viernes, 12 de septiembre de 2014

Sobre el referéndum en Catalunya y sobre el significante España (Apuntes sobre el populismo, 4)

Evidentemente, Artur Mas y el gobierno catalán pueden saltarse la ley si convocan un referéndum. Rajoy jamás. Por una razón muy sencilla: tiene la potestad de convocar ése referendum. Es obvio, pues, que no podría saltarse ninguna ley, si convocara el referéndum. Reconozco mi proverbial ignorancia jurídica (cuasi-militante) y si estoy en un error, por favor, quien pueda que me saque de él, pero si el parlamento español, incoado por su gobierno que tiene la potestad de la iniciativa legislativa, pusiera en marcha un referéndum sobre la independencia en Catalunya, éste sería legal. Ergo, es una perogrullada decir que el presidente del gobierno no puede saltarse la ley y convocar un referéndum, por la sencilla razón de que el referéndum sería legal. Es una imposibilidad lógica, no jurídica. Lo que demuestra una vez más que todos los argumentos de la reacción patrioconstitucionalista española son propios de un déficit cognitivo notable (retraso mental, por si no lo han entendido que hay que explicarlo todo).
Cuando desde el progreizquierdismo madrileño y castellano se habla de que lo reprimido en España son las víctimas republicanas de la Guerra Civil, habría que contarles que en otros territorios del Estado, nuestras represiones tienen no va para ocho décadas, sino tres siglos. Por eso, cuando algunos dicen que para aglutinar mayorías hay que "Llamar al país por su nombre: España", a otros nos hierve un poquito la sangre.
Excurso lacaniano: si consiguiéramos transformar el nombre España, de un "Signifcante Amo" (S1) en un Significante de la falta en el Otro S(
), o para utilizar una terminología más trending topic, en un significante vacío, eso sí que sería una operación cotrahegemónica radical, potente y eficacísima. ¿Podemos? Yo lo voy a intentar.