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lunes, 29 de enero de 2018

Contra todo pronóstico: por una vindicación de la clase media.


Anotaciones en Facebook en este mes de enero.

De la multitud.




* La multitud no existe: hay que hacerla existir despojándola de su identificación con la masa idiota. Pretender destilar una masa directamente en un pueblo, privándola de su cuerpo obscuro, de su propia sombra, ha sido un vano intento. El desbordamiento populista ha acabado elevando a Ciudadanos por encima del PP, precisamente, porque esa masa, al empezar a separarse de su Ideal ha visto su propia sombra y ha acabado asustándose. La sombra que proyectó la masa española desidentificada fue el pueblo catalán, pueblo obscuro donde los haya, terriblemente opaco para la mentalidad general de los españoles. Cec/Podemos se limitó a cantarle una nana transversal para que no se asustara del Coco. Es algo muy distinto a hacer ver que esa sombra no era un monstruo y ponerse a su estela para contribuir a conducirla al común. El común tampoco existe, como la multitud. Hay que hacerlo existir a partir de la obscuridad multitudinaria, núcleo éxtimo de cualquier pueblo. 15 de enero.






* La clave del éxito del neoliberalismo es presentarnos un mundo extraordinariamente complicado y luego convencernos de que "podemos" (sobre)vivir en él con un planteamiento sorprendentemente simple. La realidad es un Otro complejo pero completo, calculable. Sólo nos hace falta un Sujeto Supuesto al Saber que nos guíe. Ese sujeto toma el nombre genérico de "profesional": médico, abogado, ingeniero, psicólogo, coach y tantos otros son su variantes. El mercado nos da fácil y público acceso a ellos. El tertuliano y el líder político pertenecen a la categoría de pleno derecho. "Sí se puede" es una mentira esencial: sí se puede triunfar en lo personal y, subsidiariamente, en lo colectivo. El problema es que para trasladar ese planteamiento desde el éxito -personal- a la justicia -social- el universalismo público es un puente insoslayable y en cuanto entramos en él nos damos cuenta de que lo complejo es incompatible con lo completo. El Podemos se convierte entonces en impotencia. Dice el psicoanálisis que la cura es el paso de la impotencia a la imposibilidad. Si conseguimos cernir cuál es la imposibilidad que está en el núcleo del "Sí podemos" habremos convertido una mentira en una ficción, esto es, en una hipótesis con posibilidades de actuar como verdad y desbordar el statu quo. El Podemos proto-populista del núcleo irradiador funcionó justamente al revés: al postularse como sujeto supuesto al saber intentó traducir la mentira en acción ofreciendo como única prueba de la validez de la hipótesis su éxito empírico, es decir, público y demostrable cuantitativamente, que es como entiende la verdad el neoliberalismo, para el cual el único campo de incidencia de la verdad en lo real es el la cuota mercantil. Se trataba de deconstruir la mentira, no de reconstruirla hiperbólicamente en ámbito de la política, que quedaba así subsumida en una subespecie más del mercado global. Si me ha interesado el "procés" con todos sus disparates incluidos es porque me ha parecido que hacía justamente ese trayecto al que Podemos se negó. Apostando por sostener la mentira -el sí podemos conseguir la independencia por una vía legislativa democrática- han desenmascarado a todos los sujetos que se auto-atribuían saber y la han deconstruido al negarle su objetividad en el éxito e inocularle, a través del fracaso transitorio, la dosis de subjetividad necesaria para hacerla operativa como verdad a partir de los fragmentos de la mentira convertidos en ficción. Lo he dicho alguna vez: si algo lo entiende todo el mundo es mentira. Lo enigmático, como semblante de lo contingente y lo complejo, es una vía mucho más efectiva hacia el desbordamiento, aunque sea rotundamente impredecible y, por tanto, indemostrable. La claridad es enemiga de luz. 26 de enero.







De la clase Media.

* Yo creo que la tarea más urgentemente revolucionaria es perfilar para la clase media -que es una categoría "del semblante", esto es, según se mire, imaginaria o simbólica, en nigún caso real o "material"- horizontes vitales que diverjan de la forma empresa y del consumo. Eso acabaría, con el capitalismo seguro, porque es dar en la misma línea de flotación del neoliberalismo como estructura cosmovisionaria y existencial: la identificación de lo individual con lo empresarial. Ha sido la forma habitual de matar lo común como opción vital: o público o privado. Y la clase obrera no ha sabido encontrar la solución. Está por inventar y es urgente. Un yo débil, que se excluya del branding. La conciencia -de clase- ha demostrado no ser un adecuado sustituto del Yo, por eso lo ha hiperbolizado. La conciencia no ha podido erradicar lo yoico. El camino debe de ir por otra parte, deduzco.Descripción: https://static.xx.fbcdn.net/images/emoji.php/v9/f8d/1.5/16/1f914.png 28 de enero.



* Probablemente, la clase antagónica de la vieja burguesía industrial fordista, hasta la fase imperialista de las multinacionales, fuera en efecto la clase obrera. Pero en esta época de capitales financieros postfordistas e "intanglibles" la clase antagónica de las élites globales tal vez sea esa vocinglera y virtuosista clase media de la que hablaba Virno, más que la clase obrera integrada y sindicada. Marx inoculó el veneno del dogma cuando insistió en que tenía que haber una clase "antagónica" de la dominante y solo una (en La Ideología Alemana, es donde creo yo que se ve esto más claramente): los esclavos en el Mundo Antiguo greco-latino, el proletariado en el capitalismo industrial. Y esa rémora, con su correlativa ética de la conciencia de clase, la ha ido arrastrando la izquierda ortodoxa a lo largo de los dos últimos siglos. El populismo se supone que era una alternativa, pero el inmanentismo de lo común (Negri, etc.), también. Sin embargo, el populismo y el activismo anticapitalista europeo, en cuanto surge la más mínima duda vuelve al viejo planteamiento obrerista. Es una cuestión de "comunidad de goce", de repugnancia por los gustos y placeres de la clase media. Insisto, si a esa clase pinzada socialmente se le abrieran expectativas vitales distintas del mercado, tanto laboral como de consumo, podríamos encontrarnos con un vuelco cosmovisionario anti-capitalista sin precedentes. Eso creo yo, al menos. Y como hipótesis creo que vale la pena detenerse en ella y contemplarla con alguna seriedad. Si no se baila no es la revolución de casi nadie. Pese a Belén Esteban y pese a Oprah Winfrey. Pese a que la clase media esté saturada de goces mediocres, que es el mercado el que los propicia: venderse para poder comprar. Comprar para hacer "self-branding" y poder volver a venderse....
(Continúa el estado anterior a éste, en mi muro) 28 de enero.




* El problema, siempre es lo que el psicoanálisis llama "el goce" que es una fisura insuperable en la identificación. De ahí la fragmentación infinita de la izquierda: no goza exactamente de lo mismo que yo, no es como yo, es mi enemigo, le odio, etc...




* Por cierto, la misantropía puede ser, perfectamente, concebida como un paso lógico hacia la emancipación si la categoría de lo "antrópico", de lo "humano", ha sido usurpada por su sentido ilustrado y burgués. Tal vez, haya que aborrecer transitoriamente a esta humanidad para poder soñar, prefigurar, otra.
(En respuesta a un estimulante apotegma de Jose Mari Rueda Santiago: NO ES CLASISMO INTELECTUAL, ES PURA Y SIMPLE ESTUPEFACCION. PERDON POR LA MISANTROPIA.) 29 de enero.




* El odio es muy sano mientras no eche raíces... Y, en efecto, el socialismo bolchevique también me parece a mí una simple variante estatalista del capitalismo industrial... 29 de enero.


* De las socieades disciplinarias a las sociedades de control. El tono del jefe es el mismo: antes al servicio de la hipocresía, ahora al servicio del cinismo. El empleado, ante la hipocresía, podía someterse con semblante solemne o rebelarse, al
menos, en su fuero interno. Lo más normal es que el empleado actual, sumiso al cinismo neoliberal de los que le dominan, muera de alegría y admiración. El progreso es una fuerza imparable. Efectivamente, el precario, frente al proletario, ha alcanzado las más altas cimas de la miseria. La única esperanza es que la posible rebelión deberá advenir por un punto de catástrofe, por un salto topológico, verdaderamente revolucionario y no podrá ser reciclado sindicalmente como la solemne y severa protesta de la clase trabajadora industrial, que no es sino la otra cara -la cruz, si se prefiere- de la moral burguesa del buen muchacho trabajador que medra con su esfuerzo. Ya no merecerá la pena ser bueno, porque será imposible ocultarse que la imbecilidad es indisoluble de la bondad en la era neoliberal. El capitalismo ha hecho su apuesta cínica. Y tiene su riesgo. Ya veremos.🤔🧐😎 31 de enero.





Del sentimentalismo neoliberal.



*Oprah Wimfrey es el más claro ejemplo, casi la inventora, de ese nuevo sentimentalismo "gentrificado" y mediatizado que es que ha sido el instrumento esencial del nuevo espíritu del capitalismo para tener a las masas colaborando entusiásticamente con el sistema que las explota, degrada y oprime. El trinomio autoestima, ilusión, éxito, con el talento como incógnita en cuanto implementemos ese trinomio fantástico en la ecuación de la vida. Es la quintaesencia, la encarnación viva, de ese enclave exacto donde el patriarcado y el neoliberalismo se encuentran y con-funden en el sentimentalismo maternal y machista. Es la madre buena que nombra al padre para que éste encarne la ley ¿Hay algo más que decir? ¿En serio alguien se la toma como una alternativa a "ideológica" a Trump? Son la cara liberal-lacrimógena y la cara brutal-fascista de la sentimentalidad contemporánea. Son perfectamente solidarios en su función sistémica y perfectamente aptos para alternarse en el poder sin que nada cambie. Son productos de la emoción mediatizada y digitalizada del ciudadano occidental, a solas con su pulsión y agradecido a cualquiera que le dé a su miseria un cauce sentimental en que encauzarla y legitimarla. Ambos son maestros de convertir la pulsión en espectáculo para permitirle repetir su sucio bucle. Es falsa toda pasión que obtura el deseo y bloquea la libertad, la posibilidad de emanciparse del amo dejando de sostenerlo. Onanismo electoral alterno. Emoción, me gusta la palabra, gentrificada, homogeneizada, estandarizada. Yo le pondría fin a la discusión aquí. Con todo placer. 12 de enero.






* El fascismo cotidiano, la prepotencia violenta, el odio a lo distinto, por un lado,y el sentimentalismo de la autoestima, el talento, el éxito personal, el porque yo lo valgo y el empoderamiento individual no son dos visiones del mundo enfrentadas, sino la cara y la cruz de la misma moneda neoliberal. Los personajes de uno y otro tipo te contestarán a cualquier protesta contra su asertividad totalitaria e individualista: es mi opinión y basta. Te lo contestarán Belén Estaban y Sostres. Ambos sujetos, el xenófobo machista y el sentimental inmediatista son individualistas tremendos que se presentan como enfrentados con un mundo hostil al que deben de derrotar y que sólo se acuerdan a lo colectivo para ganar elecciones que perpetúen el statu quo. Oprah no es la alternativa a Trump, es su partner imprescindible. No necesitamos una tercera vía. La única opción política decente pasa por que descarrile el tren. 13 de enero.







Del sexismo.

* Catherine, querida: yo creo que el "galanteo" no morirá nunca, porque es la esencia de la seducción. Y la capacidad de seducir y ser seducido es lo que nos distingue como especie. Todo galanteo es una importunidad, en efecto. Y es bueno que asi sea, porque lo inoportuno nos saca de nuestra zona de confort. Y eso está bien. Fíjate lo importunado que se siente cualquier varoncito machirulo cuando un gay le tira los tejos. Muy pedagógica la situación para él. Si es lo bastante hétero y lo bastante macho, todavía se siente más importunado si quien lo requiebra y muestra deseo es una mujer. Claro, tiene que estar a la altura y huir no es opción. Por eso, o muere de vergüenza o pasa a interpretar la seducción como invitación a la violencia, el requiebro como procacidad. Y pasa lo que pasa.
A mí me gusta el galanteo. Me gustó ejercerlo y que lo ejercieran conmigo, que algo tendrá el agua cuando alguna vez la han bendecido. Pero convendrás conmigo que el galanteo es un rito simbólico y por lo tanto cambia con el tiempo. La poesía trovadoresca y el amor cortés fueron un claro avance para la dignidad de las mujeres si lo comparamos con la brutalidad feudal y el derecho de pernada, pero convendremos que la burguesía, cuando pudo reinar, convirtió esos códigos en una trampa mortal contra el deseo, contra libertad de desear, de las mujeres. Pues ahora pasa igual. Las mujeres ejerciendo su libertad y los y las no heterosexuales desenvolviéndose con naturalidad en el espacio público nos han descubierto cuánta brutalidad bárbara, opresiva y feudal había en el galanteo masculino heterosexual cuando éste era la única posibilidad admitida y no había con qué compararlo. Ahora que las mujeres no tienen por qué esperar, ni mucho menos por qué asentir, el viejo galanteo masculino desvela cuánto tenía de abuso de poder y de brutalidad. Las cosas cambian. Bueno es observar cómo. Nada a favor del puritanismo por mi parte. Ni creo que no signifique siempre no, en el juego de la seducción. Pero cualquier persona sabia y decente (incluidos los hombres a los que les gustan las mujeres, que haberlos haylos) sabe que en caso de duda, lo que se hace el volver a preguntar. Sí, es importuno. Pero otra cosa es una inadmisible violación. No estoy contra el derecho a importunar. Estoy, eso sí, a favor de que esté equitativamente repartido. Los hombres tienen derecho a importunar, te concedo. Y las mujeres también. La diferencia entre la importunidad y la violación, la vejación o el insulto son claras. Un no sé qué quiere es elegantísimo. Un ya sé lo que vas buscando, no. Y las calabazas, al horno, están estupendas. Lo dice uno que se ha comido unas cuantas en esta vida, pero que ha intentado que no fueran una monodieta. Derecho a importunar, puede. Obligación de aceptar decorosamente el rechazo y largarse con la música a otra parte, eso es inexcusable. Hasta siembre Belle de Jour. 12 de enero.








* "La oposición quiere multar a empresas que paguen más a hombres que a mujeres". Titular de El País. Ejem, ¿la noticia no sería mejor al revés?: "La mayoría de partidos quiere multar a las empresas que paguen menos a las mujeres que a los hombres". Cuando te pasas a facha, te pasas de facha. Meter la directa es lo que tiene. Y haces un titular sesgado hacia el conservadiursimo más rancio cuando no hacía falta alguna. De hecho, hasta en el sujeto se equivocan, porque luego dicen que el PP también estaría a favor de la medida. Como lo dicen ellos, parece de Intereconomía o Libertad Digital: suena a escándalo con una intolerable pretensión feminazi, a "hasta ahí podíamos llegar" Me parece más ajustada la versión que doy yo, ¿no? En cuestiones ideológicas, el orden de los factores altera el producto siempre. Empiezas haciendo anti-catalanismo y acabas así, facha por instinto. Lo he visto en Azúa, en Sostres, en Espada, en tantos otros... No me extraña. 20 de enero.






* Es el problema de los abordajes transversales, de cuotas, marcos y roles, que soslayan la sintaxis, la articulación concreta y material de los elementos significantes, que es la que produce el sentido. Dicho en román paladino, no se puede hoy por hoy hacer una serie satírica e irónica sobre mujeres de la forma descarnada en que Big Bang Theory se ceba con un grupo de frikis hombres porque sería inmediatamente señalada como sexista, probablemente con razón. Pero, claro, luego hay quien sale diciendo que en BBT los protagonistas son hombres y las mujeres tienen roles secundarios. Evidentemente, la pescadilla se muerde la cola -espero que no se interprete mal la palabra "cola" ¿No será que para algun@s inconscientes colaboradores del neoliberalismo más cuantitativamente totalitario los grandes enemigos son la ironía y el sarcasmo? Pregunto. Yo sigo pensando que no hay actitud más fálica que la fobia al pensamieno y a la sensibilidad complejas. Para mí, eso es lo más machista de todo.
(Respuesta que he dado sobre el supuesto machismo de BBT en otro hilo)






De la Pedagogía.

 






*Es justo al contrario. Es la subordinación acrítica creciente de la Universidad a la empresa (por no utilizar el eufemismo "mundo laboral") el que ha la está sumiendo en un empobrecimiento intelectual creciente. Los alumnos se quejan de todo lo que no sea útil para que sean explotados como sumisísimos y eficacísimos esclavos, es decir, de todo lo que se les puede enseñar para construir una conciencia crítica y no para hacerlos productores eficaces. Un productor empobrecido intelectualmente es la mejor carne de cañón para las filas del precariado. El problema es la efepeización de la universidad, su sumisión a los intereses empresariales y no a los sociales. Al menos, es mi opinión.
(Una respuesta que he dado en otro hilo. Alguien se quejaba de que los alumnos protestaban por tener que leer cosas complicadas y alguien contestaba :O .O que eso tenía que ver la falta de conexión de la Universidad con el mundo laboral) 8 de enero.









* Si un loro aprende a pedir socorro porque lo han convertido en un loro, hemos ganado mucho. Para mí la pedagogía es destitución subjetiva, única puerta abierta a la imaginación. Que aprendan a ver que han sido construidos como sujetos y se desplacen de esa posición. Casi todos mis alumnos repiten ideas sobadísimas creyendo que es su opinión, cuando son topicazos. 27 de enero.


De la Derecha, a veces extrema.



* Yo tengo dos recuerdos "no mediados tecnológicamente" con Francisco Camps. El primero, en mi despacho de la Filmo. Vino a verme. En serio. Nada más ser nombrado Conseller de Cultura y etc. se pasó por el Rialto a presentarse. Por la tarde, él solo -quiero decir sin séquito ni escolta- y a una hora discreta. Los del PP eran nuevos en eso de mandar por medio de unas elecciones y venían a ver al rebaño. Suponían que un montón de rojos pro Psoe a los que venían a tranquilizar. Estuvo parco y discreto, sobrio y lacónico, pero cordial. Hola hola qué tal para lo que necesites. No estábamos especialmente aterrados, porque después de los últimos años del felipolermismo, los trabajadores de la cultura ya éramos poco proclives al espanto. Bueno, dije para mis adentros, qué majo el facha éste que viene a saludar y todo. A sus antecesores no los vi nunca. Bueno, a Pilar sí, claro, pero es que era como de la familia y no cuenta. La conocía de antes y de después. Pero a Cipriano, etc., jamás estuvieron por mi despacho.
La segunda vez, debió ser un año más tarde, o tal vez unos meses. Se inauguraba la calle dedicada a mi jefe, fallecido unos meses antes: Calle del Cineasta Ricardo Muñoz Suay. Sería el año 98 o 99. La calle está en el Calatrava District, como todos los valencianos saben. Aprovechando el evento, de media mañana y con varios funcionarios rojos mirando, mucha prensa, séquito, cargos públicos y estrados y tarimas, el tío se subió a ella y soltó un mitin de veinte pares de narices sobre la gran Valencia, señalando a todas las calatravidades de alrededor: Aquí, dedicamos esta calle a Ricardo mirando al Hemisfèric, El Museo de las Ciencias, el Palau de les Arts, etc. Ya era unos meses conseller y su carrera estaba lanzada. A partir de aquí, en público sólo hablaría ya con Ecclestone, Rajoy, Fernando Alonso y los de la Copa América. En privado con el Bigotes. Y oye, si el Bigotes canta, me he dicho, yo también, tú. En efecto, tuve una conversación de 60 o 70 segundos con él. El matao del bibliotecario de la filmo había alcanzado las más altas cimas de la miseria. ¿Es pa contarlo o no? Por cierto, a mí en B no se me pagó ni un cortao, ni una empanadilla de pisto, ni unas rosquilletas, ni nada. Y la hora era ideal para eso. En fin, que cuando uno nace pa martillo, del cielo le caen los clavos. A mí no me intenta sobornar ni Camps. Soy un pelagatos. 20 de enero.




* Por cierto, en Madrid no sé qué de unas drag en la cabalgata de Vallecas y allí tienes al PP y a Cs a pie del cañón, velando por la ortodoxia católica, difamando, exagerando y simulando un escándalo que no sienten -si no lo sienten por la corrupción, ¿cómo lo van a sentir por una cabalgata?- a ver si rascan algo. En Catalunya, pues ahí tenemos a Arrimadas y Rivera como martillo de independentistas y nada nuevo que contar. Pero en Valencia se va a montar una cabalgata alternativa en día 7 con tres reinas magas (republicanas, dicen) y sólo salta España 2000. ¿Es esto una mala noticia para los valencianos? Si salta la ultraderecha es porque tanto en València como en el resto del PV, el PP y Cs ni están ni se les espera. Iba a decir esto cuando me he percatado que fuera de Bonig (a la que en España no conoce nadie y en su casa esperemos que, por lo menos, le abran la puerta a la hora de comer) no sabía quiénes eran los líderes de PP y C's ni en mi ciudad ni en mi Comunidad. En serio. Los he tenido que buscar en Google y he acertado a la tercera, porque no salen ni en la sección de noticias y me he tenido que ir a la página del ayuntamiento y a la de Les Corts. ¿Es pues una mala noticia para los valencianos el protagonismo mediático de la ultraderecha? Pues según cómo se mire. Lo mismo pasó el 9 d'Octubre: no había oposición institucional de derechas y tuvieron que salvarles los muebles los neonazis. Mala, cualquier expresión fascista, sí. Pero en este caso demuestra que la derecha valenciana está de cuerpo ausente. Y a mí eso no me parece tan mal. Más que nada porque no veo a nadie que pueda sacar rentabilidad electoral a estas cosas. Espero, eso sí, que no maten o hieran a nadie. Pero por lo demás, la sensación es de que cabalgamos -si me callo el chiste reviento, aunque siempre nos parezca -es nuestro derecho- que poquito y mal.
Hablando de chistes, esto le puede pasar a cualquier contra-manifestante anti-magas en la escuela de la penitenciaria:

Espero que hayas estudiado para el examen de historia.
- No lo dude profesor.
- Bien, háblame del Tercer Reich.
- Fácil, ese fue el que llevó mirra

Parece que en cuestiones de Historia se trabucan un poco, porque quién y cómo fueran vestidos los que fueron a adorar a un niño judío hijo de un carpintero no debería importarles tanto, precisamente a ellos.

Respecto a lo de las cabalgatas, os dejo abajo en comentario lo que colgué en el blog hace dos años con aquello "No te lo perdonaré jamás" Creo que aún vale. 5 de enero.




De que ya se acabó la crisis.


*¿Por qué cuando pasan cosas como la de la AP6 ya nadie pronuncia la palabra recortes? Gran victoria ideológica de un PP que nos está llevando al tercer mundo a marchas forzadas. No es una cuestión de irreponsabilidad, es una cuestión de austericidio. No ha cambiado nada sustancial en los últimos 10 años, recuerdo. 7 de enero.




* FITCHos de mala madre, o FITCHos inmundos. Lo que prefiráis. Que España ya está de nuevo donde estaba, dicen. Acojonaos Reyes Católicos, que ya llegamos. Torquemada era un niño de teta comparado con las agencias de calificación neoliberales. Estos, pa darte el nihil obstat, matan y condenan a la miseria a millones. El potro, un juguete comparado con la estadística y las primas de riesgo. Herramientas para el genocidio sin paliativos. Ah, y que lo de Cataluña (con ñ) no es ná. Bueno, esa es la versión del Telediario de la 1, porque, como todo el mundo sabe, estos informes se escriben con teclados que no tienen la ñ. Muy patriótico todo. La prima de riesgo de Tabarnia debe estar por los suelos, por cierto. Muy fiable.Como la de Cuencalcete. 20 de enero.




*Según Fitch, Catalunya tiene una prima de riesgo altísima. En su hermanastra Tabarnia, sin embargo, atan los perros con longanizas. Con butifarra, no, que es poco español. Con chorizos, tampoco, no se vayan a creer que tienen algo que ver con el PP. Con el embutido, bromas las justas. Curioso que dos hermanastras tengan primas tan distintas. Y primos. ¿Verdad? 20 de enero.

De Ciudadanos.



















De Puigdemont.


La Historia es lo que tiene. A veces, un tipo sin especial valía personal, minúsculo existencialmente, incluso limitado cognitivamente, es elegido por ella para encarnar la dignidad y la identidad toda de un pueblo. Qué le vamos a hacer. El caso de Puigdemont parece obvio en ese sentido. Ahora bien, desde instancias españolistas harían bien en no señalar mucho con el dedo, porque si la dignidad y el destino de Catalunya se han encarnado caprichosamente en Carles Puigdemont, por insignificante que pueda éste paracer a quienes no reconocen esa dignidad e identidad y por lo tanto vean solo a un no muy notable ser humano, resulta que la España contemporánea se fundó encarnando su dignidad en alguien mucho más despreciable moral, física e intelectualemente, como fue Fernando VII por quien algunos españoles dieron la vida a principios del Siglo XIX. Y la segunda refundación de España se hizo se hizo sobre otro sujeto más bien poco vistoso más allá de su destino político y mucho más despreciable desde el punto de vista ético que Puigdemont y muchísimo más dañino para la población a la que le tocó gobernar, como fue el general Franco. En fin, que nadie más que un español debería de ser comprensivo con la dignidad histórica y política de Puigdemont, porque, además, desde un punto de vista político y moral es mucho menos despreciable que sus dos figuras españolas análogas. A diferencia de Francia, España, Rusia e Italia, por ejemplo, al menos Catalunya no ha decidido que su identidad nacional contemporánea sea representada por un dictador sanguinario, un inmoral o un corrupto sino por un demócrata. Comparado con eso, los defectillos que le podamos encontrar los no catalanes a Puigdemont son pecata minuta. ¿No os parece? Digo yo. 30 de enero.


(Todas las fotos son de películas de Krizstof Kieslowski. Por qué, ya se verá)

sábado, 9 de septiembre de 2017

No soy un activista, ni soy un militante.

A ver, hay dos cositas para las que sé seguro que no sirvo. Por mucho que unos y otros puedan tener mi afecto y mi respeto, no tengo madera de activista sectorial a tiempo completo, pero tampoco la tengo de militante. Esto es, creo que hay que tener una mirada abierta. No he dicho holística, ni integral, ni global porque no me llega la soberbia -en este terreno, en otros puede que sí- para ello. A poco que te descuides, los tres adjetivos de la oración anterior pueden ser sinónimos de total y de total deriva totalitario.

Entonces, puedo apoyar sin reservas a los ecologistas sin necesidad de ser vegano ni decirle a la gente cómo tiene que comer o desplazarse.Hay otros condicionantes, aparte de la sanidad más o menos paranoica y de sentirse infinitamente maternal con el planeta, que influyen en cómo un sujeto decide conducir su vida. Defiendo sin dudas la igualdad de género y la mayoría de los postulados del feminismo, también, sin que ello me lleve a pensar que quien no hace de ésta la causa única de su vida es un machista terrorista y violento o una despreciable descerebrada víctima del sistema, de facto y sin matices. También creo que hacerle alguna crítica a los planteamientos feministas (en mi caso, siempre desde el punto de vista táctico y comunicativo, no desde el estratégico, político o ideológico) no implica que se deduzca de ellas que estés incurriendo en un micromachismo inconsciente porque tienes una falta de asesoramiento pedagógico. Lo que pasa es que igual que hay micromachismos hay microneoliberalismos y tampoco está de más señalarlos.

También defiendo la lengua y la cultura de mi país y su derecho a la autodeterminación, como la de los países que son hermanos  del mío. Me siento muy afín, pues, con el nacionalismo catalanista y valencianista. Pero eso no me lleva a negarme a  hablar en castellano ni mirar mal a quien lo hace, sino a defender a muerte a quien se exprese en catalán (en mi tierra solemos decir valenciano, pero es lo mismo) siempre que lo considere oportuno. Defenderé a muerte el catalán frente a las imposiciones del castellano, como defenderé el castellano -mucho más que los castellano-parlantes monolingües, sin duda- frente al inglés como lengua del poder.

Apoyo sin reservas todas la reivindicaciones LGTBI, desde siempre. Pero en casos como la maternidad subrogada no tengo  inconveniente en manifestar mis  reservas frente a algunas posturas mantenidas por algunos miembros de la parte G del colectivo. Ni pienso que los heterosexuales -hombres y  mujeres- lo seamos por mala intención o por afán de colaborar con el patriarcado sistémico. Vamos, es lo que piensan muchos derechistas españoles de los que hablamos otras lenguas en el Estado Español, que lo hacemos de mala fe. Nada que ver. Son aquellos puntos en los que se articula lo íntimo con lo común y, por tanto, el juicio político sobre ellos no digo que sea impertinente, sino simplemente parcial.

Por lo tanto, tampoco creo que se pueda decir que soy un militante al uso. Desde el lado marxista, no creo que enfocar cualquier fenómeno como un efecto de la lucha de clases nos permita un entendimiento suficiente de la realidad sin tener en cuenta muchos otros factores. Los de género, los nacionales, los ecológicos, por ejemplo. Ni tampoco pienso, desde el lado anarquista, que una acción que no lleve a la desaparición del capitalismo para mañana a primera hora de la mañana ni a la abolición del Estado para la hora de la merienda, lo más tardar, sea un acto maligno de inicua colaboración con los explotadores. Vamos, que no censuraré a nadie por tomarse una caña en vez de estar todo el rato pendiente de hacer la revolución. Ello no me impide hacerme hacerme una foto con emoción junto a una estatua de Lenin en el Metro de Moscú, puño en alto. Ni emocionarme escuchando A las Barricadas o La Internacional. Me pasa a veces con La Marsellesa también, porque toda manifestación colectiva antifascista me capta el corazón de inmediato.

¿En qué me convierte esta actitud?  No diría que en un progre, porque me aleja de ellos una posición innegociable de radicalidad, un cierto amor por la verdad en lo que tiene de complejo, esto es, en tanto en ella siempre hay una resistencia a dejarse atrapar por el saber. Esa resistencia que, tantas veces, el militante y el activista intentan ahogar con la impostación de la pulsión de muerte en forma extremismo e intolerancia profética y mesiánica (lo que tiene un relevante componente de coñazo)  y el progre, con su afecto por la levedad (lo light) y la simpleza ignorante, en un semblante de fatua felicidad y  de estar encantado de haberse conocido.

Así que probablemente sólo se me pueda definir como un simple tipo de izquierdas del montón. El problema es que a veces el montón, la multitud, no parece tal, porque a diferencia de la masa, el no ir de uniforme la hace menos visible. De todos modos, no está mal ser un izquierdista del montón. Si la hay un futuro para la humanidad, pasará por nuestras muchísimas manos. En forma de una radicalización de la democracia. Ya veréis.







La foto es mala, porque es mía. Pero la traigo porque el concepto de la escultura, en una fachada de Moscú, cerca del Bolshoi, me seduce. Un martillo y una hoz que no están entrelazados, pero que sirven de apoyo para un bello pensador. No habrá futuro si no somos capaces de admitir, que por mucha y sólida que sea nuestra base, el símbolo de nuestra unión, su andamiaje discursivo, necesitará siempre ser pensado. Que la unión de los oprimidos no es sin pensamiento, que la conciencia por sí sola no es suficiente y que esa unidad no goza de garantía ontológica alguna. La materialidad del símbolo la sostiene al sujeto. Esa es su verdad. La obligación del sujeto es pensarlo siempre. Es es la verdad del sujeto.Todavía es más emblemática la imagen en su contexto: la fachada de un centro comercial. Post-fordismo creativo en estado puro. La multitud se significa, pero a diferencia de los uniformados no prot-agoniza.

Aquí, el contexto: https://goo.gl/maps/QLWc3tSJV2z















domingo, 22 de mayo de 2016

Sobre el 15M y su Representación, en su 5º aniversario.

Son algunas reflexiones hechas en Facebook, estos días atrás.



  • Ahora que ya está acabando el día, un par de recuerdos. Yo apenas pude vivir en directo el 15M en 2011 porque justo esos días estuve de viaje en China. Mi mejor recuerdo fue en Sol, por donde pasé con Eduardo y Mercé, el día antes de coger el avión para pulsar el ambiente. Nadie podía ser consciente entonces de hasta dónde iba a llegar el fenómeno. Pero sé que sentimos una alegría enorme.
    Mi peor recuerdo, el día después de las elecciones viendo cómo algunos militantes de Psoe culpaban al 15M de que el PP ganara las elecciones. Puede que sea de las cosas más vomitivas que he visto en mi vida en el campo político. Me di cuenta lo necesario que era arrinconar a ese partido y refundar la izquierda lo más alejados posible de esa gente y del bipartidismo del régimen. Por eso, tres años después me interesé en Podemos. No era, pero era un paso. Me quedo con una reflexión: el 15M aún no ha sucedido. Aún hay que hacer que suceda. Buenas noches.
  •  Respecto a lo que le pasó ayer a Ana Pastor y a Errejón en Sol, yo ya me harté de decir que el "no nos representan" no se refería sólo al Congreso. Se refería al "mírelos cómo gozan" que diría Lacan. Al mira cómo la clase media goza del progreso neoliberal infinito. No sé de qué se asustan ahora. Esa cosita politológica de "no nos representa este partido o aquél" no es la cuestión, sino que el sistema entero es una falsa representación. El no tener líderes (esto es, rostros hipervisibles) del 15M no era una tara, como ha intentado hacer pensar el clan de Somosaguas, era su gesto más radical y subversivo. La multitud decidió tomar la plaza y la pantalla. Ir a montarles un plató a su plaza y volver a usurparles su prot-agonismo, el ser el motor y piloto de la lucha, era escupirles a la cara. Creo yo. Vamos, a la gente que pitó y gritó ayer no le hicieron falta doctorados en ciencias políticas ni en ciencias de la comunicación para ver lo evidente: que hay que conquistar "un fuera de campo", una falta en lo visible que convoque una significación donde la biopolítica neoliberal ha colocado un simulacro. No se trata de espectáculo sí o espectáculo no, que ambos son espectáculos. Sino de si dejamos en el espectáculo un lugar para la verdad o buscamos un imaginario totalitario. Como dije hace ya dos años y medio, cuando Stalin se decidió por el empalagamiento kitsch del realismo socialista y su supuesta transparencia puso las base de la debacle de la URSS como posible alternativa al capitalismo.
  •  A ver, a este chico ¿no le podría decir alguien que no está en un aula ante alumnos (situación que yo he dicho siempre que me parece de una profunda intimidad) sino que es diputado y candidato a unas nuevas elecciones?.
    Jamás se dará el caso, pero si me dedicara a la política profesional-electoral, lo primero que haría sería no hablar como en clase. Muchos que me han sufrido pasarán por aquí y pueden atestiguarlo. Si hablara como en clase, no me votaba ni dios. Sobre todo, porque en clase, si hay quien te ha entendido mal, tienes el día después para explicarte, y no hay más mediaciones que la propia situación discursiva in praesentia. Si sueltas esto en la prensa como candidato es que en el análisis de situaciones discursivas estás un poco pez.
  •  No se trata de evitar la representación, se trata de no usar el modo ya fracasado. El 15M ya era en sí una representación: la de la hiancia insalvable entre los partidos y la multitud. Pretender re-presentar a una representación implica la maniobra retórica de intentar negarle su legitimidad representativa. Ante las protestas continuas por parte del errejonismo de que el 15M necesita ser representado y que no puede empeñarse en permanecer irrepresentable he contestado esto en otro muro:
    "Esto me ha sonado un poco como si Luis XVI le hubiera dicho al Tercer Estado: "¿Queréis ser representados? Tranquilos que yo nombro un caballero andante que os represente y dejaos de sufragio universal. Total, todo es representación coged ésta que ya está inventada, es más fácil y no tiene riesgos..." ¿No? Y ellos hubieran tenido que contestar "¡Que bueno es nuestro Borbón, qué bueno es que nos lleva de excursión!" Y oye ni revolución ni nada que donde esté un buen miembro del Segundo Estado para representarnos, no vamos a poner a un paria..."
    El 15M no cuestionaba la representación como un principio ontológico y metafísico, en base a la creencia de que hay un antes de la representación sólido e inmutable y que la representación es completamente exterior y accidental respecto a lo representado, e insistir en ello como único argumento me parece me parece ya insultante a fuerza de simplón. Precisamente porque la representación instituye y modeliza lo representado, le da estatuto de existente, no cualquier representación es legítima. Lo que se cuestionaba era una forma de representación muy concreta, histórica, tendenciosa y parcial: la partitocracia neoliberal corrupta del régimen del 78. Formar un partido de corte clásico para representar esa postura es lo mismo que nombrar un caballero para defender los intereses del pueblo en un torneo frente a la nobleza y, si gana, lo hacemos duque o algo. Podemos ha superado la noción de la "multitud como príncipe" y ha inventado "la multitud como princesa" encerradita en un torreón y ofreciendo su pañuelo a su campeón. Muy innovador todo.
    Yo comprendo que los miembros del CC se aburran mucho porque no tienen nada que hacer, dado que el sr. Iglesias y su camarilla más cercana lo hace todo. Pero hombre, ahora que parece que va a haber una candidatura unitaria de la izquierda no sigan y sigan insultando inteligencias. Yo hace mucho que huyo de entrar en grescas, pero es que ellos no paran. La pulsión de muerte los atosiga y vuelven y vuelven sobre lo mismo, sobre los argumentos que creen que les dieron la victoria, para recrearla gozosamente una y otra vez. Fort-Da, Fort-Da.
    Insistir en que el 15M necesita ser representado es precisamente un intento de negarle su potencia simbólica, su capacidad de apuntar a la verdad. Verdad taponada por el binomio partidos/televisiones, cosa que experimentaron directamente el tándem Pastor / Errejón el domingo. Que Pablo Iglesias empezara en la televisión para a partir de ella fundar un partido, no necesita más explcación como maniobra de represión enunciativa: "El 15M no es una representación, yo sí".  

    Parece que el único destino de la multitud es constituirse en pueblo. Igual la cosa es un poco más complicada...

viernes, 12 de junio de 2015

Abriendo Podemos y la histerización de la multitud (Lacan ◊ : ? Laclau), 2

Acepto de buen grado que la posición de Abriendo Podemos es una posición histérica. El sujeto deja el lugar de la verdad, pasa a la acción e interroga al amo. El precio que paga la histérica es que su objeto de goce es quien ocupa ahora ese lugar de la verdad, esto es, pasa a poder decirse sólo a medias. Ahora, ya un tal Freud descubrió que el sujeto histérico no se iba a conformar con la respuesta universitaria (ni médica, ni moral, ni filosófica): tranquilita, histérica, que tenemos el saber que atrapará tu objetito huidizo y te producirá como sujeto. El resultado, claro, son el DSM y la autoayuda: alguien que tiene el saber sobre la subjetividad va calmar los malestares del sujeto, excluyendo al sujeto de la solución. El problema: que lo que ocupa ahora el lugar de la verdad es el amo (el significante que lo representa, S1), que pasa ahora a poder decirse sólo a medias. El proceso, pues, se torna imparabable. La verdad de ese saber sobre el sujeto es un amo a medio-decir, un amo sin existencia plena. Por eso, la solución freudiana: pongamos al semblante de objeto (a) como agente del proceso actuando sobre el sujeto y, así, éste traerá ante sí (pro-ducir-á) esos S1 que lo aplastan. El precio: el saber pasa al lugar de la verdad. Sólo puede decirse a medias. El saber nunca puede recubrir la verdad del sujeto. El invento del capitalista: dejar al S1 en la posición de la verdad, pero hacer creer al sujeto que puede determinarlo desde el lugar del agente. Eso sí, sibililino, locamente astuto: jamás accederás al saber ni al goce que éste te puede procurar, si no pasas por mí. Como ello atrapa el bucle de la pulsión, el proceso es imparable, circular, no admite corte. Camina enloquecidamente hacia su consumación.

En resumidas cuentas. Sí: la posición de Abriendo Podemos es una posición histérica, de mala esclava. La respuesta no puede ser universitaria, ni moralista. No hay saber completo, conceptual, cautivante, que atrape esa nueva subjetividad digan(digamos) los universitarios lo que digan(digamos). La posición del líder populista debería parecerse a la del semblante del objeto, a la del sujeto que sabe que se le supone un saber, pero no se deja engañar por ello. La multitud, como la histérica decimonónica, está diciendo: calle usted un momento, doctor Freud, que la verdad, la medio verdad, está en mi palabra, no en su saber. Y una cosa es caer en la miseria neurótica de buscar enfermizamente "un amo sobre el que reinar": todos aquellos que se quejan y se quejan y apelan a la comisión ética y enloquecen queriéndose hacer falta en el Otro. Y otra muy distinta es la de quien consiente en histerizarse porque no hay cura sino es a través de la interpelación al amo. Ésta es una posición heurística, no sintomática. Se sostiene por un deseo, no por la pulsión. No valen aquí las respuestas moralistas impacientes e intempestivas. No vale presumir de que se sabe qué es la buena subjetividad. La multitud no quiere buenas identificaciones, quiere una ganancia en ser a través de la palabra. Es al político al que le toca escuchar ahora. Si quiere hacer una política nueva, si quiere contribuir al proceso de producción de los significantes amos. No valen las repuestas universitarias, las ostentaciones de saber, ante la queja de la multitud. Creo yo.

"Bien, entonces es totalmente admisible que en un cierto nivel el psicoanalista haga semblante, como si el estuviera ahí para que las cosas marchen en el plano de lo sexual. La dificultad es que él termina por creerlo, y entonces esto lo fija, completamente. Es decir, para llamar a las cosas por su nombre, deviene imbécil".
(Jacques Lacan)
 

"Un discurso es siempre adormecedor, salvo cuando uno no lo comprende — entonces despierta".
(Jacques Lacan)
 

"Es posible prescindir del padre, a condición de servirse de él".
(Jacques Lacan)


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