martes, 22 de julio de 2014

Convocatoria a la Segunda Asamblea de Podem Cercle Cultura.



(Este es el texto del mensaje que he enviado a mis contactos de correo convocándoles a la  Segunda Asamblea de Podem Cercle Cultura. Como pienso que puede interesar a mucha más gente, he creído conveniente compartirlo también por aquí)

Hola a todos. Muchos sabréis el pasado miércoles nos reunimos en la asamblea constitutiva de PodemCercle Cultura. Allí decidimos convocar una segunda asamblea para este miércoles 23 como podréis ver en la imagen que adjunto. ´Éste, pues, no es un envío normal como otros que os hago para contaros que he colgado o publicado algún texto. Para empezar pongo vuestras direcciones en abierto –por lo que os ruego que toméis la precaución de borrarlas si decidierais reenviar el mensaje-, para que podáis saber con quién os he convocado, y sois bastantes menos destinatarios que los de mi mailing de difusión habitual. He seguido varios criterios para seleccionaros, que os explico. Lo primero, considero –espero no haberme equivocado en ningún caso- que todos los que vais a recibir esto sois, con las diferencias personales y de opinión que se quieran, gente progresista y de izquierdas. Si en algún caso me he equivocado, por favor, es mejor que los afectados no sigan leyendo. Mis disculpas en tal caso.  Lo segundo ha sido excluir a todos aquellos que, hasta donde yo sé, ya tienen una militancia en una fuerza política de izquierdas (en mi entorno, Compromís, EUPV, e incluso, el PSPV), en este caso, por puro respeto. Los sigo considerando de mi bando, como siempre, pero entiendo que no tengan especial interés en asistir a una reunión de algo que se perfila como una fuerza política distinta de las suyas. Aquí, hay alguna excepción a sabiendas, lo reconozco. Espero también que nadie se moleste.


Una vez hecha esta primera salvedad, hay otros dos criterios. El siguiente es de perfil cultural y profesional. Todos los convocados sois gente que por vuestra actividad social, personal o profesional con la cultura en sentido muy amplio. Pero muchos de los convocados tenéis vinculación laboral o vocacional con las llamadas hasta ahora industrias culturales o actualmente industrias creativas (el cine, la televisión, los videojuegos, la publicidad, el periodismo, etc.) sin entrar en consideraciones sobre lo afortunado de estos términos. En la reunión del otro día éramos unas 15 personas, pero no había nadie de estos sectores –yo no creo ser muy representativo- y me parece que es fundamental que la haya, porque gran parte de la lucha hegemónica en la cultura se juega en ese terreno "masivo". La mayoría de la gente provenía de las artes escénicas y visuales más alternativas, lo cual me parece excelente y muy enriquecedor, porque la propuesta partía de Ximo Flores, pero creo que es insuficiente y que los que trabajamos cabe -esa preposición que todos aprendemos en el colegio y luego casi nadie utiliza- la industria también hemos de estar ahí, así como los escritores, artistas plásticos, gestores culturales, cuenta-cuentos y todo tipo de personas que mantengan una actividad expresiva, creativa o comunicativa que incida directamente en la conformación de la mentalidad mayoritaria. Es el campo de batalla clave en toda lucha hegemónica.





El último criterio, en fin, para incluiros en esta convocatoria ha sido la búsqueda de gente con una especial sensibilidad lingüística y nacional. Los problemas de Podemos respecto a su estructura territorial y hacia la falta de sensibilidad por la identidad valenciana (entendida también como un campo antagonismo emancipatorio, no como algo fijo e inamovible) ha sido uno de los aspectos que más críticas le han generado entre nuestra izquierda, algo que me parece completamente lógico porque yo también he sido muy crítico al respecto. No se trata de componer una opción electoral nacionalista, sino de crear una sinergia de sensibilidades que propicien el cambio hegemónico, y creo que la sensibilidad nacionalista ha de estar ahí; sobre todo la valenciana, que no ofrece ningún tipo de ambigüedades sobre su carácter a contracorriente y progresista. No olvidemos que, desde lo que en Madrid llaman “la periferia”, una de nuestras principales percepciones de lo que es “la casta” y de su triunfo y perpetuación es el centralismo consagrado por la Constitución del Régimen del 78, con el que pactaron y al que se adhirieron -o luego contemporizaron sin problemas- la mayoría los nacionalismos conservadores: Madrid como capital del Estado, la perpetuación del rol del castellano no como lengua paritaria (por más que fuera, por razones históricas y demográficas, primus inter pares) sino como lengua hegemónica e instrumento de opresión, la asimetría del Estado, la consagración de las fuerzas armadas como garantes de la “unidad de la patria” y la prohibición expresa de cualquier confederación entre comunidades autónomas no intervenida por el Estado central (Art. 145.1) especialmente pensada contra los territorios que compartimos la lengua catalana, llamada por nosotros valencià para sentirla más nuestra.


En fin, puede que muchos de vosotros os sintáis sorprendidos si habéis leído algunas cosas que he escrito respecto a Podemos, porque he sido muy crítico sobre todo con su origen mediático, con su uso de la televisión y la imagen y con cierta ignorancia militante de algunos neopodemistas  -desgraciadamente, algunos psicoanalistas entre ellos, con los que no he dejado de discutir, espero que desde la fraternidad en el decir, aunque esta porte a veces el semblante del cainismo- que ha lleva al grito acrítico y a la euforia masificada. No obstante, también he señalado la ambivalencia de esta postura de rechazo y atracción. Yo no quiero que Podemos gane elecciones a tutiplén, ni que me haga feliz, ni que me represente integralmente, ni que cumpla sus promesas, porque estos son buenos y la casta, mala. De hecho, si los consideramos "éstos" ya los estamos constituyendo como casta, igual que a "los otros". Lo que quiero es cambiar ese modelo performativo y clientelista de la promesa, de las esperanzas pasivas y del bucle del odio bipartidista. Podemos no es “mi opción predilecta para ganar las elecciones” sino que me aproximo a ello concibiéndolo como una herramienta radicalmente emancipatoria y como un experimento político muy relevante, en tanto que tiene conexión con el 15M, que me parece el acontecimiento colectivo más importante en España desde los años 70. Encantado de sus buenos resultados electorales, siempre que los árboles no nos impidan ver el bosque.


Podemos es el futuro. No tengo ninguna duda. Y eso no quiere decir como creen algunos de sus eufóricos simpatizantes que vaya a ganar todas las elecciones y conseguir el gobierno (la muletilla “claro que podemos” seguida de caracteres numéricos y signos %%% me pone muy de los nervios, lo reconozco, porque yo quiero “poder” otras cosas): de nada me vale desalojar a una casta y a un bipartidismo para constituir otra casta y otro bipartidismo (Podemos contra todos los demás, la izquierda y la derecha) sino subvertir radicalmente el sistema que permite las castas se constituyan. Podemos es el futuro porque va a cambiar estructuralmente el campo de la izquierda (no a aniquilarlo ni a suplantarlo) y transformar radicalmente al campo de fuerzas que constituyen los movimientos de emancipación popular en el Estado Español.  Y yo quiero intenar estar ahí vigilando, orientando, aportando y empapándome de las aportaciones de los demás. Podem Cercle Cultura me parece un instrumento muy adecuado para ello, cosa que no había vislumbrado hasta ahora, por su apertura, por su sensibilidad y por su origen. Y también decir que si mis expectativas no se corroboran y el Cercle se dirige a una línea polítca que no puedo asumir, pues me iré, como he hecho siempre. Creo en el pluralismo de las iniciativas de emancipación popular. Creo en la Izquierda, que debería ser la creencia que menos necesitara del fundamentalismo para generar entusiasmo.


Nos vamos a reunir, pues, este miércoles 23 a las 19 h en la C/ San Pedro, 73 de Valencia, en El Cabanyal. Me parece que el lugar está preñado de fuerza simbólica: es un solar (no hay otro sitio de momento) en el barrio de Valencia más perseguido y asolado por el PP. Hasta que tengamos uno propio, nos está sirviendo de guía el documento elaborado por Círculo Podemos Cultura, en su primera asamblea en Madrid. Nuestra idea de orden del día es trabajar sobre su propuesta de estructura de grupos de trabajo, expresando nuestras ideas acerca de sus campos temáticos y (supongo) mostrando nuestra inclinación a trabajar en un grupo u otro. Estos son los 6 grupos de trabajo propuestos:


Cultura y hegemonía

• Políticas culturales

• Industrias culturales

• Apoyo colectivo (organización del trabajo)

• Políticas locales

• Cultura pedagógica



Allí os espero con entusiasmo. Por supuesto, quien no se sienta concernido, espero que no se moleste y pase de este mensaje con toda tranquilidad.

Un abrazo.

Ps. Os aviso que, para hacer más extensiva la invitación, colgaré el texto de este mensaje en mi blog.