jueves, 23 de junio de 2016

Sobre las elecciones, los sexos, las palabras y la vida.



 26J


  •   Rajoy emocionado ante un campo de alcachofas. Es una imagen tan metafórica. Tan, tan, tan .... No sé como decirlo. Ah, sí: ¡y mucho metafórica! Éste hombre es un portento, un sommelier de la huerta, un degustador del cáliz culinario de las dietas del verano. Un gran líder. Tan grande, grande, grande, que no sé ya cómo decirlo. Ah, sí: ¡Y mucho líder! (16 de junio)
 
  • El País: "Sólo uno de cada diez votantes de Podemos se considera socialdemócrata" Es lo que tinenen los polisílabos. Estoy hasta las narices de estas cosas. En el siglo XXI la diferencia entre socialdemocracia y comunismo es mínima. Me explico: si la izquierda y el anticapitalismo han renunciado a la revolución socialista como acto -es una solución fracasada y cruenta, como nos ha enseñado la Historia- y toda la teoría política emancipatoria ha decidido pensar el acontecimiento como emergencia de lo político y la revolución como proceso de radicalización democrática, esta distinción no tiene sentido alguno. El problema es la tentación del culto al líder (acabar momificando a Pablo Iglesias como a Lenin o a Mao para exponerlo en la capilla laicizada de la Complutense). Si nos liberamos de un modelo verticalista, excluyente y lleno de líneas rojas semánticas (la lógica del texto, de la hermenéutica y del significante son otras) construiremos lo común por fuera del tiempo homogéneo y vacío de la socialdemocracia, diga el primer programa de Podemos lo que diga. (10 de junio)
  •  "Iglesias ganó el debate aunque Rivera jugó mejor sus bazas, según Metroscopia" Pasé del debate, como pasé del acto central de AlaValenciana el otro día. No creáis, igual hubiera ido porque fue al lado de mi casa (salir del portal y cruzar), pero es que no me interesan nada estas cosas. Me interesa la campaña, pero no por ilusión sino por curiosidad como siempre. No paro de guardarme vídeos, el catálogo de Ikea, noticias, carteles. Los amigos lo saben y me mandan cosas y ya estamos un colega y yo pegándole vueltas a ver si escribimos algo de cierto empaque (quiero decir algo de un poco de más calado que una entrada del blog o una columna en el periódico). Pero en lo político, este es el final de la partida del señor Iglesias, que ha jugado muy bien y ya está prácticamente solo frente a Rajoy. Éste ganará e Iglesias hará lo que siempre ha querido ser: el jefe de la oposición. Nunca quiso ganar, digan sus fans lo que digan, porque sabe que vienen mal dadas y no quiere quemarse ahora. Dejará que se queme Rajoy. Y ya veremos si se quema él o no. Porque a partir del 26J la partida sera otra. Desde luego, lo tiene mejor en la oposición, porque sin militancia -Podemos no tiene militantes, sino políticos que "consultan" a los inscritos en el Agora Voting y que ellos llaman ciudadanía-, que ahora se la están poniendo los periféricos e IU, en un gobierno tan en precario como el que podría tener ahora Pablo Iglesias las pasaría canutas. Mejor en la oposición, sin duda. (14 de junio)
  • Lo que me hace gracia es el titular de El País. Es rigurosamente exacto. Pablo Iglesias puede relajarse porque le llegan ases y figuras todo el rato y jugar todo lo mal que quiera. Y Rajoy, tres cuartas partes de lo mismo: siempre sale vivo. Rivera y Sánchez, mal lo tienen con las cartas que les llegan por muchas filigranas que quieran hacer. Siempre les sale pareja. Ni siquiera dobles, sólo triste. Este final de partida tiene muy poca emoción. No hay color. Ni ful, ni escalera. Sólo se ve en lontananza un trío. También muy triste. Como de cincos, con rima y todo. (14 de junio)
  • Sánchez y Rivera son una pareja muy circense. Evidentemente, son el Augusto y el Clown. Pero además están como fuera de sitio. Sánchez parece como un director de pista al que se le han comido las fieras al domador y se ha metido en la jaula a sustituirlo sin saber bien qué hacer ni cómo se maneja el látigo. Rivera, a su vez, parece que esté sustituyendo en sus ratos libres a un funambulista que se rompió la espalda en una caída y a un malabarista al que un bolo le partió la crisma. Y, así, hace sus malabarismos y payasadas con un extraño rictus de vértigo. ¿No? Muy multitarea circense todo. (16 de junio)
  •  A su vez, Pablo Iglesias y Rajoy me recuerdan a personajes de Víctor Mora. PIT es talmente Crispín con leves toques de Fideo de Mileto y de Merlini, amigos del Jabato y del Corsario de Hierro respectivamente. Rajoy es un destilado de todos los enemigos del Corsario, mezclados y batidos: Vago, hipócrita y timorato como Lord Benburry, torvo como Sinaú de Esmirna, empalagoso y blanduzco como Hasan el Eunuco, cruel e impasible como Turjan Pachá.
    Hala un homenaje gráfico a mi generación. (16 de junio)
  • ¡Genio, Genio, Geeeerniooooo! Vale la pena escucharlo, porque no tiene desdperdicio. Huy, lo que se le ha escapao!!!! El Psoe anda muy perdido. Schmitt/Maquiavelo ∞.0                            
  • El vídeo que he compartido antes de Pedro Sánchez, aún un poco ojoplático por el cinismo que destila, no hace más que confirmar lo que he mantenido siempre, a saber, que los programas -diga Anguita lo que diga, o precisamente porque lo dice él- son la gran filfa de la democracia. A la hora de decidir el voto, el programa es lo de menos. Tan de menos como lo es el folleto publicitario de cualquier bien de consumo a la hora de decidirnos a comprarlo. Uno no compra un coche o un electrodoméstico o un vestido porque la publicidad lo ponga de maravilla, sino por la imagen, la confianza en la marca o el mismo brillo agalmático de la mercancía. En política, un simple gesto que ofrezca confianza, el clientelismo o la intuición, valen mil veces más que un programa, porque un programa, en una democracia "sólida" no vale absolutamente para nada, si no podemos demandar a la fuerza votada por su incumplimiento.
    Probablemente, el primer programa al que le voy a prestar cierta atención en mi vida es al programa-folleto-catálogo de Podemos, no por su semántica, sino por su forma exterior, por su brillo agalmático y mercantil que ha acabado siendo, contra toda intención, estrictamente honesto, pues no oculta la función esencialmente publicitaria de todo programa.
    Y si voy a votar a una fuerza política que lleve como candidato a la presidencia del gobierno al señor Iglesias, no es por ninguna confianza en el personaje, sino porque pienso que va a estar mucho más controlado de lo que era esperable. Sí, todo lo que ha conseguido hasta ahora es laminar a la izquierda, laminar todo atisbo de radicalización democrática, no ya machacando a la izquierda parlamentaria, sino sobre todo a lo más insobornablemente democrático que había en el interior de Podemos. Supongo que muchos verán en esto a un genio de la estrategia. No lo niego: ha conseguido tener a toda la izquierda a sus pies, que era lo que siempre pretendió, y de paso sofocar toda radicalidad prometiendo su representación.
    Pero todo proceso tiene dos caras y en la misma medida que él domina a la izquierda y a la democracia radical, ésta le ha acabado siendo tan necesaria que no podía crecer más sin su apoyo. Yo me alegro mucho de este Podemos, que como se ha negado a tener militancia pensante porque le era más fácil tener una masa crítica tele-votante y dúctil, haya acabado necesitando de las fuerzas periféricas y de IU para poder articularse de un modo mínimamente serio. El País Valenciano es un buen ejemplo: reto a quien pase por aquí, sin ser un fan adicto, a que me nombre a algún político valenciano de Podemos (más allá de Montiel) que le suene por su labor municipal, en Les Corts, o que vaya en las listas del 26J. No vale ir a mirar antes. No, no tendrían nada que hacer sin Compromís y sin EUPV.
    Y si de paso, esta maniobra sirve para liquidar de una vez por todas al PCE, cuyo único mérito histórico, vayan ahora de lo que vayan, incluyendo sus protestas de marxismo ortodoxo (anda que no tiene guasa, o al menos, lo que seguro que no tienen es memoria) fue entregarle la oposición antifranquista a la Corona del Reino de España en bandeja de plata, pues miel sobre hojuelas. Me gusta ‪#‎ALaValenciana‬ por su impureza. Precisamente. Lo último que le pediría a una candidatura electoral es que me representara íntegramente. Eso es justo lo no quiero porque significaría regalarle mi voz y mi capacidad de pensar. (14 de junio)
  • Respuesta a un amigo en su muro sobre la impotencia de los editoriales y campañas de El País:
    Ojo. Es como El Alcázar en los 80, pura impotencia fascista ante una sociedad que los había relegado al sótano más negro de los trastos más inútiles. Pero que eso no nos haga olvidar la operación Ansón-PJ. Ramírez de los 90. Volverán disfrazados y redivivos. Se habla mucho de lo viejo que no acaba de morir. Y se habla de ello no en la época de Gramsci, sino en una época que ha hecho de la mitología zombie uno de sus núcleos epistémicos. En los 80 se enterró al fascismo en el mar, como quería Alberti. Deberíamos enterrarlos ahora bajo tierra, muchos muchos metros. Porque intentarán volver como La Razón y El Mundo en los 90 o la TDT Party en la primera década del siglo. Sólo han de conseguir que el cambio se convierta en élite. Ahí están presos y el Pueblo de nuevo solo. O construimos un pueblo que no dependa de la compañía perenne de un líder o volverán una, y otra y otra vez.
    (Una pequeña matización: lo de fascista va por El Alcázar. No voy a llamar "fascista" a El País, entre otras cosas porque no hace ninguna falta. Con restauracionista borbónico va que chuta)
  • OJO. UP + Psoe, mayoría absoluta. Como dije el otro día, si El País admite esto, tras cocina, es posible que tras las elecciones PIT sea proclamado directamente presidente de la 3ª República. La lástima es el españolismo rancio, que será el rasgo que prevalezca y que comparten, como herederos del franquismo, el PP, C,s y la vieja guardia del Psoe, con Susana Díaz y Felipe González a la cabeza. No me extraña la tirada de tejos de PI a ZP. Era otra cosa, sinceramente. Lo que le pasó es que es un socialdemócrata de libro ZP y le pudo el rasgo genético dominante de la socialdemocracia clásica, que no es otro que la cobardía. Y cuando más coraje se necesitaba se cagó encima.
    Recomparto, con este de El País, el enlace a mi artículo del 12 de febrero "¡Hasta aquí! (sobre la peculiar lógica de los límites que impera en la política española)." que igual puede resultar útil releer....
    Un parrafito:
    " No saldremos del franquismo mientras no seamos capaces de arriesgar la concepción franco-borbónica de España para refundarla sobre parámetros más justos y no sobre el derecho de conquista. Todo lo demás depende de ello. Desde la eliminación de la corrupción hasta plantearse la posibilidad de instaurar una renta básica universal, por ejemplo. Puede que suene esotérico, pero la política no se ancla -no he dicho “se basa”, aclaro- en factores métricos y racionales, sino en condiciones simbólicas que sean capaces de rearticular los restos del goce que no es capaz de absorber el cálculo capitalista del consumo y la rentabilidad."
  •  Pedro Sánchez se está haciendo en la picha un lío que para qué. (Perdón por lo intrincado del razonamiento, lo profundo del discurso, y lo sutil del diagnóstico político. No tengo arreglo) (22 de junio) 
  • Acabo de ver el alegato del fiscal Horrach en el caso Noós. No he visto en mi vida mayor insulto a la inteligencia, mayor desfachatez y menor vergüenza de un pelota profesional y un trepa sin escrúpulos. Y a mis añitos he visto cada cosita que para qué. Hala. (15 de junio)

Política, desde la teoría

  •  "Cabe, pues, otra lectura de la Unión Europea como dispositivo burocrático-capitalista. Nos cuentan nació para evitar otra guerra europea. Podemos pensarlo al revés: hicieron falta dos guerras europeas para poder imponer la burocracia estatal liberal incuestionada en Europa. Si eso es así, la necesidad de 40 años de fascismo en España se explica de una manera completamente distinta. Y, también se explica, que sus dos pilares básicos fueran centralistas: el nacionalismo español y el catolicismo, que es la religión más jerárquicamente y burocráticamente centralizada del planeta, como lo demuestra el que se haya avenido a conformarse a la forma legal del Estado (Vaticano). España habría podido ser una alternativa socialista viable al estalinismo, como Estado pluri-lingüístico y plurinacional. Y esa excepción, el orden mundial no se la podía permitir. Como no se pudo permitir todas las experiencias de socialismo transformador en América Latina en los años 70 y primera parte de los 80." (18 de junio) De aquí.
  • Mi idea de lo que es una política radical no es oponer B (o Z) a A, ni Α a Ω, sino los puntos suspensivos al punto final. ‪#‎democraciaradical‬ (18 de junio)
  • "La radicalidad nunca puede ser extremista porque no es verosímil que la humanidad se haya equivocado en todo lo referido a la razón práctica. Una "solución radical" no puede consistir en una hecatombe porque, si verdaderamente el análisis que a ella conduce está impregnado de algún aspecto que responda a la raíz de la naturaleza humana, éste debe haber establecido ya sus puentes con la realidad existente." (17 de junio) De aquí.

De un habla que no se confundiera con la cháchara, de una palabra que no distribuyera el amo (adversus cuñadismus)

  • "Ése el trabajo de la semiótica crítica, de una semiótica a la altura de los tiempos. Los retos son muchos y no hay aquí espacio para inventariarlos. Pero pasan por dotar a las ahora llamadas ciencias de la comunicación un andamiaje conceptual que la libere de su exclusiva dependencia de la investigación contenidística y/o numéricoestadística y permita el enfoque textual de las estructuras digitales on-line, de la imagen compleja (Catalá) y de lo mediático reticular.
    Y todo ello evidentemente no el ámbito profesional de una filología o una ortología vacía sino en el campo de lo existencial. Proponemos la poetización generalizada como modo de habitar el mundo y la cultura desde una ética del cuidado que posiblemente se halle muy cerca de la erótica que propugnaba Susan Sontag. Reivindicamos, pues, la interpretación como una actividad esencialmente asimétrica, esto es, no interactiva. Interpretar no es comunicarse, es proyectar el discurso sobre la existencia. Y lo hacemos cuando es más urgente que nunca: en tiempos reticulares, de deriva comunicativa infinita y sin consecuencias. Interpretar es el acto definitivo en el que el sujeto da consigo como ser de lenguaje. Y ello implica no desalojar el enigma por medio de un pansemioticismo decodificador. El sinsentido pertenece de lleno al campo de la significación. Es el producto mejor destilado de cualquier desempeño interpretativo. Por ello, dar con él a través del grosor del discurso, interpretando, no puede llevarnos sino a una ganancia en el ser." (18 de junio) De aquí.
  • Yo lo único que le pido a alguien para poder hablar de política con ella o él es que el radicalismo anti-capitalista entre en el horizonte de su comprensión cabal del mundo. Esto es, que no lo repute como una utopía o como un delirio, ni siquiera como una meta, sino como causa de un deseo. Nada más. Es un mínimo muy mínimo. Pero eso excluye de principio a toda la derecha. Ahí pueden entrar desde algunos socialdemócratas hasta comunistas, anarquistas, gran cantidad de activistas “sectoriales”, a mucha gente normal y decente, etc. Ahora bien, tras este requisito teórico (general) hay un requisito práctico (más particular): que no hipostasie lo estratégico sobre lo vital, existencial, político. Porque impostar la estrategia es ser esclavo de la razón instrumental orientada hacia el éxito, y en este sentido, cuanto más te acercas al horizonte, más ensanchas el ámbito del capitalismo existente. Esa lección la podría haber extraído la izquierda de una visión rapidita y sumaria de la Historia del Siglo XX. Todas las carreras en las que la URSS entró a competir con los USA (armamentística, espacial-propagandística, geoestratégica...) la la llevaron a caer incondicionalmente en manos del capitalismo.
    Por tanto, nada que hacer con aquellos a los que su particular visión de la estrategia, su imaginaria certeza de cómo habrá de ser fehacientemente el proceso de esa emancipación, acabe convirtiéndolo en un hooligan doctrinario que distingue como enemigo al que no comulga con sus exigencias tácticas (prácticas, estratégicas, particulares y sectarias) poniéndolas por delante del horizonte político y hermenéutico del atravesamiento del capitalismo hacia el horizonte de su exterior. Eso impide entenderse con cualquier doctrinario sea paleomarxista-leninista, hegemono-populista, o fan del socialismo hispánico. Es sencillo. Como me decía un amigo el otro día en una conversación casi que de bar, “entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem” ‪#‎paraundiscursoemancipatoriodignodelsigloxxi‬  (10 de abril)
  •  Las redes son las redes, es decir, un tipo de ámbito discursivo con sus leyes particulares, y promueven un goce mortífero de la discusión como depredación. El racionalismo puede ser muy mortífero, de hecho, en muchas ocasiones es el opuesto absoluto de la sabiduría. El racionalismo vale para permitirse negar la experiencia, porque el racionalismo = razón - tiempo. Yo el otro día tuve que cortar una conversación con un sujeto al que tenía en estima -de hecho es novelista y escribí un artículo sobre sus novelas-, simplemente porque su desfachatez y simplonería impedían la discusión sin llegar a las manos o sin descalificarlo y ponerlo en ridículo sin contemplaciones. Eso pasa a veces. Y me he encontrado teniendo reacciones en facebook que ni me esperaba tener a mi edad porque no me había visto en esas situaciones de descontrol desde hacía más de 20 años. El racionalismo es la razón menos el tiempo, esto es, menos la vida, menos el cuerpo. Y en última instancia, menos la palabra. Puede ser la coartada para toda prepotencia pues disuelve las diferencias de grado y las homogeneiza en la brutalidad del poder. Es el imperio de lo cognitivo (lo que cualquiera puede calcular o conjeturar) frente a lo psíquico y lo experiencial. Facebook es racionalista. Imperativamente intolerante con las diferencias que provienen de la vida porque confunde la argumentación con la demostración y con el cálculo. Su contraversión es Twitter, en donde la razón desaparece por la pura emotividad. Si surgen redes con predominancia icónica, como Instagram o Pinterest, probablemente sea porque Facebook está tan verbalizada que algunos usuarios siguen buscando una imagen con menos palabras. Entiendo, pues, que Instagram no se pueda usar más que desde dispositivos táctiles, que impiden teclear más de la cuenta. Quien entre en Instagram sabe que va a un lugar con predominio de lo estético (lo icónico, la ductilidad de las formas visuales) y que no va a encontrarse con los conflictos que originan las palabras.... Por exceso o por defecto.

 Los sexos

  •  "Lo que se llama el sexo (...) el 'Eteros que no puede saciarse de universo. Llamemos heterosexual, por definición, a lo que ama a las mujeres, cualquiera que sea su propio sexo. Así será más claro."
    Jacques Lacan.

    El término héteropatriarcado me parece desafortunadísimo, por esto mismo. (16 de junio)
  •  Yo soy gay, honoris causa. No es de hoy, que hace mucho tiempo que lo digo. Pero hoy que Trump y Daesh se dan la mano matando a gente con ganas de vivir, que es lo que saben hacer los fascistas, con más razón que nunca. Muchos besos. (13 de junio)
  • Y aquí tenemos a Donald Trump y a los líderes de DAESH felices porque en el mundo hay 50 maricones menos. Magnífico. No hay mejor demostración de lo falsaria que es cualquier política basada en la pantomima del antagonismo y de la distinción amigo-enemigo. Conquistar el derecho a la diferencia implica necesariamente conquistar el derecho a la contingencia y a la complejidad. Tolerancia cero. ‪#‎FuckHomofobia‬ (13 de junio)

El meu País.

  •  No hay cosa que me dé más grima que un pepero del Cabanyal. Como diría Muhammad Ali, son los "tío Tom" de Europa. Cojo esta noticia de un grupo de vecinos del barrio. Como 100 likes y <3 span=""> y un montón de comentarios de alegría. Y luego unos cuantos comentarios filonazis canallas. El problema es que esta gentuza, como cuando coges un taxi y lleva la COPE, habla como si sus embustes y calumnias fueran una verdad evidente, la voz del sentido común y el santo y seña de la mayoría. Lo que hizo el PP con este barrio fue criminal. En solo un año sin ellos, no sabéis qué diferencia.
  • Dices qué ididotez. Pero a mí me parece muy dañino. Fascista, agresivo, extremadamente violento. Hay que ser malnacidos para crear un conflicto porque la gente rotule sus tiendas en la lengua de sus vecinos. El españolismo es la variante del neoliberalismo más ruin y hay que combatirlo en el País Valencià, en Catalunya, en Jaén y en Valladolid. Y, por supuesto, en Madrid. Más que en ningún sitio en Madrid.

 Y, también, la vida

  •  Los árboles son para subirse a ellos, tumbarse a su sombra o saborear sus frutos... Antropocentrismo práctico. Otros dirán que son para talarlos, desarraigarlos o quemarlos. Neoliberalismo vandálico. La forma humana de amar a los árboles es la primera, creo yo. Amarlos como lo que nos quieren dar, no someterlos a una antropomorfización absurda. No se abraza a lo que no tiene brazos. Se comen sus frutos, que es el signo de amor que ellos te piden, que es como ellos saben seducir. Ellos. No "ellos o ellas" que es otra forma de antropomorfización genérica. No sabemos qué será el sexo para un árbol. Ni si un abrazo es un insulto. Se defienden de ellos, parece. (18 de junio)
    (Comentario a un amigo que cuenta que un conocido "new age" intentó enseñar a su hija a abrazar a los árboles y la pobre cría terminó llorando porque le picó una hormiga).
    Qualsevol valencià sap que no hi ha plaer major que parar-se a la vora d'un tarongerar i agafar el fruit directament de la branca i llevar-li la corfa amb el dits i les dents i menjar-t'ho al lloc directament. També passa amb les figues. De les figueres. No puc fer un exercici de correcció política perquè els cogombres no neixen d'un arbre. A més, a mi no m'agraden, ni a la amanida, ni al kebab, ni al gazpacho. Ho sent. Coses de la polisèmia. (Plataners no solen trobar-se al País Valencià)
    ¿Veis como no es tan difícil? Sí se puede.
  • Una abuelitocebolletinada: el árbitro de la final de la Copa de Europa entre el At. de Madrid y el Bayern se llamaba Babacán, como el portero de Turquía. Estoy mu mayor. Dónde he aparcao el coche esta tarde, nipu. Pero del nombre de una final de Copa de Europa del hace 42 años, sí. Ay! (17 de junio)
  • "A mí,Fulanita me ha sorprendido porque en las distancias cortas es supercercana" (20 de junio) Un Tronista de MYHYV, hace unos segundos.