viernes, 12 de febrero de 2016

¡Hasta aquí! (sobre la peculiar lógica de los límites que impera en la política española).

1. Un mandato histórico.
Hasta aquí puedo llegar, hasta aquí puedo ceder, hasta aquí de muchas cosas. “Hasta aquí” señalando una parte del cuerpo (a elegir según el cuerpo) o señalando un abstracto límite jurídico y conceptual. “Hasta aquí” parece la frase clave en estos momentos de negociación pregubernarnental. Hay líneas rojas de los partidos y hay hastaquíes de los ciudadanos. Yo por ejemplo, estoy hasta aquí, en el sentido corporal (de qué parte del cuerpo hablo, lo dejo a la imaginación del lector, pero si se hubiera tratado de la coronilla, lo hubiese dicho y ya está, ¿no?), de oír al PP y sus voceros que han ganado las elecciones, cuando es más que obvio, como ya he apuntado en otras ocasiones, que las han perdido. Que ellos, más allá de toda ética y sensibilidad, hayan conseguido unir a toda su comunidad de goce en un solo partido, con un simple apéndice llamado C’s como tributo a la nueva política, no implica que hayan ganado. Dicen que la sociedad española ha mandado un mensaje claro. Técnicamente hablando, podríamos definir a la Sociedad Española como un montón de peña heterogénea, una parte de la cual fue a votar el 20D. Reconocerá el lector que es una de las más exactas y ajustadas definiciones que habrá leído nunca.


Continúa.