miércoles, 8 de junio de 2016

Notas sobre comunicación y política en época preelectoral.

Sobre el espot de Ciudanos.

 

Es malo, pero es denso. Quiero decir, que no es tan simple como parece por el mal gusto y la mala factura. Las remisiones intertextuales son una red tupida, que atrapa la competencia discursiva del espectador. Primera referencia: el bar que es donde se encontraron ambos por primera vez con Évole de maestro de ceremonias. PI sigue allí como un parroquiano que no ha medrado ni ha aprendido, mientras que AR está en un plasma, como Rajoy, pero desde la tribuna del Congreso. Además, esta idea de la cerveza "descalifica" desde la posición del votante modelo de Cs a la de Unidos Podemos, remitiendo al video de celebración de Garzón e Iglesias. Siguente referencia, con el parado, los parroquianos, el camarero.... el anuncio de hace dos años de la Lotería Nacional. No es baladí que al de la coleta lo veamos aporreando una tragaperras. Todo remite al cuñadeo, al sentido común, pero lo que nunca nos preguntamos es cómo es ese sentido común, específicamente. Y si no captamos su especificidad, no lo podemos transformar. Quien ha analizado cine, cualquier tipo de discurso audiovisual, lo sabe: hacen falta millones de operaciones, convenciones y siglos para que algo parezca normal, transparente, incuestionado. Hasta el grano chapucero, para dar la impresión de vídeo amateur, no profesional y generar una especie de empatía casera. Lo necesitan por el aire de pijismo falangista (facha de estación de esquí) que ya se han ganado C's y que aleja de ellos a las clases populares como ponteciales votantes. Ah, y el Psoe, ni existe, claro. (Facebook, 30 de mayo)


Bueno, como el otro día parece que interesó el pequeño apunte analítico sobre el Vídeo de Ciudadanos, anoto un par de cosas más que han salido en varias conversaciones:
1) Frente a la creencia generalizada, el vídeo no va dirigido a los jóvenes. Eso seguro. El target es entre 40 y 60. No hay más que ver quiénes focalizan la atención: ama de casa ejecutiva, carmarero, señor enterado de la barra, el parado. Son los representantes del target en la puesta en escena. Forman el corro, el círculo, alrededor del anciano y las miradas se cruzan entre ellos. El de la coleta está caracterizado como nini, como vago y gorrón. Y está fuera completamente del círculo social. El uso del móvil va en esa dirección. Al estar sentado, todos los planos subjetivos, a los camareros o al repartidor, son en contrapicado (de abajo arriba) connotando, en este caso, su inferioridad moral.

2) También añadir algo que no había dicho, pero que para mí es obvio: en ningún caso pretende robarle votantes a Podemos. Sabe que a los votantes de izquierdas (UP) lo único que les va a despertar es odio. Está disputándole el voto al PP, obviamente. La carrera es a ver quién odia mejor a Podemos. Se trata de un virtuosismo del odio y la descalificación. Esa es la competición. Por eso decía, que entrar al trapo de los contravídeos no me parecía buena estrategia.

3)Si os fijáis, Psoe y Cs tienen bien dividida la tarea (perdón, Krahe, donde estés): Cs contra el PP y Psoe contra Podemos. Me refiero al plano de la enunciación. Sin embargo en el plano del enunciado, es al revés. Resumiendo: Cs compite contra el PP poniendo en escena su odio a Podemos (vídeo, viaje a Venezuela, etc.) Mientras, el Psoe compite con Podemos y su puesta en escena es contra el PP (queremos el cambio, jamás pactaremos con ellos, etc.) Jamás se atacan entre sí (no lo he visto aún, al menos), de hecho ni se nombran, Psoe/Cs. Ya se sabe que mi lema es que lo obvio es suficiente. Tenemos todos los elementos de su estrategia ante los ojos, sin necesidad de montar un Watergate, para saber que pretenden gobernar juntos y, en todo caso, robar todos los votos que puedan a derecha e izquierda, para, en caso de tener que admitir la ayuda del PP, que sea en una posición lo más débil posible (en minoría, con la abstención, etc.) (Facebook, 2 de junio)


Los odios de la derecha.


No creo que le vaya a descubrir El País a nadie. Pero -deformación profesional será-, disimulen, se muestren ambiguos, pretendan mostrar coherencia donde no hay más que contradicciones, donde se le ve el plumero ideológico a un periódico es en la información gráfica. Habría que hacer un estudio concienzudo sobre cómo usa la iconografía de los nuevos líderes de la izquierda -la expresión nueva política ya no la usa nadie, gracias a dios- El País. Todos nos hemos fijado en que Aznar en su momento o Rajoy suelen sacarlos de siempre muy desfavorecios (muecas, gestos poco nobles, etc.), mientras que ABC sacaba a Zapatero, dormido cayéndose, etc. Pues bien, yo no he visto poses ridículas de Pablo Iglesias, Errejón o Ada Colau. Se ceban con Carmena. Es digno de estudio, que sea el blanco preferido de sus ataques. Es una señora de 70 años, pero la mayoría de las imágenes que yo tengo en la retina de ella, me la devuelven como una anciana luminosa, sonriente y sensata. Pues bien, fijaos cómo la "fotografía" EP: seria, con rictus amargo, buscando iluminaciones que proyecten sombras siniestras desde las arrugas de su rostro... Esta la usan para "ilustrar" una noticia con un titular tan torticero como "Carmena cierra la oficina antidesahucios porque hay pocos casos".
No sé si habéis visto además los intolerables insultos del preso Granados a Ramón Espinar cuando éste le interrogaba ejerciendo su función como representante popular. Sí, que si Venezuela y tal.... Pero lo que les escuece son la cabalgata de los reyes magos, Maestre en la Capilla, o Zapata en el Patio Maravillas, esto es, el Ayuntamiento del que consideran el patio principal de su cortijo, Madrid. Disto de defender a muchos concejales de su ayuntamiento, pero ara mí es evidente, que Carmena. en tanto que alcaldesa de la corte, es uno de los personajes más odiados por la derecha y la oligarquía de este país. Bendita sea. (Facebook, 3 de junio)


Muhammad Ali. 


Dice la prensa del régimen que con Ali se ha ido el último icono del siglo XX. No han entendido nada. Se ha ido el primer icono del siglo XXI. Le decía esta mañana a un amigo, que de una actividad física de alto nivel, siempre hay parar. Lo admiro (presente de indicativo) mucho como boxeador, desde la infancia. Pero como luchador (fighter) lo admiro mucho más. Lo que más siento es todo lo que ha perdido la humanidad estos treinta años de silencio de Muhammad Ali. Todo lo que podíamos haber aprendido de él. Oir de su pico de oro lo que sintió al ver a Obama en la Casa Blanca, oirle defender a los regímenes de izquierdas en América Latina. Bien que visitó Cuba cuando más difícil era y donó dinero para hospitales. Me duele ese silencio. Su danza, queda para siempre. Nunca he podido ver sus dos últimos combates con Larry Holmes (que lloró por tener que vencer a su ídolo, amigo y maestro) o Trevor Berbick, que fueron dos grandes errores, pero los otros los he visto decenas de veces. Ahora bien, lo que más me duele es no poder haber visto cómo iban cambiando su cuerpo y su palabra, desde la arrogancia y el coraje, desde la belleza y el ingenio, hacia la sabiduría. Se nos ha ido un hombre extraordinariamente inteligente que entendió la lucha social de modos que a la izquierda europea le ha costado 50 años entender. ¿Último icono del Siglo XX? Eso quisieran. Implicaría que el Siglo XXI es indiscutiblemente suyo. (Facebook, 4 de junio)

El País Valenciano, en el mapa.


Al menos una cosa hemos conseguido desde que no somos la capital de la corrupción. Cuando alguien se dirige en una conexión en directo desde una tele de Madrid a alguien de València le dice "Bona vesprada!" Com cal. I no, "Bona tarda!" que es un castellanismo evidente, aunque aceptado en Catalunya. Como muchos otros que se usan en buena parte del Catalunya y no en el PV, aunque aquí también se usen muchos.
Ojo. Claro que acepto que un catalán/a me salude con un "Bona tarda!", porque hablamos la misma lengua y tenemos perfecto derecho a usar nuestras variantes dialectales normativas. Yo le contestaré un "Bonasprà!" como un templo y me quedo tan tranquilo. El problema es que sé por experiencia que lo más normal es que él/la pasará inmediatamente a contestarme en castellano pensando que estoy hablando el catalán mal, y no, de otro modo tan legítimo como el suyo. El barcelonismo (no de club, sino de capital de la burguesía catalana) siempre ha sido una lacra para el pancatalanismo entre iguales. El blaverismo otra, claro. Pero eso ya se sabe, se dice y se reconoce.
Piense un castellano parlante (monolingüe, a los que tenemos otra lengua no hace falta explicárnoslo, creo yo) lo siguiente. Imaginen que le habla una señora argentina, o que escucha una conexión en TV o radio desde Argentina. Supongo que no le supondrá mucho problema que le hablen de vos o que saluden con un "Buen día!" en vez de "Buenos días!". ¿Pero a que si lo hace un anglo-parlante, para confraternizar -por ejemplo, una estrella de rock en un concierto, una actriz en una entrevista o una política/o en otra-, usar variantes latinoamericanas o no usadas en la Península Ibérica, lo primero que pensaría es éste no me reconoce, éste no sabe dónde está? (Un anglo-parlante, que no hable castellano; Viggo Mortensen o John Carlin no cuentan, claro) Pues lo mismo cuando un castellano-parlante desde un medio estatal se dirige a un valenciano, usando un saludo en una lengua que no sabe hablar, como simple gesto de cortesía. Igual.
¿Ven como ponernos en el mapa no era tan difícil y no había que robar, ni dilapidar, ni traer Papas para embolsarse comisiones ni nada? Bastaba con no avergonzarse del origen de uno y ser valencianista y no valencianero. Por favor, si a alguien le pica, que se rasque. A ser posible, sin mugre en las uñas. (Facebook, 6 de junio)

domingo, 5 de junio de 2016

Titular de ABC: Zapatero se reúne con Leopoldo López tras ir por «sorpresa» a la cárcel. (Algunos apuntes sobre porno y política)

Titular de ABC:

Zapatero se reúne con Leopoldo López tras ir por «sorpresa» a la cárcel

El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha mantenido un encuentro con el líder opositor venezolano Leopoldo López en la prisión de Ramo Verde, en la que este permanece encarcelado desde febrero de 2014.

¿Ok? No he leído el resto, porque cuando leo algo me interesa saber que el autor es capaz de recitar el alfabeto hasta la z y "abc" se me queda un poco corto... Tenéis aquí, también, la versión de El Mundo:  Zapatero se reúne "a solas" con Leopoldo López en la cárcelLas comillas, son una buena pista de la sospecha derechista.
 
¿Por qué ha podido hacer esto que no pudieron hacer González y Rivera? Os apunto  una idea. Hace unos días (31 de mayo) envié una propuesta de capítulo (en realidad, envié dos: la otra es un estudio narratológico-ideológico sobre El Ministerio de Tiempo) para un libro que estamos viendo de armar en mi grupo de investigación  sobre la crisis de lo real. Os lo copio. Atención al punto 3, por favor. 



POV style: la enunciación es el agujero de lo real.

Point of View Style es un género pornográfico que se caracteriza porque el actor masculino es el que porta la cámara y, de este modo, el espectador accede al su punto de vista subjetivo, con el fin de visionar el cuerpo femenino gozante como si él fuera el partenaire de ese goce.  Esta coletilla nos ha de servir para analizar el olvido del cuerpo que sustenta el punto de vista en el discurso audiovisual informativo contemporáneo. Exploraremos una casuística muy variada de ejemplos para entender cómo el espectador televisivo concibe la reality como ontológicamente visible y es perfectamente capaz de olvidar todo espesor del discurso y toda materialidad del aparato enunciativo. Algunos ejemplos.
  •  Los programas de aventureros solitarios, en los que nadie recuerda que junto a él hay un cámara grabando, como El último superviviente.
  •  Exploraremos dos piezas esenciales del discurso fílmico cotemporáneo como Her (Spike Jonze, 2013) y Be right back (Black Mirror, SE02ep01, 2013) donde los protagonistas, femenina y masculino, carecen de cuerpo y su vista ha de ser suplida por los smart phones de sus parejas.
  • Por supuesto, exploraremos, dentro del discurso político, las visitas tanto de Felipe González como Albert Rivera y la presencia de las cámaras en su intento de entrevistarse con el opositor preso Leopoldo López. Felipe González llegó a decir que el régimen de Pinochet era menos antidemocrático que el venezolano porque sí le dejaron entrevistarse con dos presos políticos. Casualmente, se le olvidó reseñar que en el primer caso no iba acompañado de una cohorte de cámaras para registrar los hechos.
  • También, los vídeos de Pablo Iglesias y sus abrazos con Garzón y Anguita.
  • Por fin, abordaremos  la economía enunciativa del selfie desde el punto de vista de las paradojas temporales: el sujeto que quiere verse siendo visto mientras ve y así elide lo real de su cuerpo. Como decía Mijaíl Bajtín: Identificar de manera absoluta a uno mismo, al propio «yo», con el «yo» acerca del que estoy hablando, es tan imposible como levantarse uno mismo por el pelo.

 Cuando digo una y otra vez:   
Mi diagnóstico sobre todos los males de la política actual está hecho hace mucho tiempo: La comunicación ha suplantado a la acción y al pensamiento, que debían ser las misiones de la política. Ya no hay política sino comunicación política. Eso es lo que ha llevado a la ciudadanía, al pueblo, a estar a expensas de los partidos y su burocracia y de los grandes grupos mediáticos y su control de la agenda.
me refiero a esto.

La gente, el espectador medio, "no ve" el discurso. Y no quiere saber nada de lo que se niega a ver. Vamos, no es un fenómeno contemporáneo, la debilidad mental, la pasión de la ignorancia, es la lacra estructural del ser hablante y el cerebrismo epistemológico del Siglo XXI no ha venido a mejorarlo.

"Hay algo que hace que el ser hablante se demuestre consagrado a la debilidad mental, y eso resulta de la sola noción de Imaginario en tanto que el punto de partida de ésta es la referencia al cuerpo y al hecho de que su representación —quiero decir todo lo que para él se representa— no es sino el reflejo de su organismo. Esta es la menor de las suposiciones que implica el cuerpo. Pero ahí hay algo que enseguida nos hace tropezar: es que en esta noción de cuerpo es preciso implicar allí inmediatamente esto que es su definición misma, que es algo de lo que se presume que tiene funciones especificadas en unos órganos, de manera que un automóvil, incluso un ordenador, según las últimas noticias, es también un cuerpo. No va de suyo, para decirlo, que un cuerpo esté vivo. De modo que lo que atestigua mejor que está vivo, es precisamente esa "mens(4)" a propósito de la cual, o más exactamente que he introducido por la vía, el camino de la debilidad mental" Jacques Lacan  Seminario 22. R.S.I / Clase 1. Del 10 de Diciembre de 1974
Si ha de haber emancipación será contando con la "debilidad mental" como tentación estructural del ser hablante. Contando, es justo lo contrario de aprovechando. El psicoanálisis puede dar testimonio de que la cura es un camino hacia la libertad pese a la debilidad mental, con la que se encuentra inevitablemente en su camino. Y de que arreglárselas con ella es un acto de pensamiento (de "penso/pensare", cuidar) no una facultad cognitiva o intelectual. 

Abrir en el pensamiento un hueco al Inconsciente es un problema ético, de contar con aquello que no puedo superar. Por eso, una política sin decencia puede ser muy exitosa, pero jamás emancipadora. El populismo ha caído en esta trampa del neo-liberalismo como algunos de sus próceres ya empiezan a reconocer con la boquita pequeña.  No todo se puede. Jamás habrá cambio hegemónico sin el horizonte imaginario del cambio histórico. Y jamás habrá horizonte si nos olvidamos de la docta ignorantia, esto es, del lugar desde el que miramos y estamos al tanto de que nuestra mirada tiene un límite. Distinguir entre enunciado (en términos visuales, lo que enmarca el encuadre) y enunciación (lo que limita y dirige nuestra mirada, el punto de vista que se nos impone) es vital en toda tarea de emancipación, porque sin este distinción no hay posibilidad de atravesar el fantasma del capitalismo y siempre permaneceremos anclados en él. La gran revolución de la Época Moderna hubiera sido imposible sin esa conciencia de la limitación del mirar y de su poder.  


"Que se diga queda olvidado tras lo que se dice en lo que se escucha" decía Lacan.

Y que se muestre (show) queda oculto siempre en lo que se mira (watch), parafraseamos nosotros.

Zapatero, con todas las sombras que tiene el personaje, ha ido a hacer política a Venezuela, no show. Puede haber una política por fuera de comunicación (por fuera del espectáculo), aunque no pueda haber política sin ella. Lo político no es lo contrario de la comunicación, es lo que, sin desdeñarla, permite desbordarla. Hacer política sólo con el fin de hacer comunicación (electoral) es un intento de olvido de lo político, es lo más impolítico que hay y deja al sujeto siempre prisionero de la hipervisibilidad de sus líderes, que dicen velar por él.










Pensemos el contracampo si queremos luchar por la libertad, no sólo el show.


Addenda.


1) Si quieren ver lo que puede un genio, desde su lugar, privado de palabra, enunciar sólo con un gesto, dejo este vídeo desde el corazón, de alguien que entendió mejor que muchos intelectuales que era la política, la libertad, la acción y cómo luchar por la libertad. Muy simple, nunca tuvo ansia de poder, para poder marcar siempre las distancias con él.

  

2) De todos modos, si algo positivo podemos sacar de este chabacaneo obsceno con el sufrimiento de los venezolanos es que ahora ya, para el 26J, Albert Rivera da miedo a mucha gente, cosa que no pasaba el 20D, porque aún no había tomado iniciativa alguna. Bueno, miedo o ganas de llorar, según el rato
  
 

miércoles, 25 de mayo de 2016

Venezuela.

¿Por qué a los izquierdistas, los demócratas radicales, de España, de Europa y del mundo, aunque a veces nos perturben sus formas demagógicas, sus extrañas alianzas (con Irán, por ejemplo), su desprecio del buen gusto y del respeto, nos cuesta tanto criticar o condenar al régimen venezolano, como antes nos costó siempre condenar al cubano? Parece ser que es la gran pregunta en este ambiente electoral. ¡Sres. de Podemos, condenen las violaciones de los derechos civiles en Venezuela!

Sigue aquí.

martes, 24 de mayo de 2016

Lo psíquico, lo mental, lo cognitivo (un breve apunte de trabajo)



La dimensión espiritual del ser humano nace con él. Desde que el ser humano puede hablar y, por lo tanto, pensar simbólicamente, significar, convivir con la ausencia como motor de su relación con sus congéneres, la patencia de que hay un más allá del ente material sensible es incuestionable. La humanidad pronto necesitó de las drogas y de la religión para poder ampliar el campo de la experiencia sensible consciente. La capacidad de alterar el reino de lo percibido, de multiplicar los entes más allá de la necesidad, es esencial para convertir al hombre en hombre. La asunción laica de esta patencia vino con la asimilación de lo espiritual a lo psíquico, que excluía la necesidad de una trascendencia crédula para poder hacerse cargo del fenómeno. Freud es crucial en este sentido.

Lo mental, como concepto, aparece más tardíamente. En la cultura occidental, yo lo dataría en el que los franceses llaman Siglo de la Ciencia, el XVII, en la querella entre racionalistas y empiristas. Si hacemos caso de ciertas influencias orientales en nuestra cultura, parece que por allá apareció antes. Yo no soy budista y mis conocimientos sobre el budismo son mínimos, pero sobre lingüística tengo los suficientes para conjeturar que sea la palabra que sea en chino, sánscrito, etc. que en las lenguas occidentales suele traducirse por “mental” (mente, mind) no es posible sin cierta violencia intelectual.

Lo cognitivo es mucho más tardío todavía. Creo que el concepto debe datarse (puede que no el significante, la palabra propiamente dicha) en los albores de la revolución industrial y toma clara carta de naturaleza en las sociedades industriales masivas, bajo el paradigma fordista. Ya no bastaba lo mental, como separado de lo físico, ni lo psíquico como separado del sensibilidad material. Ahora hacía falta que las capacidades “intelectuales” se pudieran medir, cuantificar como fuerza de trabajo. Esto sigue la impronta cartesiano/kantiana: separación de las facultades productivas y lógicas del aparato psíquico para privilegiarlas como fundamento de todas las demás (emociones, sensaciones, pasiones), que dejan de tener otra función que subordinarse a lo racional. Hay que tener en cuenta, que el para el filósofo o epistemólogo ilustrado, racional viene de razón. Pero el utilitarista y sus descendientes invierten el proceso y la razón se convierte en pura ratio, es decir, se reduce a la racionalidad (a la razón instrumental), al cálculo de la división del esfuerzo por el tiempo, dando como único cociente  de la operación el beneficio. El paradigma cognitivo-conductual, pues, queda como reinante en el mundo de la psicología desde hace décadas.

Y la psicología deviene terapia, precisamente porque la psique se concibe exclusivamente como una anomalía de lo cognitivo, invirtiendo técnicamente el orden filosófico. El psicoanálisis freudiano, pues, queda en este entorno como una rareza clínica, porque su fin no es devolver al sujeto con problemas (emergencias, en el doble sentido de la palabra) psíquicos al tejido productivo afilando sus competencias mentales y corrigiendo sus desmanes conductuales, sino despejar el camino al deseo, precisamente entorpecido por ese acuerdo entre lo real y la libido que el síntoma. Por eso se trata de psico-análisis y no de psico-síntesis. No hay posibilidad de completud (Gestalt) ni de medición (temporal o energética) si se es consecuente con el gesto freudiano, aunque bajo la especie de la genitalidad o la madurez los postfreudianos intentaron devolver al psicoanálisis al redil. La peculiaridad de Freud no es otra que, producto de su técnica,  haberse encontrado el amor en su clínica y, en lugar de arredrarse como un hubiera hecho un buen médico, decidió darle su valor como motor de la cura. La clínica bajo transferencia, de este modo, se distancia de todos los ideales normativos de la modernidad iluminista.

El paradigma consumista y postfordista supone otra mutación, porque al buen chico fordista, con sus capacidades de cálculo, eficiencia y gestión bien encauzadas, el modo productivo ha decidido sustituirlo por un sujeto vocinglero e hiperactivo, que hace de su sociabilidad y capacidad empática su virtud más valorada por el mercado de trabajo. La consecuencia más obvia es no ya que lo cognitivo adelante o margine a lo psíquico, sino que ha conseguido suplantarlo. El sujeto postfordista no tiene derecho a sufrir sin ser diagnosticado, tratado y, normalmente, medicado, porque toda emergencia psíquica, todo pathos, todo sentimiento no rentable social y cognitivamente, toda muestra de sentimentalidad y o espiritualidad, se considera enfermiza, literalmente patológica. El coaching, la autoayuda, todo el espectro semántico de la autoestima y del éxito muestra de esta suplantación. El cine contemporáneo, postclásico, da buena cuenta de ello en su problematicidad, haciendo de la amnesia traumática uno de sus argumentos tipo fundamentales. De maneras distintas, Memento o la saga de Bourne son ejemplos de esta suplantación de lo psíquico por lo cognitivo. En el primer caso, el protagonista está convencido de que la información objetivada puede sustituir a su memoria. En Bourne, el protagonista ha perdido su identidad y memoria, pero todas sus capacidades cognitivas, producto de su entrenamiento, siguen intactas y se constituyen en un enigma que se superpone a todo su ser.

Pero el máximo exponente de este ideal medicalizado de exclusión de toda diferencia subjetiva es, sin duda, la emergencia de la neurociencia que concibe al sujeto como un cerebro al que se identifica sin resto, ocultando que toda perspectiva científica no es más que una modelización de la realidad validada por una serie de datos obtenidos de  un modo en absoluto aleatorio, sino perfectamente prefijado: la “realidad” responde según le preguntemos, sin ninguna clase de inmanencia propia. Es cuestión del modelo que proyectamos qué clase de datos recibimos. Y si presuponemos que no hay en el ser humano, en el ser que habla y simboliza, nada más allá de su conducta y sus capacidades cognitivas, es imposible que encontremos otra cosa que datos numéricos, conductas prefijadas y colorines en una pantalla.

domingo, 22 de mayo de 2016

Sobre el 15M y su Representación, en su 5º aniversario.

Son algunas reflexiones hechas en Facebook, estos días atrás.



  • Ahora que ya está acabando el día, un par de recuerdos. Yo apenas pude vivir en directo el 15M en 2011 porque justo esos días estuve de viaje en China. Mi mejor recuerdo fue en Sol, por donde pasé con Eduardo y Mercé, el día antes de coger el avión para pulsar el ambiente. Nadie podía ser consciente entonces de hasta dónde iba a llegar el fenómeno. Pero sé que sentimos una alegría enorme.
    Mi peor recuerdo, el día después de las elecciones viendo cómo algunos militantes de Psoe culpaban al 15M de que el PP ganara las elecciones. Puede que sea de las cosas más vomitivas que he visto en mi vida en el campo político. Me di cuenta lo necesario que era arrinconar a ese partido y refundar la izquierda lo más alejados posible de esa gente y del bipartidismo del régimen. Por eso, tres años después me interesé en Podemos. No era, pero era un paso. Me quedo con una reflexión: el 15M aún no ha sucedido. Aún hay que hacer que suceda. Buenas noches.
  •  Respecto a lo que le pasó ayer a Ana Pastor y a Errejón en Sol, yo ya me harté de decir que el "no nos representan" no se refería sólo al Congreso. Se refería al "mírelos cómo gozan" que diría Lacan. Al mira cómo la clase media goza del progreso neoliberal infinito. No sé de qué se asustan ahora. Esa cosita politológica de "no nos representa este partido o aquél" no es la cuestión, sino que el sistema entero es una falsa representación. El no tener líderes (esto es, rostros hipervisibles) del 15M no era una tara, como ha intentado hacer pensar el clan de Somosaguas, era su gesto más radical y subversivo. La multitud decidió tomar la plaza y la pantalla. Ir a montarles un plató a su plaza y volver a usurparles su prot-agonismo, el ser el motor y piloto de la lucha, era escupirles a la cara. Creo yo. Vamos, a la gente que pitó y gritó ayer no le hicieron falta doctorados en ciencias políticas ni en ciencias de la comunicación para ver lo evidente: que hay que conquistar "un fuera de campo", una falta en lo visible que convoque una significación donde la biopolítica neoliberal ha colocado un simulacro. No se trata de espectáculo sí o espectáculo no, que ambos son espectáculos. Sino de si dejamos en el espectáculo un lugar para la verdad o buscamos un imaginario totalitario. Como dije hace ya dos años y medio, cuando Stalin se decidió por el empalagamiento kitsch del realismo socialista y su supuesta transparencia puso las base de la debacle de la URSS como posible alternativa al capitalismo.
  •  A ver, a este chico ¿no le podría decir alguien que no está en un aula ante alumnos (situación que yo he dicho siempre que me parece de una profunda intimidad) sino que es diputado y candidato a unas nuevas elecciones?.
    Jamás se dará el caso, pero si me dedicara a la política profesional-electoral, lo primero que haría sería no hablar como en clase. Muchos que me han sufrido pasarán por aquí y pueden atestiguarlo. Si hablara como en clase, no me votaba ni dios. Sobre todo, porque en clase, si hay quien te ha entendido mal, tienes el día después para explicarte, y no hay más mediaciones que la propia situación discursiva in praesentia. Si sueltas esto en la prensa como candidato es que en el análisis de situaciones discursivas estás un poco pez.
  •  No se trata de evitar la representación, se trata de no usar el modo ya fracasado. El 15M ya era en sí una representación: la de la hiancia insalvable entre los partidos y la multitud. Pretender re-presentar a una representación implica la maniobra retórica de intentar negarle su legitimidad representativa. Ante las protestas continuas por parte del errejonismo de que el 15M necesita ser representado y que no puede empeñarse en permanecer irrepresentable he contestado esto en otro muro:
    "Esto me ha sonado un poco como si Luis XVI le hubiera dicho al Tercer Estado: "¿Queréis ser representados? Tranquilos que yo nombro un caballero andante que os represente y dejaos de sufragio universal. Total, todo es representación coged ésta que ya está inventada, es más fácil y no tiene riesgos..." ¿No? Y ellos hubieran tenido que contestar "¡Que bueno es nuestro Borbón, qué bueno es que nos lleva de excursión!" Y oye ni revolución ni nada que donde esté un buen miembro del Segundo Estado para representarnos, no vamos a poner a un paria..."
    El 15M no cuestionaba la representación como un principio ontológico y metafísico, en base a la creencia de que hay un antes de la representación sólido e inmutable y que la representación es completamente exterior y accidental respecto a lo representado, e insistir en ello como único argumento me parece me parece ya insultante a fuerza de simplón. Precisamente porque la representación instituye y modeliza lo representado, le da estatuto de existente, no cualquier representación es legítima. Lo que se cuestionaba era una forma de representación muy concreta, histórica, tendenciosa y parcial: la partitocracia neoliberal corrupta del régimen del 78. Formar un partido de corte clásico para representar esa postura es lo mismo que nombrar un caballero para defender los intereses del pueblo en un torneo frente a la nobleza y, si gana, lo hacemos duque o algo. Podemos ha superado la noción de la "multitud como príncipe" y ha inventado "la multitud como princesa" encerradita en un torreón y ofreciendo su pañuelo a su campeón. Muy innovador todo.
    Yo comprendo que los miembros del CC se aburran mucho porque no tienen nada que hacer, dado que el sr. Iglesias y su camarilla más cercana lo hace todo. Pero hombre, ahora que parece que va a haber una candidatura unitaria de la izquierda no sigan y sigan insultando inteligencias. Yo hace mucho que huyo de entrar en grescas, pero es que ellos no paran. La pulsión de muerte los atosiga y vuelven y vuelven sobre lo mismo, sobre los argumentos que creen que les dieron la victoria, para recrearla gozosamente una y otra vez. Fort-Da, Fort-Da.
    Insistir en que el 15M necesita ser representado es precisamente un intento de negarle su potencia simbólica, su capacidad de apuntar a la verdad. Verdad taponada por el binomio partidos/televisiones, cosa que experimentaron directamente el tándem Pastor / Errejón el domingo. Que Pablo Iglesias empezara en la televisión para a partir de ella fundar un partido, no necesita más explcación como maniobra de represión enunciativa: "El 15M no es una representación, yo sí".  

    Parece que el único destino de la multitud es constituirse en pueblo. Igual la cosa es un poco más complicada...