miércoles, 28 de enero de 2015

"Los de" Podemos (Apuntes sobre el populismo, 22)

(Recopilación de algunos estados de Facebook)

  •  Evidentemente, Iglesias y Errejón no son tontos y saben que el futuro será un futuro de pactos contra el PP. Dado el ínfimo nivel intelectual y el bajísimo perfil político del Psoe actual se han ido a dos antiguos pesos pesados que, al menos, no tienen las manos manchadas con demasiada corrupción ni consejos de administración muy vergonzosos. Durante cuatro años, Zapatero nos hizo llegar a creer que este país era de otra manera y fue el gran activo de la izquierda. Luego, cayó en el gran defecto de la socialdemocracia institucionalizada europea: la cobardía. Pero eso no quita que fuera un activo de la izquierda de este país y que, a la larga y después de haber sido el blanco de todas las iras de la derecha durante ocho años -los mismos medios cavernícolas que ahora atacan a Podemos y no le dan ni bola a Pedro Sánchez, y que tantos simpatizantes del Psoe citan como si fueran palabra de Dios- no tenga una faz reivindicable. Un compañero, por ahí arriba, dice que si el encuentro hubiera sido con Cospedal dejaba Podemos ya. Yo añado que haría lo mismo si se hubieran reunido con Felipe González.. Como decía el artículo de Diagonal que también se citaba más arriba, ahora la gran descalificación del Psoe a sus adversarios es "eres de los nuestros" Probablemente, Zapatero represente la época menos indecente del Psoe, con diferencia. Le voté un par de veces. No me arrepiento porque eran votos contra el PP, pero vamos, al Psoe actual ni harto de vino. Muchos amigos que han sido hasta hace poco y durante décadas militantes del Psoe se están dando de baja y viniéndose a Podemos. El Psoe actual me parece tremendamente vergonzoso y patético. Iglesias y Errejón se han tenido que ir a representantes de su pasado menos indigno para poder reunirse con alguien. Eso es todo. No me emociona, pero tampoco me indigna. (Respuesta que di a alguien que preguntaba qué pensábamos "los de" Podemos de la reunión de Iglesias y Monedero con Zapatero y Bono (22 de enero)
  •  A mí lo que me ha puesto la piel de gallina es oír a los griegos, el pueblo ejemplar de Europa, gritar "Syriza / Podemos, venceremos" en español. Es bueno emocionarse, hacía tanto tiempo que la política no conseguía eso. Ay burócratas de la "verdadera izquierda" que no habéis estado nunca vivos y cual zombies ahora atacáis lo que no entendéis. Hemos tenido que dejar de decir alto y claro somos de izquierdas para que la buena gente no crea que somos como vosotros, que lleváis años años usurpando el término y la idea. A mí y a muchos nos ha dolido, nos ha costado mucho entenderlo. Pero si se levanta el puño sin temor no hay muchas más dudas. Si se moviliza al pueblo, no hay muchas más dudas, burócratas de despachito. La mejor tradición de la izquierda estaba ayer en Atenas, no en llenarse la boca con la palabra y juzgar lo que se ve por la tele con parámetros que valen para vuestros partidos, pero no para Podemos, que está haciendo otra cosa, que está dejando que suceda algo nuevo.
    (23 de enero)
  •  N'estic una miqueta fart de que cada vegada que compartisc alguna cosa sobre Podemos des d'instàncies sobiranistes del Principat Oriental em traguen la qüestió del dret a decidir i em pregunten sobre les CUP. Fer-li eixa pregunta a un valencià d'esquerres és absolutamente insultant. A mi em molesten tots els jacobinismes. Tant el botiflerisme blaver valencià com el pujolisme excloent que ha fet que el habitants del Principat es dediquen a mirar-se el melic i ens hagen fet fora a illencs i valencians. Si la gent que comparteix llengua i cultura no vos importem como us ha d'importar gent tant llunyana como els grecs? M'importen les CUP i m'importa Siryza. Sincerament, a vosaltres vos importa una merda el País Valencià? Té barra la pregunteta, però sou els soberanistes orientals (el pujolistes) els que ens heu fet fora i ens considereu fem espanyol. A mi em preocupa, personalment, vitalment, com a ciutadà, com a valencià i com docent que els joves del meu país no puguen estudiar i que, si han pogut, hagen d'anar-se'n fora (a Madrid, a Barcelona o a altres estats) per tal de tinde un treball. Em preocupa que tinguem una sanitat infame, un índex d'atur dels més alts d'Europa, que la gent del meu barri i els treballadors de la meua terra no tinguen els mínims serveis i drets per a viure en dignitat. I que la identitat valenciana i la llengua catalana estiga absolutamente persguida desde les instàncies de poder de la pròpia autonomia. Senyors sobiranistes (a no confondre amb nacionalistes o independentistes, que eixos són companys) del Principat de Catalunya, a vosaltres els valencians (i els balears) vos interessem una merda, vos heu preocupat alguna vegada per com està sent perseguida la nostra cultura comuna per la dreta espanyola a terres valencianes? Ja està bé, home. Una miqueta de vergonya, si us plau.
    (23 de enero)
  •  Creo no sólo que es bueno crear contrapesos dentro de Podemos y que el poder esté distribuido, sino que Pablo Echenique es una de las personas que mejor puede hacer este papel y uno de nuestros grandes activos. Para alejar a la casta de cualquier tentación. (25 de enero)
  •  Ayer un amigo publicaba en facebook una amarga queja sobre alguna jugarreta que desde las altas instancias de Podemos se estaba haciendo contra Echenique y encabezaba su post con la siguiente frase. “Hay mucho miserable también en las filas de Podemos, x desgracia.” Yo le contesté:
    “Yo es lo primero que vi en Podemos y lo sigo viendo. Luego vi otras cosas. Fíjate si son importantes esas segundas cosas que vi, que me quedé. Primero vi la primera fila y la segunda, los trepas, los chulos, los palmeros y los secuaces. Luego vi a la gente. Sí, me quedo. Los primeros no tienen tanta importancia.”
    Podría haber añadido que también vi a los paracaidistas y los oportunistas que han entrado en la listas directamente. Pero es que todo eso ya lo he dicho en público. Lo he repetido muchas veces: Yo no voy de Podemos ni estoy en Podemos de una forma acrítica, sino con la idea de participar desde la disidencia y la discrepancia.
    Podemos no es mi religión, como parecen ser otros partidos para sus militantes. Me parece en este momento, el instrumento más adecuado para crear poder popular en el Estado Español en confluencia con fuerzas democráticas radicales y de tendencia socialista de toda Europa. Si deja de serlo o acaba por traicionar sus objetivos, pues fuera. A mí lo que me ha puesto la piel de gallina es oír a los griegos, el pueblo ejemplar de Europa, gritar "Syriza / Podemos, venceremos" en español. Es bueno emocionarse, ¡hacía tanto tiempo que la política no conseguía eso!.
    Me voy a La Fonteta. Sí, estarán Pablo Iglesias y Errejón. Pero no voy tanto para verlos a ellos como para estar con mi gente. Lo que me guste, lo diré. Lo que no, también. Dudar de ello sería una ofensa.

    (25 de enero)
  •  Comentario a acompañando a las fotos que hice en el acto de Podemos en La Fonteta (salieron fatal, por eso no las subo).
    -Iba con Eva, mi chica, que aunque simpatiza no milita activamente en Podemos. Se asombraba de ver gente de lo más variopinta, que jamás hubieran asistido a un mitin de la izquierda tradicional. Le he dicho que eso era Podemos y que me parecía muy bien. Una ruptura subjetiva que ha trascendido ciertas filias y fobias puramente estéticas. En Podemos hay un mogollón de rojos. Pero ya no nos sentimos tan solos ante esas "masas que no se dejan concienciar". El pueblo es eso, más allá de eticismos fenomenológicos y elitismos miilitantes inoperantes. No es tiempo de cogérsela con papel de fumar.
    -Ni Pablo Iglesias ni Errejón me han sorprendido especialmente. Era un mitin y su discurso, el de siempre. "Tic-tac, Tic-tac", eso da para que lo analice en un artículo: las remitencias entre su discurso televisivo y su puesta en escena en mítines. Estoy en ello.
    -La megafonía de La Fonteta era horrible. Una señora delante de mí ha dicho: "Se les oye mejor en La Sexta" Léase comentario anterior.
    -Ni Pablo Iglesias ni su discurso político y teórico me han seducido nunca. Otra cosa es que como fenómeno me parezca muy relevante. Gracias a él he descubierto en Podemos gente de una altura intelectual muy superior a la suya. Alguno (no cito nombres para no crearles un conflicto) está en el Consejo Ciudadano estatal. Otros no. Pero todos siguen en Podemos y yo con ellos, pese a la disidencia y la discrepancia.
    -Hacía probablemente 30 años que no cantaba "Al vent" a pleno pulmón y con el puño en alto. Cuando a aquello de "buscant a Déu" me he sentido extraño. Mi puño también. Hemos decidido los dos tomárnoslo como una licencia poética.
    -He hecho una foto más, pero merece un comentario aparte.
    (25 de enero)

 
  •  Esta es la foto que faltaba en el álbum de antes (https://www.facebook.com/joseantonio.palaoerrando/media_set…). La hubiera publicado como una más, si no fuera porque al cabo de un rato y ya con los oradores interviniendo, el muchacho ha sido expulsado, tras recibir algunos abucheos. Tanto me ha indignado el hecho que me he dirigido a una de las personas de Podemos, que es amigo, y que estaba ayudando en labores de seguridad a preguntarle qué había pasado. Él me ha dicho que había sido la seguridad del pabellón la que lo había expulsado y que había unos cuantos skins montando follón. El follón ha sido oído por todo los asistentes, pero ha pasado bastante lejos de donde yo estaba, con lo cual no tengo una opinión cabal sobre el asunto. La primera cosa que pido, pues, es que si el chico o alguien lo reconoce en la foto -tan horrible como las de antes, lo siento- es que se ponga en contacto conmigo y me explique su versión, porque me gustaría mucho conocerla. Ruego, pues, que se comparta la foto, pero que si se hace, se haga con mi comentario también.
    El hecho, no sólo a mí, sino a todos los que estaban a mi alrededor, ha sentado fatal. El chaval iba por todo el pabellón con el cartelito y se ha parado a mi lado porque unas abueletas le han preguntado qué era eso de “cuervo ingenuo” y él se lo ha explicado, con la ayuda de los que estábamos por allí y habíamos entendido el mensaje. Era una presencia curiosa, pero a mí no me ha parecido especialmente provocativa. El chaval decía (cito de memoria, claro): “Quiero enseñar el cartel pero sobre todo quiero enseñárselo a él. Me estoy jugando mucho delante de mi familia y de mis amigos apostando por Podemos y como luego nos traicione…”
    Ahí, me ha tocao. Mucho. En Podemos, no está todo claro, como quiere la línea triunfante. Lo que pasa es que a muchos nos parece que está menos oscuro que en otros partidos. El entorno cotidiano, la familia –núcleo esencial y primigenio de todas las estructuras represivas en cualquier sociedad, no lo olvidemos-, los amigos, los conocidos, los compañeros de trabajo, no paran de interrogarnos cuando apostamos públicamente por Podemos. Desde la izquierda convencional partidocrática el ataque es vehemente: ¿Qué es eso de que no sois de izquierdas ni de derechas?? Copio aquí lo que dije el otro día:
    “!!!! Ay burócratas de la "verdadera izquierda" que no habéis estado nunca vivos y cual zombies ahora atacáis lo que no entendéis. Hemos tenido que dejar de decir alto y claro somos de izquierdas para que la buena gente no crea que somos como vosotros, que lleváis años años usurpando el término y la idea. A mí y a muchos nos ha dolido, nos ha costado mucho entenderlo. Pero si se levanta el puño sin temor no hay muchas más dudas. Si se moviliza al pueblo, no hay muchas más dudas, burócratas de despachito. La mejor tradición de la izquierda estaba ayer en Atenas, no en llenarse la boca con la palabra y juzgar lo que se ve por la tele con parámetros que valen para vuestros partidos, pero no para Podemos, que está haciendo otra cosa, que está dejando que suceda algo nuevo.!!!”
    ¿Cómo puede hablar de pureza de esencias y de izquierdismo un partido que nos metió en la OTAN, que aceptó para mi país el espurio nombre de “Comunidad” valenciana (hoy Errejón ha dicho País Valencià alto y claro, que quede claro y alto, por favor)

    Esta idea de la "gente decente", opuesta a la "casta" son significantes que irán desapareciendo en cuanto Podemos toque poder. Y no porque se corrompa o algo por el estilo, sino porque es una retórica para buscar un común para oponerse al poder. Cuando el “locus enuntiationis” cambie, está retórica dejará de tener función y sentido. Habrá otras. Siento la mucha gente que desde la militancia en los partidos de la izquierda tradicional están resentidos y atacando a Podemos, como les he dicho más de una vez, si hubierais hecho vuestro trabajo, Podemos no hubiera tenido siquiera la oportunidad de nacer. He criticado muchas veces ese término que me parece un arma arrojadiza y de doble filo, que además puede tener un efecto boomerang importante. Pero también es cierto que jamás he visto que desde Podemos se llame casta a la militancia de esos partidos, sino solamente a la cúpula del Psoe. Ahora, hay militantes del Psoe encantados con eso, gritando a los cuatro vientos, ¡Llamadme casta a mí también, que adoro a Susana y a Pedro!. Y van por muros de Podemos troleando e insultando. Yo no he visto lo contrario.
    Luego vienen los quejumbrosos que desde dentro de Podemos sienten que han derrotado sus opciones de forma fraudulenta y se encastillan en la protesta o abandonan. Creo que todos hemos hecho ese recorrido de apostar por un Podemos más horizontal. Pero una vez ha ganado la opción CQP, encastillarse en la queja (la crítica es otra cosa) me parece estratégicamente una pérdida de tiempo y energías que son muy valiosas. Si el anda está ahí, ahí hay que arrimar el hombro y no quejarse de que no canonizaron a mi santo.
    En fin, algunas actitudes de la dirección, algunas de sus incondicionales más fanáticos y menos reflexivos que van llamando a casta a todo el mundo, algunas peleas barriobajeras, la inexperiencia y falta de formación de mucha gente -que ahora está en Podemos y nunca antes estuvo en política- más todas las campañas infames desde la derecha y la “izquierda” sistémica, que reivindica su agenda como agenda única (el soberanismo catalán es un claro ejemplo, y el otro día se me escapó un buen exabrupto harto ya, vid. más arriba) hacen que a veces estar en Podemos sea muy difícil. Por eso entendía tan bien a este chaval y me ha sentado como un tiro que lo tiraran y que lo trataran como a un simple trol revienta-mítines. Joder que salir por la tele es muy fácil. Que enfrentarse a tu mundo cotidiano, a tu familia, correligionarios y amigos es a ratos durísimo.
    Y estamos en ello.Hay una tentación constante que ya estoy viendo estos últimos días y que, por supuesto, yo he sentido. Algo así como un “moralismo fenomenológico extremo” Poner la propia moral por delante, como garantía de coherencia y no ver que precisamente la ética consiste en manejarse con la imposibilidad de la coherencia absoluta. Como no me gustan ciertas actitudes, como no me gustan ciertos sistemas (el ágora voting y su facilidad para propiciar el voto en plancha con patrocinio televisivo, por ejemplo) y mi moral liberal burguesa me exige que mi actitud de cara a la galería sea escrupulosamente kantiana, es decir, pueda ser considerada como ley natural, me piro. No, hay mucho más en juego que una imagen, hay una ruptura simbólica colectiva hacia la emancipación que hace décadas que no se veía ni siquiera como una remota posibilidad. ¿Quién soy yo para poner mi imagen por delante de semejante fuerza colectiva del deseo?
    Ecce homo. Chaval, me he sentido muy identificado contigo. Me gustaría que me contaras tu versión de los hechos. ¡Vivan los frikis! (ha sido el grito desde el público más aplaudido esta mañana en La Fonteta. Muchos nos hemos sentido confortados, identificados, y reconocidos.)
  •  Alguien del Psoe se viene a un muro de un grupo de Podemos y dice esto:
    "A los que pretendan extrapolar los datos de Grecia a España y los de Syriza a Podemos, un toque de atención: No seáis tan ilusos: aunque gobierne Syriza nada sustancial cambiará pues la famosa troika seguirá mandando igual, acaso con otras modulaciones más tolerables y digeribles para la opinión pública pues hoy por hoy hasta los cambios aparentemente más radicales en Europa están controlados y tolerados por el auténtico poder; y este poder necesita ahora a gente nueva, a nuevas caras a las que quemar; es la necesaria renovación del sistema: que todo cambie para que no cambie nada."
    Yo le contesto:
    "Viniendo del Psoe, grandes palabras, gran experiencia en el asunto. En serio. ¿Cómo te puedes alegrar de eso? ¿No te das cuenta de que estás tirando piedras a tu propio tejado? ¿O es que ya no tienes ninguno? ¿Y sobre todo, porque vienes a decir esto aquí, por qué esas ganas de provocar? Yo no voy a grupos del Psoe a decirles que han vendido a mi país, que no hay nadie menos de fiar que ellos, que han hecho que la palabra izquierda, usurpándola y pisoteándola no tenga sentido alguno para la mayoría de la población. No quiero broncas. Tengo amigos del Psoe que opinan en sus muros como yo opino en el mío y punto. ¿Pero venir a un muro de Podemos a denostar a Syriza y a intentar robarnos una legítima alegría? En serio, me preocupas."
    Es que ya no sé qué más decir. El gran insulto es sois como nosotros. ¿Los resultados del Pasok tampoco son extrapolables? Por favor, ¿qué ha tenido que ver el Psoe con la izquierda en los últimos 40 años? Mucha, mucha grima. (25 de enero)
  •  El juicio crítico precedido de la escucha suele funcionar si es que no hay mucha prisa o algún miedo. Esto lo dije antes de las europeas y lo sigo pensando. http://www.facebook.com/l.php… Nada de lo "malo" o de lo criticable que está pasando en Podemos, me sorprende, porque lo vi venir desde el principio. Lo que me ha sorprendido y mucho es lo bueno. Porque atendí y me quedé a escuchar me ha llegado. Respecto a los egos, me parece lógico su concurso en un proceso político (también lo dije aquí: http://vlcnoticias.com/yo-podemos-en-pleno-proceso-de-eleccion-de-los-consejos-municipales/ ). Evidentemente, como todo el mundo, yo tengo el mío. Pero no lo veo especialmente desatendido. El problema de la dificultad de distinguir viene precisamente del "confinamiento enunciativo". Estoy leyendo estos días a Bernard Stiegler y su razonamiento sobre cómo la "télécratie" lo primero que se carga es la "filia" como base de la política, viene al pelo. Los efectos estructurales existen. Y la telecracia sumada a schmittianismo, pues puede haber parecido muy útil para asaltar algunos cielos pero efectos secundarios tiene, y sin duda, más va a tener. Si se sabe ya desde siempre qué va a decir el otro, la sorpresa, esto es, la verdad como emergencia ectópica, se nos va a perder siempre, Entiendo las prisas por movilizar a las masas -bajo su forma de electorado- pero si se nos olvida escuchar, observar, creer que seguimos teniendo la posibilidad de aprender, lo que estamos es silenciando al pueblo. O lo lo que es lo mismo, a cada uno de nosotros. "Wo Es war, soll Ich werden" es la mejor vacuna antitractatus que conozco. "Es lo imposible de decir lo que nos impide enmudecer". (27 de enero)
  • Desde algunas instancias de Claro Que Podemos se dice que las voces críticas somos un obstáculo para las metas electorales, que parecemos aves de mal agüero. No, miren, yo pienso que lo que somos los que ponemos algún pero a los procedimientos es la mínima garantía para que lo que vayamos conquistando no se pierda al primer revés –y ya avisamos que habrá y muchos, porque nos enfrentamos a una máquina de poder gigantesca. Es bueno que en Podemos haya algunos cuervos. Pero lo mejor es que estos cuervos ya no somos ingenuos. Los cuervos avezados somos la gran diferencia entre Pablo Iglesias y Zapatero o Felipe González. Entre Podemos y el fiasco que fue el Psoe de los 80. Seguiremos revoloteando. Yo estoy seguro de que Podemos va a conseguir grandes cosas. Y estaré aquí para evitar que se pierdan a las primeras de cambio. Y como yo muchos. (28 de enero)
  • Resumiendo: