martes, 23 de febrero de 2016

Geometrías del ángulo obtuso, 3

COSMOLOGÍA

La luz no sale a buscar,
pero el ojo,
que debía responderle
proporcional y racionalmente,
suspira permeable por las curvas,
resuella en su zigzag mundano acosado
por su compañero volumétrico,
por los labios, por las manos,
por la pasión de las tierras,
por las espadas y las muelles humedades.
Mantenerse al tanto,
en este asteroide ignaro,
induce la ceguera
y el desamor por la parte
trasera del espejo.
El rufián y el tramposo,
como el hijo de la niebla,
desdeñan el hogar tibio
en que la muerte
ordena las alacenas,
mantiene la llama viva de la verdad
y nos amamanta con su lisa calidez.
El conocimiento es una gema enorme
pero cegadora
como la planitud de los planetas.

QUINTO POSTULADO

Junto a la sombra hay un camino,
junto al camino me odian
los trigales con su llama.
La redención es negra
y dorado el desamparo,
y granate la orfandad,
y gris el amor fraterno,
y la muerte blanca
como sólo podría serlo
el viento si tuviera color.
Cada tecla acompaña
a su trueno,
cada arruga a su verdad,
cada recuerdo a su olvido,
cada olvido a su cara,
cada cara a su cruz,
cada equilibrio a su canto.
Nada es más verdad
que la negritud que hace por salvarme
de su razón simulacro.
Mi destino tiene una dimensión.
Mi enclave, cero.
Vivo aquí.
¿A quién pretendo engañar?