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lunes, 20 de marzo de 2017

De Trump, Iglesias y otros cuentos.

Os dejo el enlace a la entrevista que me ha hecho el profesor Esteban Galán en Transmedia: el programa de investigación en comunicación.


Transcripción inicio de la entrevista

Decía aquel escritor, poeta y bibliotecario argentino que no hay ejercicio intelectual que no sea finalmente inútil”. Nuestro café con micro de hoy comparte con aquel escritor, poeta y bibliotecario argentino conocido como Jorge Luis Borges su condición de escritor, también de poeta y un pasado como bibliotecario en la Filmoteca donde adquirió lecturas y amistades que toman vida a diario en cada una de sus clases. El profesor y maestro José Antonio Palao es uno de esos profesores que sigue siendo útil al estudiante muchos años después olvida. El conocimiento maridado con grandes dosis de pasión y aliñado con capacidad crítica es su receta imbatible para seguir conquistando a sus estudiantes de la Universitat Jaume I de Castelló.



 

martes, 22 de julio de 2014

Convocatoria a la Segunda Asamblea de Podem Cercle Cultura.



(Este es el texto del mensaje que he enviado a mis contactos de correo convocándoles a la  Segunda Asamblea de Podem Cercle Cultura. Como pienso que puede interesar a mucha más gente, he creído conveniente compartirlo también por aquí)

Hola a todos. Muchos sabréis el pasado miércoles nos reunimos en la asamblea constitutiva de PodemCercle Cultura. Allí decidimos convocar una segunda asamblea para este miércoles 23 como podréis ver en la imagen que adjunto. ´Éste, pues, no es un envío normal como otros que os hago para contaros que he colgado o publicado algún texto. Para empezar pongo vuestras direcciones en abierto –por lo que os ruego que toméis la precaución de borrarlas si decidierais reenviar el mensaje-, para que podáis saber con quién os he convocado, y sois bastantes menos destinatarios que los de mi mailing de difusión habitual. He seguido varios criterios para seleccionaros, que os explico. Lo primero, considero –espero no haberme equivocado en ningún caso- que todos los que vais a recibir esto sois, con las diferencias personales y de opinión que se quieran, gente progresista y de izquierdas. Si en algún caso me he equivocado, por favor, es mejor que los afectados no sigan leyendo. Mis disculpas en tal caso.  Lo segundo ha sido excluir a todos aquellos que, hasta donde yo sé, ya tienen una militancia en una fuerza política de izquierdas (en mi entorno, Compromís, EUPV, e incluso, el PSPV), en este caso, por puro respeto. Los sigo considerando de mi bando, como siempre, pero entiendo que no tengan especial interés en asistir a una reunión de algo que se perfila como una fuerza política distinta de las suyas. Aquí, hay alguna excepción a sabiendas, lo reconozco. Espero también que nadie se moleste.


Una vez hecha esta primera salvedad, hay otros dos criterios. El siguiente es de perfil cultural y profesional. Todos los convocados sois gente que por vuestra actividad social, personal o profesional con la cultura en sentido muy amplio. Pero muchos de los convocados tenéis vinculación laboral o vocacional con las llamadas hasta ahora industrias culturales o actualmente industrias creativas (el cine, la televisión, los videojuegos, la publicidad, el periodismo, etc.) sin entrar en consideraciones sobre lo afortunado de estos términos. En la reunión del otro día éramos unas 15 personas, pero no había nadie de estos sectores –yo no creo ser muy representativo- y me parece que es fundamental que la haya, porque gran parte de la lucha hegemónica en la cultura se juega en ese terreno "masivo". La mayoría de la gente provenía de las artes escénicas y visuales más alternativas, lo cual me parece excelente y muy enriquecedor, porque la propuesta partía de Ximo Flores, pero creo que es insuficiente y que los que trabajamos cabe -esa preposición que todos aprendemos en el colegio y luego casi nadie utiliza- la industria también hemos de estar ahí, así como los escritores, artistas plásticos, gestores culturales, cuenta-cuentos y todo tipo de personas que mantengan una actividad expresiva, creativa o comunicativa que incida directamente en la conformación de la mentalidad mayoritaria. Es el campo de batalla clave en toda lucha hegemónica.





El último criterio, en fin, para incluiros en esta convocatoria ha sido la búsqueda de gente con una especial sensibilidad lingüística y nacional. Los problemas de Podemos respecto a su estructura territorial y hacia la falta de sensibilidad por la identidad valenciana (entendida también como un campo antagonismo emancipatorio, no como algo fijo e inamovible) ha sido uno de los aspectos que más críticas le han generado entre nuestra izquierda, algo que me parece completamente lógico porque yo también he sido muy crítico al respecto. No se trata de componer una opción electoral nacionalista, sino de crear una sinergia de sensibilidades que propicien el cambio hegemónico, y creo que la sensibilidad nacionalista ha de estar ahí; sobre todo la valenciana, que no ofrece ningún tipo de ambigüedades sobre su carácter a contracorriente y progresista. No olvidemos que, desde lo que en Madrid llaman “la periferia”, una de nuestras principales percepciones de lo que es “la casta” y de su triunfo y perpetuación es el centralismo consagrado por la Constitución del Régimen del 78, con el que pactaron y al que se adhirieron -o luego contemporizaron sin problemas- la mayoría los nacionalismos conservadores: Madrid como capital del Estado, la perpetuación del rol del castellano no como lengua paritaria (por más que fuera, por razones históricas y demográficas, primus inter pares) sino como lengua hegemónica e instrumento de opresión, la asimetría del Estado, la consagración de las fuerzas armadas como garantes de la “unidad de la patria” y la prohibición expresa de cualquier confederación entre comunidades autónomas no intervenida por el Estado central (Art. 145.1) especialmente pensada contra los territorios que compartimos la lengua catalana, llamada por nosotros valencià para sentirla más nuestra.


En fin, puede que muchos de vosotros os sintáis sorprendidos si habéis leído algunas cosas que he escrito respecto a Podemos, porque he sido muy crítico sobre todo con su origen mediático, con su uso de la televisión y la imagen y con cierta ignorancia militante de algunos neopodemistas  -desgraciadamente, algunos psicoanalistas entre ellos, con los que no he dejado de discutir, espero que desde la fraternidad en el decir, aunque esta porte a veces el semblante del cainismo- que ha lleva al grito acrítico y a la euforia masificada. No obstante, también he señalado la ambivalencia de esta postura de rechazo y atracción. Yo no quiero que Podemos gane elecciones a tutiplén, ni que me haga feliz, ni que me represente integralmente, ni que cumpla sus promesas, porque estos son buenos y la casta, mala. De hecho, si los consideramos "éstos" ya los estamos constituyendo como casta, igual que a "los otros". Lo que quiero es cambiar ese modelo performativo y clientelista de la promesa, de las esperanzas pasivas y del bucle del odio bipartidista. Podemos no es “mi opción predilecta para ganar las elecciones” sino que me aproximo a ello concibiéndolo como una herramienta radicalmente emancipatoria y como un experimento político muy relevante, en tanto que tiene conexión con el 15M, que me parece el acontecimiento colectivo más importante en España desde los años 70. Encantado de sus buenos resultados electorales, siempre que los árboles no nos impidan ver el bosque.


Podemos es el futuro. No tengo ninguna duda. Y eso no quiere decir como creen algunos de sus eufóricos simpatizantes que vaya a ganar todas las elecciones y conseguir el gobierno (la muletilla “claro que podemos” seguida de caracteres numéricos y signos %%% me pone muy de los nervios, lo reconozco, porque yo quiero “poder” otras cosas): de nada me vale desalojar a una casta y a un bipartidismo para constituir otra casta y otro bipartidismo (Podemos contra todos los demás, la izquierda y la derecha) sino subvertir radicalmente el sistema que permite las castas se constituyan. Podemos es el futuro porque va a cambiar estructuralmente el campo de la izquierda (no a aniquilarlo ni a suplantarlo) y transformar radicalmente al campo de fuerzas que constituyen los movimientos de emancipación popular en el Estado Español.  Y yo quiero intenar estar ahí vigilando, orientando, aportando y empapándome de las aportaciones de los demás. Podem Cercle Cultura me parece un instrumento muy adecuado para ello, cosa que no había vislumbrado hasta ahora, por su apertura, por su sensibilidad y por su origen. Y también decir que si mis expectativas no se corroboran y el Cercle se dirige a una línea polítca que no puedo asumir, pues me iré, como he hecho siempre. Creo en el pluralismo de las iniciativas de emancipación popular. Creo en la Izquierda, que debería ser la creencia que menos necesitara del fundamentalismo para generar entusiasmo.


Nos vamos a reunir, pues, este miércoles 23 a las 19 h en la C/ San Pedro, 73 de Valencia, en El Cabanyal. Me parece que el lugar está preñado de fuerza simbólica: es un solar (no hay otro sitio de momento) en el barrio de Valencia más perseguido y asolado por el PP. Hasta que tengamos uno propio, nos está sirviendo de guía el documento elaborado por Círculo Podemos Cultura, en su primera asamblea en Madrid. Nuestra idea de orden del día es trabajar sobre su propuesta de estructura de grupos de trabajo, expresando nuestras ideas acerca de sus campos temáticos y (supongo) mostrando nuestra inclinación a trabajar en un grupo u otro. Estos son los 6 grupos de trabajo propuestos:


Cultura y hegemonía

• Políticas culturales

• Industrias culturales

• Apoyo colectivo (organización del trabajo)

• Políticas locales

• Cultura pedagógica



Allí os espero con entusiasmo. Por supuesto, quien no se sienta concernido, espero que no se moleste y pase de este mensaje con toda tranquilidad.

Un abrazo.

Ps. Os aviso que, para hacer más extensiva la invitación, colgaré el texto de este mensaje en mi blog.

lunes, 26 de mayo de 2014

La Academia de Atenas y el nacimiento de un lenguaje nuevo (de una cuestión preliminar a todo posible tratamiento de la política)


Suelo tener un problema nada pequeño cuando hablo de política. Esta entrada intenta aclarar cuáles los principios de los que parto. Comenzaré pues del modo que suelo hacerlo todos los años cuando me enfrento al reto de tener que explicarles a mis a alumnos de Teoría de la Imagen, las propiedades específicas del encuadre occidental en perspectiva como espacio de la representación. Para cernir esta especificidad, tenemos que compararla con otros cauces de representación icónica, por ello comienzo por hacer un inventario de las características genéricas y estructurales de la imagen medieval europea. De este modo, les explico que la imagen gótica y románica es:
  • Arquetípica: no busca copiar ninguna realidad perceptiva, sino representar las verdades eternas.
  •  Alegórica: La imagen no tiene autonomía simbólica, no organiza su propio mundo de la representación sino que está subordinada a un discurso externo, principalmente al discurso teológico cristiano, de donde extrae tanto su arquitectura plástica como la codificación de su sentido.
  •  Didáctica: Su intención primordial es ilustrar visualmente a una población muy mayoritariamente analfabeta sobre los contenidos de la fe y de la historia sagrada, principalmente.
  • Cultual: la imagen lleva adherido su carácter sagrado, pero además comparte este espacio con su espectador por lo que toda imagen religiosa comporta un componente táctil.  La imagen no sólo invita a contemplarla, sino a adorarla, besarla, tocarla.
  • Y está organizada en un Espacio de Agregados: la imagen no es autónoma ni plástica ni simbólicamente. Su espacio y sus figuras están organizadas según un principio jerárquico exterior a la representación: el Pantocrátor, siempre será de mayor tamaño y estará en posición más elevada que el resto de las figuras.
Suelo ilustrar este pequeño esquema con las imágenes del Ábside central de Sant Climent de Taüll y con una miniatura de las que iluminan La Biblia de San Luis. 






También les suelo mostrar la representación alegórica de un tema profano, como la Filosofía, gran reina escoltada por los miembros de su Corte, el Trivium y el Quadrivium

 

Como un truco de prestidigitador, y con estas imágenes aún en la retina, inmediatamente les muestro a los estudiantes La Academia de Atenas de Rafael. La primera gran diferencia que encuentran es obviamente la referida a la perspectiva y a la mirada como organizadora del encuadre, frente al carácter alegórico de la imagen medieval. La segunda, la individuación de los rostros. La imagen reúne en un solo encuadre a los principales filósofos de la antigüedad, pero además de utilizar la emblemática tradicional (los gestos y textos de Aristóteles y Platón, las poses de Euclides, Pitágoras o Diógenes) que los hacen reconocibles, además ahora tienen rostros personales. Llama la atención el rostro de Platón. Si bien reconocemos al filósofo por llevar una copia del Timeo en señalar a las alturas, en clara referencia a su filosofía (contrastando con Aristóteles, a su lado, que porta una copia de la Ética y señala hacia la tierra), es decir, por sus atributos emblemáticos e iconográficos, su rostro nos es familiar por otra razón: es el rostro del maestro Leonardo Da Vinci, divulgadísimo mediáticamente. Por lo tanto, Rafael nos está enviando una primera significación connotativa: la filosofía, el pensamiento, la más alta elaboración intelectual está representada por sus dos nombres más emblemáticos que presiden una representación de la Academia de Atenas tan anacrónica como visualmente verosímil, y además el padre de la filosofía occidental adquiere el semblante del gran pintor del Renacimiento, del renovador de la pintura en la Época Moderna. No hay duda: Rafael nos deja claro que es un pintor quien tiene derecho a encarnar a un filósofo, que la nueva pintura pintura está a la altura de los más grandes representantes de pensamiento. La pintura, se nos insinúa, tiene la dignidad y la potencia de construir pensamiento autónomo, y no sólo de vehicular y difundir el pensamiento pergeñado en otros discursos.

Ésta primera instrucción interpretativa es esencial, precisamente por la novedad en la modalidad de representación, para que nos pongamos en disposición de comprender la segunda y principal. Estamos ante una pintura mural en la propias paredes de las estancias vaticanas que recoge exclusivamente a pensadores profanos y no alberga en sí el más mínimo signo cristiano. Y lo hace con una imagen en perspectiva que crea un espacio virtual en el interior del propio recinto capital de la Iglesia. Estamos en 1505 y las tensiones y enfrentamientos que van dar paso a la Reforma Protestante están en su apogeo. Recordemos que uno de los caballos de batalla de esta querella fue precisamente qué era materia de fe y qué no. Mientras la Iglesia reconocía a sus doctores entre los Padres antiguos, los reformadores mantenían que la única materia de fe era la Sagrada Escritura y que toda contaminación de la sabiduría grecolatina, tal y como se reflejaba en la Patrística, era reprobable. Lutero lo afirma categóricamente: "Aristoteles ad theologiam est tenebra ad lucem". ¿Qué observamos pues? Que la imagen adquiere una vertiente ideológica y política, no sólo didáctica. Integrar todo el saber helénico en el interior de las Estancias Vaticanas supone vindicar, en el proyecto que impulsó Agustín de Hipona, la capacidad de la revelación cristiana para asimilar la herencia del logos clásico. Parece no haber ninguna referencia sagrada en La Academia de Atenas, pero el mensaje de exaltación intelectual del catolicismo es evidente.

De este lenguaje, del lenguaje de la ficción simbólica, radicalmente nuevo en sus formas nacerá el humanismo, la que Heidegger llamó Época de la Imagen del mundo, en la que bajo la especie de la objetividad en nuevo universo infinito y homogéneo de la ciencia quedará a disposición del sujeto. Es la Modernidad. Una visión del mundo completamente nueva perfectamente solidaria con las formas que la vehiculan: la narración novelesca, el nuevo teatro y la pintura en perspectiva. Y la obra de los tres grandes genios barrocos estará enfocada a mostrar como esta temible apariencia de verdad es el mejor vehículo del engaño. No de otra cosa versan las novelas cervantinas, los dramas y comedias shakesperianos y los óleos velazqueños.

No hay forma de instaurar un orden nuevo sino es a través de un lenguaje, de un espacio de la representación, completamente inédito, porque todos los lenguajes tienen la potencia modelizadora que les hace capaz de engullir los signos y perpetuar las relaciones de poder como si fueran eternas, con el único cambio de los rostros, que efecto de la humana muerte, han de ir sustituyéndose en el sueño eterno que es el drama de la vida. Viendo lo difícil que era despertar, Segismundo decidió seguir soñando para poder ser rey.

No se puede hacer una política nueva sino se atacan de raíz los lenguajes del poder y sólo se pretende buscar un lugar en ellos.