domingo, 21 de diciembre de 2014

Sobre Podemos y sobre algunas reacciones que suscita (Apuntes sobre el Populismo, 18)

(También, comentarios hechos en las redes sociales. Descontextualizados, tienen un aspecto aforístico que no me disgusta...)
  •   (A cuenta de las preguntas dirigidas por las CUP a Pablo Iglesias) La cuestión es que Pablo Iglesias no es quién para contestar eso. Cierto que es el secretario General de Podemos, pero eso no le permite dar respuestas usurpando la futura voz de los consejos municipales y del de Podem Catalunya cuando se formalice. Sencillamente, no puede contestar aún más que a título personal. Mira que hay prisas, hasta en las CUP, que dicho sea de paso, han gozado siempre de toda mi simpatía, por hacer de Podemos un partido convencional, sometido a una marca y a una imagen del líder sin fisuras, es decir, por apresarlo en la agenda instituida y en la comunicación como campo único de enunciación. Podemos, si tiene sentido, es porque es otra cosa. Si les interesa (habrá, soprendentemente, a quien no, pero a mí parece una cosa del mayor interés) un tal José Antonio Palao se siente completamente comprometido con la causa del pueblo catalán y con su derecho a decidir, además de estar, como valenciano, por la defensa dels Països Catalans como área cultural y lingüística más allá de cualquier marco autonómico. En fin, en este momento, cara a la cuestión catalana, la voz de Pablo Iglesias y la mía no veo que tengan una relevancia diferente. Me sentiría muy decepcionado si Pablo Iglesias dijera otra cosa cuando llegue el momento. Pero ese momento aún no ha llegado. Una voz popular tiene sus tiempos de construcción. Y la obligación de plantear preguntas distintas de las del amo. (Ho he escrit en castellà perquè supose que hi haurà gent de Podemos de fora dels PP.CC. que podríen estar interessats al debat).
  • Quien empodera a Pablo Iglesias es la gente. Y no me refiero sólo a lo círculos y las asambleas, sino a los consejos ciudadanos y órganos del Partido. Lo único que yo pretendía remarcar es que la pregunta de las CUP está fuera de lugar. Es una estrategia electoral para imponerle a Podemos una agenda. Pablo Iglesias, literalmente, no puede, no está capacitado ni empoderado para responder a esa pregunta aún. Yo creo que Podemos puede ser importantísimo en Catalunya para dinamitar la agenda de Mas desde posiciones populares. Pero desde y en Catalunya, no desde Madrid. Es una cuestión de discurso, de locus enuntiationis.
  •  El juego es sibilino por parte de las CUP, porque implica una reafirmación de las jerarquías institucionales por encima de los lugares de enunciación para reactivar el victimismo. Les será imposible entender cuando yo digo que Pablo Iglesias está legitimado a nivel de Estado (por eso puede y debe hablar del proceso constituyente) pero no lo está a nivel de Catalunya. Para ellos el Estado siempre es jerárquicamente prevalente sobre las autonomías y no pueden entender que alguien pueda tener una representación en el Estado y no sea aún representativo en Catalunya, porque jerárquicamente "España siempre está por encima de Catalunya". Para Podemos, no. Las CUP adolecen de un cierto "autonomismo (setentayochismo) reprimido", como, por otra parte, todo el nacionalismo catalán actual. Es la gran obra de Mas, el peor enemigo interno que ha tenido Catalunya y el catalanismo desde la Falange. En ese sentido, la posición de Podemos es mucho más radical democráticamente hablando.


  • Importante leer las entradas del diccionario hasta el final. Igual no captábamos bien el mensaje.Tras leer el diccionario, creo que es imprescindible ver el siguiente vídeo...  y átense cabos sobre el ideologema neoliberal de la auto-explotación. Mientras no hagamos una política económica dirigida a atravesar el fantasma empresarial (público o privado, anónimo o limitado, corporativo o individual) no estaremos construyendo una economía del bien común, sino reforzando el vínculo de explotación como vínculo social hegemónico.
  • Los pueblos unidos forman patrias. Es un proceso lógico. Pero las patrias acaban degenerando en naciones, que no es un significante de unión, sino de unificación. Y en toda unificación, lo perdido es el pueblo. Catalunya es pueblo, es una patria, puede autoafirmarse como nación (es el objeto a del sujeto pueblo en tanto que deseante). Si consigue una nación no habrá conseguido un deseo (eso es del orden de lo imposible: no cesa de no escribirse) sino que habrá acabado de construir un delirio. De la soledad del encuentro con lalengua a la esfera pública del para todos lo mismo.
  • Lo malo siempre es ir a esperar al Mesías la víspera de su llegada. O, lo que es lo mismo, tener un modelo de acontecimiento, que entonces no es esperar que acontezca, sino que se repita. La segunda vez, siempre, sería como farsa. No cerremos los ojos demasiado pronto. Porque igual el Mesías llegó el día después. Y lo que ha de acontecer no siga el patrón de lo conocido. Nunca llegará el acontecimiento si lo que esperamos es un evento. Eso no es política, es protocolo. (A cuenta de: http://www.elconfidencial.com/cultura/2014-09-02/zizek-no-cree-en-podemos_184282/) 
  •  ¿Me pasa a mí sólo que cuando oigo a algunos defender el régimen del 78, el patriotismo constitucional, la unidad indivisible de la soberanía española con sus argumentos de indignación legalista y formalismo institucional electoral-parlamentario me suenan ya tan trasnochados y hueros como cuando oigo a un prosoviético defender el socialismo real de la URSS y el progatagonismo del proletariado en la revolución? Fracasaron. Es necesario lo nuevo. Esos argumentos broncos, repetitivos, redundantes, cavernosos me suenan como un estertor vacío. Y el odio. También me suena el odio.
  •  Hay algo que me gusta. Mucho. Ver cómo los voceros del PP repiten machaconamente los mismos argumentos sucios, huecos, falsos, mentirosos y estafadores que hace tres años les llevaron a La Moncloa. Pero ahora resuenan en un eco tétrico e inmenso, nocturno y fúnebre. Lúgrubemente vacío, como el sonsonete siniestro de un autómata tras el apocalipsis. Eso es, ha sido y debe ser ‪#‎Podemos‬. Eso ya es una victoria de la verdad, que tanta falta nos hacía. Después, ya seguiremos discutiendo. Pero ése es un valor indiscutible.  
  • No damos a basto de todo lo que hay que leer y aprender. Ardo con estos tiempos. El otro día les preguntaba a mis alumnos, que tienen 18, si eran conscientes de lo intenso que ha sido este año y a la velocidad que va la Historia, comparado con los 30 anteriores.... Buenos tiempos para la lírica y para la épica. Es decir, tiempos difíciles en los que todas nuestras carencias salen a la luz porque somos continuamente invitados a salir de eso que algunos llaman nuestra "zona de comfort". A mí me gustan. No tenemos tiempo y tenemos que tenerlo. Hemos de decidir y hemos de pensar. La dura "lex freudiana" No podemos ser inocentes de la ignorancia. Ya era hora de que nos pasara esto.
  • El problema de este hombre es que fue un completo cobarde. Nadie lo tuvo mejor que él en la historia de España.
    Las palabras de Stefan Zweig le son enteramente aplicables al mediocre Zapatero:
    "Tremenda venganza del «momento supremo», de ese momento que de cuando en cuando se presenta a los mortales, entregándose al hombre anodino que no sabe utilizarlo. Las virtudes ciudadanas, la previsión, la disciplina, el celo y la prudencia, valores magníficos en circunstancias normales del vivir cotidiano, se diluyen, fundidas por el fuego glorioso del instante del destino que exige el genio para poder plasmarlo en una imagen imperecedera. El vacilante es rechazado con desprecio. Únicamente los audaces, nuevos dioses de la tierra, son encumbrados por los brazos del destino al cielo de los héroes"
  • De pedra, el puny. Ni el cap ni el cor.