miércoles, 8 de junio de 2016

Notas sobre comunicación y política en época preelectoral.

Sobre el espot de Ciudanos.

 

Es malo, pero es denso. Quiero decir, que no es tan simple como parece por el mal gusto y la mala factura. Las remisiones intertextuales son una red tupida, que atrapa la competencia discursiva del espectador. Primera referencia: el bar que es donde se encontraron ambos por primera vez con Évole de maestro de ceremonias. PI sigue allí como un parroquiano que no ha medrado ni ha aprendido, mientras que AR está en un plasma, como Rajoy, pero desde la tribuna del Congreso. Además, esta idea de la cerveza "descalifica" desde la posición del votante modelo de Cs a la de Unidos Podemos, remitiendo al video de celebración de Garzón e Iglesias. Siguente referencia, con el parado, los parroquianos, el camarero.... el anuncio de hace dos años de la Lotería Nacional. No es baladí que al de la coleta lo veamos aporreando una tragaperras. Todo remite al cuñadeo, al sentido común, pero lo que nunca nos preguntamos es cómo es ese sentido común, específicamente. Y si no captamos su especificidad, no lo podemos transformar. Quien ha analizado cine, cualquier tipo de discurso audiovisual, lo sabe: hacen falta millones de operaciones, convenciones y siglos para que algo parezca normal, transparente, incuestionado. Hasta el grano chapucero, para dar la impresión de vídeo amateur, no profesional y generar una especie de empatía casera. Lo necesitan por el aire de pijismo falangista (facha de estación de esquí) que ya se han ganado C's y que aleja de ellos a las clases populares como ponteciales votantes. Ah, y el Psoe, ni existe, claro. (Facebook, 30 de mayo)


Bueno, como el otro día parece que interesó el pequeño apunte analítico sobre el Vídeo de Ciudadanos, anoto un par de cosas más que han salido en varias conversaciones:
1) Frente a la creencia generalizada, el vídeo no va dirigido a los jóvenes. Eso seguro. El target es entre 40 y 60. No hay más que ver quiénes focalizan la atención: ama de casa ejecutiva, carmarero, señor enterado de la barra, el parado. Son los representantes del target en la puesta en escena. Forman el corro, el círculo, alrededor del anciano y las miradas se cruzan entre ellos. El de la coleta está caracterizado como nini, como vago y gorrón. Y está fuera completamente del círculo social. El uso del móvil va en esa dirección. Al estar sentado, todos los planos subjetivos, a los camareros o al repartidor, son en contrapicado (de abajo arriba) connotando, en este caso, su inferioridad moral.

2) También añadir algo que no había dicho, pero que para mí es obvio: en ningún caso pretende robarle votantes a Podemos. Sabe que a los votantes de izquierdas (UP) lo único que les va a despertar es odio. Está disputándole el voto al PP, obviamente. La carrera es a ver quién odia mejor a Podemos. Se trata de un virtuosismo del odio y la descalificación. Esa es la competición. Por eso decía, que entrar al trapo de los contravídeos no me parecía buena estrategia.

3)Si os fijáis, Psoe y Cs tienen bien dividida la tarea (perdón, Krahe, donde estés): Cs contra el PP y Psoe contra Podemos. Me refiero al plano de la enunciación. Sin embargo en el plano del enunciado, es al revés. Resumiendo: Cs compite contra el PP poniendo en escena su odio a Podemos (vídeo, viaje a Venezuela, etc.) Mientras, el Psoe compite con Podemos y su puesta en escena es contra el PP (queremos el cambio, jamás pactaremos con ellos, etc.) Jamás se atacan entre sí (no lo he visto aún, al menos), de hecho ni se nombran, Psoe/Cs. Ya se sabe que mi lema es que lo obvio es suficiente. Tenemos todos los elementos de su estrategia ante los ojos, sin necesidad de montar un Watergate, para saber que pretenden gobernar juntos y, en todo caso, robar todos los votos que puedan a derecha e izquierda, para, en caso de tener que admitir la ayuda del PP, que sea en una posición lo más débil posible (en minoría, con la abstención, etc.) (Facebook, 2 de junio)


Los odios de la derecha.


No creo que le vaya a descubrir El País a nadie. Pero -deformación profesional será-, disimulen, se muestren ambiguos, pretendan mostrar coherencia donde no hay más que contradicciones, donde se le ve el plumero ideológico a un periódico es en la información gráfica. Habría que hacer un estudio concienzudo sobre cómo usa la iconografía de los nuevos líderes de la izquierda -la expresión nueva política ya no la usa nadie, gracias a dios- El País. Todos nos hemos fijado en que Aznar en su momento o Rajoy suelen sacarlos de siempre muy desfavorecios (muecas, gestos poco nobles, etc.), mientras que ABC sacaba a Zapatero, dormido cayéndose, etc. Pues bien, yo no he visto poses ridículas de Pablo Iglesias, Errejón o Ada Colau. Se ceban con Carmena. Es digno de estudio, que sea el blanco preferido de sus ataques. Es una señora de 70 años, pero la mayoría de las imágenes que yo tengo en la retina de ella, me la devuelven como una anciana luminosa, sonriente y sensata. Pues bien, fijaos cómo la "fotografía" EP: seria, con rictus amargo, buscando iluminaciones que proyecten sombras siniestras desde las arrugas de su rostro... Esta la usan para "ilustrar" una noticia con un titular tan torticero como "Carmena cierra la oficina antidesahucios porque hay pocos casos".
No sé si habéis visto además los intolerables insultos del preso Granados a Ramón Espinar cuando éste le interrogaba ejerciendo su función como representante popular. Sí, que si Venezuela y tal.... Pero lo que les escuece son la cabalgata de los reyes magos, Maestre en la Capilla, o Zapata en el Patio Maravillas, esto es, el Ayuntamiento del que consideran el patio principal de su cortijo, Madrid. Disto de defender a muchos concejales de su ayuntamiento, pero ara mí es evidente, que Carmena. en tanto que alcaldesa de la corte, es uno de los personajes más odiados por la derecha y la oligarquía de este país. Bendita sea. (Facebook, 3 de junio)


Muhammad Ali. 


Dice la prensa del régimen que con Ali se ha ido el último icono del siglo XX. No han entendido nada. Se ha ido el primer icono del siglo XXI. Le decía esta mañana a un amigo, que de una actividad física de alto nivel, siempre hay parar. Lo admiro (presente de indicativo) mucho como boxeador, desde la infancia. Pero como luchador (fighter) lo admiro mucho más. Lo que más siento es todo lo que ha perdido la humanidad estos treinta años de silencio de Muhammad Ali. Todo lo que podíamos haber aprendido de él. Oir de su pico de oro lo que sintió al ver a Obama en la Casa Blanca, oirle defender a los regímenes de izquierdas en América Latina. Bien que visitó Cuba cuando más difícil era y donó dinero para hospitales. Me duele ese silencio. Su danza, queda para siempre. Nunca he podido ver sus dos últimos combates con Larry Holmes (que lloró por tener que vencer a su ídolo, amigo y maestro) o Trevor Berbick, que fueron dos grandes errores, pero los otros los he visto decenas de veces. Ahora bien, lo que más me duele es no poder haber visto cómo iban cambiando su cuerpo y su palabra, desde la arrogancia y el coraje, desde la belleza y el ingenio, hacia la sabiduría. Se nos ha ido un hombre extraordinariamente inteligente que entendió la lucha social de modos que a la izquierda europea le ha costado 50 años entender. ¿Último icono del Siglo XX? Eso quisieran. Implicaría que el Siglo XXI es indiscutiblemente suyo. (Facebook, 4 de junio)

El País Valenciano, en el mapa.


Al menos una cosa hemos conseguido desde que no somos la capital de la corrupción. Cuando alguien se dirige en una conexión en directo desde una tele de Madrid a alguien de València le dice "Bona vesprada!" Com cal. I no, "Bona tarda!" que es un castellanismo evidente, aunque aceptado en Catalunya. Como muchos otros que se usan en buena parte del Catalunya y no en el PV, aunque aquí también se usen muchos.
Ojo. Claro que acepto que un catalán/a me salude con un "Bona tarda!", porque hablamos la misma lengua y tenemos perfecto derecho a usar nuestras variantes dialectales normativas. Yo le contestaré un "Bonasprà!" como un templo y me quedo tan tranquilo. El problema es que sé por experiencia que lo más normal es que él/la pasará inmediatamente a contestarme en castellano pensando que estoy hablando el catalán mal, y no, de otro modo tan legítimo como el suyo. El barcelonismo (no de club, sino de capital de la burguesía catalana) siempre ha sido una lacra para el pancatalanismo entre iguales. El blaverismo otra, claro. Pero eso ya se sabe, se dice y se reconoce.
Piense un castellano parlante (monolingüe, a los que tenemos otra lengua no hace falta explicárnoslo, creo yo) lo siguiente. Imaginen que le habla una señora argentina, o que escucha una conexión en TV o radio desde Argentina. Supongo que no le supondrá mucho problema que le hablen de vos o que saluden con un "Buen día!" en vez de "Buenos días!". ¿Pero a que si lo hace un anglo-parlante, para confraternizar -por ejemplo, una estrella de rock en un concierto, una actriz en una entrevista o una política/o en otra-, usar variantes latinoamericanas o no usadas en la Península Ibérica, lo primero que pensaría es éste no me reconoce, éste no sabe dónde está? (Un anglo-parlante, que no hable castellano; Viggo Mortensen o John Carlin no cuentan, claro) Pues lo mismo cuando un castellano-parlante desde un medio estatal se dirige a un valenciano, usando un saludo en una lengua que no sabe hablar, como simple gesto de cortesía. Igual.
¿Ven como ponernos en el mapa no era tan difícil y no había que robar, ni dilapidar, ni traer Papas para embolsarse comisiones ni nada? Bastaba con no avergonzarse del origen de uno y ser valencianista y no valencianero. Por favor, si a alguien le pica, que se rasque. A ser posible, sin mugre en las uñas. (Facebook, 6 de junio)