrepo, sino todo lo contrario- y ahora no tienen reparo en utilizarla porque la saben presa de un Dispositivo que la cauteriza. Ese dispositivo sólo resuena en dos tonos: qué bueno es Pablo, qué malo es Pablo. Sólo depende de quién lo escuche, al margen de cualquier contenido semántico que se vehicule. Por eso, Lacan decía que “la verdad adormece o despierta dependiendo del tono en el que sea dicha”. Y el Dispositivo -el modelo organizativo y comunicativo- del que Podemos se ha dotado, como la retórica de la vieja izquierda, está hecho para adormecer pese a la verdad. También el de todos los demás partidos del sistema, evidentemente.

¿Por qué, pues, este viraje semántico que no enunciativo, de contenido que no de sentido, de semántica que no de sintaxis, de escenografía que no de modelo, de lenguaje que no de discurso, de significantes flotantes que no de significantes vacíos, de sustantivos y adjetivos (banalmente, de terminología) que no de gramática? Pues yo creo que se ha de leer más en clave interna que externa. Evidentemente, centrándose en lo mediático y en lo electoral, Podemos ha estado viendo que ha perdido mucho terreno en la calle, en implantación social. Pero también se ha dado cuenta, que a base de descafeinar el contenido de su propuestas para que no fueran expulsadas del tablero comunicativo, que han considerado como “campo único de enunciación” también están perdiendo la batalla ideológica y teórica. En un lado, al banalizarse y depotenciar su discurso por no salirse del escaparate. El escapartista –conocido también como “dueño del tablero”- ha continuado su estrategia comercial y ha colocado al lado un producto de otra marca que ha decidido publicitar como similar e intercambiable con el primero y que es conocido el bazar político como Ciudadanos. Cosas de jugar al branding y a los intangibles corporativos.


Bien. Eso de cara al exterior mediático-electoral. Pero hay una segunda vertiente. Evidentemente, derrotados pero no vencidos, los críticos han seguido construyendo pensamiento, publicando en prensa, en blogs, etc. La promesa del núcleo promotor fue ganar las elecciones con una voz monocorde y unificada. Y las últimas cifras no son halagüeñas en ese sentido. Se puede sacar una aceptable representación, pero ya no se compite con Rajoy, sino con tres fuerzas políticas estatales y quedar terceros o cuartos es muy pobre oferta para la gente empoderada a la que se le pidió que dejara de pensar por su cuenta y de tomar la iniciativa y se dejara representar íntegramente por el nuevo Consejo Ciudadano. Nueva forma de militancia, lo llamaban. En fin, modernísimo.

El caso es que si las voces críticas arrinconadas no han dejado de seguir generando pensamiento, los intelectuales orgánicos sí han seguido la pauta establecida. Han tenido a su disposición televisiones, medios escritos, estructuras de partido y perfiles de los medios sociales seguidísimos y muy nutridos de fervorosos followers que los convertían en virales entre vítores, aplausos, likes, favs y retuits. Ahora bien, su función no ha sido pensar sino difundir y legitimar. Y, por supuesto, rebatir el pensamiento que se oponía a la cúpula validando a Pablo Iglesias y sus más cercanos colaboradores –Claro que Podemos, para entendernos- como el nuevo sujeto supuesto al saber de la política. Y lo han hecho de formas, que siendo generosos, diremos que han sido algo deficientes. La primera, un viejo recurso conservador: la ridiculización y la sátira. Recuerdo que poco después de las europeas se citaba a Laclau haciendo referencia a que se debía cargar con la “cruz” del populismo, intentando emular la épica del martirio cristiano. Poco parecen saber del asunto, porque pocos historiadores del dogma cristiano dejarían de reconocerme que la apologética y la patrística, precisamente, se construyeron en buena medida contra la sátira conservadora de los paganos y de los "intelectuales orgánicos" de Roma. La sátira, la ridiculización, las acusaciones de oscuros deseos de poder y promoción narcisista son un arma de doble filo. Y, además, en el CC no contaban precisamente con un Swift o un Quevedo, un Juvenal, o un Marcial. Vamos que el perfil humorístico de los apologetas ha sido estos meses realmente bajo y la falta de ingenio de sus descalificaciones, a veces, patética.

Pero tampoco contaban con un Cicerón, precisamente. Cuando se han puesto a intentar contra-argumentar han intentado mezclar a Maquiavelo con Lacan, a Carl Schmitt con Lenin, a Hobbes con Green Peace, Judith Butler y Naomi Klein y cosas por el estilo, al grito de "¡textaco!" en sus perfiles de Facebook. Más patético aún ha sido el intento de adjudicarles a los críticos, además de oscuras intenciones de autopromoción, fuentes de autoridad absolutamente fabulosas. Recuerdo una torpísima pirueta retórica -de esas que duelen de vergüenza ajena- cuando leí que los que crítitcabamos los usos mediáticos de la cúpula es que estábamos en contra del uso político del espectáculo y se nos acusaba de ser debordianos delirantes. Era otro intento de confinamiento enunciantivo: "ya sé desde siempre quién eres, qué piensas, qué intereses te animan y todo lo que has leído desde pequeñito que yo también y soy más listo y moderno que tú". Miren, no. Yo estoy en contra de los usos tertulianos, no en contra de la representación siempre que no aspire a ser totalitaria. Por eso, en el artículo que he citado al comienzo, he metido, viniera a cuento o no, una cita de Noël Burch y he explicado porqué desde el análisis comunicativo, semiótico, discursivo y fílmico es muy difícil simpatizar con los usos mediáticos del comando así llamado.


 El colmo ha sido cuando, echando mano del manual de autoayuda, han empezado a hablar del derecho a la alegría y de que en política no se debe estar por interés o por sentido del deber, sino para “crecer” personalmente. Vamos, que teníamos que apoyar políticamente a un partido para fortalecer nuestra autoestima y la de sus líderes, como si no hubiera gente muriéndose de hambre, desahuciada o jóvenes teniendo que emigrar por centenares de miles. Creo recordar que ése precisamente era el argumentario según el cual había que ganar las elecciones en plan guerra relámpago y dejarse de zarandajas asamblearias y gestualidades del viejo activismo, que es la forma que la segunda fila (no lo he visto en la primera, sinceramente) del CC estatal, para ganar puntos, tenía de referirse a la horizontalidad organizativa y a la democracia radical.

Bien, visto todo esto, ¿por qué he escrito yo mi última columna y cómo interpreto tanto la dimisión de Juan Carlos Monedero como el último artículo del Secretario General? Evidentemente, carezco de cualquier información privilegiada y no me muevo en el "interior del monstruo" (estoy citando un mensaje que recibí ayer, vid. más abajo) que es la política electoral. Pero, "como todo el mundo sabe" creo en la suficiencia de lo obvio. Y la dimisión de Monedero, sus declaraciones inmediatamente anteriores y la respuesta periodística subsiguiente de Pablo Iglesias me dan a entender que, aunque jamás lo reconocerán explícitamente, y de hecho ya han hecho declaraciones y han encargado artículos a sus escribanos de confianza recalcando que están en la línea correcta, se han dado perfecta cuenta de que llevan camino errado. Porque no es lo mismo quedar terceros o cuartos en unas primeras elecciones con una apuesta de crecimiento de la implantación social y de la multitud (a no confundir con “masa”) crítica, que quedar en el mismo lugar con una apuesta personalista y mediática. En el primer caso, se trataría de un prometedor crecimiento. En el segundo, puede ser una debacle desesperanzadora, porque se había prometido lo contrario y las posibilidades de rectificación de esa apuesta, deglutida por la agenda mediática son mímimas.

La estrategia es, pues, dando algunas de cal con las de arena, intentar el asalto colonizador al campo crítico apropiándose de lo que ellos creen que es su semántica. Eso parece haber hecho Monedero con su dimisión. Por eso he titulado “bienvenido” mi artículo, para recordar que no es un invento ni una genialidad de la cúpula, sino que muchos ya estábamos aquí, y algunos con una lucidez creativa, combativa y muy constructiva. Que la estrategia va por ahí, me lo ratifica –y esto no es una información privilegiada, sólo privada, perdóneseme el personalismo de este párrafo- que a los minutos de aparecer mi columna recibiera un mensaje en el móvil sugiriéndome tomar un apacible y prometedor café de alguien de la esfera de CQP que ha estado rechazando, ninguneando, o delegando a terceros para no mancharse las manos, mis ofrecimientos, que los ha habido y lo he reconocido siempre, para colaborar con Podemos en mi entorno más cercano. Y hasta aquí puedo leer. Por supuesto, esta vez, yo rechacé la invitación. Supongo que no se aclaran muy bien con alguien que sólo quiere sumar sin esperar prebendas o cargos a cambio y por lo tanto es muy difícil conseguir que no diga lo que piensa. Que no soy de fiar, vaya. Y, como yo, "otros muchos", obviamente.

Por eso digo que este intento de asalto colonizador a la semántica del disidente no implica un cambio de discurso. En absoluto. Y por eso le añadí un apéndice a mi artículo, en una operación que periodísticamente puede ser considerada como rocambolesca, hablando de que si no se cambia el dispositivo y sólo se cambia la jerga no estamos cambiando nada radicalmente, sino haciendo maquillaje. Si no hay una refundación organizativa de Podemos ya me pueden hablar de derribar el capitalismo en dos días. Puro ruido táctico. Me interesa mucho más la voz que las palabras, el empoderamiento organizativo, la multitud reconociéndose, que los programas y las diatribas. Porque los programas no son más que el sometimiento de la acción política a la forma, al dispositivo, del contrato capitalista. Y en un entorno neoliberal, nada más fácil que violar un contrato.
 

Decía Lacan, probablemente el pensador –que no filósofo- más consistente, más radical y más subversivo que conozco -y que por eso desconfió siempre de la “claridad”- que “El amor es signo de que se cambia de discurso” Y, además, advirtió que “El goce del Otro no es signo de amor”. Son dos sentencias de una lógica simple y aplastante. La primera es una indicación técnica: es el amor el signo que puede detectar el analista de que el sujeto –por medio de la transferencia- ha cambiado de dispositivo y ha pasado del Discurso del Amo –del todo igual para todos- al Discurso del Analista en el que se deja actuar por el objeto causa de su deseo (el “objeto a” lo matemizó Lacan) y cesa de intentar que el Amo presione al saber para producírselo. Es decir, pasa de articular su goce en un demanda que necesita de un amo que la descifre (que le dé sentido) a tratar con el goce, con el sinthome desde la responsabilidad subjetiva. Es el principio de cualquier emancipación. Para entender la segunda sentencia no hace falta tanta teoría: lo entiende cualquiera a quien le hayan roto alguna vez el corazón.

Entiendo que muchos que se vean reconocidos se desentiendan de hacerlo público y explícito, porque en política siempre se puede tener que pactar y no es bueno quemar las naves. Yo no es que las queme, es que no tengo. Ya sabemos la afición que tradicionalmente tenemos los españoles a quemar o mandar a luchar contra los elementos a las “máquinas de guerra”.

Por mi parte, puedo asegurar que este texto es light en comparación con algunas cosas que he leído descalificando a los críticos desde los politólogos de la segunda fila del Consejo Ciudadano de Podemos. Y no hablemos ya de los hooligans y palmeros. Insultos verdaderamente vergonzosos, muchas veces. Unas por el nombre del interpelado (ad hominem), otras operando por el subtexto (a buen entendedor…) Lo que pasa es que si se faltan ellos lo hacen con el enemigo, si criticamos o disentimos los demás, lo hacemos con el mismo Podemos en carne viviente. Vamos, que hacemos daño electoral. Lo de Mondero, no. Que ha sido sin querer. Yo he optado por no citar a nadie ni a favor ni en contra. Supongo que habré hecho bien.


Les dejo con un toque berlanguiano, para que se vea que no soy nada debordiano.