miércoles, 4 de noviembre de 2015

Ahora te veo Eurídice, 3

 
Helmut Newton:
Autorretrato con esposa y modelo, 1981

ESCENA EN MONTAJE

Vergüenza amanecida:
tras una noche de rechazos y anuncios
que el alcohol ha supurado,
golpeo con rabia tu puerta,
para que me odies sólida.
Es menos cruel
que la noche de rivales
con sus pupilas de almendro,
imaginarte menos sola,
hacer acto de este entierro
que es mi vida sin caprichos,
que es morder el polvo con el filo
de mis dientes de alimaña,
con mi mirada de cerezo
envuelto en llamas.
Quiero saber que estás tras la puerta
y me basta tu silencio
de azufre y madreselva:
si no me respondes,
clama tu existencia,
al fin acantilado de canas sienes
permutando el ácido de tus vaivenes.
¿Cómo ver, cómo ver esto,
bendita puerta
que escuece en mis nudillos
de bestia en pesadumbre?, y el ron
que debí mezclar con benzina
incendiándome el corazón
a borbotones.
¿Qué habría tras esa puerta,
bendito dios, que no me abriste?
¿Un zócalo de rosas hilvanadas
clavándose en su piel desnuda como acero,
una llama helada como en el rellano,
un paisaje oriental a contrapelo,
vertical, tan vertical en su vuelo,
que no encaja?
Estoy muriendo de dolor y nadie mira.
No es una pesadilla,
es que la verdad
no ha gustado nunca de espectáculos.


Helmut Newton: Two Pairs of Legs in Black Stockings, 1979


¿DÓNDE ESTÁ EL MISTERIO?
Desde que te fuiste dedico las horas,
que saben a exceso de muerte,
a cincelar la dureza del tiempo
en la sabrosa crueldad de un enigma
que encadene tu libertad
de mujer y me diga
dónde puedo encontrar
su límite en algún motivo.
Se me va la furia descastada
en el torpe intento de clavar
un alfiler en las larvas
que carcomen mi esófago,
que sueña con ser garganta
y pronunciar un arcano,
una forma de piedad abrasada
con que el lenguaje se conmueva
ante el destino oscuro del hombre
que ama solo y sólo
acierta a graznar con dolor
algún acertijo ronco.
Con pesares de adiós te digo:
las verdades no son como son,
las verdades son como suenan
y de ti yo sólo tengo
el silencio de tu ausencia.
Este misterio no es tuyo
pues es aún mayor misterio
que por qué tú no me amas,
por qué ando yo como alma en pena
por desvelar tu enigma necio.

Helmut Newton, Me and Courbet. 1996
David Cronenberg M Buttefly (1993)