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jueves, 24 de diciembre de 2015

La voz del líder Iglesias (Apuntes sobre el Comunismo, 13)

Estoy de acuerdo con muchas de las cosas que está diciendo Pablo Iglesias estos días. Sobre Catalunya, sobre le ley de emergencia social, etc. Lástima que no me pueda fiar en absoluto de él debido a su trayectoria interna en Podemos. ¿Si de verdad va a defender todas estas cosas, por qué tuvo tanto interés en imponer en su partido un modelo autocrático, jerarquizado, centralista y, por ende, estatalista?. Se trataba de un pueblo no fuera nunca una multitud organizada y autogestionada, sino una plebe a expensas de un líder supremo y de una cúpula acorazada. Defender lo que está defendiendo con su voz pública y defender, con su voz interna y privada, el modelo organizativo que defendió es de una incoherencia radical. Profundamente radical. Porque donde se juega el poder, la actitud en o frente a él, es en el modelo organizativo, no el los discursos públicos. Es la diferencia entre jugar a los significantes vacíos o a los significantes flotantes. Los primeros son patrimonio de un pueblo proactivo, los segundos son patrimonio de los profesionales del márketing, que te pueden coger cualquier valor social para ponerlo al servicio de la promoción de su producto. A cambio, eso sí, de vaciarlo de cualquier operatividad pragmática. El significante vacío tiene sentido y opera, el significante flotante es pura cháchara castradora. Laclau lo explica perfectamente:
"Y, por las razones antes mencionadas, cuanto más extendida la cadena tanto más ese nombrar habrá de prevalecer sobre las referencias particularísticas de los eslabones individuales. Es por esta razón que hemos hablado de destrucción del sentido a través de su misma proliferación. Esto hace posible entender la relación precisa entre significantes “vacíos” y “flotantes”: dos términos que han tenido una circulación considerable en la literatura semiótica y postestructuralista contemporánea. En el caso del significante flotante, tendríamos aparentemente un exceso de sentido, mientras que el significante vacío sería, por el contrario, un significante sin significado. Pero si analizamos el problema con más atención, veremos que el carácter flotante de un significante es la única forma fenoménica de su vacuidad. Un significante como “democracia” es, ciertamente, flotante; su sentido será diferente en los discursos liberales, radicales antifascistas o conservadores anticomunistas” (Emesto Laclau, Los fundamentos retóricos de la sociedad: 31)
Bien, ¿qué hace la diferencia entre un discurso y otro, si no es la semántica? Por supuesto, la pragmática, la enunciación. Si enuncia un líder político profesional para recibir el aplauso y no una contravoz críticamente constructiva, todo significante deviene flotante. Es la ley estructural del silencio como única fórmula organizativa. Huir del neoliberalismo ha de comenzar por poner al líder, que no tendría más función que encarnar al imaginario del reconocimiento mutuo, al servicio del pueblo y no al revés. Por favor, que nadie me espete ahora que entonces IU/UP hubiera sido la alternativa. IU/UP era eso desde el principio y jamás hubo allí un espacio para cuestionar el centralismo organizativo. En ese sentido, IU es peor que Podemos. Los programas son un puro engaño si los representantes no están férreamente controlados por los representados. Lo que hace falta es inventar lo nuevo, lo que aún no existe pero estuvimos tan cerca de poder presentir. El gran antagonismo para los próximos tiempos habrá de ser multitud vs. élites. De esta confrontación nacerá el Pueblo, no de oponer unas élites profesionalizadas a otras.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Del desbordamiento al bipartidismo aumentado (Apuntes sobre el Comunismo, 12)

  •  Voy a intentar ser breve sin dejar de expresar lo que pienso con la máxima sinceridad y honestidad de la que soy capaz. He estado todo el día fuera y acabo de ver y oír la reunión de Pablo Iglesias con Rajoy. Y respecto a lo que ha dicho PIT, puedo decir que concuerdo en todo. Creo que hace falta un referéndum en Catalunya y creo que yo me sumaría a pedirles a los catalanes que siguieran unidos al resto de los pueblos del Estado en un plano de igualdad en la diferencia. Creo en el derecho del pueblo catalán a decidir, a la vez que me encantaría seguir compartiendo patria con ellos. Y, ya como valenciano, cada vez más y de más cerca. Pero cada vez que concuerdo en algo con PIT, y aunque no han sido muchas –cada vez que ha buscado la centralidad del tablero, desde luego que no- sí han sido algunas, lógicamente, no puedo dejar de preguntarme: ¿qué le costaba no haber hecho la jugarreta de Vistalegre? ¿De verdad creyó que tener al lado, como secretarios generales a Urban, Teresa Rodríguez o Echenique le hubiera restado la más mínima eficacia? ¿De verdad creyó que tener círculos operativos y proactivos no hubiera sido mucho más enriquecedor y le hubiera garantizado mucha más implantación social y proyección electoral que unos Consejos Ciudadanos sumisos y una militancia cada vez más exigua y muda? ¿Qué le pasó a este hombre y a su camarilla hace ahora aproximadamente un año para incendiar la estructura que los sustentaba? Nadie le habría hecho sombra, al contrario: hubiera tenido una multitud trabajando y pensando, que se hubiera dejado dirigir por él sin necesidad de represiones y manipulaciones y le hubiera brindado una fuerza y un vigor que hoy ya no tiene. ¿Qué no sabemos? ¿Presiones desde los poderes fácticos? ¿Presiones desde el extranjero? La ambición personal no me parece explicación suficiente, desde luego. El fanatismo de sus acólitos más ramplones –los trolls y matones de las redes y los medios, que insultan anónimamente como ratas- no se lo puedo imputar a una persona que de vez en cuando da claros síntomas de su disposición a la sensatez y de una capacidad intelectual notable. Quiero que este enigma no sea desalojado. Intuyo que en mantenerlo vivo se juega parte de la posibilidad de radicalizar verdaderamente la democracia en España, de que la fuerza neoconstituyente de la multitud no muera sepultada por la inercia electoral, como no murió en 2011. Nada menos. (30 de octubre)

  •  Me da lo mismo cómo se llame, qué sistema electoral utilice, o qué diga representar. Con un 95 por cien, sólo ganan las elecciones los autócratas. Y cuando arrasas en unas primarias de esa manera sólo estás poniendo de manifiesto que has hecho un uso indigno y demagógico de la telecracia. Nadie puede competir, ni una idea ni un equipo, de una forma mínimamente digna y democrática si un candidato tiene una posición de ventaja comunicativa porque se ha hecho con el tablero, con el ámbito comunicativo como campo único de enunciación, a través de un aparato coercitivo y excluyente y los demás no. Te llames Pablo Iglesias o te llames Alberto Garzón. Las puertas giratorias son un problema para la política y un fomento de la corrupción, no lo dudo. Pero en el tejido social es tanto o más grave el problema de los políticos de pequeño nivel, profesionalizados y apesebrados, que no tienen otro oficio ni beneficio que su puestecito. Los hay en todos los partidos. En el PP y el Psoe podemos ver estos carguitos eternos en municipios, autonomías, diputaciones. Pero el problema de la izquierda es que todos sus políticos no tienen otra salida que perpetuarse, porque colocarse en una empresa energética o como directivo de la banca no está entre sus posibilidades. Pensar que todo el guirigay montado con AeC, con Unidad Popular, con La Izquierda no son más que intentos de polítiquillos de aparato por no quedarse fuera del pesebre institucional me da mucha, mucha pena. La unidad electoral es una filfa burguesa. De hecho, el político profesional de la izquieda satélite debe de tener horror a tocar el poder ejecutivo, porque tras tocar el gobierno la única opción normal para un político profesional es retirarse y ellos a lo que aspiran es a hacer de la oposición su forma de ganarse la vida, que -ésta sí- puede eternizarse. Luego, si eso ya, le echamos la culpa a la alienación de las masas de no haber ganado nunca unas elecciones. No habrá izquierda, no habrá política popular, no habrá una democracia radical mientras sigamos alimentando ese ideal de la unidad, que para los profesionales de la oposición izquierdista consiste simplemente en un loco intento por no quedarse sin su modus vivendi en forma de concejalía, escañito, diputación, o asesoría de libre designación. Y cada vez que temen quedarse fuera sacan del cajón la idea de confluencia para ver cómo pueden presionar para entrar en las listas como sea, para que parezca que no puede haber una alternativa al poder de la derecha neoliberal si no se cuenta con ellos. Podemos tenía en su destino la misión de acabar con esa pantomima del bipartidismo y la izquierda satélite. Y ha caído en todos sus defectos tan en picado como ellos. Y los de IU asustadísimos: ¿de qué vamos a vivir ahora? Mi impresión es que la ventana de oportunidad se ha cerrado. La han atrancado vilmente los que se manejan mucho mejor en cotos cerrados que en plazas abiertas. A lo mejor hay alguna forma de volver abrirla. A mí me da por pensar que la única oportunidad para ello es no perder un minuto más pensando en el 20D. Dejémoslos que pillen cacho y sigamos trabajando en una alternativa a esos que, si no cambiamos el sistema, no nos van a representar jamás, se llamen como se llamen. Ni un minuto de nuestra atención a ver si se colocan unos burócratas u otros. Cuando hace 4 años la gente gritaba ¡no nos representan! no nos referíamos a unos o a otros. Nos referíamos a todos y a su podrido modus vivendi. (28 de octubre)

     
  • Fútbol es fútbol, que decía Vujadin Boškov. Para esto ha dado la "nueva política". Me gustaría saber qué votaron hace cuatro años estas señoras. Y, de paso, qué votarán el 20D también. En tanto que no soy politólogo, y en tanto que llegué a creer que había llegado la hora de gente, es decir, de que hicieran política los ciudadanos (a no confundir con C's) y no que siguiéramos condenados a ser hinchas de los políticos profesionales como los hooligans lo son de sus clubs de fútbol, ruego se comprenda la enorme grima que me da esta foto, como ostentanción suma del simulacro de antagonismo que estos señores representan y que me parece aún más obsceno que el que han representado PP y Psoe durante los últimos 40 años. "Los Ciudadanos, claro que Podemos" puede ser el partido hegemónico del futuro cercano. Tranquilos, no pienso registrar el nombre, como se lleva ahora, para pisarle el terreno a nadie. Me da demasiado asco como para querer apropiármelo.

    "Si m'heu de fer callar
    que sigui ara,
    ara que puc dir no,
    i res teniu per a comprar-me.

    Que no vull esperar.
    Que sigui ara!
    Ara que puc sentir
    el pes de tanta basarda.

    Que no em sap cap greu
    dur la boca tancada,
    sou vosaltres qui heu fet
    del silenci paraules.

    Que no vull esperar
    que el temps rovelli l'arma,
    que no vull que la por
    tingui més temps per a guanyar-me.

    Si m'heu de fer callar
    que sigui ara,
    ara que tinc les mans
    per a canviar de guitarra."

    Esto lo decía Lluís Llach a principios de los 70. Yo he considerado que el presente es un buen momento para recordar esa no tan vieja canción. Que Tsipras y Merkel los bendigan.

    La foto la he extraído de aquí.
    Hace unos meses escribí esto. ¡Qué equivocado estaba en la superficie y qué acertado estuve en el fondo!!!! (17 de octubre de 2015)

  •  Iglesias contra Albert - Coleta Morada vs Pájaro Naranja



Apéndice (algunos recuerdos)

* "Cuando se empezó a hablar de la política de la gente decente, algunos –puede que de forma un poco precipitada- vinimos a entender que era la hora de la política para los que no sentíamos pasión ninguna por la sucia política, por el trepismo y la lucha descarnada por el poder y el dinero. Es decir, para la inmensísima mayoría, que se movilizó como nunca antes. Hacer política no significaba luchar de una forma denodadamente egoísta por encarnar la representación porque ésta iba a estar escindida de sus privilegios tradicionales, tanto durante el "mandato" como posteriormente (las puertas giratorias). Pero ya parece que lo advirtió Platón (la cita se le atribuye): "No hay nada de malo con que haya gente a la que no le gusta la política, simplemente, serán gobernados por aquellos a los que les gusta"."
10 de agosto de 2015 http://lasuficienciadeloobvio.blogspot.com.es/2015/08/podemos-la-izquierda-las-sillas-y-el.html
*"En sí mismo, el hecho de GANAR UNAS ELECCIONES NO SIRVE ABSOLUTAMENTE PARA NADA. Un pueblo jamás gana unas elecciones. Las gana un partido (una forma partido) que inmediatamente después se siente absolutamente libre para destituir al pueblo como tal y volver a tratarlo como electorado: sigo en el gobierno, estoy legitimado para hacer lo que me dé la gana. Los menores de 40 tendrán que aprenderlo. Los mayores tenemos al felipismo en la memoria. Los pocos logros progresistas del Psoe (en educación, en coberturas sociales, en sanidad) cuán fácil ha sido revocarlos para el PP, para la Troika, para el FMI.
Se acabó. El electoralismo es un puro simulacro. Si ese común no se construye, el Podemos ganar las elecciones es una pura filfa. La mayor mentira política que he oído en estos últimos tiempos, la más falaz y rastrera se enuncia diáfamente: “Claro que podemos” No era un estilo, era una ideología para someter a la multitud a lo instituido y robarle su fuerza instituyente. No está nada claro que podamos y Tsipras, con un 60% de votos, es una muestra clara de ello. Si no hay pueblo, si el pueblo vuelve a ser reducido a pura masa electoral, el poder será siempre de los mismos, que son los que controlan la trampa mortal de la representación. La lucha es otra. Y lo teníamos a huevo y nos lo están quitando de las manos. Al demonio la claridad del poder. Lo que CQP nos ha robado con Podemos es nada menos, que la posibilidad de haber creado una estructura de control, elección y revocación de quienes nos representen, radicamente arraigada (sí, es un pleonasmo, ¿y qué?) en lo social. Si no tenemos ese poder, no tenemos más que el papel mojado de los programas en manos de buitres. Tsipras no tenía un as en la manga. Pablo Iglesias no tiene ni manga ni as. Ya está bien de que nos quieran vender alucinaciones de claridad y cerebritos que se supone que saben. Todo está por pensar. Nada está claro. Ganar unas elecciones no es más que una parte, casi circunstancial, de la tarea. Ya está bien de buscar la centralidad de un tablero que no está lleno más que  de mierda. Es hora jugar a otro juego de una maldita vez. En los movimientos emancipatorios del siglo XXI hay dos grandes paradigmas: el populista y el comunista. Hacer pueblo, construir el común. Y la estupidez, la ceguera, la soberbia y la ambición de una camarilla los ha hecho incompatibles."
sábado, 11 de julio de 2015 http://lasuficienciadeloobvio.blogspot.com.es/2015/07/ahora-en-comun-sin-olvido-ni-perdon.html

  * "Fue entrar en un determinado grupo de facebook afín a AeC y darme cuenta de que el planteamiento de mis dos últimas entradas de blog apoyando a AeC iba a ser duramente reprimido. Cuando haces dos preguntas, y te tratan de troll e invitan a irte unos supuestos guardianes de la ortodoxia, diciendo que te leas el manifiesto AeC como si fueran las tablas de la ley, la única forma de demostrar que no lo eres es hacer mutis por el foro. Y sí, hay gente que me lee y no creo que nadie me crea a pies juntillas -soy muy difícil de creer a pies juntillas, porque siempre pongo la lógica y la verdad, al menos como yo las percibo, por delante de la coherencia y eso no hace acólitos- y si llevo unos días atrayendo a la gente a AeC me siento en la obligación de que sepan que lo que he visto cuando he entrado en uno de sus grupos de Facebook no me ha gustado un pelo. No se trata de un espacio discursivo libre y constructivo sino de un espacio que tiene un núcleo promotor -todos los núcleos promotores/irradiadores tienen motivaciones y objetivos poco claros- que buscan masa crítica. En fin, el error básico que se intentaba -que yo al menos intentaba- combatir.
    Si hay algo que detesto más que un político profesional es un político amateur. Tiene la misma alma que el otro, pero mucho menos oficio.
Vuelvo, como tantas veces, a Lacan: Un discurso es siempre adormecedor, salvo cuando uno no lo comprende — entonces despierta.  Yo no concibo un despertar sin un cierto jaleo, sin una cierta algarabía, sin un incierto desconcierto. Lo que debemos procurar es que esa algarabía no nos pille como esclavos solitarios de la pulsión cobijada bajo la figura de un líder, de una cúpula o de una doctrina mortífera. El ruido de la multitud despertando no debe confiarse a un amo."
15 de julio de 2015 http://lasuficienciadeloobvio.blogspot.com.es/2015/07/ahora-en-comun-grecia-y-la-hermeneutica.html

(He preferido seguir un orden lógico que cronológico en la selección de los extractos... Los he colgado a cuenta de mi post anterior en mi muro: https://www.facebook.com/joseantonio.palaoerrando/posts/918862328206321)

viernes, 9 de octubre de 2015

La voz de Podemos y sus contravoces (Apuntes sobre el Comunismo, 11)

(Estados y comentarios de Facebook del 29 de septiembre al 9 de octubre de 2015)

Podemos y las voces.

1

Me pasa con algunos próceres intelectuales de Podemos que cuanto más coincido con sus enunciados, más desconfío de ellos. Porque la opinión no es en absoluto virgen e inocente, no es sólo cuestión de semántica, sino de sesgo interpretativo. Cuando hablan de que "es la gente la que decide", de que hay que desencializar el lenguaje (pensarlo de un modo no esencialista), o en general cuando adoptan tonos negrianos, lacanianos o de entusiasmo multitudinario y defensa de lo común (no estoy equiparando estos tres dicursos, simplementen enumerándolos), no debemos olvidar nunca desde dónde los enuncian: desde el centralismo doctrinario de un núcleo irradiador, esto es, desde VISTALEGRE. Esto da a todos sus enunciados un cariz autoritario centralista que esos mismos enunciados no tenían, emitidos desde Podemos, hace un año. Todo mensaje de radicalidad democrática y de cuestionamiento de la representación, emitido ahora por los miembros del CC estatal de Podemos, elegidos en una lista plancha, están impregnados de un cariz de doble lenguaje, de doble moral con la única intención de encandilar a las masas, de que éstas no se desenganchen definitivamente de un carro que es conducido por la cúpula con mano dura y nula transigencia ni diálogo. Es decir, es puro bla, bla, bla, si no atendemos sólo a su preciosa melodía (lo que se dice) y vemos la estrategia discursiva, meramente publicitaria, desde la que se emiten. El boicot de toda posibilidad de confluencia paritaria es su último síntoma, pero la cosa viene de largo. Es lo que un amigo decía el otro día: leninismo de Play-Station que tiene a la izquierda como único enemigo real, porque les interesa copar esa zona del tablero. Cuando hablan en esos tonos hay que tener en cuenta su nula vocación de coherencia práctica entre esos supuestos principios políticos y la articulación de una praxis consecuente con ellos.
"Que se diga queda olvidado tras lo que se dice en lo que se escucha". Esta frase de Lacan la he repetido muchas veces. El principio de todo materialismo en el análisis del discurso es establecer una apertura, un desdoblamiento, entre Enunciado (lo que se dice) y Enunciación ("que se diga", esto es, desde dónde y en qué posición se habla). Si no establecemos esta distinción caemos en el fatuo idealismo de la semántica transparente, de que un enunciado vale lo mismo sea cual sea su locus enuntiationis, su modalidad discursiva. Y no, los dispositivos y los anclajes enunciativos modelizan definitivamente el discurso. La misma frase (los mismos significantes aislados, esclerotizados) suponen mensajes completamente distintos dependiendo desde dónde sean enunciados.


 2

Cuando algunos publicamos algo crítico con las prácticas políticas de Podemos, ahora incoadas en exclusiva por su cúpula, puesto que desarticulados los círculos o, los que queden, puestos al servicio de los Consejos Ciudadanos, sólo la cúpula está autorizada para la iniciativa comunicativa e ideológica, siempre sale alguna voz recriminatoria acusándonos de plañiderismo o de encono injustificado. Estos segundos suelen decir que esperemos a que hayan gobernado para criticarlos. Los primeros, que hay que trabajar desde dentro como "caballos de Troya" y menos quejarse. Bien, ahí va mi sospecha: ¿podría ser que tanto unos como otros no hayan pisado una reunión de un círculo en su vida y hablen de oídas o por lo que leen en los medios, o en los perfiles de los próceres? Quede claro que estas personas no tienen en absoluto el perfil vandálico, agresivo e insultante de los palmeros. De estos últimos, a algunos de ellos los tengo bloqueados, a otros simplementen les he quitado amistad para evitar que me insulten (a mí directamente, o peor, a mi inteligencia y la de mis amigos repitiendo consignas que han oído, y ni entienden, como si fueran hallazgos propios) o me increpen.
Lo único que tengo que contestar a los argumentos de arriba es que si hubieran estado en círculos y asambleas y no viendo la cosita desde casa y juzgando a Podemos como se ha juzgado siempre a un partido político convencional, puede que comprendieran cierto resquemor de los que apostamos a pie de calle y asamblea por un determinado modelo que vimos traicionado y cambiado vía listas plancha, y que cuando mostramos discrepancia fuimos acorralados e insultados hasta que no vimos otra que distanciarnos. En este muro, en mi blog o en mi columna de prensa se pueden ver comentarios para saber cómo se las gastan estos tipos, normalmente con perfiles falsos o encubiertos por el anonimato. Hay algunos que dan incluso la impresión de tener encomendada la santa tarea de patrullar los redes y los medios para insultar y descalificar a quien se atreva a cuestionar los designios de la cúpula. No hace falta ir a mis cosas: en reddit, o en cualquier medio de comunicación que admita comentarios a sus columnas de opinión han dejado sus huellas.
En cuanto al segundo argumento, el de ejercer de "caballos de Troya", bueno, también se ha intentado. En las listas de cqp se había colado alguna persona que por defender posturas críticas hasta Vistalegre pensaba que podían estar ejerciendo ese papel de conciencia crítica. De hecho, una vez acabadas las elecciones me ofrecí a ellos para colaborar en el trabajo anti-casta (¿nos hemos dado cuenta de que ya nunca usan ese término?¿será que ahora los enemigos son los pitufos y no la casta?) desde la opinión o el trabajo cultural, que es lo que modestamente yo puedo hacer. Pues bien, o eran consumados actores desde un principio o han padecido un síndrome de Estocolmo -algunos vía puestecito de asesor en las instituciones, sin compromiso de límite salarial como los cargos electos- digno de estudio porque hoy por hoy se cuentan entre los máximos defensores de la cúpula y, efectivamente, caso ni a mí ni a otros como yo nos han hecho ninguno.
En fin, me encantaría que opinarais sobre el asunto los que leáis esto. ¿Tengo razón al pensar que los que critican a los críticos no han estado en Podemos nunca más allá del Agora Voting, la tele y las redes? ¿O me equivoco?


3

Un político radical-democráctico debe ser ante todo un hermeneuta que escuche, interprete y entienda, no un tecnócrata que calcule e imponga. Mucho que aprender de la gente, muy poco de los que proclaman que saben lo que la gente quiere o necesita y mande a callar.

Pablo Iglesias en Vistalegre.

 4

Vistas algunas justificaciones del aparato de Podemos y simpatizantes para los malos resultados en las catalanas, con tal de no reconocer la propia responsabilidad en ellos y que están manteniendo un discurso que cada vez conecta con menos gente debido a la impericia de la cúpula para leer la realidad, estoy verdaderamente ansioso por la llegada del día después de las generales. Podría dar para una solvente colección de literatura fantástica. No ya tanto, de fantástica literatura, claro.

5

Un amigo pregunta: "¿cómo definiriais a alguien o a algo que es "condición de posibilidad" y límite al mismo tiempo? ‪#‎hatersdelnucleo‬"

Respondo:
Igual la paradoja no es tal paradoja sino algo perfectamente previsto por el sistema. Éste permite el éxito de lo que se le podría oponer con un mecanismo muy ingenioso, precisamente el que tú has descrito: lo que lo hace posible a su vez lo enclaustra en una posibilidad auto-limitada y finita. O con otras palabras, jamás se le hubiera dado pábulo al núcleo promotor (cadenas de tv a su servicio, etc.) sin la condición de que sus componentes y su líder aspirarana a convertirse en cúpula dirigente, con el fin de neutralizar cualquier componente subversivo y expansivo. El éxito en el sistema es la mejor garantía de que no habrá victoria contra el sistema. La lógica del capitalismo es paradójicamente aplastante.
Hace aproximadamente un año y en pleno debate de Vistalegre yo envié este tuit:



Otros Asuntos.

  •  El Papa Francisco: «El sueño de Dios es la felicidad entre hombre y mujer» (Pues ya tocaría que se fuera despertando, ¿no? El ideal para la curia es un Dios que duerme. Como para Descartes, por otra parte. El sueño de la razón produce monstruos. El del Dios católico parece más kitsch. Los prelados sueñan con un Dios soñante y conciben el mundo como una puesta en abismo infinita. Podrían despertarse todos y ver lo que hay. Menos disgustos tendríamos)
  •  Miguel Ángel Rodríguez: "Escocia es un estado libre asociado al RU, pero Catalunya nunca fue una nación, nunca fue independiente, ni hubo ninguna invasión" Gracias por tu enorme sapiencia, borrachín aznarista. Gracias a ti sabemos que lo que los catalanes rememoran en 11 de septiembre es la invención de la sardana y que en el parque de la Ciutadella lo que había era un inmenso pabellón donde alegres pagesos se reunían para bailarla. ¡Qué ganas tengo de que todos estos personajes infectos de la extrema derecha desaparezcan de la escena mediática! ¡Y que de aquí unos años todos clamen por una digna Ley de Dependencia porque estén todos en las listas de espera sin un mal céntimo en el bolsillo! El nacionalismo español tiene una característica esencial que lo distingue del cualquier otro: es radicalmente analfabeto. Es novio de la muerte. Me parece que la negación de cualquier holocausto debería estar reconocida como delito en el código penal. ¡Gentuza!
  •  Ellos mismos lo dicen. De Madrid al cielo. El único lugar del universo en el que, como todo el mundo sabe, nadie es nacionalista.
  • Vuelven, como han hecho desde hace más de 40 años. Estos son los que quemaron la casa a Joan Fuster o ponían bombas en librerías y han esquilmado al país con su corrupción. Son muy muy peligrosos. Por favor, evitemos que vuelvan a engañar y empozoñar otra vez con sus calumnias criminales!!! https://directa.cat/lextrema-dreta-amenaca-amb-una-nova-batalla-de-valencia-9-doctubre
  • Blaverian culture on the top!!!! Not just valencian language was an arabian invention, they even built the Valencia Cathedral to receive James The First! Long life to Valencian Al-Ándalus!!!

sábado, 26 de septiembre de 2015

Política y Simulacro: sobre Catalunya, Grecia, ... y hasta sobre el Papa (Apuntes sobre el Comunismo, 10)

Comentarios en facebook entre el el 12 y el 26 de septiembre. Estoy en una época de pensamiento fragmentario. Es bueno, de vez en cuando, que así sea. Es un momento de deshacer viejos pensamientos antes de que se fosilicen como prejuicios. Los nuevos, salen a retales. Algunos de los nuevos recuperan fragmentos más antiguos que lo viejo. Es lo que tiene el logos, si no quiere precindir absolutamente de la verdad: que la lógica del pensamiento manda sobre la coherencia del discurso. Me parece bien. Reúno, no organizo. Eso ya llegará. Organizar un pensamiento es ponerlo a disposición de quien quiera atacarlo, incluso destruirlo. Es la única forma lícita de avance del conocimiento. Creo firmemente en el pensamiento sistemático: es una ficción imprescindible. Presentarlo como originario es simplemente una falsedad, una inmoralidad. La reflexión no es otra cosa que la hermana pobre del pensamiento auténtico. Le limpia la casa, le organiza los trastos, le pone visillos nuevos. "Si no fueses tan puta..." le dice.


The Matrix (Andy y Larry Wachowski, 1999). En la edición en inglés del libro de Baudillard guarda Neo sus tesoros de hacker.

1.

Flipo un poquito. Con las cosas y reacciones que leo a cuenta de las elecciones-referéndum catalanas. Yo he decidido callar, porque teniendo una simpatía indudable por el nacionalismo catalán –todos los valencianos de izquierdas, por reacción contra el folcloblaverismo anticatalanista de la derecha y del PP, empatizamos con el catalanismo en mayor o menor medida-, sin embargo, el soberanismo “masista” tiene para mí una carga de demagogia con la me resulta imposible identificarme.
Flipo con las opiniones encontradas y enconadas de mis amigos catalanes, sí. Hay un grado de visceralidad altísimo, que huele a hora de la verdad. Pero con lo que más flipo en con los comentarios que leo desde Madrid en el entorno de la “nueva política”, es decir, entre los pro y los excluidos de Podemos. No se enteran de nada. Y el problema es que no lo saben. Críticas a Lluís Llach o a David Fernández por apostar por la independencia cada uno a su manera, que demuestran no haber entendido nada. No haber captado que el sentimiento de desprecio, agresión y persecución que los catalanes –y todos lo que tienen una lengua propia distinta del castellano en España, y la aman- llevan sufriendo y siendo retroalimentado desde hace tres siglos ha constituido una articulación de lo político que sobrepasa y es refractaria a cualquier racionalidad política desapasionada. Empatía cero desde Madrid. No es raro. Lo he visto toda la vida.
Ahora bien, lo que más me llama la atención es quien desde la cúpula de Podemos, después de haberse llenado la boca denostando la diferencia derecha-izquierda y abogando por el populismo hegemónico ahora digan que lo que se juega en Catalunya no es si independencia o no, sino si élites o ciudadanos, si vieja política o nueva política, si derechos de los trabajadores, si bipartidismo o democracia… Es decir: lo pinten como lo pinten, para depotenciar la cuestión nacional, lo que están insistiendo en que el único antagonismo verdadero es IZQUIERDA/DERECHA. Si toda la operación contrahegemónica consiste en una operación de represión en sentido freudiano (decir “izquierda” es tabú) pero manteniendo la misma estructura de los campos semánticos y de su carga libidinal, menudo viaje y menudas alforjas.
Señores, si somos hegémono-populistas, con todas las consecuencias. El gran antagonismo que está fundando el pueblo en Catalunya no es la centralidad del tablero, ni el fin del bipartidismo, ni no sé qué desbordamientos: es el antagonismo visceral y radical entre independencia y españolismo. Y no se puede pretender no verlo, ni leerle la cartilla moralista a los catalanes por ello. Además, todo proceso antagónico tiene una componente delirante de indudable relevancia y basta que te opongas a un delirio para que el paranoico te incluya en él como esa figura de “un padre” que anda buscando porque no tiene su nombre. No se trata de reputar de falso el antagonismo catalán, sino de abismarse radicalmente en su seno y no pretender pasar de puntillas.
Voy a ser sincero y voy a arriesgarme. Yo creo que el futuro de Catalunya está pactado desde hace mucho tiempo entre CDC y el Estado Español. Pase lo que pase en las elecciones, se declare la independencia o no, ya se habrá pactado que los grandes intereses económicos no van a sufrir por ello, y así no azuzarán a la turbas y se evitará un baño de sangre. Cómo, que se ocupen juristas y economistas, la casta burocrática de siempre. Pero, sinceramente, ir ahora a decir que cómo puede juntarse Lluís Llach con Mas, o abrazarse a éste el descendiente de emigrantes David Fernández es no haber entendido nada. O, dios no lo quiera, síntoma de quien lo estaba esperando porque es que de estos catalanes no te puedes fiar. Parece mentira, pero la única voz templada y racional que he oído en los últimos días ha sido la de Gerard Piqué. Anda que no tiene guasa.


2.

Un amigo catalán me reprocha, de muy buen rollo, mi supuesto apoyo al independentismo, posiblemente deducible de algunas cosas que he ido diciendo los últimos días, y se queja de las maniobras demagógicas del soberanismo. Copio lo que le he contestado a ver si eso deja clara -muchas esperanzas no tengo- mi postura al respecto:
Te entiendo perfectamente. Por eso, en principio, me estoy absteniendo de opinar desde fuera. La crítica no va en absoluto a quienes opinan desde Catalunya, sino a los que lo hacen desde Madrid. Y más si lo hacen en un tonito paternalista de consejo o de censura. No sé lo que haría si viviera en Catalunya, porque si bien -y eso siendo castellano-parlante- tengo una enorme simpatía y una implicación con la cultura catalana (en todos sus territorios), también lo tengo por la cultura hispana, como bien sabes, y en todos sus territorios también. Y toda mi simpatía por el catalanismo, mengua mucho cuando pienso en su versión soberanista, que me parece de un reduccionismo lacerante. Pero desaparece completamente si hablamos del españolismo chabacano, casticista y prepotente. Voy a decirlo claramente: ni Pablo Iglesias, ni Tsipras, ni Le Pen: el mayor populista de Europa, hoy por hoy, es Artur Mas. Fundamentalmente en su vertiente demagógica, que no es el único rasgo del populismo, pero sí es su tentación más sangrante. Me hace gracia que ciertos autovindicados populistas que se han llenado la boca criticando el supuesto eticismo racionalista de la izquierda y defendiendo la confrontación agonística y las pasiones políticas ahora opten por dar a los catalanes lecciones de razonabilidad y de buenrollismo. Dicho esto, fíjate cómo tenéis todos en Catalunya un puntito delirante en estos momentos: o estás conmigo o estás contra mí. No. Estoy a distancia. Ni neutral, ni imparcial, simplemente respetuoso. Lo único que tengo claro es el derecho a decidir de los catalanes. Y como suele decirse a quien se ama, yo le digo a Catalunya: "Decidas lo que decidas, cuenta con mi apoyo"

3.

 Gasol quant et trobarem a faltar si decidiu anar-vos-en!!!! Gràcies!!!!!

4.

Si sólo se habla de política, no se está haciendo política. Eso seguro. Si la política se convierte en monotema estamos evitando la explosión de lo político en lo cotidiano, estamos recitando un mantra que nos ancla a nuestro fantasma fundamental, que nos asfixia en nuestra zona de confort (es la única expresión del coaching y la autoayuda que no me produce arcadas), nos ahoga de desconocimiento pasional. La verdadera subversión consiste en la explosión de lo político en lo cotidiano. Y la habladuría, la cháchara política exclusiva y excluyente, es una defensa contra lo político, contra la posibilidad de que la vida propia pueda quedar subvertida por la pasión emancipadora. Desconfío mucho de aquellos que sólo hablan de política. Que no cuentan nada de su cotidianeidad íntima, que no comparten los placeres del arte, que no son capaces de emocionarse con un evento deportivo, en cuanto que lo deportivo es parte de lo común. Innegable que la intimidad, el arte y el deporte están en parte capturados por el capitalismo. Eso es lo que los puede hacer aislantes, viscosamente absorbentes y pulsionales. El buen aislado huye de la transferencia y de la alegría, de la identificación y de la solidariad. De la sabiduría y de la capacidad de sorprenderse. Por eso está indisolublemente ligado al gregarismo (por minoritario que éste sea, piénsese en los fanáticos de un (solo) arte, o de un equipo de fútbol, o de un líder político) y a la euforia, y entiende cualquier crítica como una fisura intolerable de su ignorancia, de su pretensión de no tener nada más que aprender. Se aferran al escándalo como candado de la vida y huyen de la sorpresa que podría ser la llave de ese candado. Desconfío de los que sólo hablan de política y nunca del arte, de su perro, de la gente que quieren, de su equipo de fútbol o del deporte que les divierte y les sumerge en el jolgorio común. Tanto como desconfío de los que sólo hablan de un arte, de fútbol, o de lo orgullosos que están de sus hijos o de MYHYV. En facebook y en la vida.

5. 

Canalla, canalla y mil veces canalla. Con la memoria de los muertos no se juega. Está teniendo la vejez que se merece ahora que los mofletes ya no le aguantan ninguna careta. Ensalzar al régimen de Pinochet, lo compares con lo que lo compares, es de una miseria moral infinita.

6. 

Yo voy y lo suelto. El político español al que veo más parecido a Tsipras, por estructura, sangre fría y carácter es Artur Mas. Supongo que mucha gente se mesará los cabellos por mi atrevimiento. Pero es como yo lo veo. Dos políticos con intención de movilizar a sus pueblos y sin ninguna intención real emanciparlos, sino de usar el populismo como una simple técnica al servicio de las élites, montando un simulacro de enfrentamiento incendiario a un poder colosal desde un semblante de patetismo heroico. Poder para el cual, como se ha demostrado, realmente trabajan. 
Lo siento pero disiento del escándalo de la ortodoxia izquierdista por la comparación. Es la política del simulacro. Hace muchos años que no pienso bien de nadie porque se diga de izquierdas. Coincido, sin embargo, en seguir pensando mal con quien se dice que es de derechas. . 

7.

Si Tsipras se hubiera visto sorprendentemente sobrepasado lo que hubiera tenido que hacer es dimitir la misma noche del referéndum. Pero no. Firmó el rescate, firmó leyes pro-desahucio, privatizó todo lo que se exigía. Y sólo después de dejar esto atado y bien atado va y convoca unas elecciones cuando ya tiene claro que su pueblo traicionado se ha enfríado y desesperado y está en perfectas condiciones de volver a ofrecerse como única opción frente a la derecha y como salvador. Serán cosas de la edad, pero no veo grandes diferencias con lo que hizo Felipe González durante 13 años: hacer la política de la derecha mientras vendía que era la única salvación frente a ella. Mirado con distancia cada vez tengo más claro que la referencia para entender a Tsipras no es otra que Baudrillard. Puro simulacro. Estoy convencido, y ya lo he sugerido más de una vez, de que Tsipras siempre actuó en connivencia con Merkel y la Banca alemana, mientras fomentaban la imagen de un falso enfrentamiento. Exactamente lo mismo que está haciendo Mas en Catalunya respecto al Estado español y con una jugada maestra para desactivar cualquier contestación popular. A la izquierda independentista la ha neutralizado poniéndola bajo su ala. A la izquierda que no ha entrado al juego del soberanismo conseguirá venderla como una fuerza españolista y reaccionaria más. Por supuesto, juega a su favor que el PP, el Susana Díaz, Obama, Cameron y la banca española despotriquen contra él. Mi impresión que todo está pactado y que el statu quo económico no sufrirá lo más mínimo sea cual sea el resultado de las elecciones del domingo. Si gana el soberanismo, tendrán un plan B para que en el fondo todo siga igual. Si ganan las opciones contrarias, pues a seguir como hasta ahora.

8. 
"No existe un ejemplo mejor que la guerra del Vietnam puesto que se dio en la intersección de una alternativa histórica y «revolucionaria » máxima con la instalación de este elemento orbital de simulación. ¿Qué sentido ha tenido esta guerra? ¿No habrá sido quizás el de sellar de algún modo el fin de la historia en el suceso histórico culminante y decisivo de nuestra época? ¿Por qué esta guerra tan dura, tan larga, tan feroz, se disipó de un día al otro como por encanto?
¿Por qué la derrota (el mayor revés de la historia de los USA) no ha tenido ninguna repercusión interna en América? Si realmente había significado el fracaso de la estrategia planetaria de los Estados Unidos, tenía que haber sacudido también el equilibrio interno y el sistema político americano. Nada de esto sucedió. Otra cosa, pues, ha tenido lugar. Esta guerra, en el fondo, no habrá sido más que un episodio crucial de la coexistencia pacífica. Habrá señalado la incorporación de China a esta coexistencia. La no intervención china, obtenida y concretizada a través de largos años, el aprendizaje por parte de China de un modus vivendi mundial, el paso de una estrategia de revolución mundial a una estrategia de reparto mundial de las fuerzas y de los imperios, la transición de una alternativa irreductible, radical, a otra de simple poder político integrado a un sistema mundial en adelante regulado por lo esencial (normalización de las relaciones Pekín–Washington): esto era lo que estaba en juego en la guerra del Vietnam, y en este sentido, los USA evacuaron Vietnam, pero ganaron la guerra. Y la guerra terminó «espontáneamente» una vez que se hubo logrado el objetivo. De ahí que todo acabara con tanta facilidad.
El mismo proceso estratégico se puede detectar sobre el terreno. La guerra duró mientras duraron los elementos irreductibles a una sana política y a una disciplina de poder, aunque se tratara de un poder comunista. Una vez que la guerra quedó en manos de las tropas regulares del Norte y escapó a las de los maquis, pudo terminar, su objetivo se había cubierto. La cuestión estaba, pues, en el traspaso de poder, en el relevo político. Cuando los vietnamitas hubieron probado que no eran portadores de una subversión indomable y que eran susceptibles de encajar bien en el orden social, se les pudo ya dejar a sus anchas. Al fin y al cabo, el que se trate de un orden comunista no es muy grave en el fondo: ha dado suficientes pruebas de que se puede confiar en él. Es incluso más eficaz que el capitalismo en lo concerniente a la liquidación de las estructuras pre–capitalistas «salvajes» y arcaicas."
Jean Baudrillard, Cultura y Similacro, 1978
Para un joven universitario con un pasado de adolescencia marxista, leer que en realidad los Estados Unidos no fueron derrotados en Vietnam, sino que simularon perder la guerra en cuanto pudieron dejar una revolución anticolonial e independiente en manos de su simulado enemigo, la URSS, y desproveerla así de cualquier cariz indomable y subversivo, fue una revelación absoluta.
En efecto, empecé a ver las cosas de otra manera. Y empecé a sospechar de cualquier derrota de los poderosos. Sí me cuesta mucho tragarme cualquier supuesta victoria contra el sistema. Tsipras y Mas, con su simulación de un falso antagonismo que oculta un acuerdo entre élites, me han hecho recordar este librito, que para mí fue una revelación a los 20 años. Así como explica también lo que fue Vistalegre y la deriva posterior de Podemos. Una ejecución en toda regla del posible componente radical y "salvaje" que podría haber tenido el 15M poniéndolo bajo el control de una cúpula y un líder que siendo élite pudiera jugar domesticadamente en el tablero de la élite. Lo de después, es historia conocida. Por eso me sorprendió tanto cuando leí en Laclau que el antagonismo era la clave de un cambio hegemónico y una radicalización democrática. ¡Si durante 45 años el mundo entero había sido dominado por medio de un antagonismo simulado!


9. 
 
Mulholland Drive, David Lynch, 2000


10.

El único indicio de verdad de un proceso político es, desgraciadamente, el dolor del pueblo. Lo que pasa es que Europa es un potente dispositivo mediático que lo modula hasta convertirlo en su pálido reflejo, que es el malestar de la clase media. Y dista mucho de ser lo mismo. Pero eso es lo único que nos llega como electorado, opinión pública, espectadores pasivos. Grecia ha sido un ejemplo claro de esa reconversión del pathos a la narcoléptica emotividad mediática. Catalunya va por el mismo camino. Por eso, desconfío mucho de la supuesta aplicación en Europa de las recetas que pretenden combatir la pobreza y la miseria en Latinoamérica. El populismo en Europa no tiene que ver con el espectáculo del pueblo, sino con el show ofrecido a una dócil audiencia. De Matrix a la Sumisión de Houellebecq, no ha habido más camino que el de la lucidez. De intentar inventar un enemigo que explique el displacer de los cualquiera y lo provea de una narrativa, a entender la inmensa arma de seducción que es el poder para la legión de solitarios que puebla el hemisferio noroccidental. Porque eso sí. Los europeos, a diferencia de los pueblos de Latinoamérica, somos tan fáciles de someter por el placer -como buena clase media no entendemos el mal más que como displacer- como los norteamericanos. Pero somos un poco más viejos y lúcidos. Sin sabiduría que nos permita procesar lo que entendemos y responsabilizarnos de sus efectos, la lucidez es un regalo envenendado. Insisto: habremos descubierto muchas cosas, pero ahora toca inventar. Y aún no hemos inventado nada. Copiar de Latinoamérica o del Islam (que tan bien se entienden entre sí muchas veces, para escándalo eticista de nuestra pusilánime conciencia kantiana) no veo que pueda ser la solución. Nunca ha estado claro que pudiéramos. La claridad ha sido el último narcótico que ha inventado el sistema. Vano sucedáneo de la inminencia de lo justo.

11. 

Con mucha desconfianza, con mucha. Pero sí que parece que a través de Francisco/Bergoglio la Iglesia está haciendo un trabajo aggiornamento que podía haber empezado hace 100 años. Igual que el jacobinismo se lo puso difícil para simpatizar con la dominación burguesa y hubo que inventar la democracia cristiana para que la Iglesia se alineara con el liberalismo y dejara de atrincherarse tras posiciones feudo-fascistas, parece que el populismo y el socialismo del Siglo XXI le ha abierto una puerta que el marxismo doctrinario -el del opio del pueblo, sí- y el socialismo real le habían cerrado. Más aún que el apoyo a causas políticas como la intercesión por Cuba ante USA, el antibelicismo o la preocupación ecologista, conociendo la intrahistoria de la Iglesia, es significativo el gesto de permitir que los curas puedan absolver en los casos de aborto, porque donde la Iglesia se había atrincherado en las últimas décadas era en esos goznes del goce, de los que había hecho su patrimonio exclusivo subsumiendo a Eros en Thanatos, impidiendo el despliegue de la libido en cualquier impulso desiderativo y haciendo una política exclusiva de la pulsión de muerte. A ver. Pero con mucha desconfianza. Soy español (es un dato, no una declaración) y aquí la Iglesia ha sido y sigue siendo el pilar ideológico esencial de la extrema derecha, que como todo el mundo sabe, aquí, está perfectamente integrada en el PP. Y ahora mismo aún gobiernan. 

12. 


“Así sucede con la información. Sea cual fuere su contenido político, pedagógico, cultural, el propósito es siempre el de incluir algún sentido, de mantener a las masas bajo el sentido. Imperativo de producción de sentido que se traduce por el imperativo sin cesar renovado de moralización de la información: informar mejor, socializar mejor, elevar el nivel cultural de las masas, etc. Tonterías: las masas se resisten escandalosamente a este imperativo de la comunicación racional. Se les da sentido, quieren espectáculo. Ningún esfuerzo pudo convertirlas a la seriedad de los contenidos, ni siquiera a la seriedad del código. Se les dan mensajes, no quieren más que signos, idolatran el juego de las signos y de los estereotipos, idolatran todos los contenidos mientras se resuelvan en una secuencia espectacular.”
(Jean Baudrillard, “A la sombra de las mayorías silenciosas “, 1978)
"¿Solo he logrado introducir en su espíritu las cadenas de esta topología que pone en el centro de cada uno de nosotros este lugar abierto desde donde la nada nos interroga sobre nuestro sexo y nuestra existencia? Este es el sitio donde tenemos que amar al prójimo como a nosotros mismos, porque en él este lugar es el mismo".
(Jacques Lacan. “Discurso a los católicos”, 1960)
“Lo cual no implica que, aún envueltos por él, dejemos de detectar una serie de síntomas en la teoría y en el discurso crítico que nos resultan al menos inquietantes. El principal de ellos es, sin duda, esa dificultad para el razonamiento ético sobre los medios -que de forma tan palmaria expresaba Baudrillard- entre la libertad de expresión, derecho a la información, influencia de los media en el comportamiento de los ciudadanos o prioridad de la oferta sobre la demanda y viceversa. Es la imposibilidad de una ética de la recepción que abroche en una fundamentación común el binonomio Audiencia receptiva (pragmática)- Individuo actuante (razón práctica). (…)
Es un reto que va, pues, más allá de la ética kantiana porque, según este planteamiento, el "otro" siempre es medio para el sujeto. Pero no un medio para sus fines o intereses, sino un puente estructural inexcusable en la mediación entre el lenguaje y el Ser. Las masas son espacio de refracción del ideal ilustrado, pero no son la materia inerte que Baudrillard afirma. Sólo si se les niega la posibilidad del tiempo lógico, de precipitación en la certidumbre, adquieren ese semblante de agujero negro. A la opinión pública le hace falta no sólo el instante de ver, como pretenden el parlamentarismo ingenuo y la teoría de la conspiración y la denuncia, también necesitan de un tiempo para comprender y de un momento de concluir como señala cualquier proceso democrático observado en su diacronía. He ahí un espacio para el sujeto y, claro, también un espacio para el poder. La única posibilidad subversiva sea tal vez que la conexión se produzca en el punto de la responsabilidad subjetiva. No concibo un sujeto resistente al margen de la responsabilidad por su deseo. Si esta fricción no se produce, el poder tiene casi todas las opciones y el individuo es su secuaz principal. He ahí, una de las aporías del marxismo y un campo abierto para el éxito ideológico del capitalismo neoliberal, plasmado en un pensamiento único. Desvelar la hiancia insalvable entre la particularidad del sujeto y su asunción de atributos universales se me antoja requisito indispensable -previo, no único- para comenzar a pensar las cosas de otra manera”.
(Muy modestamente, yo. En “La profecía de la Imagen-Mundo”, 2004. Me atrevo a copiarlo aquí porque es un libro que ha leído muy poquita gente, la cual tiene –de más está decirlo- toda mi gratitud).


La clave, sigo pensando once años después, está en ese “tiempo de comprender” que puede transformar a las masas silentes del fordismo en multitud pensante. Si no nos damos tiempo, lo que tenemos es la cháchara individualista del virtuosismo postfordista (véase a Luc Boltanski y a Paolo Virno), o la masa falsamente empoderada por su identificación al líder. La conversión de las masas que callan en multitud que piensa e inventa, es decir, que puede proyectar su emancipación, es un paso lógico previo e ineludible para que esta multitud pueda conectarse, justo allí donde su nada la interroga. Ninguna inmanencia en la multitud. Lo que la multitud puede poner en juego no está ahí, dado como una mercancía, como un bien de consumo, como un atributo ontológico. No es sin ser pensada. Y que conste que no he dicho reflexionada. La reflexión es sólo una modalidad del pensamiento en la que un sujeto, metódicamente cartesiano, genera la ilusión de verse uno para sí mismo. Es el pecado original de la filosofía occidental, agravado en la Edad Moderna. La creación artística, la invención de modos de entenderse con la nada para hacerse cargo de la existencia, son modos del pensamiento también. Y necesitan de un tiempo lógico, no cronológico, no métrico. No se mide por el éxito, sino por la eficacia práctica. Más eficaz si escapa a los escaparates del amo, es decir, al éxito público. A mí es algo que me ha enseñado el psicoanálisis.
Proclamar ante las masas que ya están empoderadas “ahora”, que está “claro”, que la salida al capitalismo es “simple” -y por tanto rápida- no es sino otra forma de encorajinarlas para que acaben, buscando el éxito inmediato, colaborando una vez más de facto en su propia dominación. Se trata de negarle a la multitud su supuesta inmanencia -inmanencia que no es más que un fantasma- obligándola a pasar al acto, presuntamente, como "pueblo", dirigida por un líder, es decir, negándole cualquier posibilidad de pensar con su deseo, en una especie de simulacro de espontaneísmo “prosumer”, customizable, sin acceso al código fuente.
Hasta donde conozco el pensamiento de Laclau –cada vez es más, pero en absoluto juzgo aún que sea suficiente- él se quita de encima a los que denuncian la viscosidad del capitalismo (el mismo Baudrillard, pero también toda la Escuela de Frankfurt) con un par de comentarios despectivos sobre su propensión pesimista y paralizante. Y precisamente, se queda con aquellos como Lacan o Derrida, que menos fe tenían en una redención colectiva, para acallar, justamente, este componente esencial de su pensamiento. Da qué pensar.

En fin, gracias a los que hayáis llegado hasta aquí, que seréis poquísimos. La mayoría habrá tenido prisa. Yo también la tengo. El capitalismo mata. Y por razones personales y sentimentales os juro que hoy tengo esa certeza más presente que nunca. Por eso creo que no está de más tomarse el tiempo necesario para vestirse. Es mucho más urgente construir un poder nuevo, fuera de las trampas de las instituciones del Capital, que conquistar el viejo si luego no tenemos con qué defendernos dentro de él. Si no tenemos más arma que el voto masivo, y no una organización que enfrentar al poder institucional, a través de unas elecciones lo único que podemos conseguir no es introducir en los Aparatos del Estado una avanzadilla -que me gusta más que vanguardia- sino que algunos de nosotros consigan utilizarnos a todos para integrarse en la élite. Pensemos en Tsipras. Y a partir del lunes, en Mas

martes, 25 de agosto de 2015

Decencia y Política: Tsipras, Podemos, Carmena (Apuntes sobre el Comunismo, 9)

 (Comentarios publicados en las redes sociales)
  • Sobre el apoyo a Tsipras y ese regusto por "ensuciarse las manos" porque eso es hacer política y la coherencia y la honestidad son moralismo y meapilismo de izquierdas. Voy a ser brevísimo. Los partidos tradicionales de corte liberal-parlamentario, si engañaban, lo hacían a quien estaba constituido bajo la forma subjetiva del "electorado". Y un electorado, como instancia subjetiva es irresponsable -nadie le pide cuentas a un electorado sobre los actos del gobierno que ha votado- pero a su vez es, por estructura, silencioso, mudo, acallable. Sólo puede articular su descontento rearticulando una nueva mayoría a las siguientes elecciones.
    Ahora bien, si te declaras populista y enuncias que tu propósito es articular una nueva subjetividad denominada Pueblo, cuidadito. Porque un Pueblo es radicalmente distinto distitnto de un simple "electorado" y engañar a un pueblo, en tanto has buscado una estrategia de desbordamieno del statu quo bipartidista (derecha-izquierda en el parlamento) tiene unas consecuencias completamente distitnas. Éticas, estratégicas y políticas. Un partido "populista" tiene unas responsabilidades son completamente diferentes, pues, de las de los partidos parlamentarios estándar. Y va a ser juzgado con mucha más severidad que los partidos liberal-parlamentarios al uso. Si quieren ustedes pensar que esto es moralismo y no estrategia, simplemente miren cómo van las encuestas en los últimos meses.
    Es la política, no la moral, lo que cuenta aquí. Porque en una estrategia de desbordamiento, la ética queda completamente subsumida en ella lo cual no significa que se pueda negligir, sino todo lo contrario. El caldo de cultivo del populismo es denso. Y en él la mierda flota con mucha más facilidad. En un entorno comunicativo populista las cloacas del Estado están a la vista. Se ha elegido la espectacularización y la disputa sobre la agenda como campo de acción y hay que ser consecuent con ello. No es moralismo, es política. No seamos estúpidos. No puedes convocar a la gente bajo el epígrafe de la decencia (frente a la casta) y luego presumir de que te gusta ensuciarte las manos.
    No es lo mismo decir que hay que gestionar las cloacas del Estado que traicionar al pueblo por no haber sabido enfrentarse a ellas. Una cosa es ponerse corbata (Alinsky, el maestro de activistas no tenía inconveniente si eso le abría puertas) y otra cosa es empeñarse en seguir llevando coleta (o el cuello de la camisa ostentosamente abierto bajo la americana, como Tsipras) y quejarte de que el nudo que te oprime el cuello no lo hiciste tú y que qué le vamos a hacer. Estabas ahí para otra cosa. Nadie llena Syntagma o La Puerta del Sol para aclamar y reclamar un buen gestor (un buen delegado de la troika), sino un político. Y volver a traicionar al pueblo, que es un actor político, en nombre de la "política" es un error estratégico de primer orden. 
    (25 de agosto de 2015)
  •  Correr el riesgo pillen a tu hija con sustancias prohibidas en un festival de música en pleno verano, te convierte en algo terrible: una persona normal. Eso sí, a mí no me ha pasado nunca. Es que no tengo hijos. A mis padres, tampoco les pasó. De eso, ya más bien, doy gracias a Dios. ¿Cómo puede una derecha tan infecta como la española, que engendra pequeños nicolases, intentar sacar rédito de algo así? (22 de agosto de 2015)
  • Para todos aquellos que dicen que Tsipras "recibió una oferta que no podía rechazar". Parece que a quien siempre ha sido fácil decirle que no es al pueblo. Con cariño. Si va a haber propuestas que no vas a poder rechazar, no te metas en política. Es simple. O, al menos, no te metas basando toda tu propuesta en tu fortaleza para saber decir "no" cuando sea necesario. (22 de agosto de 2015)
  • Me alegro mucho de que Izquierda Unida haya decidido apoyar Tsipras. Sólo porque así desde Podemos no me (a mí y a tantos) podrán acusar de que cuando los critico lo hago por defender posiciones de Izquierda identitaria. Desde el eurocomunismo hasta las tarjetas black la izquierda tradicionalista acomodada con el sistema es una auténtica farsa y la actitud, torpe y misérrima, de IU en este caso lo demuestra. Y demuestra también que su destino electoral les está bien empleado. Hay que ser tontos. Que Tsipras no es el culpable, dicen. Claro que no. Tsipras debía haber sido el responsable, que no es lo mismo.
    Tras toda esta pantomima de convocar un referéndum, ganarlo y traicionarlo, cualquier ciudadano europeo no puede dejar de pensar que durante todos estos meses siempre hubo un hilo directo Berlín – Atenas, a través del que Alexis debió repetir muchas veces: “Don’t worry, Angelines. I’m in charge”. Es el mandato político neoliberal por excelencia: puedes enviar mensajes contradictorios, pero nunca envíes mensajes complejos. Puedes decir lo que quieras siempre que no asome un ápice de la verdad en tu discurso.
    Me indigna que nos llamen moralistas y nostálgicos de la izquierda a los que abominamos de Tsipras. Nada que ver con eso. Simplemente, queremos hacer política y simplemente nos vamos dando cuenta de que los políticos profesionales son nuestro peor enemigo, porque en efecto, entre los líderes profesionales y funcionariales que dicen representarnos la diferencia derecha-izquierda dejó de tener sentido hace décadas. No es el régimen del 78, es el del 45.
    A la mierda la Europa de Maastricht, Bruselas y el Euro. Y todos los funcionariastros que viven de ese cuento. ¿Hay que volver a empezar? Volvamos. Ningún deseo de unidad de la izquierda en mi caso. En todo caso, de unidad popular, que, como hemos visto, es prácticamente lo contrario. La izquierda ya está bien unida, junto a la derecha, en torno al tándem Merkel-Tsipras. Los pueblos habremos de pensar otra cosa. Sí, he dicho pensar. Muy subversivo todo. La multitud debe encontrar su voz. El populismo sólo ha sabido ofrecerle otra versión del cinismo neoliberal, muy mal maquillado. Tsipras no ha conseguido otra cosa que consumar el experimento que ratificara que aún se puede ningunear a los pueblos más allá de las fronteras que había demarcado el neoliberalismo estándar.
    Hay mucha patraña que combatir. Hemos de buscar responsables. Porque a los culpables ya los tenemos bien identificados. Dirán que hablo desde el resentimiento. Tienen razón. Tsipras es el primer político que me ha engañado en esta vida. Y no se lo pienso perdonar.
    (22 de agosto de 2015)
  •  Me llega el rumor de que en la Universidad de Podemos han llamado a Rajoy para que dé un cursillo restringido a la cúpula para gestionar lo de las elecciones griegas. Creo que en el prácticum hay unas horas dedicadas a aprender a manejarse con una pantalla de plasma y que el Tema 1 se titula "Calladito estás más guapo" y el dos algo así como "Si te pone lo inmoral, al menos no presumas" ¿Habéis oído algo? (21 de agosto de 2015)
  • "Los radicales de Syriza rompen con Tsipras y presentarán su propia lista" Por fin, la prensa de la casta utiliza el adjetivo "radical" de forma correcta y adecuada. Radical, como sinónimo de honesto. Radicalidad como sinónimo de coraje ante la verdad. Radicalismo como única forma digna y coherente de compromiso con la democracia. ¿Cómo podría un demócrata ser otra cosa que radical sin que se le cayera la cara de vergüenza? Muy bien por El País. Nunca es tarde si la dicha es buena. (21 de agosto de 2015)
  • Querido @tsipras_eu, no importa quién diga la verdad, sino quién sea capaz de defenderla. Y el populismo europeo ha demostrado no serlo. (20 de agosto de 2015)
 
  •  Ay, Tsipras. Siempre dijiste la verdad. Siempre. Porque la sabías. Simplemente, después de hacerlo te has dedicado a traicionarla con una desvergüenza inconcebible. Escandalosa. Nos has dado una lección impagable. Mucho cuidado con los dicen la verdad, porque que la digan no significa que la tengan. La verdad habla. Fíjemonos por boca de quién y actúemos en consecuencia. Gran lección para Europa. No olvidemos que se diga tras lo que se dice en lo que se escucha. Y hay maestros en engañar diciendo la verdad. Que un voto electoral nunca sea un voto de confianza. Que los cantos de sirena de los que proclaman la verdad no nos impidan pensar si son ellos precisamente los que estarán a la altura de lo que esta verdad exige. La verdad es muy grande para que ningún político profesional, por pura ambición mefistofélica, esté a la altura de ella. He compartido muchas veces esta foto. Hoy creo en ella más que nunca.
    (20 de agosto de 2015)
  • "A fin de dar forma al disenso sobre la interpretación de principios en un marco democrático, lo más adecuado para proporcionar polos de identificación son las concepciones diferentes de la ciudadanía. De ahí la importancia de volver a dar vida a la distinción derecha/izquierda en lugar de apresurarse a celebrar su desaparición. Lejos de haber perdido pertinencia, las apuestas que esta distinción introduce son siempre actuales; lo que importa es redefinidas."
    Leer esto. Buscar autora. Dilucidar el contexto. Pensar hasta dónde puede llegar un método dogmático de pensamiento para silenciar sus fuentes y erigirse el único intérprete verdadero, para acallar toda posible interpretación que se aleje de la dogmática elaborada por la jerarquía y antatemizarla. Prohibamos la traducción de La Vulgata para ser los únicos dueños y gestores de su sentido. Que los fieles no lean ni piensen por su cuenta. Conceptos simples, machaconamente repetibles, huir de toda complejidad intelectual, de todo color de toda gama de grises. "Poca teología y mucha religión".
    A algunos amigos les he comentado estos meses que a para entender como funciona ideológicamente la cúpula de Podemos y los guardianes de su ortodoxia (CQP) lo mejor es irse a los historiadores del dogma católico. La estructura de construcción doctrinal es exactamente la misma que la de los Padres de la Iglesia. Recomiendo la lectura de "Del Evangelio al Dogma: Evolución Doctrinal de la Iglesia Antigua" del teólogo británico Maurice Wiles. Nos enseña muchísimo sobre cómo se construye un pensamiento dogmático. Gritando lo que conviene y silenciando lo que no conviene. (20 de agosto de 2015)
    Por cierto. La cita es de Chantal Mouffe, la viuda de Ernesto Laclau y su máxima colaboradora y colega durante toda su vida y que acaba de publicar un libro junto a Íñigo Errejón, que la considera su maestra. No conviene que la lea el pueblo. Al pueblo ya les explicamos nosotros qué han de entender ni qué no. Sin medias tintas ni gama de grises. (
  • Lo que pretende la derecha criticando las vaciones de Manuela Carmena es una supuesta acusación de doble moral: "defiende posturas de izquierda, igualitarias, por el bien común, pero en el fondo le gusta el lujo, como a nosotros. Y si a ella le gusta el lujo y el lujo nos gusta a nosotros, es porque realmente el lujo gusta a todo el mundo, luego todo el mundo piensa como nosotros, y como la razón es lo que piensa todo el mundo, pues la razón es pensar lo que pensamos nosotros, luego nosotros tenemos razón" Es decir, con este razonamiento tan sencillito lo que hacen es partir de criticar una supuesta hipocresía de Carmena -dice una cosa y piensa otra- para reivindicar la obscenidad de su cinismo: mostramos nuestro amor por el despilfarro y el dinero con toda sinceridad porque es una natural aspiración del ser humano y quien diga lo contrario miente para ocultar sus oscurísimos intereses.
    Bien. Una vez dicho esto sólo les pediría que me dijeran cuáles son esos intereses que Carmena oculta. ¿Qué finalidad tendría para Carmena defender políticas encaminadas a la justicia, a la solidaridad, y a la defensa de los machacados por el sistema? ¿Cómo puede beneficiar mentir de esa manera a Carmena, una señora -con todas la letras- de más de 70 años que ya tenía esos dineros para pagarse unas vacaciones en la costa como tantos madrileños y que no tenía ninguna necesidad de meterse en política, a estas alturas, para poder irse de vaciones? Si me aclaran este punto, igual les doy La Razón. Ah, no!!! que ya la tenían!!! Llamar La Razón a un periódico especializado en mentir, oigan, eso sí que es doble moral. (19 de agosto de 2015)