sábado, 12 de diciembre de 2015

Algunos apuntes sobre la democracia y sus representaciones (Crítica del Electoralismo Puro, 3)

Sobre Democracia y Populismo, lecciones del exterior.
I
En una democracia formal parlamentaria de mercado, un pueblo no habla a través de las elecciones. En todo caso, el electorado asume la representación de la sociedad civil y legitima a los que van a hablar en su nombre durante los próximos años. Las elecciones son vitales para una democracia. Pero, en una sociedad capitalista, son insuficientes para eso que se llama empoderar al pueblo. Igual de tramposo es pretender constituir a un pueblo sin sufragio universal, que pretender que el sufragio universal constituye por sí mismo al pueblo y que el pueblo, como concepto y como sujeto, se constituye por su identificación a esa mayoría. Lo social es mucho más complejo y el sujeto popular no es nunca auto-transparente.
No paro de oír a analistas de derechas congratulándose porque Maduro y Fernández han perdido las elecciones en sus respectivos países. Elecciones, por cierto, a las que nominalmente no se presentaban. Pese a que no tengo ninguna simpatía especial por ninguno de ambos, el argumentario neoliberal me exaspera. Como han perdido las elecciones, el pueblo ha hablado y los ha despreciado, se ha “desidentificado” de ellos. Con Venezuela, se llega al máximo del patetismo cuando se dice “el régimen ha perdido las elecciones” Señores, los regímenes nunca pierden las elecciones precisamente porque no las convocan. Cualquier españolito de más de cuarenta años les podría explicar esto por memoria. Y cualquier persona decente, por lógica. En Venezuela ha perdido un pésimo gobierno en un régimen formalmente democrático. Punto.  (10 de diciembre)